Castilla y Marquesado, Ramón
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Biografía GER
Militar y político peruano de larga e importante actuación en la vida pública de su país. N. en Tarapacá (31 ag. 1797) en el seno de una familia de modesta condición. Con su hermano Leandro, oficial del ejército del rey, pasó a Concepción (Chile) donde cursó estudios. Incorporado al ejército como cadete, luchó contra los primeros brotes insurgentes chilenos y luego contra las tropas que acaudillaba el general José de San Martín (v.). Hecho prisionero en Chacabuco, fue conducido a Buenos Aires, desde donde inició un largo y penoso periplo en su vuelta al Perú: viajó a Montevideo, Río de Janeiro y desde allí, a través de la selva, llegó al Alto Perú (después Bolivia) y se presentó en Lima (agosto de 1818). Ya alférez siguió con el ejército real; pasó después al ejército patriota de San Martín (1821. in fine) trabajando en el entrenamiento de cuerpos de caballería en diversos lugares del país.En 1823, siendo sargento mayor, participó en la deposición del presidente Riva Agüero y reconoció la autoridad de Bolívar (v.). No tomó parte en la batalla de Junín, pero sí en la de Ayacucho, donde quedó derrotado definitivamente el ejército realista. Su hermano Leandro luchó en el bando opuesto. Nombrado sub-prefecto en Tarapacá, estuvo entre los nacionalistas que resistieron la presencia colombiana después de Ayacucho. Prisionero en el primer gobierno de Gamarra, huyó a Chile, de donde volvió para secundar al presidente Orbegozo en la Guerra civil de 1834. Ascendido a general de brigada, ocupó la prefectura de Puno, y poco después Orbegozo lo reclamó como su secretario general. Cuando se perfecciona el tratado que autorizó la presencia del general Santa Cruz (v.), presidente de Bolivia, para intervenir en el Perú y hacer la Confederación Perú-boliviana, dejó el país y viajó nuevamente a Chile. Allí, junto con un gran número de emigrados peruanos, apoyó al gobierno chileno en su lucha contra la Confederación. Tomó parte activa en la batalla contra los rebeldes chilenos que se oponían a la guerra y en las dos expediciones llamadas "restauradoras" que Chile envió al Perú a combatir a la Confederación. Elegido ministro, hubo de combatir y vencer la rebelión del coronel Manuel Ignacio de Vivanco en Arequipa. Participó en la campaña de Bolivia que culminó en la batalla de Ingavi, en la que murió el presidente Gamarra. C. fue hecho prisionero. Puesto en libertad, fue caudillo de un movimiento revolucionario contra el Directorio, gobierno autocrático que presidía el general Vivanco. Tuvo éxito, derrotando definitivamente al supremo director en Carmen Alto.Elegido presidente de la República (1845-51) ordenó la Hacienda, restableció la paz, construyó los primeros ferrocarriles de América del Sur, reunió un Congreso americano y logró terminar su periodo legal entregando el poder al general Echenique. Contra él levantaría bandera revolucionaria en nombre de la moralidad pública y con apoyo de los liberales. Proclamado presidente provisional decretó, en plena campaña, la abolición de la esclavitud y del tributo indígena. Vencedor de Echenique en la batalla de la Palma gobernó hasta 1858 como presidente provisional y luego cuatro años más como presidente constitucional. Al comienzo apoyado en sectores radicales, más tarde fue su segundo gobierno moderado. Debió hacer frente a otra revolución de Vivanco en Arequipa y a un conflicto con El Ecuador. Entregó el mando y fue elegido senador por Tarapacá. Desde el senado encabezó la oposición al gobierno del general Pezet por su actitud prudente en el conflicto con la escuadra española que operaba en el Pacífico. Deportado por el gobierno, no estuvo presente en la revolución que derrocó a Pezet ni en el combate naval del Callao, 2 mayo 1866. De vuelta del destierro estuvo en la oposición al general Prado y sufrió una nueva expatriación. Nuevamente en el país, encabezó una rebelión cuando le sorprendió la muerte (30 mayo 1867). Hombre de vida intensa, fue el caudillo militar de más éxito, y en su momento supo ser estadista. Impuso orden, solidaridad americanista y estructuró el Estado. A juicio de J. Basadre "es lo mejor de nuestros primeros cincuenta años".R. ZAMALLOA ARMEJO.
BIBL.: F. SILVA SANTISTEBAN (dir.), Historia del Perú, 12 vol., 6 ed. Lima 1985. J. BASADRE, Historia ¿le la República del Perú, 10 vol., Lima 1961; J. Di LANro PrNiUi.os, Ramón Castilla, Lima 1945.
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