Checoslovaquia (ceskoslovensko). Historia Moderna y Contemporánea. HIST.
Categoria:
Historia
Orígenes de Checoslavaquia se formó sobre un mosaico de pueblos (checos, eslovacos, alemanes, húngaros y cárpato-ucranianos), que han hecho difícil la viabilidad de una estructura política unitaria. Históricamente han sido dos de ellos los que han destacado y los que han dado nombre a la República por constituir una mayoría étnica: los eslovacos y los bohemos. Los primeros (v. ESLOVAQUIA n), durante el Imperio austro-húngaro (v.), formaban parte de la región húngara y tenían una organización, más o menos, de tipo feudal, donde la propiedad estaba en manos de la nobleza y la Iglesia. Los bohemios (v. BOHEMIA 111), por el contrario, han ocupado una posición privilegiada a lo largo de la historia, por la bondad del suelo y subsuelo y del predominio político sobre otros pueblos. Desde el s. x, Bohemia estuvo gobernada por sus príncipes y en 1198 se constituyó en reino. Los checos, habitantes de Bohemia y Moravia, eran los representantes de la antigua civilización unida a Occidente por el vínculo de una clase media urbana y por el papel desempeñado en el Humanismo y en la Reforma a la que fueron introducidos por la herejía hussita. Aún hay otro elemento diferenciador de los dos pueblos: los checos habían sido siempre centralistas, mientras que los eslovacos, por el contrario, eran partidarios del federalismo.Durante el s. xix se extiende por toda Europa un fuerte movimiento nacionalista como consecuencia del despertar romántico de las literaturas nacionales y de las ideas liberales. El proyecto de unir en un solo Estado a los pueblos checo y eslovaco separados desde el s. x surgió en los tiempos de la Revolución de 1848. Pero no existían unas estructuras políticas que permitieran prever la posibilidad de una unión estable. Los políticos de Praga seguían defendiendo los derechos históricos de Bohemia, abandonando a Eslovaquia al particularismo y a la lucha contra la magiarización. Los eslovacos se enfrentaron a los húngaros, pero, después del compromiso austro-húngaro de 1867, los eslovacos se vieron reducidos a la vida campesina, mientras que la naciente industria se encomendaba a alemanes y judíos. La represión continuó de diversas formas, entre las que destaca la prohibición de utilizar su lengua, el cierre de los lugares culturales y recreativos y la falsificación de las elecciones. Ante este régimen de terror, varios miles de eslovacos emigraron a América. Los que quedaron se agruparon en el partido populista eslovaco dirigido entonces por el sacerdote católico Andrej Hlinka que abogaba por la autonomía.Con la paz de Praga de 1866 finaliza la unión milenaria de Bohemia con el Estado alemán, aunque hasta 1918 perduró la unión con el Imperio austriaco. Tan larga unión, a partir del despertar del nacionalismo checo en el Romanticismo, acentuó la animadversión de los checos para con los germanos y arrastró sentimientos paneslavistas (v. PANESLAVISMO). Los checos habían integrado a los moravos en su estructura política y les habían dado una ideología de grandes repercusiones; ellos representaban el principio democrático frente a los alemanes organizados a la manera de un Estado centralista y absolutista. Una asamblea reunida en Praga dirigió una petición al Emperador con exigencias liberales, reclamando la centralización administrativa de Bohemia, Moravia y Silesia. Logrados estos objetivos, los checos aspiraron a otros más amplios: igualdad de derechos en el uso de la lengua y preferencias por el hecho de constituir una mayoría.En la segunda mitad del s. xix, las diferencias entre germanos y checos aumentaron: éstos, por reacción, mantuvieron una ideología paneslavista, los germanos de los Sudetes una pangermana. El emperador José II, aunque difícilmente, logró mantener un statu quo hasta que las noticias del estallido de la revolución rusa en octubre 1905 le obligó a ceder a las exigencias de libertad y a prometer la reunión del Parlamento con el fin de estudiar las reivindicaciones. Por aquellos días, en las calles de Viena y Praga se levantaron barricadas y hubo violentas manifestaciones para obtener el derecho de sufragio. Es en la efervescencia de la I Guerra mundial cuando los checos exiliados vieron claramente la necesidad y la oportunidad de unirse a los eslovacos. Los aliados y los Imperios centrales habían explotado el tema de las nacionalidades para conseguir apoyos e incorporar importantes minorías de Polonia, Ch. y Rumanía. Desde el principio de la guerra, los checos mostraron sentimientos patrióticos hacia AustriaHungría. Sin embargo, un grupo de políticos checos vio llegada la hora de hundir el Imperio y dar al pueblo checo la libertad y la independencia. Formaron una sociedad secreta denominada Maffia que planeó el espionaje, el sabotaje y la desintegración total de la monarquía austriaca. Su dirigente era Kramar, condenado a muerte junto con varios de sus miembros, pero salvados de la horca gracias a la amnistía concedida por el emperador Carlos al suceder a Francisco José en 1916.T. G. Masaryk (v.) salió en 1914 de Bohemia y organizó primero en Londres y después en París con su discípulo E. Benes (v.) un Comité checoslovaco que, en 1916, se había de convertir en el Consejo Nacional de Países Checos. Este Consejo preparó la intervención del ejército nacional junto a los aliados y le valdría el reconocimiento oficial como Gobierno. Masaryk consiguió la aceptación de sus planes por parte del presidente americano Wilson, así como de los Gobiernos francés e inglés. Desde que las potencias occidentales se decidieron a apoyar el movimiento de emancipación, la situación del Imperio austrohúngaro se agravó. Los checos aprovecharon la coyuntura para provocar tumultos y lanzarse a una intensa campaña propagandística. El 6 en. 1918, diversos Comités checos se reunieron en un congreso en Praga y proclamaron que el futuro Estado checoslovaco independiente concedería a las minorías nacionales la plenitud e igualdad de derechos. La agitación republicana se agravó en aquellos días por la llegada de legionarios checos de Rusia. El Emperador reconoció el 16 de oct. 1918 el derecho de autodeterminación de los pueblos que formaban el Imperio austro-húngaro. Los reorganizó bajo forma federal, pero los checos, en ese momento, exigían la total y radical independencia. El 14 de octubre un movimiento popular aclamó la República checoslovaca. El presidente de los Estados Unidos, Wilson, declaró que su país había reconocido a Ch., y se pronunció a favor de la independencia.2. Primera República. Triunfo de la democracia parlamentaria. El 28 oct. 1918 el Consejo Nacional de Praga tomó posesión de la administración y el 29, sin resistencia alguna por parte de las fuerzas del Imperio, fue proclamada la República checoslovaca. El 13 de noviembre, Masaryk fue recibido en Praga como libertador y formó el primer Ministerio juntamente con su discípulo el Dr. E. Benes. Separada Ch. del Imperio habsburgués por el movimiento de las nacionalidades, se constituía en Estado independiente sobre unas bases carentes de unidad nacional, religiosa, racial y lingüística, problemas que tuvo que solventar a lo largo de su posterior historia política. Además de unos seis millones de checos, la República estaba formada por otras minorías en el orden siguiente: tres millones de eslovacos, tres millones de alemanes que ocupaban los Sudetes, unos 700.000 húngaros, unos 500.000 ucranianos y unos 200.000 judíos. A fines de 1918, los alemanes de los Sudetes intentaron emanciparse de los checos y proclamar la independencia de Bohemia alemana, pero fueron dominados por la fuerza. Los alemanes de Bohemia y los húngaros de Eslovaquia, no queriendo reconocer a la nueva República, se abstuvieron de presentarse en la asamblea reunida en Praga en la que se eligió a Masaryk como presidente de la República. Pronto Masaryk hizo saber sus criterios centralizadores en contra del federalismo bohemo-eslovaco. Tanto los nacionalistas eslovacos como los alemanes de los Sudetes chocaron contra la pretendida centralización que nublaba la personalidad a minorías fuertes e inasimilables.La Asamblea Nacional dotó a la República de una Constitución parlamentaria y democrática que instauró el sufragio universal y declaró obligatorio el voto para todos los ciudadanos del país. En las elecciones municipales que tuvieron lugar en junio de 1919 los socialistas obtuvieron cerca de la mitad del total de votos, por lo cual el Gabinete de unión nacional que en octubre de 1918 formó el nacionalista Krama! fue sustituido por otro de carácter socialista. Las discusiones sobre Teschen que enfrentaron a Polonia y a Ch. no fueron zanjadas mediante un plebiscito, como se había decidido en los acuerdos de la Conferencia de paz, y en 1920 se dividió según sentencia arbitral entre ambos países. El naciente Estado tenía muchos problemas que resolver antes de lograr su consolidación. Uno de ellos era el de asegurar las fronteras y dominar cualquier intento de levantamiento de las minorías. Eslovaquia no fue totalmente anexionada hasta la caída de Bela Kun en agosto de 1919. La Rutenia subcarpática también fue anexionada después de llegar a un acuerdo con los rutenos húngaros, la mayoría emigrados a América.El socialismo instaurado tras las elecciones municipales de junio de 1919 comenzó una intensa campaña en favor de la reconstrucción económica del país, de la que cabe destacar la reforma agraria con la expropiación de más de 1.200.000 Ha. que pertenecían, en su mayoría, a extranjeros. Sin embargo, los avances del socialismo se detuvieron ante la crisis dentro del partido, cuando la socialdemocracia expulsó de sus filas al ala izquierda en agosto de 1920, y ésta se reagrupó para formar, en 1921, el partido comunista checo. En el Gobierno de la I Re-, pública con su presidente Masaryk, dos veces elegido, y retirado voluntariamente en 1935, los partidos se sucedían en el poder formando coaliciones. En la primera etapa, predominaron los socialdemócratas (1919-20) y después los agrarios (1922-38), quienes paulatinamente se inclinaban hacia más amplias libertades. Ch. intentaba prevenirse contra el poder de los vencidos en la primera guerra. Benes, que ocupaba la cartera de Asuntos Exteriores, inició la Pequeña Entente contra el irredentismo húngaro, buscando por otro lado apoyo en las potencias occidentales (acuerdo de Locarno en 1925, pacto de asistencia franco-checa). En 1933, el gobierno checo tomó la decisión de disolver los partidos Nacional Alemán y Nacional Socialista de los trabajadores, una vez visto el peligro que suponían con el apoyo de Hitler recién subido al poder. El partido populista del obispo Hlinka aprovechó el descontento consecuente a la crisis económica mundial de 1929 para transformar su política, especialmente en relación con la Alemania de Hitler. En la región poblada por la minoría alemana surgió un nuevo partido con la denominación de Sudetendeutsche He¡matfront (SHF) que posteriormente cambiaría su nombre por el de Sudetendeutsche Parte¡, dedicado tras la subida al poder de Hitler a la lucha por la independencia de los Sudetes. Pero aún llegaron a proponer al Gobierno checo una solución antes de entregarse al Führer, solución consistente en la garantía de una autonomía nacional y territorial.Ch. presenciaba el decaimiento de la Pequeña Entente. Puesto que el momento no era propicio para aislarse, se apresuró a concluir un pacto con la Unión Soviética. Los alemanes de los Sudetes, subvencionados por Konrad Henlein, enviado de Hitler, plantearon serios problemas a Benei, sucesor de Masaryk en 1935. Las reivindicaciones de Henlein se reforzaban con los discursos cada vez más agresivos de Hitler (v.). El problema de los Sudetes se complicaba ahora con el de los eslovacos. En julio de 1938, Henlein estaba en relaciones con el líder eslovaco Hlinka, con la finalidad, por parte de este último, de obtener apoyo en las reivindicaciones de autonomía para el país. La situación de Benes se complicaba, ya que, si concedía la autonomía a los alemanes, de igual manera tendría que otorgarla a los eslovacos y a los rusos de los Cárpatos. Ante la inminencia de un ataque alemán y las perspectivas de una guerra de inciertos resultados, las potencias aliadas de Ch., como Inglaterra y Francia, procuraron un arreglo. Aunque las opiniones en los aliados estaban profundamente divididas, prevalecía el criterio de evitar por todos los medios la guerra. Los Gobiernos de Francia e Inglaterra pidieron a Praga que cediera a Alemania la región donde existiese más de un 50% de población alemana y que dejase a una comisión internacional la fijación de las fronteras. Bene§ ofreció la entrega de 8.000 Km’ de territorio con una población alemana de 900.000 hab. aprox. El 19 septiembre se presentaba en Praga el plan anglo-francés, rechazado por el Reich el 20, al tiempo que se proponía un tribunal de arbitraje.A Ch. no le quedaba otra solución más que doblegarse ante los hechos consumados. En Praga hubo violentas manifestaciones contra la traición por parte de los Gobiernos protectores (Inglaterra y Francia). El 7 oct. 1938, mons. Tiso, sucesor de Hlinka, obtenía también la autonomía para Eslovaquia, y votaron los electores a una lista propuesta en la dieta de Bratislava en diciembre 1938. Hitler convocó de nuevo al ministro inglés Chamberlain (v.) a una conferencia en Godesberg los días 22 y 23 septiembre, y le hizo saber que su plan y el de Francia eran inaceptables, que le interesaba Teschen y Eslovaquia. Chamberlain, engañado, abandonó Godesberg al mismo tiempo que se producía la movilización general checa y se formaba en Praga un Gobierno extraparlamentario bajo el mando del general Sivory. A esta movilización acudieron también contingentes de alemanes de los Sudetes, conscientes del peligro que representaba el caer bajo el poder de Alemania en esos momentos históricos. Polonia y Rumania anunciaron la no autorización de paso de tropas rusas en apoyo de Ch., y el presidente americano Roosevelt envió telegramas a Hitler y a Benes exhortándoles a una solución pacífica, pero el 28 la movilización alemana era un hecho y sólo se vio postergada durante un día gracias a la intervención de Mussolini, que consiguió arrancar del Führer una conferencia cuatripartita en Munich para el 29, con la asistencia de Daladier y Chamberlain, junto con Hitler y Mussolini.Hitler propuso a mons. Tiso la aceptación de colocar al país eslovaco bajo la protección alemana, mientras la Wehrmacht ocupaba Bohemia y Moravia. El Gobierno de Praga capituló y Hitler convocó en Berlín a Hacha, presidente de la República de Ch., y le hizo saber su decisión de ocupar militarmente el país, solicitando de él la firma de un documento pidiendo la protección alemana. Los acontecimientos se sucedieron con rapidez: el 14 marzo se proclamó el Estado autónomo de Eslovaquia, el 15 se tomó Praga y se estableció el llamado "Protectorado de Moravia y Bohemia". Las tropas húngaras entraron en Rutenia y proclamaron la independencia. Bajo la dictadura hitleriana, Ch. sufrió las consecuencias de una tremenda inflación, funcionando con regularidad solamente las fábricas de armamentos. La resistencia interior fue duramente reprimida, con más de 25.000 ejecuciones y más de 20.000 deportaciones, desde 1939 a 1945. Los judíos checos fueron exterminados en masa.3. Segunda República. Los dirigentes checos en el exilio formaron un Gobierno reconocido por los aliados y presidido por E. Benes con representación de los partidos mayoritarios. Se firmó un acuerdo militar con Inglaterra para formar parte en el mando británico. De conformidad con otro acuerdo checo-soviético, se preparaban en Rusia unas cuantas brigadas checas. En 1943, E. Benes trataba de reorganizar la resistencia por medio de emisiones radiadas. En 1944, los ejércitos rusos se abrieron paso hacia los Cárpatos. El 8 mayo se firmó un acuerdo checoruso en relación con los territorios liberados. La autoridad suprema correspondió al ejército soviético, mientras el Gobierno provisional se hacía cargo de la situación. La República establecida en 1945 se reafirmó sobre las fronteras de 1919, exceptuando la Rutenia subcarpática, que pasó al dominio de la URSS. El primer Gobierno republicano presidido por Benes aglutinaba a cuatro partidos que formaban el Frente Nacional: nacional-socialistas, socialdemócratas, populistas (católicos) y comunistas. Masaryk ocupaba la cartera de Asuntos Exteriores y el general Svoboda la de Defensa. Desde 1945 a 1948 hubo un período de transición hasta llegar a la dictadura comunista; una vez ocupado el poder por los comunistas desaparecieron las libertades y la democracia, se persiguió a los disidentes, se martirizó a la Iglesia y a los católicos, etc. De 1948 a 1953 el mando lo ejerció el comunista Gottwald. Zápotoky fue presidente de 1953 a 1957; y Novotny, hombre de confianza de la URSS, de 1957 a 1967.A partir de 1962, se produce un proceso de desestalinización del Comité Central y se tiende a la liberalización de las formas de vida y de las instituciones. En marzo 1967, el Congreso de Escritores expresa su disconformidad con las directrices del Comité y amenaza no conformarse con las minilibertades obtenidas. Novotny inicia una política de aproximación a los disidentes, pero pronto se ve obligado a actuar con mano dura. Algunos escritores son expulsados del Comité, y el órgano de expresión de los escritores, arrebatado y publicado bajo la dirección del coronel escritor M. Zelenka. A la posición díscola de los intelectuales, se une el descontento por el retraso de la industria nacional. Novotny recibe duras críticas del ala "liberal" del partido comunista, y en la sesión del comité del 19 dic. 1967 tiene que dimitir, siendo sustituido en la secretaría del partido por A. Dubcek y en la presidencia de la República por el general Svoboda.El 6 abr. 1967 el comité central elabora un nuevo programa que, sin renunciar al leninismo, abre ciertos cauces de libertad. Se trata de El camino checoslovaco al socialismo, aplicado por un nuevo Gabinete dirigido por O. Cernik, colaborador de Dubcek. La URSS no puede permitir esta "herejía" y el 21 ag. 1968 tropas del Pacto de Varsovia invaden Ch. Es la llamada Primavera de Praga, que acabará con el tímido intento de reforma dentro del comunismo. Caen Dubcek y Cernik (expulsados del partido comunista en junio y dic. 1970, respectivamente) y se impone la "normalización" (el orden soviético), que lleva al poder a Gustav Husak, fiel a la URSS.El 29 mayo 1975 Husak es ascendido a la presidencia de la República. Con ese motivo el escritor Váelav Havel le envía una carta pública denunciando los efectos de la llamada "normalización", por la que el Estado totalitario impone a la sociedad el modelo al que debe ajustarse. Más tarde, en en. 1977, un grupo de intelectuales y políticos, entre los que se encuentra Havel, firman la Carta 77, manifiesto en defensa de los derechos humanos y políticos, por el que sus autores serán víctimas de una dura represión con persecuciones y procesos. También la Iglesia católica sufre una dura persecución. La situación económica empeora en la década 1980-90, lo que incrementa el descontento de las masas con el régimen comunista, al igual que en los demás países del Este de Europa. Una cadena de manifestaciones populares a fines de 1989 derribó en pocas semanas al régimen comunista sin disparar un solo tiro (la llamada revolución de terciopelo). El 29 die. 1989 la Asamblea Federal elige al escritor Václav Havel como presidente de la República. El 8 jun. 1990 se celebran elecciones parlamentarias que gana Foro Cívico, una coalición de grupos democráticos dispares. Havel es reelegido presidente del país el 5 jul. 1990 y dirige la política exterior checoslovaca a integrarse en la economía y en las organizaciones occidentales. No obstante, las reivindicaciones de Eslovaquia de una total autonomía o independencia se vieron respaldadas por el triunfo del nacionalista eslovaco Vladimir Meciar, al frente del Movimiento por la Eslovaquia Democrática, en las elecciones del 6 jun. 1992. En ellas, los grupos que formaban el Foro Cívico obtuvieron muy pobres resultados tanto en Bohemia y Moravia (checos) como en Eslovaquia.MARÍA JOSÉ SOBEJANO.
BIBL.: P. DAVID, Bohéme, en DHGE IX, 445-468; E. BENES, Le probléme autrichien et la question tchéque, París 1908; R. W. SETON-WATSON, The rise of nationality in the Balkanes, Londres 1917; A. BOHAC Navodnostni mapa Republik Ceskoslovenské, Praga 1926; J. HICHEN, La reforma agraria en Checoslovaquia, Madrid 1929; V. NANI, T. G. Masaryk e l’unitá cecoslovacca, Milán 1931; R. W. SETON-WATSON, Czecoslovakia in its European Setting, Oxford 1946; V. KYBAL, La República checoslovaca, Madrid 1933; CH. HOCH, Les partis politiques en Tchécoslovaquie, Praga 1936; W. GIUSTI, La Cecoslovacchia, Roma 1945; L. MASSENON, Edouard Bénés et le Slavisme, "Écrits de Paris" 1948; P. TIJAN, Crisis del liberalismo en la Europa Central (el mito Masaryk), Madrid 1958; L. NEmtEC, Church and State in Czechoslowakia, Nueva York 1955; CH. COLIN, El 21 de agosto y la invasión de Checoslovaquia, Barcelona 1969; F. FEJTO, Historia de las democracias populares. 2 vol., Barcelona 1971; W. LAQUEUR, Europa después de Hitler, Barcelona 1974; R. SELUCKY, El modelo checoslovaco de socialismo, Madrid 1969; VARIOS (R. PALOUS, M. KusY, FIDELIUS), Charta 77, cinque anni di non consenso, Bolonia 1982; V. HAVEL, Essais politiquea, París 1989.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.