Disraeli, Benjamin
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Biografía GER
Político y escritor inglés. N. en Londres el 21 dic. 1804, en el seno de una familia judía de origen italiano que había emigrado a Inglaterra a mediados del s. XVIII.Familia y formación. Su padre era un hombre muy agradable, afable y sencillo, pero que, entregado por completo a sus tareas literarias, no disponía de tiempo alguno para sus hijos. Éstos, Sara y B., sentían por él gran respeto y le consideraban un gran escritor. Su madre era muy bondadosa con ellos, pero carecía de la debida formación para poder atender a la educación de sus hijos., Tales circunstancias familiares dieron lugar a que B. tuviera que ser internado en la escuela desde temprana edad. Sus primeros pasos escolares los dio en el colegio de miss Roper, pasando más tarde al del reverendo Potticany. Aquí tomó conciencia, por primera vez, de la diferencia que existía entre él y los demás niños, a causa de su raza. Su padre, convencido por un amigo de que pertenecer a la religión judía sólo podría acarrearle dificultades en el seno de la intransigente sociedad inglesa, decidió bautizarles. La ceremonia tuvo lugar en la iglesia de S. Andrés el 31 jul. 1817; contaba B. por entonces 13 años de edad. Este mismo año fue internado en un nuevo colegio que dirigía el reverendo Cogan, conocido de su padre y que tenía fama de hombre severo y serio.B. era un joven muy despierto, dotado de una poderosa imaginación, orgulloso y con ansias de ser siempre el primero en todo. Estas cualidades hicieron que pronto se formase en torno a él un grupo de adeptos con los que organizó una compañía de teatro para llevar a cabo representaciones en el colegio. Esto iba en contra de las severas normas del reverendo Cogan, por lo que, cuando llegaron a sus oÍDos las actividades del joven D., decretó su expulsión. De esta forma, se encontró a los 15 años de nuevo en su casa y con un importante déficit cultural que había que rellenar a toda costa. Inició entonces una etapa de rabiosa formación en la que leía todo cuanto había a su alcance. Esto llegó a preocupar a su padre, que decidió ponerle a trabajar, consiguiéndole un puesto como secretario de su amigo el procurador Maples. Por las mañanas acudía al trabajo y por las tardes seguía cuidando de su formación; sin embargo, su nuevo puesto le aburría enormemente y además no satisfacía en absoluto sus aspiraciones.Primeras obras. Aprovechando unas vacaciones, emprendió en compañía de su padre un viaje a Alemania, y a la vuelta decidió abandonar el despacho del procurador. Intervino, en compañía de un amigo, en las finanzas, aunque de forma modesta, hasta que conoció a John Deston Powles, uno de los financieros que dirigía el mercado sudamericano, quien le propuso asociarse con él. Le encargó la creación de un diario especializado en la cuestión de las finanzas que se llamaría Representalive. El editor sería Murray, hombre de gran prestigio en Londres, y el director Lockhart, yerno de Walter Scett. Cuando todo se hallaba en marcha, una violenta baja de los valores sudamericanos arruinó por completo a Powles y todo el proyecto se vino abajo. El propio D. perdió cuanto poseía e incluso se vio obligado a contraer cuantiosas deudas. Era su primer fracaso; pero lejos de dejarse desanimar, intentó sacarle provecho sirviéndose de las experiencias adquiridas como tema de una novela que escribió en cuatro meses. Se tituló Vivían Grey (1826) y fue publicada en forma anónima, ya que convenía mantener en secreto la identidad del autor. Al principio tuvo cierto éxito, pero cuando se supo quién la había escrito, todo el mundo se volvió contra él y fue objeto de las más duras críticas. Abatido por el nuevo revés, enfermó, y para olvidar la cuestión emprendió un viaje a Italia. A su regreso, su salud seguía siendo precaria y sus padres decidieron abandonar Londres e instalarse en una casa de campo de Brandeham, en pleno bosque del condado de Bucks. En medio de esta tranquilidad, escribió dos relatos satíricos y una nueva novela titulada The Young Duke (El Duquesito), 1831, y a continuación emprendió otro viaje en compañía de su amigo William Meredith. Partió a fines de junio de 1830 y recorrió España, Grecia, Turquía y Palestina; aquí murió su acompañante, y D. emprendió la vuelta, componiendo en el viaje de retorno dos nuevas novelas: Alroy (1833) y Contarini Fleming (1832). La primera es un relato del viaje en forma epistolar y la segunda es una autobiografía.Comienzos políticos. Instalado de nuevo en Brandeham, hizo un análisis de sus pasadas experiencias y llegó a la conclusión de que su verdadera vocación era la política, ya que la literatura no colmaba sus deseos. El primer problema que tenía que plantearse era qué partido seguir, ya que si bien por tradición familiar pertenecía al tory, sin embargo, en estos momentos los whigs acaparaban las simpatías populares y uniéndose a ellos sería más fácil el triunfo. Por de pronto, creyó que lo más importante era darse a conocer en Londres y ganar cierto prestigio. A tal fin, se trasladó a la capital inglesa y comenzó a frecuentar la casa de un viejo amigo, el escritor Bulwer, que ya había conseguido entrar en el Parlamento. Éste le presentó a lady Norton, gracias a la cual hizo amistad con importantes personajes de la vida política londinense.En junio de 1832, la Cámara de los Lores aprobó una reforma electoral propuesta por el partido whig, y a renglón seguido se convocaron elecciones. El momento tan esperado por D. había llegado, de modo que se dispuso a actuar. Se trasladó a Wycombe, localidad cercana a la residencia de sus padres, con objeto de conseguir la candidatura. Los electores de esta ciudad pertenecían en su mayoría al partido whig; sin embargo, él se presentó como independiente. Como candidato oficial fue designado el coronel Grey que, una vez celebrados los comicios, resultó elegido. En octubre, volvieron a tener lugar nuevas elecciones generales con sufragio ampliado pero también en esta ocasión salió victorioso su oponente. Tras esta derrota política, se retiró nuevamente a Brandeham y allí pensó componer algunos poemas, pero los dos primeros que publicó tuvieron una fría acogida y desistió del empeño. Regresó a Londres, dedicándose por completo a cultivar sus relaciones sociales; conoció a una joven casada de la que se hizo amante, componiendo en su honor una novela titulada Henrietta Temple (1837), y a ésta siguió otra que publicó bajo el título de Venetia (1837). En 1833, los whigs obtuvieron un resonante triunfo, pero pronto surgieron discrepancias en el interior del partido, que se escindió en dos facciones, los liberales reformistas dirigidos por lord Russell y los liberales conservadores capitaneados por lord Stanley. Por otra parte, los tories estaban a las órdenes de lord Peel, un conservador liberal. D., que hasta entonces había luchado como independiente, vio la necesidad de afiliarse a un partido si quería conseguir algo, y por fin se inclinó por el conservador.En 1835, publicó una Defensa de la Constitución inglesa, obra de filosofía política escrita en forma epistolar y en la que abogaba por una ampliación de la Cámara de los Comunes, superior a la ya efectuada por los whigs en la reforma de 1832. La obra alcanzó un considerable éxito y el nombre de D. comenzó a sonar con fuerza en el mundo de la política. En 1837, murió el rey Guillermo IV, y le sucedió su hija Victoria (v.). La subida al trono de la joven reina iba acompañada de la disolución del Parlamento y de la consiguiente convocatoria de elecciones generales. Nueva oportunidad para D., que esta vez iba a saber aprovecharla. Contaba con la protección de Lyndhurst, lord canciller del partido tory, y además con el ofrecimiento que le había hecho Wyndham Lewis para que se presentase en su compañía como candidato por el distrito de Maidstone que contaba con dos vacantes. El 27 de julio se celebraron las votaciones y ambos resultaron elegidos. De nuevo buscó refugio en Brandeham con objeto de dejar transcurrir los tres meses que restaban para la reanudación de las sesiones parlamentarias.En otoño, regresó a Londres incorporándose a sus nuevas tareas, en las que en principio fue bastante desafortunado; sin embargo, poco a poco logró afianzarse. Muerto su amigo Lewis, D. comenzó a frecuentar la amistad de su viuda, terminando estas relaciones en una boda que se celebró el 28 ag. 1839. Este matrimonio terminó por estabilizar la situación de D., gracias a los bienes materiales aportados por la esposa. En 1841, Peel, jefe del partido conservador, fue encargado de formar un nuevo Gabinete, pero D., en contra de lo que creía, no entró a formar parte de él. Ante el revés sufrido, decidió abandonar Londres y se marchó a pasar el invierno en París; aquí se ganó la amistad del rey Luis Felipe y se convirtió en un asiduo visitante del palacio real. Mientras tanto, un grupo de jóvenes parlamentarios decidieron formar un nuevo partido, la joven Inglaterra, del que ofrecieron la jefatura a D. Éste aceptó encantado, ya que así se le ofrecía la oportunidad de combatir a Peel, e inmediatamente regresó a Londres. Los componentes de la joven Inglaterra pretendían crear un nuevo tory rejuvenecido, defensor de los intereses del pueblo y de la monarquía popular. En las sesiones parlamentarias, votaban siempre en contra de Peel, cuando la actitud de éste se oponía a los intereses sustentados por ellos. D. volvió a sentir deseos de escribir y se retiró a su refugio de Brandeham, donde terminó dos nuevas obras. La primera de ellas se publicó en 1844 y se titulaba Coningsby o La nueva generación, una sátira sobre el mundo de la política, siendo sus principales personajes los jóvenes que habían creado el nuevo partido. Al año siguiente, publicó la segunda de ellas titulada Sybil o Las dos naciones, que son la de los ricos y la de los pobres, en la que intentaba mostrar a Inglaterra cómo vivían estos últimos.En las sesiones parlamentarias, continuó sus ataques contra Peel, cuyo prestigio comenzaba a tambalearse. Era un hombre inteligente, pero falto de espíritu creador, que se limitaba a aplicar las ideas innovadoras de los demás. Aquel verano fue desastroso para la agricultura inglesa y, al reanudarse las sesiones en el Parlamento, Peel, para remediar la situación, intentó suprimir los derechos sobre el trigo, traicionando de esta forma los principios proteccionistas sustentados por su partido. Ante esta postura, el resto de los dirigentes conservadores le abandonaron, y cuando se celebró la votación para aprobar la nueva ley, ésta dio un resultado de 112 votos favorables y 240 en contra. El fin de la carrera política de Peel había llegado; sin embargo, gracias a la reina, consiguió mantenerse unos años en el poder. A su caída en 1848, fue elegido lÍDer del partido conservador D., y, en 1852, lord Derby fue encargado de formar un nuevo Gabinete del que adjudicó la cartera de Hacienda a D. Al frente del nuevo cargo, renunció a sostener el proteccionismo aduanero y esto le costó el ser destituido.Había permanecido en el puesto aproximadamente unos diez meses y la principal oposición la había encontrado en Gladstone (v.), que a partir de este momento se convirtió en su más implacable enemigo político. En 1853, fue recibido en la Univ. de Oxford como doctor honoris causa; en 1855, con motivo de la guerra de Crimea (v.), el partido tory consiguió derribar el Gabinete presidido por Aberdeen, pero lord Derby no consiguió formar un Ministerio tory. Pasaron los años, y D. siguió sin lograr la aspiración de toda su vida: ser primer ministro. En 1858, volvió a ocupar el Ministerio de Hacienda, y una de sus principales medidas fue la absorción por la corona de la administración de las Indias; autorizó la entrada de los judíos en el Parlamento e intentó una reforma electoral que fue rechazada. La reina disolvió el Parlamento, y en las nuevas elecciones no salió elegido. Combatió ahora la política exterior de no intervención en el continente de Palmerston, pero no logró su objetivo, ya que aquél contaba con el apoyo popular.Disraeli, primer ministro. En 1866, consiguió derribar al Ministerio de Russell-Gladstone, y lord Derby fue encargado de constituir un nuevo Gabinete, del que formó parte D. Éste presentó, en 1867, un nuevo proyecto de reforma electoral con objeto de extender el sufragio a las clases obreras. Desde 1832, el derecho de voto dependía de la propiedad de una casa o bien del coste del alquiler. Su reforma consistió en conceder el voto a todo el que poseyese una vivienda, sin tener en cuenta la cuantía del alquiler. La reforma fue aprobada y con ella aumentó en un millón el número de votantes. Gran triunfo para D. que se completó al año siguiente cuando lord Derby, enfermo de gota, se retiró de la política, quedando él como primer ministro. En 1868, se celebraron nuevas elecciones y D. fue derrotado, presentando su dimisión antes de la reunión del Parlamento. Gladstone fue elegido primer ministro y a partir de entonces se planteó de una forma directa la lucha entre estos dos políticos.La reina, para recompensar a D. por sus servicios, quiso hacerle par; aunque él se negó, no obstante accedió a que su esposa fuese nombrada vizcondesa de Beaconsfield. Él, en tanto, como jefe del partido conservador, continuó asistiendo a las sesiones parlamentarias. En 1870, escribió una nueva novela, Lotario, que alcanzó un gran éxito y en la que trataba de mostrar las ventajas de la Iglesia anglicana sobre la católica. En 1872, murió su esposa y, partir de este momento, empleó toda su actividad en combatir la política de su rival Gladstone. Éste, en política exterior, se limitaba a admitir el arbitraje en todos los asuntos en que intervenía Inglaterra, y esto hería el orgullo nacional. Además, en política interior no había conseguido pacificar Irlanda, por lo que ya en 1873 su caída se veía como cosa inminente. Efectivamente, al año siguiente se celebraron elecciones y el triunfo de los conservadores fue aplastante. Gladstone dimitió y decidió dejar la jefatura de su partido. D. se volvió a encargar de la dirección de los asuntos públicos. En noviembre de 1874, anexionó las islas Fidji y, al año siguiente, compró en secreto al dive de Egipto, por cuatro millones de libras, 177.000 acciones del canal de Suez.En abril de 1876 nombró a la reina Victoria emperatriz de la India, y en agosto de ese mismo año fue nombrado conde de Beaconsfield e ingresó en la Cámara de los Lores. Comenzaba entonces el conflicto ruso-turco. Turquía ejercía una política opresora sobre sus provincias cristianas, y Rusia salió en defensa de éstas con objeto de apoderarse de ellas y asegurarse la salida al Mediterráneo. Esto tenía que evitarlo Inglaterra a toda costa, ante el peligro de ver cerrada su comunicación por tierra con la India. De modo que D. decidió tomar, partido por Turquía, pero la oposición de Gladstone en el Parlamento le obligó a desistir del empeño. Rusia impuso a los turcos el tratado de San Estéfano, considerado por D. inadmisible, ya que aseguraba a los rusos su acceso al Mediterráneo. El tratado fue revisado en el congreso de Berlín (v.), en el que D. consiguió para su país la isla de Chipre. Esto fue considerado un gran triunfo, y a su regreso a Londres se le tributó un merecido recibimiento, siendo recompensado por la reina con la orden de la jarretera. Sin embargo, los rusos estaban decididos a vengar el revés sufrido en el congreso de Berlín, de modo que comenzaron a crearle problemas en la frontera india.Afganistán, país fronterizo que dominaba el acceso a la India, estaba en relaciones con Rusia, y para colmo de males, en África del Sur se acababa de producir un levantamiento de los zulúes. Gladstone aprovechaba la ocasión para dirigir furiosos ataques contra la política de D., calificándola de agresiva. En el verano de 1879, las cosas parecían arreglarse de nuevo; el jefe de los zulúes había sido detenido y una misión inglesa había entablado relaciones con el emir de Afganistán. Sin embargo, pronto se recibió en Londres la noticia de que todos los componentes de la misión habían sido asesinados. La opinión pública comenzó a manifestar su disconformidad con la política exterior de D., y Gladstone vio llegar la hora de su revancha. En marzo de 1880, D. disolvió el Parlamento con objeto de conseguir en las próximas elecciones prorrogar su mandato durante siete años. Pero al mes siguiente, cuando éstas se celebraron, los conservadores fueron derrotados, y D. se vio obligado a dimitir. Su carrera política había terminado. Al poco tiempo, publicaba una nueva novela titulada Endimión, en la que narra la historia de un joven político que logra alcanzar el éxito gracias al favor de las mujeres. Hasta diciembre de este año permaneció solo en su finca de Hughendem, y a primeros de enero del nuevo año se trasladó a Londres. Enfermo de bronquitis, tuvo que permanecer en cama hasta el 19 de abril en que murió. Aunque el gobierno propuso enterrarle en la abadía de Westminster, no obstante, cumpliendo su última voluntad, sus restos fueron depositados junto a los de su esposa en el pequeño cementerio de Hughendem.J. M. RODRÍGUEZ GORDILLO.
BIBL.: B. DISRAELI, Novels and Tales by the Earl of Beaconsfield, 11 vol., Londres 1881; W. F. MONYPENNY y G. E. BUCKHE, The life of Benjamin Disraeli, Londres 1910-20; O. BARIE, Ideé e dottrine imperialistiche nell’Inghilterra vittoriana, Bar¡ 1953; M. TOWNSEND, European Colonial Expansion since 1871, Filadelfia 1941; E. G. CLARKE, Benjamin Disraeli, Londres 1926; D. L. MURRAY, Disraeli, Londres 1927; A. MAUROIS, Disraeli, Madrid 1951; R. BLAKE, Disraeli, Londres 1966.
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