Claparéde, Édouard
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Biografía GER
Datos biográficos y publicaciones. N. el 24 mar. 1873 en Ginebra, originario de una familia de Languedoc emigrada con motivo de la revocación del Edicto de Nantes. Doctor en Medicina en 1897, director del laboratorio (1e Psicología de la Universidad en 1904; profesor extraordinario y más tarde ordinario de Psicología, sucedió en esa cátedra a su primo y amigo Theodore Flournoy, cuyos trabajos decidieron su vocación científica. Doctor honoris cansa en Europa y en América, correspondiente del Inst. de Francia, etc. M. en Ginebra el 29 sept. 1940. Entre sus múltiples publicaciones, las principales de las cuales alcanzan más de diez ediciones y fueron traducidas a unas 15 lenguas, citaremos: L’association des idéas (La asociación ele las ideas). 1903, Esquisse dime théorie biologique di¡ somrneil (Esquema de una teoría biológica del sueño) 1905, Psycholo,t~ie de l’enfani et pédagogie experinientale (Psicología (le/ niño y pedagogía experimental), 1905, Un institu/ des sciences de l’éducatiott (Un Instituto de las ciencias ele la educación), 1912. Desde este año se dedicó C. especialmente a la Psicología de la educación. Fundó en 1912 el Inst. J. J. Rousseau destinado especialmente a la formación de educadores, al estudio de la Psicología del niño y a la difusión de sus ideas en Pedagogía. Por él han pasado numerosos educadores de todo el mundo y en España ha tenido una influencia bastante grande. Obras posteriores son: Psvcltolo,g>ie de I’intclligcttcc (Psi(-ología de la inteligencia), 1917, L’écolc sur mesure (La escuela cr la medida), 1921, L’orientation professionnelle, ses problemas, ves métltodes (La orientación pro fesiortal, sus problemas, sus métodos), 1922, Le seminient d’in,feriorité che1’enfánt (F_1 sentimiento de inferioridad en el niño), 1930, L’éducation fnicionnielle (La educación funcional), 1931, Coninient diagnostiquer les aptitudes che_ les écoliers (Diagnóstico ele las aptitudes entre los e.scolctres), 1933, La genése ele l’l¡ipothése (La génesis de la hipótesis), 1934, Morale et polithique (Moral y política), 1940. Desde la muerte de Flournoy, en 1921, dirigió los Archivos de Psicología, en los que aparecieron la mayor parte de sus investigaciones psicológicas.Base de su obra. C. no se contentó con exponer el aspecto teórico de lo que estudiaba: lo trasponía para el uso de los educadores tratando de convencerles de que el primer problema de la Pedagogía no es el método ni el programa, sino el niño. El título de su obra maestra: Psicología del niño 1, pedagogía experimental, demuestra la importancia que C. prestó a los problemas de la educación, a cuya solución puede decirse que consagró toda su vida científica. La concepción funcional de la educación y de la enseñanza consiste en tomar al niño como centro de los programas y métodos escolares y en considerar la educación misma como una adaptación progresiva de los procesos mentales a ciertas acciones determinadas por ciertos deseos. El resorte fundamental de la educación debe ser, no el miedo al castigo, ni siquiera el deseo de una recompensa, sino el interés profundo por lo que se trata de asimilar o ejecutar. El niño no debe trabajar o portarse bien para obedecer a otros, sino porque dicha manera de actuar es vista por él como algo deseable; en una palabra, la disciplina interior debe sustituir a la exterior. La escuela ha de ser activa, o sea, ha de movilizar la actividad del niño. Debe ser un laboratorio más que un auditorio. Para lograr dicho objeto podrá sacar mucho partido del juego, que estimula al máXImo la actividad del niño. La escuela debe hacer amar el trabajo; enseña con harta frecuencia a detestarlo, en cuanto que en torno a los deberes impone asociaciones afectivas molestas. Es, pues, indispensable que la escuela sea para el niño un medio alegre en el cual trabaje con entusiasmo. En esta concepción de la educación, la función del maestro queda transformada. Ya no se trata de que sea el omnisciente encargado de modelar la inteligencia y llenar de conocimientos el espíritu. Debe ser un estirnulador de intereses, un despertador de necesidades intelectuales y morales, la virtud capital será en él el entusiasmo y no la erudición. El arte de educar resulta ante todo de dones innatos y de la experiencia adquirida, pero influirán también considerablemente los conocimientos que posea el educador, no sólo acerca de la Psicología del niño, sino sobre todo del niño mismo, conocimientos que adquirirá especialmente por medio de experiencias personales.Pedagogía funcional. Opone C. al empirismo, la concepción de una Pedagogía científica de carácter funcional; es decir, aquella que se propone desarrollar los procesos mentales teniendo en cuenta su significación biológica, su papel vital, la unidad para la acción presente y futura; en una palabra, que considera los procesos y actividades psicológicas como instrumentos destinados a proveer a la conservación de la vida como funciones y no como procesos que tienen su razón de ser en sí mismos. El método funcional presenta el lenguaje como una función, es decir, como un instrumento útil a la conducta humana y social, útil a la vida, no quiere que el lenguaje se estudie fuera del papel que está llamado a desempeñar en la vida, en la realidad de las cosas. Lo que hace falta, ante todo, es saber a qué necesidades de expresión pueden servir las palabras y las formas verbales; por tanto, es una gran ventaja que los medios de expresión estén agrupados en el espíritu de acuerdo con las necesidades de expresión y no en categorías puramente formales y sin valor práctico alguno. C. es uno de los últimos representantes de esa generación de psicólogos que no limitaron su ambición a un solo aspecto de su ciencia. Por el contrario, abarcó muchos campos: Psicología de las sensaciones, Psicopatología, Psicología animal, asociación de las ideas, memoria, testimonio; juego, sueño e hipnosis, psicoanálisis e inconsciente; Psicología aplicada, métodos de diagnóstico y medida en la orientación profesional, aptitudes, etc. Estudió a los niños con trastornos de la conducta. Todos conocemos hoy los notables resultados debidos a la Higiene mental, y los servicios de todas clases que prestan a nuestras escuelas, a las familias y a los niños las consultas médicopedagógicas.Formación de los educadores. La iniciación en la Pedagogía experimental debe enseñar al educador a comprobar, mediante la observación y la experiencia. el valor de sus medios de investigación y de educación a fin de hacerse capaz de dominar los resultados de su acción empleando medidas objetivas. Deseaba ante todo C., un trabajo personal, una colaboración eficaz entre maestros y alumnos, un contacto directo con los niños. Así, los estudiantes se iniciaban en una ciencia, al desarrollo de la cual contribuían ellos mismos; esforzándose todos en plantear mejor los problemas con objeto de resolverlos mejor. C. ha insistido con frecuencia en esta condición primordial de toda reforma pedagógica: preparar mejor a los educadores. Para realizar la reforma que se impone son necesarias, ante todo, dos cosas: 1) Una intensificación de las investigaciones referentes al niño y al desarrollo mental. 2) Una preparación especial de los futuros educadores. Esto último enfocado desde un doble punto de vista: primero, ponerlos al corriente de los resultados de las investigaciones referentes al niño y al desarrollo mental, de las investigaciones psicológicas y de las normas nuevas que pueden deducirse de ellas para la educación y la instrucción; y, en segundo lugar, darles, en el mayor grado posible, el espíritu científico, es decir, la aptitud de sorprenderse ante los hechos de su vida profesional cotidiana y el deseo de discutir esos hechos y de tratar de obtener una respuesta aplicándoles la observación metódica y la experimentación. La Didáctica debe transformar los fines futuros a que aspiran los programas escolares en intereses presentes para el niño, y, también, debe tener en cuenta las técnicas mentales propias del niño y sustituir el punto de vista lógico por el punto de vista psicológico y genético. Por ello, la Didáctica se inspirará en técnicas que sugieran el estudio de las diferentes funciones mentales, sobre todo en las técnicas de memorización. La escuela tiene interés en organizar la distribución del trabajo de la manera más económica y ventajosa; por tanto, hay que ajustar lo más exactamente posible el régimen educativo al cerebro y alma del niño, de manera que produzca los resultados posibles para el individuo y para la sociedad, que acreciente la suma de felicidad de uno y otra.M. D. GUILLÉN ARAGONCILLO.
BIBL.: J. CHATEAU, Los grandes pedagogos, México 1959; j. D. FORGIONE, Antología pedagógica universal; J. LLOPIS, Historia de la Educación, Barcelona 1969.
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