Cranach, Lucas
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Biografía GER
Vida. Pintor alemán, llamado el Viejo, del tiempo de la Reforma. N. el 4 oct. 1472 en Kronach, cerca de Bamberg, y m. en 1553 en Weimar. Era hijo del pintor Hans Maler. Al principio trabajó algunos años en Viena. Sus obras de este momento, con un sentimiento romántico de la naturaleza y un movimiento apasionado, constituyen el comienzo de la llamada escuela del Danubio, entre cuyos representantes se encuentran, junto con C., A. Altdorfer y Wolf Huber.Hacia 1505 fue llamado por el príncipe elector de Sajonia, Federico III el Sabio, para ser pintor de la corte. Se estableció en Wittenberg, localidad que Lutero había convertido en centro de la Reforma. Allí fundó un taller de pintura, en el que trabajaron también sus dos hijos: Hans (m. 1537) y Lucas (150486). Además, poseía una farmacia y una imprenta. Fue también pintor de cámara con los electores Juan el Constante y Juan Federico el Magnánimo. A los 78 años acompañó C. a este último a Innsbruck y Augsburgo, donde en la Dieta de 1550 coincidió con Tiziano, de 72 años entonces. Después de la derrota de Mühlberg (v.) acompañó voluntariamente al cautiverio a Juan Federico. M. poco tiempo después de su regreso.Caracteres y descripción de su obra. Sólo en las galerías alemanas existen más de cien cuadros de C. Los museos de Berlín, Viena, Munich y Nuremberg son los que poseen mayor número. Como quiera que se trata, aparte de suss en Viena, de trabajos en taller, la calidad de sus cuadros difiere. Algunas de sus obras más conocidas se han atribuido recientemente a su hijo Lucas (llamado el joven), con lo cual éste pasa a convertirse, de un discípulo más del taller de C., en una figura importante en el campo de la pintura.Ninguna obra de C. del periodo de Wittenberg estáfirmada; todas van acompañadas del signo del taller, una serpiente alada, por lo cual es difícil deducir de ellas datos de su personalidad individual. C. no volvió a conseguir en su obra posterior esa naturalidad, llena de vida, de sus primeros cuadros. A su carácter sencillo, nada problemático, no le iba el declararse partidario de un estilo ni tampoco el experimento creador. Pero, gran conocedor de los recursos de su arte, adquirió fama extraordinaria.Uno de sus primeros cuadros es una Crucifixión (Viena), de 1500 aprox. Las figuras de los dos ladrones, cuyas cruces enmarcan la escena, cuelgan de un modo violento. El aspecto sombrío de las nubes y el movimiento de los personajes proporcionan un gran dramatismo a la composición. La concentración de las figuras llena el cuadro de un pathos casi barroco, que también se manifiesta en una posterior Crucifixión de 1503 (Munich). En esta versión las cruces de los dos ladrones han pasado al margen izquierdo del cuadro, y los personajes que rodean la cruz se limitan a María y Juan. El gran paño flotante, que envuelve la figura de Cristo, ocupa casi el centro de la composición, como impulsado por el viento de tormenta que presagian las oscuras nubes que invaden el cielo.La primera obra fechada es un S. Jerónimo penitente, 1502 (Viena), que refleja un estado casi de éxtasis en la actitud del santo, el cual aparece de rodillas dentro de un gran foco de luz, en contraste con la oscuridad de los árboles que encuadran la escena. Es muy característica de la visión de C. la sobrevaloración que hace del paisaje. Emplea una composición similar en un cuadro bastante posterior, El card. Alberto de Brandeburgo ante el Crucificado (Munich), aunque carente de ese apasionamiento, tan común en sus primeras obras. El Descanso en la huida a Egipto, de época vienesa (1504), hoy enCRANACH, LUCAS CRÁNEO, CULTO ALBerlín, presenta un suave paisaje meridional, que sirve de fondo para la escena íntima de la Sagrada Familia, con angelillos jugando a su alrededor.La larga serie de retratos de C. comienza con el del Dr. Cuspinian y su mujer, 150203 (Winterthur). La expresión de los dos personajes es de carácter romántico, al igual que el paisaje que los envuelve: una fortaleza sobre las rocas escarpadas, árboles y pájaros. La lechuza, símbolo de Saturno, y el papagayo, del Sol, hacen referencia a la vinculación señalada por la astrología entre el hombre y los astros (esta particularidad aparece también en obras de otros pintores). En los retratos posteriores de príncipes, sabios y reformadores nos transmite C., con exactitud, los rasgos de los retratados. Su fuerza radica más bien en esta exactitud externa, que en captar el espíritu de los personajes. Son notables los de Martín Lutero (Estocolmo, Berlín, Basilea), Juan Federico de Sajonia y Sibila de Cléves, El astrónomo Schóner, 1529 (Bruselas), etc. De acuerdo con el gusto de la época, en los retratos de las damas, las joyas y el vestido juegan un papel más importante que la expresión del rostro.Una gran parte de su fama la debe C., junto con sus escenas populares, a sus desnudos femeninos, que, bajo distintos nombres: Venus, Judit, Lucrecia, Eva, nos muestran la misma grácil figura, en bella postura y envuelta, generalmente, con un velo transparente. Los fríos rostros no atraen la atención, que se centra, por el contrario, en la belleza del cuerpo, con sus finos contornos y un juego casi ornamental de los brazos.Entre sus obras más populares figuran el Paraíso terrenal, 1530 (Viena) y La Fuente de la juventud, 1546 (Berlín). El Paraíso es un paisaje de parque, pintado de forma realista, donde se distribuyen escenas bíblicas, desde la creación de Adán hasta su expulsión del paraíso. La Fuente de la juventud, actualmente atribuido a su hijo Lucas, está lleno de curiosidades. Sólo las mujeres, según el mito del agua rejuvenecedora, pueden participar en el baño, que tiene lugar en una piscina alimentada por una fuentecilla de Venus. La tarea de los hombres es llevar al agua en carros, carretas o a la espalda, a las mujeres envejecidas recogiéndolas después ya jóvenes, para luego entretenerlas con juegos, comidas y caricias. Un amable paisaje, con césped, árboles y arbustos subraya el carácter festivo del cuadro.Otras obras de C. son David y Betsabé, 1526 (Berlín), Lot y sus hijas, 1529 (Munich), Sansón y Dalila (Augsburgo), juicio de Paris (Copenhague) y Apolo y Diana (Berlín).C. fue titulado por sus contemporáneos pictor celerrimus. En sus dibujos puede apreciarse con qué exactitud era capaz de expresar lo esencial en unos pocos trazos. Su concepción personal de las formas ha dejado impreso su cuño en todos los trabajos que se realizaron en su taller.V. t.: RENACIMIENTO V, I.EVA KIENITZ.
BIBL.: N. NORRINGER, Lucas Cranach, Munich 1908; M. V. FRIEDLXNDER Y J. ROSENBERG, Die Gemálde von Lucas Cranach. Berlín 1932; H. POSSE, Lucas Cranach, Viena 1942; H. LILIENFEIN, Lucas Cranach und serne Zeite, Leipzig 1942; J. JAHN, Lucas Cranach als Graphiker, Leipzig 1955; J. ROSENBERG, Die Zeichnungen Lucas Cranachs, Barlín 1960; E. RUHMER, Cranach, Barcelona 1963.
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