Cavalcanti, Guido
Categoria:
Biografía GER
Poeta italiano de fines del s. XIII, el mejor de los pertenecientes a la escuela del dolce stil nuovo (v. STIL NUOVO). N. en Florencia, poco antes de 1260, y Dante le recuerda como el primero entre sus amigos. De noble familia güelfa, se casó sin embargo, en un intento de pacificación de las facciones contrarias, con Bice, hija del famoso jefe gibelino Farinata. Intervino en las luchas políticas de sus conciudadanos, a consecuencia de las cuales fue desterrado en junio de 1300, precisamente cuando uno de los priores que regían la ciudad era Dante. Ya antes, en 1292, un viaje de peregrinación a Santiago de Compostela tuvo que interrumpirlo en Nimes. El año de su confinamiento en Sarzana (Liguria), fue también el de su muerte, tras rápida enfermedad (29 ag. 1300), al regreso a su ciudad natal.C. dejó fama entre sus contemporáneos de intelectual solitario y desdeñoso y el propio Boccaccio se hace eco de la opinión corriente entonces al describírnoslo en uno de sus cuentos (VI,9) como abstraído en sus meditaciones tendentes a demostrar que Dios no eXIstía. Sin embargo, a su vinculación con el pensamiento averroísta se ha opuesto una diversa interpretación de su doctrina, considerada como un neoaristotelismo escolástico. Su obra poética segura está formada por 52 composiciones: sonetos, baladas y canciones. El tema preferente es sin duda el amoroso, al que se da en ocasiones verdadero alcance filosófico, como en la canción Donna me prega, que une a su refinado virtuosismo técnico la dificultad de carácter doctrinal, base de las opuestas interpretaciones ya mencionadas. En general, su concepción del amor sigue las líneas de la escuela iniciada por Guido Guinizzelli, considerando a la mujer amada como agente intermediario de elevación espiritual. Pero hay en C. mayor afición al análisis psicológico, por lo que su poesía adolece en ocasiones de cierto intelectualismo. De él parte precisamente la tendencia a personificar los movimientos del espíritu en forma de spiriti o spiritelli.Cuando no cae en el exceso analítico, su poesía adquiere o tonos dramáticos hasta entonces no conocidos, o una mayor ligereza y gracia formal dentro de los esquemas y de la temática típica de la escuela. Así, el tema, ya guinizzelliano y que Dante llevará a la perfección formal, de la conmoción que en el enamorado produce la aparición de la amada que pasa, une a su arranque bíblico, en el soneto cavalcantiano que empieza Chi é questa che vén...?, un evidente progreso estilístico en la creación de la típica atmósfera stilnovista, hecha temblor y suspiro. Pero la nota más personal y nueva de C. en la temática amorosa es la consideración conjunta del amor y de la muerte. La canción Io non pensava habla de "tormento de suspiros"; en el principio de un soneto dice a su amada que le ha llenado la mente de dolor: Tu m’ ha¡ si piena di dolor la mente. En este sentido, la composición más famosa es la balada Perch’io non spero di tornar giammai en la que, aun prescindiendo de la interpretación biográfico-romántica, como inmediato presentimiento de la muerte al suponerla escrita en el destierro de Sarzana (aunque sí puede atribuirse a su estancia en Francia cuando iba camino de Santiago), la voz nostálgica y dolorida del poeta encuentra un ritmo adecuado en el tono confidencial. Y hay todavía otras baladas en las que se acentúa el tono popular y galante en la línea de las pastorales provenzales. Baste recordar Era in penser d’amor, donde menciona uno de los nombres femeninos que canta en sus poesías, el de Mandetta, a la que conoció en Tolosa (Toulouse), o las que empiezan In un boschetto trova¡ pasturella y Fresca rosa novella. En esta última, que debe pertenecer a las creaciones más juveniles, destaca el semblante "angélico" de la amada en un marco de refinada naturaleza, mientras en la primera el diminutivo, como forma lingüística, contribuye a crear un ambiente estilizado lleno de gracia y frescura.J. ARCE FERNÁNDEZ.
BIBL.: G. FAVATI, Le rime, Milán-Nápoles 1957; G. CONTINI, Poeti del Duecento, II, Milán-Nápoles 1960; F. FIGASELLI, Guido Cavalcanti, en Letteratura italiana, I minori, Milán 1961; P. BIGONGIARI, La poesía de Guido Cavalcanti, en Secoli vari, de la "Libera cattedra di storia della civiltá fiorentina", Florencia 1958.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.