Citricos. Botánica. CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Con el nombre de c. o agrios se designan plantas que pertenecen al género botánico Citrus, comprendido en la familia de las auranciáceas. Entre ellas se encuentran incluidos el naranjo y el limonero. Estas plantas son de vida muy larga, aunque en su primera edad tienen un desarrollo lento.Características botánicas. La raíz es un eje vertical, con numerosas raíces secundarias que nacen en desorden, conduciéndose como si fueran adventicias. El tronco es derecho, de altura variable y de ramificación distinta en cada variedad. Los tallos y ramos viejos tienen por lo general sección redonda, mientras que las ramillas jóvenes son en cambio angulosas, de sección irregular. Los ramos producen un número variable de pérulas protectoras, que en parte envuelven el cono vegetativo de la yema y en parte pueden transformarse en espinas. Las hojas están dispuestas en espiral, en tres giros alrededor del eje. La forma de la hoja es simple, más o menos elíptica. La inflorescencia se coloca en posición final o aXIlar de las hojas. Las flores son regulares con pedúnculo corto, desnudo, articulado y carnoso. El fruto es una baya con siete a 12 celdas, llamadas gajos, cada uno de los cuales contiene una o pocas más semillas.Característica general de las especies del género Citrus es la presencia en todos los órganos de un aceite esencial que se encuentra tanto en las raíces como en glándulas de las ramas, hojas, flores, fruto y semilla. Otra particularidad de dicho género es la intensa coloración, rojo púrpura de los brotes jóvenes que indica la gran actividad de transpiración (v.) de la planta.Clasificación. Grupo 1°. Plantas con hojas de pecíolo alado y con los brotes jóvenes blanquecinos. Flores blancas; fruto amarillo-anaranjado o amarillo-pálido y con piel no adherente a la pulpa. Integran este grupo: naranjo dulce, naranjo agrio, naranjo de la China, mandarino, limonero, pomelo y bergamota.Grupo 2°. Hojas con el pecíolo poco o nada alado. Brotes jóvenes violáceos, flores blancas, violáceas o rosa por fuera. Frutos amarillo pálidos y piel adherente a la pulpa. Los representantes más típicos son el limero y el cidrero.Grupo 3°. Plantas con hojas trifoliadas, caducas, flores completamente blancas. El naranjo de tres hojas es el representante más típico.Clima. Requieren un clima cálido, húmedo, de altitud moderada y situados al abrigo de los vientoS. Vegetan bien en la zona tórrida y bajo el Ecuador si tienen suficiente humedad. Estas plantas delicadas resisten una temperatura máXIma de 40° C. A 3 ó 4° bajo cero pierden las hojas y si la temperatura baja a 9°, mueren. Dentro de las especies estos límites varían y así el naranjo es más resistente a los fríos que el limonero. En Europa se cultivan a lo largo de toda la ribera mediterránea y en parte del Atlántico.Terreno. Requieren un terreno profundo y permeable para que puedan desarrollarse sus raíces; fértil y regable para alimentar la actividad continua de la planta durante todas las estaciones. El terreno ha de ser fresco, pero no muy húmedo, pues esto en exceso es causa de enfermedades y hasta de muerte. Las exigencias de suelo varían con la especie, así la bergamota tolera los terrenos más compactos y arcillosos mientras que los limoneros y cidreros los terrenos más sueltos.Multiplicación. La multiplicación de los agrios puede ser por semilla, estaca, acodo e injerto. Normalmente, la multiplicación se hace por injerto (v.) sobre patrón obtenido por semilla. Asta debe proceder de árboles adultos, vigorosos y exentos de enfermedades, siendo preferibles los árboles de los que se sepa dieran anteriormente descendencia vigorosa y uniforme. Las plantaciones españolas de naranjo tienen en su mayoría el naranjo amargo como pie; este patrón proporciona árboles resistentes a la gomosis. Es ésta una enfermedad, con frecuencia grave, que consiste en un proceso degenerativo de las células de la corteza y de la altura en virtud del cual las membranas y el contenido de las células se transforman en mucílago que es exudado por las ramas y el tronco. Es, sin embargo, sensible a la tristeza, enfermedad producida por virus (v.), que comienza a manifestarse por una falta de brotación normal seguida de un amarilleamiento general con hojas cloróticas y sequía de las puntas de las ramitas aumentando paulatinamente la zona seca, reduciéndose el follaje a la parte central del árbol. Si el patrón es el naranjo dulce, la planta será resistente o tolerante a la tristeza, pero sensible a la gomosis. Análogo efecto se logra con patrón de mandarino. Sin embargo, si el patrón es Porcirus trifoliata la planta será resistente a la gomosis y a la tristeza, proporcionando un rendimiento de la cosecha excelente y de buena calidad (V. FITOPATOLOGÍA).Cultivo. La plantación se hace sobre terreno muy bien cuidado y abonado. La mejor época es de marzo a agosto. El marco de plantación o distancia entre dos plantas varía con la especie y la región. Para los limoneros conviene dejar una distancia de 5 a 10 m., para los naranjos de 4 a 7 y para los mandarinos de 4 a 5. Una vez la planta en el terreno deberá ésta recibir anualmente cuidados de abonado, limpieza de malas hierbas y labores encaminadas a conservar el suelo esponjoso. Quizá los cuidados más importantes en el cultivo de los agrios sean la poda, el riego y los tratamientos fitosanitarios contra plagas y enfermedades.Riego. Es una necesidad absoluta para los agrios, practicándose desde primavera hasta otoño o más adelante. De este modo no faltará la humedad necesaria en todo el ciclo vegetativo, pues estando estas plantas constantemente cubiertas de hojas y en continua producción de flores y frutos, deben tener una dosis constante de humedad para soportar su transpiración. Cualquier variación brusca en el aporte de agua puede perjudicar enormemente la floración y cuajado de frutos. Es necesario que el agua de riego tenga la temperatura ambiente, evitando regar con aguas frías recién extraídas de los pozos. El sistema de riego generalmente utilizado es el de gravedad, aunque también se utiliza el riego por aspersión que tiene la ventaja de poder ser utilizado para combatir las heladas y también para la adición de elementos fertilizantes. El nuevo sistema de riego de goteo también puede ser empleado. En ambos métodos, aspersión y goteo, las conducciones se sitúan entre las hileras de árboles. Las necesidades de agua varían con la especie, mayores en el naranjo que en el limonero y en éstos a su vez menores que en el mandarino. El consumo anual en la zona levantina española puede considerarse del orden de 4.700 m3/Ha Abonado. Los agrios tienen enorme necesidad de elementos fertilizantes. La importancia del abono orgánico o estiércol es grande, pues en las tierras de regadío la mineralización de las reservas orgánicas es rápida, por lo que es necesario realizar aportaciones repetidas de materias orgánicas. Sin embargo, para que la descomposición de estas materias orgánicas no haga a los árboles una competencia de nitrógeno que puede ser grave en primavera, se deberá aportar un complemento nitrogenado para su humificación. El abono nitrogenado es el más dominante en los agrios. El aporte se fraccionará haciendo una primera incorporación un mes antes de la floración, una segunda en la formación de los frutos y, por último, en el rebrote de otoño. En estas épocas el nitrógeno viene a cubrir las necesidades de la planta en estos períodos críticos. Antes de la plantación del árbol se hará el aporte de abono fosfatado y potásico para que, debido a su lenta movilidad, dispongan de él las raíces. Anualmente se harán aportes de reposición para cubrir el fertilizante extraído por el cultivo.Poda. Esta operación es indispensable en los agrios. Con ella se equilibra la parte productiva de fruto con la parte vegetativa. La poda se hará después de la recolección última. Se empieza por una "limpieza", cortando las ramas superfluas para facilitar la prolongación de los brazos destinados a producir ramas fructíferas. Seguidamente, se dará la poda de formación, típica para cada c. y la de producción, que consiste en obtener ramas laterales convenientemente distanciadas para obtener de ella brotes que darán fruto. Esta poda se repite cada año.Recolección. Entre el 5° y 6° año de la plantación de asiento se empieza a recoger de noviembre a agosto según las regiones. Las especies que reflorecen como limonero y cidrero pueden dar frutos en diferentes periodos del año. La recolección se hace a mano o con unas tijeras, cortando los pedúnculos y colocándolos con cuidado en cestos acolchados. Los frutos que completan la maduración sobre la planta son siempre los más sabrosos, pero por exigencias de transporte no se puede esperar a la total maduración en el árbol. Para ser admitidos al embarque, los frutos destinados a la exportación deben alcanzar un cierto grado de madurez. Cada país tiene su legislación propia para la reglamentación y estandardización de los c. Además, todas las naciones consumidoras tienen sus exigencias especiales que es indispensable conocer para poder mantener el comercio. El grado de madurez se percibe bien al gusto, cuando se tiene costumbre; sin embargo, se ha de proceder a un análisis. La apreciación de la madurez depende del color de la piel, de la cantidad de jugo, del extracto soluble y de la acidez. Los rendimientos de la cosecha varían notablemente. Sin embargo, se debe considerar que es fácil alcanzar una cosecha media de 250-350 Qm/Ha., si el huerto está bien cuidado. Se han logrado rendimientos muy superiores, de hasta 600 Qm/Ha., pero estas cifras son excepcionales y no se pueden sostener todos los años. En el transporte de los c. debe evitarse todo choque violento, para lo cual se emplearán vehículos con buena suspensión y envases o cajas perfectamente dispuestas para conservar los frutos.Cuidados diversos del huerto de cítricos. Apuntalamiento de ramas. Los c. con una carga normal de fruto no tienen necesidad de ser apuntalados, ya que su madera es normalmente resistente. Sin embargo, puede ocurrir que por una mala poda tenga ramas mal insertadas y con un vigor insuficiente. Esto puede originar rupturas, si la cosecha es extraordinaria, estropeando grandemente el árbol. En este caso, es necesario proteger las ramas muy cargadas con soportes, que se colocarán antes de que se pueda producir el daño. Esta precaución es más frecuente en árboles jóvenes.Protección contra el sol del tronco y ramas gruesas. Cuando la formación de la corteza de los árboles es defectuosa, debe ayudarse al árbol contra el calor del sol. Esto se hace con la aplicación de una lechada de cal espesa o con envueltos de papel, paja, etc.Cobertura del suelo. Los cultivadores de c. californianos aconsejan el empleo de cubiertas con paja, estiércol, hierbas, abono verde, etc., para conservar la frescura y humedad del suelo que impide la formación de una costra superficial. Esta práctica tiene el inconveniente de que las raíces tienden a extenderse cerca de la superficie del suelo donde existe una humedad que no hay en la profundidad. Por otra parte, existe riesgo de incendio de la cubierta. La cobertura exige el riego por aspersión.Reemplazo de los árboles muertos o agotados. El arboricultor debe tener cuidado para que cuando un árbol muestre signos de debilidad sea reemplazado. Normalmente se espera demasiado, aguardando a que el árbol tome nuevo vigor. Se debe reemplazar un árbol desde el momento en que no pueda dar beneficios. En una plantación adulta el nuevo plantón tiene algunas dificultades para desarrollarse, ya que está sometido a la influencia de las raíces de los árboles próximos. Para evitar en lo posible este fenómeno se hará un hoyo de 2 ó 3 m3, extirpando cuidadosamente todas las raíces y destruyéndolas, a la vez que se hacen los aportes debidos de abonado de fondo y enmiendas.Empleo de sustancias de crecimiento. Modernamente se preconiza para diversos cultivos el empleo de sustancias de crecimiento. No se han logrado resultados verdaderamente satisfactorios, siendo la mejor práctica la de aporte de sustancias que evitan la detención de la caída del fruto antes de la madurez.V. t.: ÁRBOL 1, 2; CULTIVOS AGRÍCOLAS.F. GARCÍA LOZANO.
BIBL.: H. REBOUR, Los agrios. Manual práctico de citricultura, Madrid 1969; J. MARTÍNEZ, Cultivo del naranjo, limonero y otros agrios, Madrid 1969; MINISTERIO DE AGRICULTURA, Diez temas sobre los agrios, Madrid 1970; W. REUTHER, L. DEXTER y H. J. WEBBER, The Citrus Industry, 1 y II, Berkeley 1967 y 1969; 1. RIBERA DE LOS VALLES, Poda del naranjo, Madrid 1969.
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