Corea (choson) I. Geografia. GEOG.
Categoria:
Geografía
Península situada al NE del continente asiático entre el mar del Japón y el mar Amarillo, cuya superficie es de 219.000 Kmz, incluyendo una parte del sur de Manchuria que políticamente pertenece al Estado de C. del Norte.1. Medio físico. Relieve. Estructuralmente, la península coreana no es sino un apéndice del escudo serindiense,que en época precámbrica debió formar parte del primitivo continente de Angara. A lo largo de toda la historia geológica de la tierra, C. no ha sido nunca recubierta por las aguas oceánicas, o lo ha sido por poco tiempo y únicamente en sus bordes. El sustrato rocoso de la península es predominantemente cristalino o metamórfico, lo cual condiciona muchas de las peculiaridades del relieve. El escudo coreano se ha visto sometido durante cientos de millones de años a una ininterrumpida e intensa acción erosiva, muchas veces acabada y otras tantas recomenzada, que ha dejado sus huellas sobre el relieve en forma de varias penillanuras de edad y configuración muy diversas. Todas estas penillanuras se encuentran deformadas por los embates de la última ola orogénica alpina. Los materiales cristalinos del zócalo no pudieron resistir el empuje tectónico y se fragmentaron en multitud de dovelas, hundidas unas, levantadas otras, que dieron un relieve con predominio de horst, fosas tectónicas y escarpes de falla, que constituyen el hecho diferencial más acusado de la estructura y relieves coreanos. Probablemente fue en esta época, a finales del Terciario, cuando se individualizó la porción de escudo antiguo que constituye la actual península.Topográficamente, la península de C. acusa una fuerte disimetría. La Dorsal coreana, una aguda arista que recorre la península de N a S, está adosada a la costa oriental, donde el continente se hunde rápidamente hasta más de 1.000 m. de profundidad. De S a N la cordillera adquiere cada vez mayor relevancia. En el sur apenas alcanza 1.300 m. de altitud; inmediatamente al N del paralelo 38, el pico Soraksan llega a 1.708 m., y todavía más al N, en la zona continental de C. del N., el pico Kwanmobong se eleva hasta 2.541 m. La continuidad topográfica de la dorsal se mantiene a lo largo de toda la cordillera; pero estructuralmente ésta se descompone en una sucesión de bloques yuxtapuestos, basculados y desplazados unos respecto de otros, que contribuyen a acentuar la complejidad casi laberíntica de esta parte de la península.A partir de la cordillera Dorsal el relieve desciende suavemente hacia las costas del mar Amarillo. Esta vertiente occidental debió ser en otro tiempo un plano inclinado por el que la penillanura coreana vertía hacia el mar Amarillo. El fraccionamiento del zócalo produjo la deformación de este plano inclinado, que se rompió en un dédalo de bloques elevados, fosas tectónicas y líneas de fractura, entre las que los ríos se abren paso guiados casi siempre por las características estructurales del sustrato rocoso. En la costa occidental, en los lugares donde las depresiones tectónicas se asoman al mar, se originan profundos entrantes, a modo de estuarios, o llanuras de aluvionamiento sobre las que se asientan las mayores densidades de población. Esta disimetría morfológicoestructural origina también profundas diferencias en la configuración de las costas. Al E, de cara al mar del Japón, la costa es sensiblemente rectilínea y acantilada; los escarpes de falla caen, a veces, a plomo sobre el mar desde varios cientos de metros de desnivel: el único accidente litoral de importancia es el golfo de Wonsan. Las costas meridionales y occidentales son, por el contrario, enormemente recortadas con profusión de islas e islotes, bajíos y farallones, bahías y ensenadas, cabos y estuarios, cuya disposición recuerda siempre las líneas matrices de la estructura coreana. Interesa destacar la bahía de Pusan y la isla de Chejudo en la costa sur; y las bahías de Kunsan, Inchoen y Sóhan en la costa occidental. En estas costas, la escasa profundidad del mar Amarillo y la dinámica de las mareas del océano Pacífico, junto con la configuración del litoral asiático y la latitud a que aquéllas se encuentran, provocan enormes mareas de corriente que en la bahía de Inchoen, p. ej., alcanzan habitualmente amplitudes de hasta 12 m.Clima y vegetación. El clima de C. corresponde al de las regiones situadas en la fachada oriental de los continentes en zona templada, es decir, se trata de un clima templado sometido muy directamente a las influencias de los centros polares de acción climática. C. se halla comprendida entre los 34 y 44° de lat. N; la misma latitud aprox. a la que se encuentra España. Pero las diferencias climáticas entre ambos países son enormes: España, con matices muy diversos, goza de un clima templado de tipo mediterráneo; C., por el contrario, tiene un clima templado de tipo boreal, semejante, en cuanto a temperaturas, a los climas de los países nórdicos europeos. La isoterma de los 0°, correspondiente al mes más frío del año, pasa por la costa sur de C.; en Europa, la misma isoterma pasa por el norte de Alemania. Los inviernos son particularmente duros en la costa oriental, al NE de la península: el puerto de Wonsan llega a helarse durante varios meses en años fríos. Esta dureza del clima se debe a la acción gelizante de la corriente fría de Ojotsk, que de N a S recorre las costas orientales de Siberia. El verano, en cambio, es mucho más cálido de lo que cabría esperar. Casi toda la península se halla en julio bajo la isoterma de los 25°. La causa de esta elevación térmica hay que buscarla en la postrera acción de los vientos monzónicos que, si bien llegan a estas latitudes muy desecados, todavía conservan, sin embargo, un elevado poder de calentamiento.Las precipitaciones son relativamente altas. Toda la península, y más las zonas montañosas, reciben entre 500 y 1.000 mm. de lluvia anual. El régimen pluviométrico de C. es el que corresponde a las regiones templadas bajo influencia monzónica: un máximo absoluto en verano; otro máximo secundario, muy poco acusado, en invierno; y dos mínimos en primavera y otoño. De acuerdo con estas particularidades climáticas, la vegetación coreana comprende especies de características ecológicas muy dispares. Al norte predominan los bosques de coníferas, mientras que en la parte sur de la península predominan las especies de hoja caduca de zona templada, entremezcladas con otras de características tropicales. Los bosques, que en otro tiempo debieron recubrir la mayor parte de la península, han sido fuertemente castigados por las talas incontroladas. Únicamente en las montañas más inaccesibles se encuentran actualmente formaciones boscosas.Hidrografía. Dada la configuración de la península de C., el avenamiento hidrográfico se hace hacia el sur y sobre todo hacia el oeste. Los ríos son de corto curso, caudal escaso y régimen muy irregular. Entre los más importantes se encuentran el Han o río de Seúl, el Naktong o río de Pusan, y el Taedong o río de Pyongyang. Al norte del país, los ríos Yalu, que corre hacia el mar Amarillo, y el Tumen, que lo hace hacia el golfo de Vladivostok en el mar del Japón, sirven de frontera entre C. y Manchuria.2. Población. C. ha sido desde antiguo una zona de atracción demográfica. Las condiciones naturales son escasamente favorables para el desarrollo de culturas de tipo agrícola, como las monzónicas tradicionales. Pero, en cambio, C. disfruta de una posición privilegiada en el punto donde convergen las influencias culturales y raciales de tres grandes pueblos: el chino, el manchú y el japonés. Toda la historia política de C. y su evolución económica y demográfica aparecen alternativamente orientadas poraquellos pueblos. Desde este punto de vista C. es, pues, un crisol donde se ha producido la amalgama de gentes pertenecientes a razas y culturas muy diversas: el mestizaje es el carácter étnico más general entre el pueblo coreano.La población de la península coreana asciende a 40.000.000 de hab.; con una densidad de 183 hab/Km2, que pone a C. en línea con las áreas de gran concentración demográfica del Extremo Oriente. Esta población se distribuye muy irregularmente. La naturaleza del roquedo y la especial configuración topográfica de la península dificultan la distribución uniforme del poblamiento, sobre todo si se tiene en cuenta que su principal actividad es la agricultura, y dentro de ésta, el cultivo del arroz. La población tiende a concentrarse en las llanuras del oeste y en los valles interiores originados por la colmatación parcial de fosas tectónicas. En estas zonas, la población rural puede alcanzar concentraciones de hasta 400 hab/Km2. El poblamiento coreano reviste, pues, una modalidad aerolar: grandes concentraciones humanas separadas por desiertos demográficos de tierras incultas, en las que, a veces, viven gentes marginadas que practican modos de vida muy primitivos. A partir de estas concentraciones demográficas se ha desarrollado un alto grado de urbanización: C. cuenta con dos ciudades millonarias: Seúl, 3.969.218 hab. y Pusan, 1.463.325 hab.; otras tres que superan el medio millón: Inchoen, 535.577 hab. y Taegu, 845.000 hab., Pyongyang, 70.000 hab., y catorce más que pasan de 100.000 hab. (1967; v. voces correspondientes). Ciertamente que el concepto de ciudad en la península coreana, lo mismo que en todo el Extremo Oriente, no obedece a los mismos criterios que en Europa o en los países de civilización europea. Hasta 1945 todas estas ciudades tenían un marcado carácter rural, pero a partir de esa fecha se inició en el país una profunda transformación que hizo cambiar la fisonomía del mismo.C. ha disfrutado muy pocas veces, y por muy poco tiempo cada vez, de total independencia política. Su situación en la encrucijada etnográfica y cultural del Extremo Oriente la ha colocado casi siempre bajo un status de dominio, más o menos acusado, por parte de los pueblos vecinos. China, Manchuria, Japón y hasta Rusia han dejado sentir su influencia sobre la península en los cuatro últimos milenios. En tiempos más recientes, a partir del último cuarto del s. xix, llegaron a C. grandes contingentes de población japonesa que emprendieron la tarea de modernizar el país y revalorizar su economía. En los primeros años del siglo actual se acentuó la dependencia política y económica del exterior: con dominio de Rusia y Japón, protectorado japonés, incorporación al Imperio japonés, y vuelta a la independencia, en 194548, con la formación de dos Estados, C. del N. y C. del S.La partición de C. en dos Estados fue una consecuencia de la II Guerra mundial. Pocos meses antes de que ésta terminase, Rusia declaraba la guerra al Japón y sus tropas invadían, entre otras posesiones del Imperio japonés, la península de C. hasta el paralelo 38. Estados Unidos asumió el control de la mitad meridional de la península hasta dicho paralelo, en tanto se negociaba la creación de un nuevo Estado independiente que integraría la totalidadde la península después de más de 50 años de ocupación japonesa. La unificación de ambas zonas de ocupación resultó imposible por vía de acuerdo, y en agosto y septiembre de 1948 se consolidó la división del territorio con la creación de dos Estados independientes: C. del Norte y C. del Sur.3. División regional. a. República Popular de Corea o Corea del Norte (Choson MinchuChui Inmin KonghwaGuk). Tiene una superficie de 120.538 Kmz y 13.000.000 de hab. Su capital es Pyongyang (v.), a orillas del río Taedong. Por el N los ríos Yalu y Tumen la separan de Manchuria; por el S la frontera es una línea de armisticio, que no coincide con el paralelo 38, trazada después de la guerra de las dos Coreas de 195053. Dicha frontera se inicia en Kosóng, unos 70 Km. al N de aquel paralelo, y sigue hacia el O cortando toda clase de unidades geográficas: su trazado sigue la línea de las posiciones de guerra en el último día de la contienda. En Kaesóng la frontera corta el paralelo 38 y sigue hacia el O por el curso del río Han hasta el mar Amarillo. Aunque la línea de armisticio sirve a todos los efectos de límite político entre las dos C., dista mucho de ser una frontera consolidada. Una comisión mixta se encarga de que no haya alteraciones en las líneas fijadas, pero son continuos los conflictos entre ambas partes.En C. del Norte cabe distinguir cuatro conjuntos regionales, fraccionados a su vez en multitud de pequeñas unidades comarcales, como resultado de la accidentada morfología del país. Estas cuatro unidades son: el Lóbulo continental coreano, la Dorsal coreana en su tramo norte, las Llanuras litorales del mar Amarillo y las Planas litorales del mar del Japón.El Lóbulo continental coreano se extiende entre la línea YaluTurnen y el istmo de Pyongyang. Estructuralmente, no es más que un fragmento de las montañas meridionales de Manchuria, de la cual se vio separado políticamente por las ventajas que el curso del Yalu ofrecía para el establecimiento de una línea fronteriza. El río corre por una profunda y estrecha fosa tectónica, ahondada todavía más por la acción erosiva de sus aguas torrenciales. La naturaleza cristalina del sustrato rocoso ha favorecido el desarrollo de vertientes muy abruptas, a menudo en talud vertical, que dificultan extraordinariamente el paso de una a otra orilla. En ocasiones el curso del Yalu se ve interrumpido por coladas volcánicas, procedentes del vecino macizo de ChangpaiShan en Manchuria, que el río corta también en profundos angostos y cañones. El Yalu corre de NE a SO; ésta es la pendiente general del relieve. Desde la bahía de Corea en el mar Amarillo la altitud aumenta a medida que se penetra en el interior hasta el extremo nordeste, cerca ya de la costa oriental, donde se encuentran las mayores elevaciones. La orografía de esta C. continental se articula sobre dos macizos cristalinos: el de Pujón, con 2.522 m.; y el de Kwanmobong, que se eleva hasta 2.541 m. Ambos macizos se hallan separados por el valle del Hochom, afluente del Yalu, que sigue una línea de fractura de dirección SENO.El clima de esta región coreana es durísimo, especialmente en invierno. A los efectos de la altitud se une aquí la acción continental del clima manchú. En los valles del interior, la temperatura media del mes más frío es inferior a 15°; en cambio, en verano se registran temperaturas de hasta 25° y más. Las precipitaciones son elevadas, de 500 a 800 mm., y más del 80% de las mismas caen durante los meses de verano, de junio a septiembre. La vegetación aparece constituida por bosques cerrados de coníferas: pino, alerce, abeto, etc.Las condiciones climáticas y topográficas hacen que la región sea inhóspita y se encuentre semidespoblada. Aunque la densidad de población es de 83 hab/Kmz (1960), hay grandes áreas completamente vacías. La población vive apiñada en las zonas litorales, en los aledaños de los macizos montañosos y en las depresiones tectónicas que constituyen vías de paso obligadas hacia Manchuria.El territorio se halla dividido en cuatro provincias: Hamgyóng Norte, capital Chóngjin (210.000 hab.; 1962); Hamgyóng Sur, capital Hamhung (125.000 hab.); Chagang, capital Kanggye (130.000 hab.), y Pyongyang Norte, capital Sinuiju. Kanggye es la única ciudad importanteque se encuentra en el interior; todas las demás se hallan en el litoral o en los llanos costeros. Chóngjin es un notable puerto pesquero que cuenta además con industrias químicas y metalúrgicas que utilizan el carbón de la cuenca del bajo Tumen. Hamhung (125.000 hab.), con su puerto Hungnam, sobre el mar del lapón, forman un complejo industrial que incluye fábricas metalúrgicas, factorías textiles, químicas y manipulados de papel. Sinuiju, finalmente, situada en la desembocadura del Yalu, desempeña un importantísimo papel como nudo de comunicaciones entre C. y Manchuria, en uno de los pocos puntos por donde el río puede franquearse fácilmente.El tramo central de la Dorsal coreana constituye la segunda gran unidad regional de C. del Norte. El accidente más notable de la cadena montañosa es la fosa tectónica SeúlWonsan, única vía de paso entre las costas orientales y occidentales de la península, gracias a lo cual la bahía de Wonsan, una de las áreas de mayor concentración demográfica del país, se halla vinculada al crecimiento económico de la costa occidental. La citada fosa separa dos macizos montañosos: al noroeste queda el macizo de Haramsan (1.486 m.); al sudeste, se suceden una serie de bloques escalonados que culminan en el macizo de Soraksan a 1.708 m., situado ya en C. del Sur. La mayor parte de la C. peninsular del Norte pertenece a la provincia de Kangwón, con capital en Wonsan (250.000 hab.), ciudad portuaria, cada vez más importante, que cuenta con industrias y manufacturas de todas clases. El clima es aquí mucho más benigno que en la C. continental, pero la población se concentra en las zonas bajas y en el litoral: la mitad aprox. de la población reside en la zona de Wonsan.La tercera gran unidad regional de C. del Norte son las Llanuras litorales del mar Amarillo, la más importante de las cuales es la de Pyongyang, capital de la república. En las llanuras que se abren entre la desembocadura del Yalu y la del Han, en los confines de C. del Sur, viven no menos de 5,5 millones de hab.; el 55% aprox. de la población de C. del Norte, sobre una superficie inferior al 35% de la del territorio nacional. Las principales ciuCOREA Idades de C. del Norte se encuentran aquí: Kaesóng; Haeju y Sariwón, capitales respectivamente de Hwanghae Sur y Hwanghae Norte; Kyómipo y Nampo, en el Bajo Taedong, etc.La fortuna de estas llanuras litorales como áreas de poblamiento intensivo se debe tanto a razones físicas como humanas. Ante todo hay que valorar las posibilidades que, por sus condiciones topográficas, ofrecen para la rizicultura. El arroz es, en efecto, el cereal rey de las llanuras litorales, a pesar de que esta planta se encuentra ya en el límite de su área ecológica; esto, por otra parte, permite el cultivo de otros cereales, como el trigo o el mijo en las zonas de difícil encharcamiento. Las hambres periódicas, que desde tiempos inmemoriales han sido el azote de las poblaciones que vivían en las llanuras en torno al mar Amarillo, no se dejaron sentir con tanta intensidad en las costas coreanas. Pero, además, el subsuelo de esta zona encierra ricos yacimientos de carbón, lo cual ha hecho florecer en poco tiempo una importantísima industria siderúrgica. El 80% de la producción coreana de hulla proviene de esta zona.Pero las fuertes concentraciones demográficas de la región no se explican solamente por hechos económicos. Tan importante como las posibilidades agrícolas de las llanuras o la existencia de yacimientos de carbón es el hecho de que estas llanuras constituyen la vía obligada de paso desde Japón hacia las ricas regiones del gran Valle central manchuriano. Japón, durante los años de su experiencia colonial en Asia, se preocupó de crear una red de comunicaciones terrestres que le permitieran llevar a cabo sus proyectos. Esta red se apoyaba precisamente en las llanuras costeras. Por otra parte, Pyongyang es la capital de las antiguas monarquías coreanas y esta función de capitalidad ha repercutido favorablemente sobre el territorio vecino.La última gran unidad regional de C. del Norte son las Llanuras litorales de la costa oriental, sobre el mar del Japón. Estas llanuras, demasiado estrechas para tener un auténtico valor económico, adquieren cierta importancia a partir de Wonsan, hacia el nordeste, hasta la bahía de Pedro el Grande, frente a Vladivostok. Aunque en condiciones muy adversas, por los rigores del clima, la tradicional cultura agrícola de los coreanos ha llevado muy lejos, por estas llanuras litorales, el cultivo del arroz, actualmente en retroceso por la importancia creciente de los cultivos de soja y mijo.b. República Democrática de Corea o Corea del Sur (DaehanMinkuk). Está mucho más poblada que su homónima del Norte: 30 millones de hab., en números redondos, sobre una superficie de 98.479 Km2 en 1966. Su densidad de población, 297 hab/Km2 en 1966, es una de las más altas de Asia, tan sólo superada por las ciudadesestado y por los pequeños emiratos árabes del Medio Oriente. Las condiciones físicas, de una parte, especialmente las climáticas, y las vicisitudes políticas por las que ha pasado esta parte de la península coreana en los últimos 50 años, explican esta enorme concentración demográfica.C. del Sur tiene un clima mucho más suave que C. del Norte. El relieve resulta mucho menos abrupto también y, aunque se conservan las líneas maestras de la estructura y las características geotectónicas del zócalo coreano, en C. del Sur las mayores elevaciones no pasan de 1.600 m. de altitud. Esta particularidad repercute inmediatamente en la proporción de espacio cultivable, lo cual en una civilización de recia tradición agrícola es muy importante. En C. del Norte, los bosques cubren el 80% del territorio; en C. del Sur solamente el 40%; allí, el espaciocultivado apenas cubre el 17% del territorio; en C. del Sur se cultiva el 24%. Al N del paralelo 38 el arroz es un cultivo necesario para alimentar a las poblaciones concentradas en las llanuras, pero es un cultivo caro y su área de expansión muy irregular. En C. del Sur el arroz es el cultivo más generalizado, sin apenas limitaciones ecológicas o topográficas. En C. del Norte cada agricultor produce el arroz necesario para su consumo y el de otra persona; en C. del Sur, para dos o tres personas más. Estas diferencias de rentabilidad provienen tanto de la técnica empleada en cada caso, que es muy similar, como de la bondad del clima que sin poderse comparar con el de las regiones meridionales del sudeste asiático, es mucho más cálido que el del norte de la península.Al S del paralelo 38 la Dorsal coreana se divide en dos ramas: de una parte queda la cordillera costera; de otra, la cordillera interior que avanza hasta el extremo meridional de C. Entre ambas alineaciones montañosas desciende el valle del río Naktong. En el estudio regional de C. del Sur se distinguen también cuatro conjuntos regionales: la Dorsal coreana y su bifurcación; el valle del Naktong; las Llanuras occidentales y las Planas costeras del mar del Japón. Como se ve, la estructura regional de C. del Sur es muy semejante a la de C. del Norte, en lo que se refiere a las grandes unidades físicas. Sin embargo, en los aspectos socioeconómicos las diferencias interregionales son aquí mucho más significativas que en C. del Norte.Las Llanuras orientales son cada vez más estrechas a medida que se avanza hacia el sur, a partir del paralelo 38. En muchos lugares la línea de cumbres de la cordillera costera corre a menos de 10 Km. del litoral, con un desnivel de más de 1.500 m. Hablar, pues, de llanuras y planas costeras en esta parte de C. resulta un tanto convencional; pero estas estrechas llanadas, verdaderas cornisas a lo largo de la costa, han adquirido, precisamente por eso, un enorme valor como eje de las comunicaciones NS de la península. Al S del paralelo 36 cambia la estructura del relieve y las llanuras adquieren su real significado morfológico. El poblamiento es muy escaso y casi completamente aislado del resto del país; pero desde tiempos muy remotos existen núcleos de población dedicados a la pesca y a la rizicultura, entre los que el vecino Japón ha dejado sentir una importante influencia étnica y cultural. La única ciudad importante es Pohang (66.000 hab.), situada en el punto donde la cordillera se rompe transversalmente, dejando un portillo de penetración hacia el interior. Aunque no lo sea administrativamente, Pohang es de hecho la capital de toda la cornisa litoral coreana al S del paralelo 38.La cordillera Dorsal aparece en C. del Sur mucho más diversificada que en C. del Norte. Desde el macizo de Soraksan, en las inmediaciones del paralelo 38, las crestas conocidas como montes de Diamante avanzan de manera compacta hacia el S, a lo largo de más de 150 Km. Del lado del mar ya se ha dicho que forman una barrera imponente; pero a partir del límite entre las provincias de Kangwón y Kyóngsang Norte, la montaña se abre en dos ramas. La más oriental sigue adosada a la costa; la occidental avanza en dirección SO y luego tuerce bruscamente hacia el S, articulando todo el relieve de la parte meridional de la península coreana. En líneas generales, ambas alineaciones forman un rectángulo casi perfecto, abierto por el sur, por donde corre el río Naktong. La particularidad estructural más notable de ambos tramos de la montaña es su fraccionamiento. La solidez de la cadena Dorsal es aquí mucho más aparente que real: una sucesión de fallas y fosas transversales canaliza las comunes de costa a costa. La altitud de la montaña, 1.5001.900 m., no constituye ningún obstáculo para el asentamiento de una población muy densa, dedicada principalmente al cultivo del arroz. En las zonas más apartadas se levantan multitud de monasterios, que han sido un factor positivo en la colonización del territorio. Los bosques que antiguamente cubrían las montañas han desaparecido casi por completo ante las sucesivas roturaciones llevadas a cabo, especialmente desde la implantación del colonialismo japonés.El valle del Naktong, o región de Kyóngsang, es una de las regiones coreanas de mayor personalidad geográfica. Por el oeste las comunicaciones con las llanuras del mar Amarillo son fáciles a través de las dislocaciones señaladas; por el sur, el valle se abre a las costas meridionales de C., por donde han penetrado no pocas influencias culturales y económicas. Kyóngsang desempeña, respecto de C. del Sur, el mismo papel que Pyongyang en el norte. En ambos casos se trata de llanuras de fuerte concentración demográfica, abiertas a influencias culturales del exterior. Más de nueve millones de coreanos viven en este valle y en sus aledaños costeros. La densidad de población es generalmente superior a 500 hab/Km2. Taegu (v.) y Pusan (v.) son las grandes ciudades de la región, la primera, con 881.100 hab. (1968) es la capital administrativa; Pusan, con 1.463.325 hab., es la segunda ciudad del país.Además de estas dos grandes ciudades cabe citar también a Masan, capital de Kyóngsang meridional, con 164.743 hab.; Andong, 61.640; Chungju, 78.712; y Kúmch6n, 77.749 (datos de 1965).La costa meridional es muy recortada y se rompe en multitud de islas que prolongan las aguas coreanas hasta muy cerca del Japón. El estrecho de C. sólo tiene 120 Km. de anchura. La isla de Taushima, perteneciente al Japón, se encuentra a menos de 50 Km. del puerto de Pusan; algo más lejos, a unos 100 Km. del litoral, la isla de Chejudo, cuya capital es Cheju, poblada por 84.000 hab.Las Llanuras occidentales constituyen la última región de C. del Sur. Sobre estas llanuras costeras del mar Amarillo se dan las mayores concentraciones demográficas del país. Fue también aquí donde más se dejó sentir la acción material de la colonización japonesa. El ferrocarril transcoreano tenía un interés estratégico para la penetración de la influencia japonesa en Manchuria; pero, marginalmente, produjo el efecto de integrar todas las llanuras costeras en una gran unidad regional. Los ríos que bajan de la cordillera Dorsal han abierto profundos cauces; pero el relieve se resuelve en una sucesión de bloques, con muy poca ligazón entre sí, a través de los cuales los ríos encuentran fácilmente una salida al mar. La mayoría son ríos de curso corto, pero algunos, como el Han, o río de Seúl, y el Kam llegan con sus cabeceras hasta muy al interior, y en la desembocadura se abren en amplios valles de morfología muy complicada, que permiten el cultivo intensivo del arroz y, por lo mismo, son el asiento de grandes concentraciones demográficas. El 60% de la población de C. del Sur vive sobre las planicies occidentales, donde la densidad es siempre superior a 500 hab/Km2, y en ciertas áreas sobrepasa los 1.500 hab/Km2; todo esto, en zonas donde la principal actividad de la población es la rizicultura, lo cual nos coloca ante uno de los ejemplos típicos de la distribución del poblamiento en el Asia monzónica.Esta enorme concentración demográfica ha generado históricamente un proceso de concentración urbana que ha servido de soporte para el actual desarrollo de las ciudades coreanas, que se inició, con caracteres urbanísticos modernos, a raíz de la guerra de C. de 195053. Mokpo, 170.000 hab., es una ciudad modernamente industrializada que durante los años de la dominación japonesa desempeñó un papel semejante al de Pusan en el otro extremo de la península: un ferrocarril unía aquella ciudad con Taejon en la línea férrea PusanSeúl. Mokpo era en aquel entonces uno de los puertos utilizables por barcos de gran calado en toda la costa occidental de C. De ahí su importante papel como punto de acceso hacia el interior de la península. Sin embargo, su importancia fue siempre mucho menor que la de Pusan.Kwangju, 410.000 hab., es la quinta ciudad coreana y la capital de la provincia de Jeonra meridional. Desde 1953 cuenta con industrias metalúrgicas y químicas que utilizan como combustible y materia prima el carbón de una pequeña cuenca carbonífera próxima. Chónju y Taejon, 125.000 hab. y 320.000 hab. respectivamente, son las capitales de Chungchón septentrional y Chungchón meridional. Taejon es la gran capital histórica de C. del Sur. Sus funciones urbanas tienen una antigüedad mucho mayor que las que actualmente desempeña Seúl. En el ferrocarril de Pusan a Manchuria, Taejon era, junto con Taegu y Seúl, uno de los puntos clave de la colonización japonesa. Con la partición de C. en dos Estados, y la desvinculación de Manchuria de los intereses japoneses, Taejon quedó como una importante capital regional, muy pronto superada por Seúl, e incluso, en crecimiento relativo, por Kunsan (105.000 hab.) en la desembocadura del río Kum.Aparte de Seúl, la gran ciudad de la costa occidental coreana es Inchon (535.000 hab.; 1968). El crecimiento de Inchon (v.) sólo es comparable al de Seúl; y es que, en realidad, ambas ciudades son los extremos de un eje urbano que se creó con motivo de la guerra de C. Hacia 1945 Incheon era sólo una pequeña ciudad de poco más de 100.000 hab. Su función portuaria quedaba muy disminuida por la enorme amplitud de las mareas, que habitualmente oscilan de 10 a 12 m. entre la pleamar y la bajamar. Pero era el único puerto próximo a Seúl y ello jugó en, la dicisión política de hacer de esta última capital una gran ciudad. Así, se ha convertido en el puerto natural de la capital de C. del Sur.4. Economía. C. del Norte es una nación bien dotada de recursos minerales, sobre todo de carbón y hierro. La producción de carbón sobrepasa los 21 millones de t. en 1967 (incluido el lignito). Los yacimientos se encuentran en la parte occidental del país: Sariwón, Pyongyang y, en el nordeste, Musan. Las reservas se calculan en mil millones de t., pero la producción es inferior a los 6 millones de t. de mineral (1,5 millones de t. de fundición). La producción de acero fue de 1,2 millones de t. en 1965. El carbón no es de buena calidad, pero aun así han surgido algunas factorías siderúrgicas en la costa del mar interior de China: Kyómipo, Chinampo y, en el nordeste, Songjin, Hambung.La topografía y las elevadas precipitaciones permiten un buen aprovechamiento hidráulico de los ríos, especialmente del Yalu en la frontera con Manchuria. La producción de energía eléctrica es de unos 15.000 millones de Kwh. (1966). La existencia de minerales no férreos: tungsteno (2.640 t. en 1965), zinc (105.000 t. de mineral), cobre, plomo, etc., han creado una industria metalúrgica muy importante. Además hay que añadir la producción de fertilizantes (850.000 t. en 1965), textiles artificiales, etc.C. del Sur es eminentemente agrícola. La bondad del clima permite obtener dos cosechas anuales de arroz (1.246.000 Ha. y 48.690.000 q. en 1967), y además maíz(50.000 y 600.000 q. en 1967), trigo (152.000 Ha. y 3.000.000 q.), etc. El 60% de la población activa se dedica a la agricultura, pero la superficie cultivada es de sólo 2 millones de Ha. La superficie media por agricultor es, por tanto, de 0,40 Ha. Durante la época de la colonización nipona se establecieron en C. más de 2 millones de agricultores japoneses, que después de la guerra fueron repatriados y sus tierras redistribuidas a coreanos. La partición del país en dos zonas de significación política diferente atrajo hacia el sur 4 millones de refugiados entre 1948 y 1950. La guerra de 1950 con C. del Norte modificó las condiciones del país. La ayuda militar y económica de los EE. UU. permitió instalar algunas industrias, sobre todo textiles, que dieron trabajo a los refugiados. Para su industrialización C. del Sur tropieza con la escasez de materias primas: 10 millones de t. de antracita no coquizable (1968), falta casi absoluta de hierro (414.600 t.) y muy pocas posibilidades hidroeléctricas. El mineral más apreciado y el que deja mayores beneficios es el tungsteno (cuarto país del mundo productor con 3.000 t. en 1967).A. HIGUERAS ARNAL.
BIBL.: L. D. STAMP, Asia, Barcelona 1952; P. GÓUROU, L’Asie, París 1953; A. KOLB, Ostasien, China, Japan, Korea, Heidelberg 1963; S. O. KANG, Geography of Korea, Seúl 1957; A. KAORU, Korean Encyclopedia, Seúl 1960; H. LAUTENSACH, Korea, Leipzig 1945; V. T. ZAICHIKOv, Geography of Korea, Nueva York 1952; Korea, en Westermann Lexikon der Geographie, II, Brunswick 1969.
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