Costa Rica Iii. Historia. HIST.
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Historia
1. Época indígena. Por la posición que C. R. ocupa en el istmo americano, de verdadero puente entre las dos masas continentales, el poblamiento inicial debió ser bastante antiguo. Los más primitivos testimonios llegan a unos 10.000 años atrás, y evidencian la existencia de pueblos cazadores. Ciertos hallazgos, en el noroeste de C. R., se ha comprobado que se remontan a los tiempos de Cristo y se extienden desde entonces, en forma ininterrumpida. Al empezar la conquista, el país estaba poblado por tres grupos culturales principales, en los que las influencias sureñas eran predominantes. La cultura más avanzada era la de los chorotegas, pueblo norteño cuyos orígenes se hallan en México. Ocupaban el noroeste (península de Nicoya y golfo oriental) y practicaban una agricultura fundamentada en el maíz; vivían constituyendo verdaderos poblados, con una sociedad estratificada; su organización política descansaba en un Consejo de ancianos. Artísticamente se distinguieron por una singular cerámica policroma y sus metates con formas animales (v. VI, 1). En una plaza central, tenían su montículo para los sacrificios humanos; había una clase sacerdotal que se encargaba del culto y probablemente conocían el calendario y la escritura ideográfica.Los huetares eran los más extendidos, pues habitaban el centro, norte y vertiente atlántica; era un pueblo selvático de origen caribe, cuya economía descansaba en los tubérculos y el pejibaye. Vivían dispersos, sin formar verdaderos poblados, bajo el mandato de un cacique. Su sociedad era simple y entre ellos se destacaban los chamanes (sukias), que tenían un papel importante dentro de su religión animista. Las figuras humanas, metates y altares en piedra, constituyen lo mejor de su manifestación artística. Los bruncas, que ocuparon el Pacífico sur, eran gentes de origen sureño, vinculados con los chibchas. Vivían en pueblos fortificados, organizados políticamente en varios cacicazgos. Su sociedad era poco compleja y, por la codicia del oro que tenían sus vecinos, se convirtieron en un pueblo belicoso en el que incluso las mujeres (biritecas o amazonas) peleaban. La orfebrería alcanzó aquí un alto grado de calidad y es el mejor exponente de su arte; llaman poderosamente la atención sus esferas líticas, cuyo diámetro sobrepasa 1,5 m.2. Descubrimiento y conquista. Este periodo se extiende a partir de 1502 cuando, en su cuarto viaje, llegó Colón (v.) a descubrir el litoral atlántico de C. R. y Centroamérica; ese territorio empezó luego a ser llamado Veragua. De aquí en adelante, y hasta 1560, puede decirse que tienen lugar varias exploraciones periféricas, cuya principal característica viene a ser su poca proyección posterior. En 1519 se descubre la mayor parte de la costa del Pacífico, que casi de inmediato recorre Gil González Dávila por la vía terrestre (152223). Fernández de Córdoba, el conquistador de Nicaragua, sigue estos pasos y establece en el golfo de Nicoya, en 1524, la primera población española de la actual C. R., la villa de Bruselas, de efímera existencia (152428). Las exploraciones prosiguen y en 1539 la expedición de Calero y Machuca, :salida de las orillas del lago de Nicaragua, descubre finalmente el Desaguadero o río de San Juan. Ese mismo año empieza a citarse el nombre de C. R., aplicado al litoral atlántico, con ocasión del fallido intento de Sánchez de Badajoz para establecer un centro colonizador en esa costa. Poco después fracasa (1545), en forma trágica, la expedición de Diego Gutiérrez, quien paga con su propia vida sus desaciertos.Entre 1545 y 1560 puede decirse que hay un periodo de paralización, pues la corona española no desea que se realicen expediciones de conquista sin revisar antes los procedimientos para emprenderlas. La nueva fase la inicia Juan de Cavallón en 1561; su expedición tiene como objetivo la conquista de la costa atlántica, pero en el camino se ve obligado a cambiar sus propósitos. Entra al Valle Central y establece en él la ciudad de Castillo de Garcimuñoz, primer núcleo hispano en lo que es hoy la principal zona del país. Su gente explora el valle del Guarco y el río Reventazón. Los indios se rebelan y las dificultades le desalientan, razón por la que abandona la empresa. Sus gentes quedan allí y es Juan Vázquez de Coronado quien la continuará, mejor, más adelante, a partir de 1562. El trato justo con los naturales, su carácter y su energía, fueron las bases para que con él se adquiera, por primera vez, una noción clara y unitaria del territorio costarricense. Realiza en persona varias expediciones y dispone además el traslado de la población fundada por Cavallón, a su asiento del Guarco, lo que se realiza en 1564; le da un nombre nuevo: Cartago. En pos de mejor suerte viaja a España pero con la intención de volver; al pretender cumplirlo, perece en un naufragio. Perafán de Ribera, su sucesor, reparte a los indios en encomiendas (1569) y lleva adelante las tareas de conquista. Cartago, después de un traslado más, se asienta en forma difinitiva en 1575 en el valle del Guarco, en donde permanece hasta hoy.3. La colonia. Desarrollo político y económico. En 1540, con Diego Gutiérrez, se había formado entre los territorios de Nicaragua y Castilla del Oro (Panamá), la provincia que aquél llamó Nueva Cartago y C. R. En1573, al nomboar el rey a Diego de Artieda su gobernador en este territorio, le da una circunscripción territorial, más reducida quizá, pero más adecuada a la realidad. A tal grado de acierto se llega, que sus límites van a ser los que C. R. tendrá durante todo el régimen colonial. Tales límites iban, por el Atlántico, del desaguadero hasta la bahía de Almirante inclusive, y por el Pacífico del río del Salto y Tempisque hasta el Chiriquí. Artieda encuentra ya una obra bastante consolidada y es poco lo que hace por mejorarla. Los indígenas del centro se hallan ya sometidos y viven en reducciones; los colonos han iniciado su tarea de afirmarse en las nuevas tierras y, en definitiva, el español ha empezado a vincularse con el nuevo medio. C. R. comienza, a partir de 1570, a ser parte integrante del reino de Guatemala. Desgraciadamente su estructura geográfica va a ser un factor de franca desventaja para ella, al ocupar el extremo sur del reino y hallarse, consecuentemente, a excesiva distancia respecto a la ciudad de Santiago de Guatemala, la capital. Esta marginalidad le hará sentirse un tanto desligada y sobre todo en el s. XVII le llevará a buscar lo que habría sido la mejor solución, el formar parte del reino de Panamá o Tierra Firme. C. R. no logrará conseguir su propósito y ello será trágico para su destino, pues tal circunstancia limitaría y reduciría su desarrollo económico. Los colonos, al dedicarse en el Valle Central a la agricultura, plantearon una verdadera crisis urbana.Hasta comienzos del s. XVII, sólo hay dos poblaciones de españoles en la provincia: Cartago, que es la capital, y Esparza, hacia el lado del Pacífico. Una economía casi cerrada y que se fundamenta en la agricultura provoca esta crisis. La escasa población indígena y la limitada introducción de esclavos negros son factores de nivelación social, pues ello hace que todos tengan que trabajar en similiares tareas. La moneda de plata casi no se conoce, hasta tal punto, que se utiliza el cacao como moneda en las transacciones comerciales de todo tipo. La economía inicial se fundamenta en la ganadería y en la agricultura del maíz, trigo, caña de azúcar y tabaco. Más tarde se desarrollará, además, la actividad cacaotera en la costa oriental (Matina), a partir de la segunda mitad del s. XVII. Un notorio incremento de este cultivo llevará un siglo más tarde a su máximo apogeo, coincidente por desgracia con otros problemas de mayor envergadura, entre ellos las depredaciones de los zambos mosquitos. El tabaco adquiere preponderancia a partir de 1760, año en que se establece el monopolio real. El comercio fue siempre limitado; por vía marítima se realizaba sobre todo con Panamá, a través de los puertos de Suerre y Matina, en el Atlántico; y por Caldera y, a partir de 1765, por Puntarenas, en el Pacífico. Por vía terrestre se usaba el camino de mulas abierto en 1601 por Gonzalo Vázquez de Coronado, hacia Panamá. La producción costarricense no tenía prácticamente colocación en Nicaragua y el resto del reino; de ahí la tendencia separatista de la provincia. Todas estas limitaciones de la vida económica hicieron que las rentas fueran insuficientes para satisfacer el pago de los funcionarios de gobierno, lo que hizo que, en la práctica, hubiera de formarse de las cajas de Nicaragua lo necesario para cubrir las deficiencias de las de C. R.El s. XVIII provocó cierto desarrollo, sobre todo en el Valle Central, que se manifiesta en la formación de poblados de españoles y mestizos, que se fueron agrupando, primero obligatoriamente y espontáneamente luego. Todo arranca de las gestiones realizadas por los españoles a comienzos del siglo para que se les permitiera ser asistidos por los religiosos que atendían las reducciones. Al denegárseles tal licencia, se erigió en 1706 la primera ermita en Alvirilla que, trasladada ocho años más tarde al paraje nombrado Cubujuquí, dio origen a un poblado que a mediados del siglo aspiraba ya al título de villa, que en efecto obtuvo en 1763. Ese mismo año tomó el nombre de Heredia, aunque por no haber llenado los requisitos inherentes al título de villa, las autoridades lo cancelaron y sólo en 1813 las Cortes lo volvieron a conceder; en 1824 fue declarada ciudad. En 1737 se erige en el valle de Aserrí una nueva ermita dedicada a S. José, la que con el tiempo habría de convertirse en capital de C. R. En 1782 los vecinos de los Valles de Río Grande y Alajuela, erigen, a su vez, bajo los auspicios del obispo Tristán, la ermita de Alajuela, base del poblado del mismo nombre, que en 1813 recibió el título de villa y en 1825 el de ciudad. Fuera del valle, se constituyen otros núcleos humanos importantes; especialmente en el lado del Pacífico. Puntarenas empieza a utilizarse como puerto a partir de 1765 y en 1814 las Cortes de Cádiz la habilitan para el comercio exterior; en 1858 adquiere el título de ciudad. La población de Guanacaste, que en 1854 tomó el nombre de Liberia, comienza a formarse en 1768 alrededor de una ermita, convertida en 1790 en parroquia. Por esta misma época surge Santa Cruz. Bagaces y Las Cañas, aunque más antiguas, son entonces poblaciones casi insignificantes.Desarrollo cultural. En cuanto al desarrollo cultural, es poco lo que puede señalarse. No hubo aquí centros importantes de educación, razón por la cual los sacerdotes habían de estudiar en el Seminario conciliar de León de Nicaragua, creado en 1681 y ampliado en 1816 a universidad. Allí se graduaron costarricenses, quizá en número excesivo en los últimos tiempos coloniales, a juzgar por la opinión de uno de ellos, que en 1806 señala que los sacerdotes "se ven reducidos a andar errantes por todo el Reino, para adquirir el sustento necesario para la vida. De aquí resulta (que)... se ven precisados *a renunciar para ’siempre (a) su Patria, con abandono hasta de sus mismos padres". Entre los sacerdotes costarricenses cabe mencionar a Félix Esteban de Hoces Navarro, quien desempeñó cargos importantes en León e incluso fue vicario, por hallarse vacante el obispado; también a Florencio del Castillo (17781834) más tarde profesor del Seminario y representante de C. R. en las Cortes de Cádiz, que incluso llegó a presidir en mayo de 1813. El más ilustre de todos fue fray Antonio de Liendo y Goicoechea (17351814), introductor de nuevas corrientes científicas y filosóficas en la Univ. de Guatemala y padre espiritual de la generación de la Independencia. Aunque nacido en Cartago, vivió fundamentalmente en Guatemala. También es un hecho digno de mención la apertura de 1814, en San José, de la Casa de Enseñanza de S. Tomás, formada a expensas de la misma, por los vecinos principales de la ciudad. Representa el primer esfuerzo comunitario por desarrollar la educación y, para lograrlo, se contrató en León de Nicaragua al bachiller Rafael Francisco Osejo. La influencia cultural y política de este nicaragüense es indiscutible, particularmente a partir de la independencia en 1821, en que se afilia a la tendencia republicana. La proyección histórica de esta Casa de Enseñanza es también importante, pues al reorganizarse en 1824 se nota ya una tendencia universitaria en ella, sobre todo al incluir la enseñanza de la filosofía del Derecho y de la teología; en 1843 se convertirá en Univ. de S. Tomás.4. La independencia. Fue en la ciudad de Guatemaladonde, el 15 sept. 1821, se declaró el rompimiento de los lazos que desde el s. XVI la unían a España. El paso dado era sobre todo consecuencia de los sucesos de Nueva España, que influyeron más directamente sobre Chiapas y a su través en Guatemala. La noticia llegó a Cartago el 13 de octubre, lo que provocó una inmediata reunión del Ayuntamiento. El acta de Guatemala venía acompañada por otra de León de Nicaragua, que ponía en entredicho lo efectuado en Guatemala y adoptaba la fórmula de "esperar a que se aclaren los nublados del día". La primera reacción de los Ayuntamientos fue en el sentido de respaldar esta última actitud. No obstante, pasado el estupor de la noticia, se reunieron en Cartago los representantes, que el 25 de octubre se constituyeron en junta de legados de los Ayuntamientos, la que en definitiva no pudo resolver nada. El 29 se supo que en León se había proclamado la independencia, de acuerdo con la posición adoptada en México por Iturbide (v.) en su plan de Iguala. Por ello, poco después, el 12 de noviembre, se constituyó en Cartago la junta de legados de los Pueblos, que aceptó la renuncia del gobernador, Juan Manuel de Cañas, y asumió todos los poderes. Desempeñó también el carácter de Asamblea Constituyente y a ella se debe la aprobación, el 1 dic. 1821, de la primera carta constitucional costarricense, el Pacto Fundamental Interino de C. R. o Pacto de Concordia, en el que es notoria la influencia de la Const. de Cádiz. En esa misma fecha la junta se disolvió y dejó organizada otra interina, encargada de realizar lo dispuesto por el Pacto, la cual concluyó a su vez el 13 en. 1822. En esta última fecha comenzó a actuar una Junta Superior Gubernativa, que terminó sus trabajos el 31 de diciembre de ese mismo año, y que hubo de enfrentarse con los serios problemas creados por la anexión a México.Una nueva Junta Superior entró en funciones el 1 en. 1823 y es la llamada segunda junta de Gobierno. Su vigencia fue corta, pues terminó el 20 de marzo de ese año. A comienzos de marzo se instaló en Cartago el primer Congreso Provincial, que el día 13 declaró a C. R. libre e independiente de toda potencia, incluso de México. Este Congreso Constituyente aprobó el 19 mar. 1823 el primer estatuto político de C. R., el cual redujo la junta Gubernativa a una Diputación permanente o Triunvirato, organismo que gobernó sólo del 20 al 29 de marzo a causa del golpe militar, en Cartago, de los partidarios del Imperio mexicano. Estos hechos desataron el espíritu localista y llevaron al encuentro armado de 5 de abril en Ochomogo. Las fuerzas republicanas, dirigidas por Gregorio José Ramírez (17961823), triunfaron contra Cartago; la consecuencia inmediata fue la pérdida de capitalidad, ganada por los de San José. Del 5 al 16 de abril gobernó con facultades omnímodas Ramírez, comandante general de las fuerzas armadas. En esta última fecha entregó el poder a la Asamblea Constituyente que se hallaba reunida desde marzo. Gobernó la Asamblea hasta el 10 de mayo y, con una interrupción, con. tinuó luego sus habituales tareas hasta el 10 de octubre. Aprobó, en este tiempo, el segundo estatuto político de la provincia y nombró la Junta Superior Gubernativa, a la que habría de entregar el poder. Esta tercera junta gobernó desde el 10 mayo 1823 al 8 sept. 1824 y tuvo por sede la ciudad de San José. Caído el Imperio mexicano, la Asamblea Constituyente federal de Guatemala promulgó el 1 jul. 1823 el decreto de independencia absoluta, ratificada el 1 de octubre siguiente, en el cual se dice que las Provincias Unidas del Centro de América, "son libres e independientes de la Antigua España, de México y de cualquiera otra potencia, así del antiguo como del nuevo mundo". Esta Asamblea Constituyente dictó la Constitución federal de 22 nov. 1824, que estableció un presidente para la federación y jefes de Estado en cada uno de los territorios que la integraban. El 8 de septiembre se posesionó en San José, en forma interina y como jefe de Estado, Juan Mora Fernández, quien ejerció el mando hasta el 14 abr. 1825, fecha en que se estableció el régimen constitucional, a la sombra de la Constitución federal y de la Ley fundamental del Estado, de enero de 1825.5. Costa Rica, nación soberana. Con Juan Mora Fernández (17841854), se inicia el régimen político unitario. Respetuoso de la ley, ejemplar organizador y paternalista, intentó sobre todo la armonización de las diferentes tendencias, que disociaban C. R. por localismos absurdos. Favoreció especialmente la educación popular, y estimuló también la agricultura, el incremento de las vías de comunicación y el descubrimiento de caminos nuevos. Supo ser enérgico al controlar el brote monárquico dirigido por el español José Zamora. No obstante, la República federal nunca anduvo bien. Aunque C. R. vivía al margen de muchos de los conflictos armados que se suscitaron entre los Estados, no pudo sustraerse a sus efectos. Esto hizo que ya en 1824 se promulgara la llamada Ley Aprilia, que llevó provisionalmente al Estado costarricense a reasumir la soberanía. De aquí en adelante el proceso de debilitamiento de la federación se va agudizando, hasta que en 1838 el jefe de Estado, Braulio Carrillo (180045), declara a C. R. en la plenitud de su soberanía, como un Estado libre, soberano e independiente.En 1842 se restablece, con el efímero gobierno de Morazán (v.), el régimen federal, más de nombre que en la realidad. Se vuelve, a raíz de los sucesos de septiembre de ese año que llevaron a Morazán al patíbulo, al Estado independiente, cuya posición va afirmándose, hasta que José María Castro (1818g2) declara la República el 31 ag. 1848. Las fuerzas disociadoras internas que provocaron el conflicto de Ochomogo en 1823 vuelven a manifestarse en 1835, en la llamada guerra de la Liga. Entonces las ciudades de Cartago, Alajuela y Heredia se alían contra San José, que hace prevalecer su hegemonía en el conflicto armado, lo que significa también de hecho la decapitación de la hidra localista. Braulio Carrillo se perfila entonces como un hombre de carácter; más tarde mostrará ser también un indiscutible hombre de Estado. En efecto, hasta su caída en 1842, consagró sus mejores esfuerzos para convertir la actividad cafetalera en la primera industria del país. Procuró la apertura y mejoramiento de las vías, el progreso educativo del país, el saneamiento de la hacienda pública, la elaboración de mejores leyes y la preparación de la primera codificación nacional, que independizaba la legislación costarricense de la española, vigente hasta entonces. Impuso enérgicamente el orden y el trabajo, a la vez que manejó con honradez intachable los fondos públicos. Algunas de las medidas de Carrillo no son democráticas, pero tienen su justificación en los benéficos efectos que produjeron. Carrillo robusteció el poder estatal gracias a lo cual desaparecieron las disidencias. También a él se debe la creación de la primera industria; la cafetalera; e hizo más sólida la economía y más firme el orden interno. De este primer periodo son de importancia los siguientes hechos históricos: la introducción, en 1830, de la primera imprenta, la de La Paz. En ese mismo año se publica el primer libro escrito e impreso en el país, Breves lecciones de Aritmética del bachiller Osejo. El periodismo llega más tarde. En enero de 1833 aparece el diario El Noticioso Universal y, poco después, La Tertulia. Particular impulso adquiere la educación a partir del advenimiento de José María Alfaro al poder, a raíz de la caída de Morazán. Su ministro general, José María Castro, transforma en mayo de 1843 la Casa de Enseñanza de S. Tomás en universidad; se edita entonces uno de los periódicos más importantes El Mentor Costarricense; más tarde, ya como jefe de Estado, abre la Escuela Normal de Varones y el Liceo de Niñas. Es de particular importancia la preocupación del Dr. Castro por la educación de la mujer, culturalmente marginada hasta entonces. Todos estos avances se debieron especialmente al desarrollo económico, primero con las explotaciones de oro en los montes del Aguacate, a partir de 1821, y con la naciente industria del café, con exportaciones importantes a partir de 1832, en que se envía a Chile y en 1843 a Inglaterra.6. La república. Guerra con los filibusteros. Desmembrada la República federal desde 1838, transcurrieron 10 años antes de que C. R. se decidiera a dar por terminados, en forma definitiva, los vínculos que la ataban a la federación. A partir de agosto de 1848 se empieza a usar el término república y consecuentemente C. R. se desliga del resto de los Estados centroamericanos. Una de las primeras manifestaciones de esta nueva situación la hallamos en el envío de un representante diplomático a Europa, Luis Molina, que llevará a cabo importantes trabajos, incluso el conseguir para C. R. un obispado independiente. Desde 1849 a 1850 gobierna Juan Rafael Mora (181460). Por entonces C. R. vive una buena época de desarrollo económico y social. Constituye un peligro, surgido en Nicaragua en 1855, la presencia de aventureros norteamericanos capitaneados por William Walker, contra los que se enfrentaron los costarricenses en marzo de 1856.Al comenzar noviembre C. R. vuelve a movilizar contra los filibusteros sus ejércitos, que salen de Liberia hasta posesionarse de San Juan del Sur. Frente a estas costas se librará poco más tarde la única batalla naval en la historia de C. R. entre el navío filibustero Granada y el bergantín costarricense Once de abril. La batalla se definió en forma inesperada a favor de los filibusteros. Las tropas de C. R. avanzaron por vía terrestre hasta Rivas, por lo que el enemigo se reconcentró en Granada. Otra parte de las tropas costarricenses había salido en diciembre de 1856 hacia el río San Carlos. De allí descendieron el San Juan y, tras numerosos riesgos y peligros, cayeron por sorpresa en un fuerte filibustero situado en la boca del río Sarapiquí (La Trinidad). Tras la primera victot`ia, vinieron pronto otras más; incluso se tomó posesión del puerto marítimo de San Juan del Norte, que ponía en contacto a los filibusteros con el este de los Estados Unidos. Las embarcaciones que se hallaban al servicio de éstos fueron capturadas por sorpresa, lo mismo que los viejos pero estratégicos fuertes de Castillo Viejo y San Carlos. Todo esto hizo que los costarricenses se aseguraran el dominio de la vía interoceánica. Los gobiernos centroamericanos, deseando fortalecer la lucha, nombraron al general José Joaquín Mora jefe de los ejércitos aliados. Con esto se reconocía el papel preponderante que en esta lucha había adquirido C. R. La mediación del capitán Davis de la Marina norteamericana fue una suerte para Walker. A él se rindió el 1 mayo 1857, y embarcó con su hueste, abandonando el país. De este modo concluyó la aventura filibustera de Nicaragua, en la que C. R. dio una clara muestra de su espíritu centroamericanista.Gobiernos militares. Guardia. Pasada la campaña, el pueblo costarricense volvió a sus habituales quehaceres. Juan Rafael Mora es depuesto por un golpe militar en 1859. Al siguiente año, en una rebelión en Puntarenas, se hizo presente Mora y, tras serios combates, fue hecho prisionero, juzgado y fusilado. Poco después corre suerte similar el general Cañas, cuñado del primero, que se había unido a esta aventura. Lo malo del golpe que derribó a Mora y llevó a José María Montealegre (181587) al poder, es que tuvo su secuela en otros subsiguientes, creándose a raíz de ello una influencia desmedida de los militares Lorenzo Salazar y Máximo Blanco, que se proyecta durante largos años, pues durará una década y luego se proyecta en la persona del general Tomás Guardia (183282), que gobernará directa o indirectamente hasta su muerte. La diferencia es que aquéllos colocaban a un civil en el poder, mientras que con Guardia es el propio militar el que gobierna. La administración de Guardia se inicia con un golpe militar en 1870. Se caracteriza por el progreso material, pero acompañado de una crisis espiritual y moral, que fomenta el propio gobernante con sus arbitrariedades; política de despilfarro económico y de fortalecimiento del militarismo, que arruinó el erario público, saneado luego por su heredero político Próspero Fernández.La principal obra de Guardia es la construcción del ferrocarril interoceánico. En 1871 se inicia en Limón, en el Atlántico, y se construye un ramal hasta Carrillo, sección que se conoce hoy como Línea Vieja. Los fondos prestados por Inglaterra se manejan mal, de tal modo que más tarde el Gobierno se verá obligado a entregarlo al empresario M. Henry M. Keith, quien por una nueva ruta a lo largo del valle del río Reventazón hará correr en 1890 el primer tren, de Limón a Cartago; ya desde 1873 había servicio de ferrocarril entre Cartago y Alajuela. Verdadera continuación de todos estos proyectos es también la construcción, por parte del Estado, del ferrocarril al Pacífico, que hace que en 1910 corra ya el primer tren entre Puntarenas y San José. Con Guardia y la Constitución de 1871 surge una corriente de acentuado personalismo político, que habrá de canalizarse luego en una corriente de tipo liberal.Fernández y Soto. Avances f iniseculares. Fernández, el sucesor y heredero de Guardia, toma varias medidas incluso la secularización de los cementerios y la expulsión del obispo Thiel, por diversos motivos, incluso de índole liberal. Ante la amenaza de Justo Rufino Barrios (v.), en 188.5, que intentaba la unión por la fuerza de los estados centroamericanos, las tropas costarricenses se movilizaron hasta El Salvador, sin entrar en acción por la pronta muerte del caudillo guatemalteco. Muere también Fernández y le sucede Bernardo Soto (18541931), que gobernó de 1885 a 1889 y realizó una obra de positivo beneficio para la educación nacional, en especial por la labor de su ministro Mauro Fernández, que llevó adelante el principio de gratuidad, obligatoriedad y responsabilidad económica del Estado, adoptado en 1869; y para conseguir una institucionalización más evolucionada de la educación costarricense, dictó la Ley general de Educación Común de 1886.La labor renovadora se proyecta en todos los campos; en lo legislativo está la nueva codificación de 1884; en lo político el movimiento popular de 7 nov. 1889, que sienta las bases del respeto a la voluntad ciudadana expresada por medio del sufragio; en lo literario empieza a perfilarse una corriente que va a explotar la veta folklórica y costumbrista y que conducirá a una mayor conciencia nacional, fruto, sobre todo, de la labor de figuras como Magón (Manuel González Zeledón, 18641936), Aquileo J. Echeverría (18661909), el periodista Pío J. Víquez (185099), los historiadores e internacionalistas como León Fernández (184087) y Manuel M. de Peralta (18471930), etc. La economía se fortalece gracias a un aumento en la producción de café; la aparición, a partir de 1880, de una industria bananera, llevaría a un desarrollo de las zonas del Atlántico, de gran importancia para el país, actividad que crecería al constituirse en 1899 la United Fruit Co., que convertirá a C. R. en el principal productor de bananos en el mundo. En 1911 la producción fue de más de 13 millones de racimos. El café, sin embargo, siguió manteniendo su condición de principal producto de exportación, a pesar de las crisis en los mercados europeos, fuente de la mayor demanda. Va a tener incluso su monumento en el Teatro Nac. de San José, inaugurado en 1897.Siglo XX. Al finalizar el siglo y de allí en adelante hasta mediados del xx, hallaremos algunos políticos, cuya influencia y personalidad se proyectan en forma viva dentro del Estado: Rafael Iglesias (18611924), Cleto González Víquez (18581937) y Ricardo Jiménez (18591945), entre los cuales suman 28 años de función presidencial, los dos últimos en forma alternativa y el primero mediante reelección. Importantes son las reformas económicas de Alfredo González Flores (18771962) durante sus tres años de mandato, que se inician en 1914. Los problemas económicos derivados de la I Guerra mundial le llevaron al establecimiento del régimen de la tributación directa, impuestos territoriales e del intervencionismo estatal a través de la banca. Esta última medida es un verdadero antecedente de las que se adoptaron a raíz de la revolución de 1948. Todas estas reformas le ganaron severos opositores y dieron base a que se provocara el golpe de Estado de enero de 1917, en virtud del cual el ministro de Guerra de González Flores, el general Federico Tinoco (18701931), se convirtió en gobernante. Gozó de popularidad en los comienzos de su gobierno, pero pronto la perdió, como resultado de una política económica equivocada y persecución a los opositores. El misterioso asesinato del hermano del presidente precipitóen 1919 la caída, de por sí inminente, del Gobierno.Una delicada situación se planteó a raíz de este hecho, pues hubo amenazas de intervención por parte de los Estados Unidos, que se habían negado a reconocer a Tinoco. Tras un régimen transitorio, se volvió al constitucional en 1920, con el gobierno de Julio Acosta (18721954), quien hubo de enfrentarse a un serio conflicto armado con Panamá en 1921. En esta década hay paz interna y alguna bonanza económica, que permite una política de construcción de edificios y carreteras a la vez que se colonizan nuevas zonas que serán trabajadas con mayor ímpetu hacia el norte y sur, especialmente. A los regímenes paternalistas de Ricardo Jiménez, Cleto González V. y León Cortés (de 1924 a 1940) sucede la discutida administración de Rafael Ángel Calderón Guardia (n. 1900), que se caracterizó por medidas tan importantes como el restablecimiento de la Univ. de C. R. (1940), el arreglo limítrofe con Panamá (1941), la legislación social (1943), etc. Todo esto viene a coincidir con los manejos poco escrupulosos de los fondos públicos y acentuado nepotismo, fenómenos que adquieren especial agudeza con la crisis provocada por la 11 Guerra mundial. Le sucede en el poder Teodoro Picado (190060), a quien le tocará vivir un difícil periodo en lo político, que culminará con la revolución armada de 1948, que dirige José Figueres (v.), vencedor en las elecciones de 1953 y 1970.La Constitución de 1949 marca la vuelta al régimen constitucional y a un personalismo presidencialista más debilitado por el fortalecimiento de las facultades del Consejo de Gobierno, a la vez que implanta la descentralización administrativa con el régimen de instituciones autónomas. Una tendencia centroamericana ha ido cobrando fuerza desde entonces. Se manifiesta primero con la creación de la ODECA en 1951 (Carta de San Salvador) y se fortalece con la creación del Mercado Común Centroamericano (1960), al que se incorpora C. R. en 1962. El desarrollo económico ha ido tendiendo hacia la diversificación agrícola y la industria, aunque el café y el banano mantienen todavía su preponderante importancia. Nuevas regiones del país han ido desarrollándose gracias a nuevos movimientos colonizadores: el Pacífico Sur por la costa, por los contratos de 1938 para la habilitación bananera, y, desde el Valle del General, con la apertura de la carretera interamericana en 1945; las llanuras del norte han sufrido grandes cambios con la construcción de la carretera de 1940, y más adelante, lo mismo que Guanacaste a partir de 1952, por influencia de la vía interamericana.V. t.: AMÉRICA CENTRAL II.CARLOS MELÉNDEZ.
BIBL.: R. FERNÁNDEZ GUARDIA, Cartilla histórica de Costa Rica, San José 1958; C. MONGE ALFARO, Historia de Costa Rica, San José 1966; G. FERNÁNDEZ, Historia de Costa Rica durante la dominación española. 15021821, Madrid 1889; H. BONILLA, Nuestros presidentes, San José 1942.
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