China. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
Por su situación geopolítica, Ch. fue un mundo aislado del resto del globo por formidables barreras naturales; se comunicó con las otras tierras a través de las estepas del Norte que con frecuencia franquearon las hordas de la caballería de los bárbaros y de los nómadas. Ch. fue un mundo cerrado, hermético, en el cual se desarrolló una cultura sin igual y un arte muy original. Las únicas influencias extranjeras vinieron por la famosa ruta de la seda, que atravesaba toda Asia, y por la cual el arte búdico de la India del Norte, del Asia central y del Irán penetró en Ch.1. Características esenciales del arte chino. La costumbre del ideograma, que procede de un pictograma, en la escritura china, ha enseñado a los chinos a hacer una síntesis de lo real y a buscar los rasgos más específicos sin detenerse en el detalle. La forma se convierte en símbolo, en síntesis, y el chino evocará una idea, un detalle, pero nunca copiará; la caligrafía china que pinta un concepto ha estrechado tanto la relación entre la escritura y la pintura, que la primera es una ?,forma estilizada de la segunda.Al ser todo simbólico en el pensamiento chino, también lo es el arte; las dos grandes religiones chinas, el budismo (v. BUDA), y el taoísmo (v.), influyeron sobre él profundamente: se buscó la esencia de la Naturaleza, expresión del tao metafísico, y los artistas Tang y Song subrayaron la teoría budista de lo efímero de las cosas en un romanticismo impresionista, reflejado en las pinturas de aquella época. Si el arte griego fue antropomorfo, el arte chino sólo episódicamente representa al hombre; en cuanto al retrato, es esencialmente religioso o funerario. El artista chino busca mucho más la traducción de sus conceptos estéticos mediante los paisajes que a través de representaciones humanas. Nunca intentó imponer una armonía humana a la Naturaleza, sino que siguió en comunión íntima con ella. La arquitectura china representa también un gigantesco ideograma.No gusta el artista chino de la perspectiva, de la composición centrada alrededor de un punto fijo; las pinturas se enrollan en un rodillo horizontal, cheu, o vertical, shu-kiuen, y la línea del horizonte varía constantemente en una perspectiva completamente subjetiva. La pintura china se caracteriza por los sentimientos de ¡limitación y no delimitación, que permiten reflejar la esencia permanente de la Naturaleza. Se puede decir que es, en gran parte, un arte surrealista.2. Evolución del arte chino. Cada época importante de la historia de este arte estuvo dominada por una determinada técnica; los bronces de los tiempos arcaicos y los jades predominan en el periodo de los Shang (v. CHANG) o Yin (1523-1028 a. C.) con una técnica perfecta que supone una época prehistórica muy larga. Siguieron estos bronces con los Chu (1027-256 a. C.), para convertirse en un objeto de adorno con los Han (202 a. C.-220 d. C.). En esta época se inicia la escultura, especialmente funeraria, y más tarde se continúa con los Me¡ del Norte (220-265), los Suei (581-618) y los Tang (618-906). La cerámica china, la más bella y famosa del mundo, tuvo’ su expansión con lbs Tang y siguió desarrollándose durante algún tiempo. La pintura, expresión más perfecta quizá del arte chino, adquirió gran importancia bajo los Song (9601279). Las dinastías sucesivas buscaron su inspiración en los modelos del pasado; los Ming (v.) inventaron nuevas formas y colores en la cerámica, y los Tsing buscaron los más ricos materiales y una decoración más suntuosa. Las artes menores fueron admirables en Ch.: los artistas que realizaban las lacas, los músicos, etc., son desconocidos, porque los chinos sólo han conservado las biografías de sus pintores y calígrafos célebres.3. El arte prehistórico. Existen huellas humanas en Ch. desde el Paleolítico primitivo (sinanthropus) y vestigios del Neolítico: utensilios y cerámicas funerarias de piedra y de hueso. Aparecen en forma de cuchillos rectangulares, puntas de flechas triangulares, anillos, hachas y cerámica formada por bandas de arcilla enrollada o hecha como cesta; se encuentran recipientes de uso doméstico elaborados en tierra gris, tosca y poco cocida, en forma de jarros con dos asas y de trípode, que serán los prototipos de los bronces posteriores. Existe una cerámica mucho más fina, roja, cocida a elevada temperatura, en forma de largos jarros cónicos con fondo puntiagudo para hundirlos en la tierra; la parte superior está muy decorada con motivos geométricos sencillos: líneas rectas u onduladas, triángulos, espirales. Según la clasificación de Andersson, la cerámica más antigua se fecha alrededor de 2500 a. C., y esta cerámica gris en forma de ánfora perduró hasta el 500 a. C.La cerámica más fina, con decoración roja oscura y negra, de bello color anaranjado o amarillo rosado, trabajada cuidadosamente a mano, forma el conjunto de urnas chinas prehistóricas. Estuvo influida por las técnicas de Asia occidental, y Ch. fue el punto de llegada de una inmensa oleada procedente del Irán; hubo una corriente de expansión neolítica que unió a Ch. del Norte con Siberia y el Próximo Oriente, donde se encuentran numerosas formas de cerámicas chinas. Es difícil determinar todavía el centro de esta expansión, suponiendo que haya sido único; Andersson sitúa las primeras manifestaciones de tal cultura neolítica en el Honan occidental; el profesor Wu, en el Honan del Norte, y el profesor Liangssu Kang, cerca de Wei, en la curva del río Amarillo. Todos estos sitios corresponden al emplazamiento de las primeras capitales y necrópolis de la dinastía Hia.4. Los bronces rituales de los Chang (1766-1122 a. C.) y de los Chu (1030-221 a.C.). Las creencias en los dioses y los antepasados en aquellas épocas protohistóricas se demuestran por los bronces y los jades encontrados en las tumbas. Estos bronces, que imitan las formas de los recipientes de la cerámica gris neolítica, son de tal perfección de forma y de técnica que hacen suponer una larga evolución anterior; se desconoce aún de dónde llegó el bronce a Ch.Los tipos y las formas son fijos y no cambiaron a través de los siglos; son vasos rituales, litúrgicos, y estaban destinados a contener ofrendas de alimentos en los sacrificios a los genios y -a los antepasados. La fundición del metal por el procedimiento de la cera. perdida era una operación mágica y la vajilla así fabricada estaba destinada a la comida de comunión de toda la familia en memoria del antepasado. A causa del tiempo que han permanecido enterrados, estos bronces han adquirido una pátina que va del verde oscuro al verde esmeralda, con manchas azules y púrpuras.Se clasifican estos bronces según sus formas características típicas; siguiendo la terminología china, hay que distinguir los ting, los hien, los li, los tsio, los kuang, etc. La mayor parte se adornan con decoraciones: bandas horizontales, formas animales perfilándose en relieve sobre un fondo grabado de espirales, meandros que simbolizan el trueno, cabezas de clavos, aretes, figuras de monstruos, de dragones y animales estilizados y que son signos mágicos y figuraciones de las fuerzas naturales misteriosas. Karlgren ha intentado una clasificación según los estilos. El motivo más curioso es el tao-tie, máscara animal que evoca al tigre o al carnero y que recuerda las máscaras sagradas de las danzas primitivas. El origen de este estilo es desconocido; Carl Hentze ha subrayado el parecido entre esta cultura y las precolombinas.Junto a los vasos de bronce se halla el espejo del mismo metal que tenía un indudable sentido mágico y servía para usos religiosos. En la misma época, se utilizó el jade, yu, también con fines rituales; en Ch. era entonces la piedra mágica por excelencia, símbolo de la pureza. Se encuentra en forma de anillos, amuletos, hachas, placas sonoras, discos utilizados en astronomía, y se colocaba en las tumbas como profiláctico. Se han descubierto igualmente algunos objetos de laca procedentes de esta época, que ofrecen ya una elegancia y un refinamiento extraordinarios.5. El arte funerario de los Han (202 a. C.-220 d. C.). El arte de este periodo es esencialmente funerario y corresponde a vasos, objetos, figuritas y esculturas encontradas en las numerosas tumbas de ese tiempo. Esta cultura sobrepasó las fronteras de Ch. con las caravanas que iban hasta las costas mediterráneas, y se han encontrado tumbas de este periodo de Corea, Indochina y cerca del desierto de Gobi. Se utilizaron figurillas de barro cocido, ming-ki, que representaban los bienes del difunto (caballos, casas, servidores), en lugar de los antiguos sacrificios humanos de épocas anteriores. La tumba del difunto tenía que reflejar su morada. Las losas cinceladas de las cámaras funerarias representan escenas de la vida del difunto, episodios de la corte y de la guerra, figuras de animales fantásticos. Quedan ladrillos dibujados y pintados, relieves de piedra que permiten adivinar que la pintura Han tenía ya una tradición muy firme; este arte es esencialmente animalista y los motivos de decoración animal predominan en todos los objetos, con tendencia al alargamiento y representaciones muy dinámicas. El realismo es aquí completo, y la exactitud de los movimientos, extraordinaria; es un espejo de la naturaleza. Los bronces y espejos, en el mismo material, utilizan ahora la incrustación de oro y plata, de turquesas y piedras semipreciosas. La elegancia de tal arte es innegable; las hebillas de bronce con decoraciones de oro son muy hermosas. Los espejos tienen ahora figuras en relieve puramente decorativas. Las formas poseen un ritmo equilibrado y armonioso. Las figurillas funerarias Han, los ming-ki, tienen gran valor estético por el extraordinario movimiento y el ímpetu natural de los personajes y animales, sobre todo de los caballos. El jade y la laca se encuentran en las tumbas en suntuosos objetos de lujo.La cerámica Han demuestra la mejora técnica de la cocción y de los vidriados plomíferos o cubiertas; aparece la protoporcelana, término que Berthold Laufu ha dado a una especie de gres recubierto de una capa color verdoso. Esta cerámica reproduce la forma de los vasos en bronce: trípodes, pebeteros, botellas, cajas cilíndricas. Las escenas de caza recuerdan la influencia del arte de las estepas.6. El arte búdico de la época de las Seis Dinastías (220618). La penetración en Ch. del budismo de la India en el s. v d. C. por la ruta de la seda y la influencia de los grandes santuarios búdicos del Asia central (Qyzil, Turfán, Tuen-huang) tuvieron un papel decisivo en la evolución del arte chino. La conversión de la dinastía Wei al budismo multiplicó los santuarios rupestres en Ch., tal como el de Yun-kang, en el Shansi. Estas esculturas tienen una forma alargada, lineal, esquematización del arte grecobúdico del Gandhára, con una sonrisa búdica y una actitud hierática muy característica de esta época. La influencia Han se percibe también en los animales de piedra colocados en las vías que conducen a las tumbas reales y que están allí como guardas funerarios.La pintura de esta época, con Ku Kai-che (344-406) y Chang Seng-yu (s. vi) muestra ya la influencia búdica y taoísta con temas mitológicos y grandes composiciones murales de los santuarios búdicos. La conocemos solamente a través de copias. Las figuras y los grupos tienen un movimiento elegante; el paisaje carece de importancia en esta pintura.7. El periodo Tang (618-906). Esta época se caracteriza por las estatuillas funerarias de barro cocido, revestidas con un barniz de color y que representan caballos, camellos, siluetas femeninas, músicos y danzarinas, y que continuaron colocándose en las tumbas. Se hacían en serie, con moldes. Los barros cocidos y la cerámica, destinada en su mayor parte a la utilización funeraria, se presentan en barro gris, revestido de un barniz terroso blanco y coloreado, o bien por vidriados amarillentos y coloreados mediante óxidos metálicos: los famosos tres colores (verde, amarillo y azul). Esta cerámica es resplandeciente, muy coloreada y jaspeada. Las formas demuestran la influencia predominante del Irán sasánida; otras formas son típicamente chinas, con decoración de estrellas florales, animales (tigres, peces, caballos, pájaros volando), escenas budistas y flores. La cerámica Tang descubrió la verdadera porcelana blanca, sonora, fabricada para imitar el jade. Los tipos más corrientes son el tazón, cuyo reborde está a menudo curvado en forma de cáliz de flor, la copa con pie y la jarra ancha. Aparecen también los primeros celadores, llamados de Yueh; el descubrimiento de restos de porcelana en Sámarrá, en el Tigris, prueba la existencia de la porcelana con los Tang.La época Tang se caracteriza por su tendencia naturalista, su elegancia ornamental y su decoración suntuosa que se ve en los bronces y espejos. El tesoro Shósóin, en Japón, contiene preciosas piezas de esta época; los espejos circulares o cuadrados tienen un decorado de motivos florales y animales; muchos temas son occidentales (hojas de vid, tritones, pegasos). Las artes menores reflejan también la perfección técnica y el refinamiento Tang en los muebles, las tablas y las lacas. Los tejidos que se han conservado muestran una influencia sasánida en las sedas policromas.La arquitectura Tang ha desaparecido de Ch., pero se encuentra en los grandes templos búdicos de madera que hay en Nara (Japón) y que reproducen la arquitectura china de dicha época. De la pintura Tang quedan pocos fragmentos y copias de copias. Es un gran arte religioso y naturalista, fundamentalmente representado por los nombres de Wu Tao-tse (680-760) y Wang Wei (ca. 700-760), artistas creadores, de gran fama en Ch. Los frescos búdicos de Tuen-huang pertenecen a esta época, y la estatuaria búdica subraya la figura salvadora del bodhisattva y la del Buda. La plástica es ligera, elegante y el cuerpo es fino y esbelto.8. El periodo de las Cinco Dinastías (907-960) de los Song (960-1280) y de los Yuan (1280-1368). La escultura Tang, con sus grandes animales y personajes funerarios que defienden las entradas de las tumbas, siguió hasta los Song. Fue corriente la producción de estatuas de madera policromada, la Kuan-yin búdica y los populares bodhisattvas, así como las de cerámica (s. vtt-xiit) coloreada y en madera laqueada. Las estatuillas funerarias, los ming-ki, desaparecieron poco a poco.Los bronces, los jades y las lacas demuestran esta tendencia a la secularización del pensamiento escéptico de la alta sociedad Song; se imitaban los bronces antiguos pero sin el espíritu mágico con que se habían concebido. Eran copias decorativas. Los Song fabricaron las primeras sedas brochadas y los brocados, los kin y los che-cheng, así como las tapicerías de seda, los ko-se (s. xi). Las lacas Song se caracterizan por sus formas sencillas y refinadas, con poca decoración floral.La cerámica Song alcanzó una perfección y una belleza nunca superada. Hay un gran contraste entre la fuerza deslumbrante de la cerámica Tang y el arte escueto y severo de la cerámica Song, cuyo esmero en la belleza de la forma, en la pureza del material utilizado y en el color no ha sido alcanzado jamás. Son cerámicas vitrificadas, porcelanas translúcidas, con una profundidad y una belleza extraordinarias. Se las clasifica según los nombres de los distintos hornos del norte y del sur del país. Cada horno tenía su especialidad. Los yu se fabricaban en el recinto del palacio imperial, y son muy raros; imitan a los antiguos bronces; los kuan poseen una cubierta muy cuarteada en todas las tintas del gris azulado; los ting constituyen una cerámica de un blanco cremoso, magnífico y con un tinte anaranjado; el ying-tsing, de color azul lechoso, es una cerámica fina, transparente; los celadores (tsing-pai), de color verdoso; los kiun son copas y vasos de jardín de forma pesada; los kien, en gris-negro y con reflejos metálicos dorados, cuyo modelo más típico es el tazón cónico con tapadera; los tse-cheu, cuyos hornos funcionan todavía en Hube¡, y que son cerámicas de uso doméstico cuya belleza confirma el gusto estético de los chinos.La cerámica Yuan es de formas más recargadas, pero el aumento considerable de peticiones de exportación hizo progresar la producción en detrimento de la calidad. Los celadores tuvieron gran éxito en la India e Irán. Se produjo también una cerámica azul-blanca (s. xiv), profunda y espléndida, de piezas grandes y formas armoniosas que se encuentran todavía en Irán y Turquía, con decoración de animales, flores o insectos. La cerámica Yuan se caracteriza por un tono rojo cobre cocido a fuego vivo.La pintura Song tiene, como rasgos típicos, el paisaje, el lavado monocromo, reacción quizá contra el estilo azul y verde, muy coloreado, de la época anterior. El taoísmo y el budismo, por su comunión con la Naturaleza y la vida solitaria en la montaña de sus ermitaños, favoreció mucho este estilo que se concretó en la Escuela Ch’an (el futuro Zen japonés); los artistas fueron casi todos monjes y ascetas budistas y taoístas. Entre los primeros de ellos destacan King Hao (pintó del 906 al 960) y el monje Tung Huan (pintó del 937 al 975), cuyos paisajes de montañas, de árboles, de lagos inmensos con un fondo de bruma son clásicos. Kuo Hsi (s. xi), pintor oficial y miembro de la Acad. Imperial, fue además crítico de arte y autor de una obra sobre la estética y la técnica de la pintura Song. Mi Fe¡ (1051-1107) y sus compañeros, los pintores letrados, formaron un grupo independiente entre los que se halla el célebre Li Long-mien (1040-1106). El emperador artista Song Huei-tsong (1101-26), taoísta y letrado, creó una academia en su capital, Kai-fong. La invasión del norte de Ch. hizo huir al sur a los letrados y pintores que crearon la nueva Acad. de Hang-cheu, que produjo grandes artistas, como el grupo Li Tang (pintó de 1100 a 1130) y la línea de los Ma: Ma Fen, Ma Kuei (1150-1224), Ma Yuan (pintó de 1190 a 1224) y Ma Lin (s. XIII). Los pintores-monjes Chan siguieron la tradición de los maestros citados más arriba: Kuan Hsiu (832-912), especializado en retratos de santos búdicos; Mu Ki (pintó del 1250 al 1270), cuyos paisajes son símbolos de paz y de meditación sobre seres extraordinarios; Leang Kai (s. XIII), cuyo retrato del poeta Li Tai Po es clásico.La pintura Yuan es más libre, más original, más imaginativa, con un virtuosismo sin par, pero con menos profundidad espiritual; se puede citar a Chao Mong-fu (1254-1322), cuyos caballos y jinetes tártaros son muy conocidos; Wu Chen (1280-1354), el gran especialista en bambúes, y a Ni Tsan (1301-74), aristocrático, calígrafo de gran talento, dueño soberano de su pincel, y cuyos paisajes tienen gran fama.9. Periodo de la dinastía Ming (1368-1662). La arquitectura Ming se refleja en las grandes tumbas imperiales de Nanking y Pekín, con las enormes esculturas de las avenidas funerarias. De esta época proceden también los pai-sang, arcos de triunfo recargados de esculturas, y, sobre todo, los palacios imperiales de Pekín.La cerámica Ming se caracteriza por su brillante colorido, sus tonos luminosos, calientes, en contraste total con la cerámica Song, mística, etérea. Se utilizaron las técnicas tradicionales, pero con un espíritu nuevo. Se puede distinguir el grupo de los tres colores (san-tsai) verde, amarillo y violeta, con motivos florales; los monocromos (celadones y blancos); los azul y blanco, triunfo de la cerámica Ming, porcelana blanca con decoración azul cobalto bajo cubierta transparente; el grupo de las porcelanas de cinco colores contrastados, con decorados florales, que asoció blanco y azul con esmaltes de brillantes colores amarillos, verdes, rojos, y, a veces, con negro y violeta. Esta cerámica se exportó a toda Asia y penetró en Europa en el s. xvt.Las artes menores del periodo Ming tuvieron gran importancia; se distinguen por un gran refinamiento y por su técnica inspirada en épocas pasadas. El trabajo en laca imitó la temática y técnica Song de pintar motivos florales sumergidos en la masa con un interesante efecto de profundidad; se añadió la laca esculpida, pasta espesa cincelada y cubierta con un barniz bermellón. La influencia japonesa fue muy grande. Los esmaltes tabicados conocieron su esplendor con los Ming. Los tejidos, tapices y brocados reflejaron la afición a los colores de esta época, y la tradición del jade continuó en objetos decorativos de colección.La pintura en la dinastía Ming, periodo de nacionalismo a ultranza, quiso imitar a los antiguos maestros; no fueron copias sencillas, sino integración de técnicas y métodos que el genio artístico de la época traspuso y recreó con el material de antaño. Los primeros pintores Ming siguieron a los maestros Yuan: Wang Fu (1362-1416), gran pintor de bambúes, fue uno de ellos. Se desarrolló un .cierto academicismo con unas teorías estéticas artificiales, uno de cuyos más calificados representantes fue Tong K¡-chang (1555-1636), pintor intelectual, frío, y que imitaba a los antiguos; a su lado hay que anotar el pintor-letrado Mo Shih-long (pintó entre 1567 y 1582). Junto a él hubo escuelas independientes; se pueden citar la de Che (Chekiang) con Tai Tsin (1388-1462) y Siu Wei (152193), la escuela de Wu (Wumen), con Shen Cheu (14271509), letrado aristocrático, y Wen Cheng-ming (14701559), poeta y paisajista.10. Periodo de la dinastía Tsing (1644-1912). En arquitectura, los manchúes de esta dinastía siguieron los modelos Ming; de esta época datan las tumbas imperiales del este de los Tsing, al NE de Pekín, y, sobre todo, los palacios de verano de la capital.La calidad de la cerámica Tsing es inferior a la de Ming. Los ceramistas derivaron hacia el barroquismo. El gusto por el color, por los tonos mezclados, por los esmaltes brillantes, fue la característica de esta época; la importancia del decorado sobrepasó la de la forma. La decoración Tsing es deslumbrante. A eso hay que añadir que la abundancia de los encargos europeos acentuó la decadencia de la cerámica china al hacerla proliferar descuidadamente y en exceso. Los monocromos Tsing tienen una superficie más brillante, más lisa que los de épocas anteriores; se clasifica por familias, según el tono dominante del fondo: verde, negro o rosa.La pintura Tsing continuó las largas tradiciones adquiridas; hubo en ella ortodoxos, académicos e individualistas, los letrados solitarios. En el primer grupo podemos incluir a los seis grandes maestros: los cuatro Wang: Wang She-min (1592-1680), Wang Kien (1598-1677), Wang Huei (1632-1717) y Wang Yuan-ki (1632-1718), con Yun Sheu-ping (1633-90) y Wu Li (1632-1718). Entre los individualistas se puede citar a Chu Ta (1626-1705), Tao Tsi (1630-1714) y los ocho maestros de Nanking. La estampa y el grabado en madera tuvieron gran éxito; desde el s. x, se multiplicaron las ediciones ilustradas de biografías célebres, de tratados de medicina, de textos religiosos. La decadencia empezó en el s. XVIII.Las artes menores (jade, marfil, laca, esmaltes, bisutería) corrieron paralelas a la cerámica; el virtuosismo de la técnica pura, los efectos variados predominaron sobre la belleza simple y sobria de las obras anteriores.11. Periodo contemporáneo. Los pintores chinos tuvieron que afrontar la pintura occidental a finales del s. xix; conservaron sus técnicas y sus modos, pero quisieron crear nuevas fórmulas, renovar su pintura tradicional anquilosada.Huan Kung-pi (n. 1899) mantuvo la formación estética tradicional pero con fórmulas que tendían a una fusión con la técnica occidental; sus paisajes, conservados en el Museo Cernuschi, muestran la utilización de la perspectiva occidental, que hace de su obra una pintura europea. Fu Pao-she (n. 1904) conservó mucho más su formación china y, aunque estuvo bastante influido por la escuela impresionista occidental, supo añadir la profundidad del lavado monocromo chino a la inspiración europea. Hiu Pei-hong o fu Peon (1894-1953) no utilizó la tinta china sino el óleo con las sombras de las perspectivas, pero conservó, sin embargo, las técnicas chinas. Creó en Shung-King una escuela moderna muy influida por la tradición artística del sur de Ch., dedicándose entonces a pintar escenas históricas.Las miserias del pueblo chino antes y después de la 11 Guerra mundial llevaron a los artistas chinos a tendencias y temáticas realistas, copiadas de la nueva ideología comunista, con su realismo amargo, violento y triste. El valor técnico de la producción moderna china sigue siendo interesante.J.ROGER RIVIÉRE.
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