Dryden, John
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Biografía GER
N. en la vicaría de Aldwinkle All Saints, Northamptonshire, el 9 ag. 1631; m. en Londres, el 1 mayo 1700. Poeta, dramaturgo y crítico inglés. Es la figura más destacada de las letras inglesas en la segunda mitad del s. XVII; ejerció gran influencia sobre Pope (v.) y su escuela, y puede considerársele el iniciador de la crítica literaria inglesa. D. se educó en el colegio de Westminster y en Cambridge, donde se graduó en 1654. Reveló su dominio del cuarteto en sus Heroic Stanzas (Estrofas Heroicas) sobre la muerte de Cromwell, 1658, y del pareado en Astraea Redux y en su Panegyric, obras destinadas a celebrar la restauración de la monarquía en la persona de Carlos 11 (1660). Tras su boda con la hermana del dramaturgo aficionado Robert Howard, D. empezó a cultivar el teatro.Obras dramáticas. Entre sus primeras obras dramáticas, cabe destacar The Rival Ladies (Las damas rivales), 1664, que ofrece un temprano ejemplo del uso del pareado en la poesía dramática. En 1664 también, ayudó a Howard a poner en escena The Indian Queen (La reina india), y en 1665 D. escribió una continuación, The Indian Emperor (El emperador indio), obra muy bien acogida y que constituye uno de sus máximos aciertos en este género. El tema, la conquista de México por H. Cortés, se prestaba a un despliegue de recursos escénicos espectaculares muy del gusto de la época. En 1665-66, D., huyendo de la peste, se retiró al campo y allí compuso su Annus Mirabilis, publicado en 1667, un largo poema en cuartetos que narra los acontecimientos más destacados de dicho año, entre ellos el gran incendio de Londres. Por la misma época escribió su Essay on Dramatic Poesy (Ensayo sobre la poesía dramática) publicado en 1668; es la única obra suya dedicada exclusivamente a la crítica literaria, pues la mayoría de sus observaciones críticas aparecen en los prólogos y epílogos de sus obras teatrales. En 1668 fue nombrado poeta oficial de la corte y en 1670 cronista real. Hasta 1680 se dedicó casi exclusivamente al teatro. Entre sus tragedias cabe destacar tres obras. Tyrannic Love or the Royal Martyr (El amor tirano o el mártir real), 1669, en pareados, sobre un tema romano. The Conquest of Granada (La conquista de G.), 1670, en pareados también, cuya embrollada intriga amorosa y cuyos rimbombantes discursos fueron satirizados en The Rehearsal (El ensayo), publicado en 1672. Se trata de una farsa atribuida a George Villiers que se proponía ridiculizar las tragedias heroicas de la época, sin embargo, The Conquest of Granada contiene algunos de los versos más felices de D., así como canciones líricas de gran belleza. En tercer lugar, Aurengzebe, 1676, que fue su última tragedia rimada. La obra que generalmente se considera más lograda, All for Love (Todo por el amor), 1678, una nueva versión de la historia de Antonio y Cleopatra, la escribió D. en verso blanco. Era gran admirador de Shakespeare y aprovechó sus prefacios críticos para ensalzar los aciertos de éste: en 1679 reelaboró, adaptándola al gusto de su época, Troilus and Cressida, que queda muy por debajo del original. Entre las comedias de D., cabe mencionar Marriage-á-la-Mode (Casamiento a la moderna), 1673, y The Mock Astrologer (El astrólogo fingido), 1668, adaptación de una comedia de Thomas Corneille (1625-1709).Poemas. A partir de 1680, D. abandonó el teatro y se dedicó a escribir los poemas satíricos y didácticos que habían de asentar su fama. En primer lugar, Absalom and Achitophel, 1681, alegoría satírica en torno a las ambiciones políticas de lord Shaftesbury y los demás seguidores de Monmouth; D. aspira a retratar el carácter auténtico de estas destacadas personalidades, a quienes presenta alegóricamente revestidas de antifaces bíblicos. El poema alcanzó gran popularidad, y en 1682 D. contribuyó con unos 200 versos a una segunda parte escrita en su mayoría por Nahum Tate: dichos versos, en los que retrata a sus enemigos personales, se distinguen por su mordacidad. En el mismo año aparecieron dos nuevos poemas satíricos, The Medal (La medalla) y McFlecknoe, y también Religio Laici, poema donde D. defiende el cristianismo frente al deísmo, y al anglicanismo frente al catolicismo. Su incansable actividad en el campo de las letras le convirtió en la máxima autoridad literaria de la época. Aparecieron poesías suyas en sendas colecciones en 1684 y 1685, y entre 1683 y 1685 escribió dos óperas, Albion and Albanus y King Arthur (El rey Arturo), en las que exalta la monarquía inglesa, la música de la segunda fue escrita por Henry Purcell (v.).En 1685 D. se convirtió al catolicismo y al año siguiente apareció su largo poema teológico, The Hind and the Panther (La cierva y la pantera) donde se ocupa de las diferencias que separan a la Iglesia de Roma (la cierva) de la anglicana (la pantera), y hace comentarios satíricos sobre asuntos temporales y políticos. Al poema no le falta vigor, pero su carácter polémico lo hace árido para el lector moderno. La Revolución de 1688 y la subida al trono de Guillermo III pusieron fin al favor real que había disfrutado D. bajo los Estuardos y le hicieron perder su puesto de poeta oficial de la corte. En la última década del siglo, D. volvió a escribir para el teatro: en 1690 Don Sebastián y Amphytrion; pero a partir de 1694 legó, como él decía, su "manto de dramaturgo" al joven William Congreve (1670-1729). Dedicó los últimos años de su vida a la traducción de autores clásicos (Juvenal, Virgilio, Horacio, Ovidio, Teócrito, Lucrecio y Homero) y a su última gran obra, Fables Ancient and Modern (Fábulas antiguas y modernas): se trata de una colección de cuentos de Chaucer, Boccaccio y Ovidio, parafraseados por él. En 1697 escribió la que consideraba su mejor composición poética, Alexander’s Feast (El banquete de Alejandro).Valor de su obra. Cuando se piensa en la magnitud de su obra literaria, no resulta difícil comprender que D. llegase a ocupar un lugar de tal autoridad en las letras inglesas, destacando como destacó en todos los géneros literarios por él cultivados. Hoy en día cuesta trabajo comprender la afición que profesaba la época de la Restauración al drama heroico, ese intento de conciliar de manera un tanto barroca el manifiesto romanticismo (v.) de los temas y el neoclasicismo (v.) de la forma (heredado de Francia), realzado todo por una gran espectacularidad escénica. El dramaturgo, sin embargo, más que ningún otro artista, está condicionado por la época y el ambiente en que vive: D. es, sin duda, el más perfecto exponente de este tipo de drama, sin olvidar además, que sus obras contienen algunas de las canciones líricas más hermosas de la literatura inglesa, y también son de alto valor los prólogos y epílogos que constituyen el cuerpo de su obra crítica. Tales comentarios representan el más temprano ejemplo de un dramaturgo dedicado a analizar su propio arte de cara al público. También en la poesía propiamente dicha representa D. el punto culminante del espíritu de su época: la vena satírica que informa gran parte de su producción poética se debe al hecho de que D. se sirve de la poesía como vehículo de expresión de sus opiniones sobre temas religiosos, científicos y políticos, temas que necesariamente habían de afectar a sus contemporáneos. Como la de su gran admirador, Alexander Pope, la poesía de D. es una poesía de la experiencia común en la que no caben análisis de las emociones o de los sentimientos subjetivos y personales.El vocabulario poético de D. está también en consonancia con el contenido de su poesía: busca términos claros, de precisos contornos semánticos y evita el empleo de voces de confusa o ambigua interpretación. Es interesante observar a este respecto que, en los versos finales de su poema Religio Laici, D. afirma que ha decidido exponer sus opiniones en versos "toscos" y "sin pulir", porque así resultan más adecuados al tema y se acercan más a la prosa. Quiere esto decir que para D. una prosa elocuente es una forma de poesía. Era partidario, además, del empleo de la rima, porque ésta puede constituir un freno para la fantasía poética, que, por su misma naturaleza, tiende a desbordarse. En sus traducciones, D. se esforzaba en reflejar el espíritu del original, pero el molde poético en que las vierte lleva su inconfundible sello estilístico.P. SHAW FAIRMAN.
BIBL.: Dryden: Poetry, prose and plays, ed. D. GRANT, Londres 1952; Dryden: Essays, 2 vol., ed. W. P. KER, Oxford 1900; Dryden: Poems, 4 vol., ed. 1. KINSLEY, Oxford 1958; Dryden: Prologues and Epilogues, ed. W. B. GARDNER, Nueva York 1951; Dryden: Letters, ed. C. E. WARD, Durham (Carolina del Norte) 1942; M. VAN DOREN, Dryden: a study o/ his poetry, Nueva York 1946; D. NICHOL SMITH, Dryden, Cambridge 1950.
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