Cleopatra VII
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Biografía GER
Introducción. Reina de Egipto (51-30 a.C.), la figura más notable de la dinastía de los Ptolomeos (v.) por su atractivo, su inteligencia y su papel en las relaciones con el incipiente Imperio romano. La literatura ha dado vasta cuenta de los rasgos característicos de su personalidad, de forma que aparece desdibujada, mitificada y deformada, en la mayor parte de los casos. Sin embargo, es interesante destacar una característica esencial: estas cualidades las puso al servicio de dos grandes ambiciones: consolidar la herencia de su dinastía y compartir con Roma la gloria del dominio del mundo.El reino de los Ptolomeos era el único de los Estados helenísticos que permanecía en pleno florecimiento durante los años de la 1 Guerra púnica (264-241) (v.):había recobrado Cirene, destrozado el dominio de las Cícladas y concertado la paz con los Seléucidas (v.). Pero las luchas entre familias, los trastornos sociales y las rebeliones de Cirenaica, juntamente con una deficiente adn)inistración y la corrupción de costumbres, ocasionaron el hundimiento de la potencia. Ptolomeo XII Auletes, padre de C., debió ser prisionero de Mitrídates VI (v.), rey del Ponto y protegido de Sila (v.). No obstante, Roma, basándose en el testamento de su antecesor, por el que figuraba como heredera, se negó en un principio a admitir su coronación. En adelante, el método empleado por la metrópoli para subsistir consistirá en la corrupción de altos cargos y en el empréstito de grandes sumas de dinero para subvencionar la política romana en la provincia oriental.El fin de los Seléucidas daba a Roma amplias posibilidades de anexIonarse Egipto, como pretendían los populares. Sin embargo, Pompeyo y, con él, el partido aristocrático, apoyaron a Ptolomeo XII por las razones anteriormente expuestas, vertidas hacia su interés individual en la lucha de los partidos. Es ésta la razón por la que expulsado por el pueblo en el 58 a. C., fue colocado en el trono por el romano Aulo Gabinio (V. ROMA 111, l).Cleopatra y César. A Ptolomeo XII Auletes sucedieron en el trono su hijo Ptolomeo XIII Neodioniso y Cleopatra VII como reina consorte. Inmediatamente surgieron disensiones entre ambos, posiblemente debidas a las intenciones de C. de gobernar como reina absoluta. Acusada de conspiración por los favoritos de su hermano, el eunuco Potinos, el preceptor Teódoto y el general Aquilas, C. se vio precisada a huir y refugiarse en Alejandría (48 a. C.).Ese mismo año llegó a dicha ciudad julio César (v.), vencedor de Farsalia, para asegurar su dominio en la provincia oriental y destruir todo posible intento de reorganización de los seguidores de Pompeyo. C. solicitó ayuda a cambio de ofrecerle sus servicios y César actuó como árbitro en las disputas entre ambos hermanos. Ptolomeo XIII se rebeló y apoyó a los pompeyanos en la guerra alejandrina (48-47), donde encontró la muerte. César colocó de nuevo en el trono a C., asociada a su pequeño hermano, Ptolomeo XIV el Niño, que murió envenenado. De las relaciones amorosas entre C. y César nació un hijo, Cesarión. Con ambos volvió César a Alejandría en el 47, cruzó el Nilo, marchó a Asia Menor por Siria y llegó hasta Etiopía, limpiando estas tierras de pompeyanos. Devolvió Chipre a Egipto y dejó tres legiones para mantener el orden. Regresó a Roma y llamó a su lado a C. y a su hijo, asentándoles en el palacio que tenía junto al Tíber. En el 44 sobrevino el asesinato de César, y C. regresó a Egipto.Cleopatra y Marco Antonio. En el 43 se formó el segundo triunvirato y se decidió la salida de Marco Antonio (v.) hacia Tarso de Cilicia para combatir a las fuerzas de los asesinos de César. El triunviro solicitó la presencia de C. para responder de ciertas intrigas. Así dieron comienzo entre ambos unas relaciones amorosas que trastocaron el cometido de Marco Antonio, haciéndole olvidar sus obligaciones militares y sus intereses en el escalafón del triunvirato. Aprovechando tal coyuntura, los partos (v.) invadieron el territorio provincial romano. En el 40 regresó a Italia Marco Antonio llamado por Octavio y, después de varias campañas al lado de éste, recibió el mando de la provincia oriental, con la finalidad de reunir recursos de dinero necesarios para el mantenimiento de soldados. Marco Antonio hubiera podido hacer de Egipto la fuente económica para seguir la política imperialista romana de no haberse cruzado en su camino la pasión por C. Marco Antonio y C. se casaron solemnemente, pese a la desaprobación de Roma y de Octavio, cuya hermana Octavia era la esposa legítima de aquél. C. tuvo tres hijos de esta unión: Alejandro, Ptolomeo y Cleopatra Selene.La asociación de C. y Marco Antonio representa un momento de esplendor para Egipto y la total emancipación de Roma. En el 34, tuvo lugar la ceremonia, conocida por "las donaciones de Alejandría". En medio del fausto y el lujo oriental, Marco Antonio, convertido en un príncipe helenístico de dorados ropajes, proclamó a C. "nueva Isis", reina de reyes; a Cesarión, el hijo de ésta y de César, rey de Egipto y de Chipre, juntamente con su madre; y a sus tres hijos les donó las fértiles regiones de Armenia, Media, Partia, Siria, Cilicia y Cirenaica, correspondiendo las tres primeras a Alejandro, Siria y Cilicia a Ptolomeo, y Cirenaica a Cleopatra Selene. El olvido de su esposa legítima, la pérdida de su dignidad y los intereses de Roma, indignaron al Senado romano que decretó su destitución y la guerra a C. con el fin de recuperar las posesiones de la provincia oriental. La reina de Egipto se preparó para la guerra, ayudada por Marco Antonio, al que acompañó y alentó en todas las campañas. Finalmente, todo acabó en la batalla de Actium (2 sept. 31), en la que la flota egipcia quedó destrozada. Marco Antonio y C. huyeron a Alejandría, que fue sitiada por las tropas de Octavio, y decidieron suicidarse antes que entrar en Roma encadenados.Desaparición del Imperio egipcio. Sin embargo, C. aún se vio privadamente con el vencedor, posiblemente con el objeto de asegurar la pervivencia de sus hijos y, al mismo tiempo, con cierta esperanza de lograr un pacto que le permitiera continuar reinando como aliada de Roma. Octavio no cedió a los ruegos de C. y ésta decidió cumplir lo convenido con Marco Antonio. para ello eligió, según la leyenda, una muerte que le propiciase la entrada en el mundo de los dioses: se hizo picar por un áspid, que en la creencia religiosa del pueblo era el ministro de Amón Ra, el hijo del dios.De sus hijos, Cesarión fue asesinado por orden de Octavio, y los restantes fueron educados en Roma al cargo de Octavia, la esposa de Marco Antonio. Egipto se convirtió en provincia romana.MARTA JOSÉ SOBEJANO.
BIBL.: W. W. TARN, Cleopatra, en Cambridge Ancient Historry, Cambridge 1934; E. LUDWIC, Cleopatra, Barcelona 1958; O. V. WERTHEITER, Cleopatra, Barcelona 1958; M. PEYRAMOURE, Cleopatra, Barcelona 1959; F. STAHELIN, Cleopatra, en RE; E. DRIOTON, El Egipto faraónico, en Panorama de la Historia Universal, XI, Bilbao 1968.
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