Covarrubias, Alonso de
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Biografía GER
Arquitecto español, n. en 1488 en Torrijos (Toledo); m. el 11 mayo 1570 en Toledo, y recibió sepultura en la parroquia de S. Andrés. Es el principal arquitecto de la escuela toledana del Renacimiento. Debió formarse en torno a los talleres de arquitectura hispanoflamenca de Egas (v.), con quienes estaba emparentado, renovando su estilo al contacto de la obra de Lorenzo Vázquez (v.) y de los maestros renacentistas que trabajaban en la zona de Guadalajara, como los Adonza.Primeros tiempos. En 1510 casa con María Gutiérrez de Egas, y este mismo año ya consta su intervención como maestro al dar su parecer sobre la obra de la catedral de Salamanca. Dos años después se le cita en la junta de arquitectos que se reúne en Salamanca para tratar de la construcción de la nueva catedral. En 1513 contrata el sepulcro de D. Francisco de Rojas para la capilla de la Epifanía en la iglesia toledana de S. Andrés, mostrando un estilo que entronca con el de los Egas, con atisbos renacentistas, como igualmente se advierte en los sepulcros del obispo D. Tello de Buendía y del arcediano de Calatrava, en la nave de la Epístola de la catedral de Toledo, que hace seguidamente.A partir de ahora sigue una evolución que, si bien lentamente, camina sin desmayo por la senda de la incorporación de las formas renacentistas, en lo que radica la importancia de su arte, ya que sin romper con la tradición artística toledana tiende a fundir las formas góticas con las nuevas formas renacentistas. Se inicia claramente esta evolución con su participación, entre 1515 y 1517, en la catedral de Sigüenza, donde interviene en el retablo de S. Librada y en el sepulcro de D. Fadrique de Portugal. Por estos años debió iniciar su intervención en la obra más importante de la primera fase del plateresco toledano, el Hospital de Santa Cruz, fundación del card. Mendoza, en el que está documentada dicha intervención en 1524. En esta obra muestra su íntima relación con el arte de Lorenzo Vázquez, con formas que se repetían en la desaparecida escalera y patio del Palacio arzobispal de Alcalá de Henares. Simultáneamente, se reconoce su actividad en Guadalajara, donde consta su participación, en 1526, en la iglesia del convento de laPiedad, completando la labor hecha por Lorenzo Vázquez en este antiguo palacio de la Casa de Mendoza. Primera etapa plateresca. Por estos años se afianza su prestigio como arquitecto, pues consta su intervención dando pareceres, en 1527, en la catedral de Toledo, en 1529 en la catedral y en la Univ. de Salamanca, y en la catedral de Segovia en la misma fecha. En 1530 traza con Siloé la capilla de Reyes Nuevos de la catedral de Toledo, en cuya ejecución interviene activamente, simultaneando esta obra con la construcción del Sagrario nuevo de la catedral de Sigüenza, del que se encarga en 1532, estando al frente de la obra hasta 1535. Esta etapa se caracteriza por el empleo de un estilo plateresco (v.), minucioso, detallista, de buena labra, en el que la extrema delicadeza y exquisito gusto en los detalles van acompañados de una técnica cuidada merced a la cual se valoriza el sentido plástico de las labores escultóricas. En 1534 es nombrado maestro mayor de la catedral de Toledo, cargo que desempeñará hasta que se le jubile en 1566; poco después, en 1537, es designado, con Luis de Vega, maestro de los Alcázares Reales de Sevilla, Toledo y Madrid, coincidiendo con una perceptible evolución en su estilo.Como obras finales de la primera etapa plateresca del maestro pueden citarse, como más características, la reedificación, en 1534, del Monasterio de S. Clemente de las Bernardas Calzadas de Toledo, en cuya portada se halla una de las más bellas muestras del plateresco toledano. También corresponden a este momento el bello claustro del Monasterio de Lupiana (Guadalajara), la traza de la portada de la capilla de S. Juan, bajo la torre de la catedral de Toledo, y otras pequeñas obras en Navacerrada, Novés y Escalona.La reacción purista. Como queda dicho, hacia 1537 se advierte una clara evolución hacia un purismo renacentista que define la segunda fase del plateresco en Castilla. A partir de ahora, C. se preocupa más por la búsqueda de efectos grandiosos, monumentales, en que la decoración menuda queda relegada a un segundo término. En este año, en efecto, se encarga de la iniciación de la profunda reforma del Alcázar de Toledo, después interviene, a partir de 1541, en el Hospital de Afuera, del que es nombrado maestro mayor, siguiendo las trazas de Bartolomé Bustamante (v.). En ambas obras dominan las notas características del plateresco purista, reduciéndose la decoración al mínimo. Por otra parte, su actividad como maestro experimentado se registra en numerosas obras. En 1537 participa en las trazas para la prosecución de las obras de la catedral de Plasencia. Asimismo consta que da pareceres y visita obras en Salamanca (1538), Valladolid (1538), Sevilla (1542), en Huecas, donde estipula las condiciones para la obra de la capilla mayor de la iglesia (1545), y en Valencia, interviniendo en las trazas de la iglesia de S. Miguel de los Reyes (1546); del mismo modo está documentada su continua asistencia a las dos obras más importantes que dirige por estos años, el Alcázar y el Hospital de Afuera, en Toledo.En 1549 da las trazas de la parroquia de la Magdalena, de Getafe, en la que es evidente el triunfo del nuevo estilo; no obstante, la afición a lo decorativo aún se mantiene en las cabeceras de las iglesias toledanas de S. Román y S. María la Blanca, ambas realizadas en 1550 aprox. También, por estas fechas, intervino en Cuenca, donde debió dar las trazas para el llamado Arco de Jamete, en la catedral. En 1554 dirige las obras de ensanchamiento de la plaza del Ayuntamiento de Toledo y en 1559 da las condiciones y trazas para una de sus obras más características, la Puerta Nueva de Bisagra, en Toledo, una de las creaciones más bellas del Renacimiento español.Pero, propiamente, a partir de 1555, su actividad se va reduciendo a emitir informes y tasaciones. A pesar de la documentación, no es verosímil que labrase él mismo el sepulcro del clavero de Calatrava, fray Fernando deCórdoba, en Almagro, de 1555. Su nombre figura dando condiciones para la capilla de la Epifanía en S. Andrés de Toledo (1556) así como para la torre de Olías del Rey (1559), en la tasación de un puente sobre el río Guadajaroz (1560) y en las obras de la iglesia de Mocejón (1562). Ya casi octogenario, se le jubila como maestro mayor en las obras de la diócesis toledana y, seguidamente, de las de los Reales Alcázares, cuando ya las obras de El Escorial (v.) señalaban la última fase en la evolución de la arquitectura renacentista castellana.V. t.: PLATERESCO.JOSÉ MAREA DE AZCÁRATE.
BIBL.: E. LLAGUNO, Noticia de los arquitectos y de la arquitectura en España desde su restauración, Madrid 1829; V. GARCfA REY, El famoso arquitecto Alonso de Covarrubias, "Arquitectura" (192728); F. CHUECA, Arquitectura del siglo XVI, en Ars XI; J. CAMÓN, La arquitectura plateresco, Madrid 1945.
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