Carrasquilla, Tomás
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Biografía GER
Novelista colombiano, n. en Santo Domingo (Antioquia) eJ 17 en. 1858, y m. en Medellín el 19 dic. 1940. El género costumbrista (V. COSTUMBRIsmo) difícilmente habrá tenido en las letras de su país un autor más genial y fecundo. "El Cervantes moderno lo tienen ustedes en América", había dicho Juan Valera en una de sus Cartas Americanas, y agregaba refiriéndose a C.: "Es náufrago feliz del siglo de oro". Oriundo de un diminuto pueblo de la montaña antioqueña, el viejo Carrasco, como se le solía llamar, dedicó toda su vida a las letras, y de este modo, al cabo de 60 años de labor, había conformado una obra extensa y variada, dentro de la literatura de costumbres que en C. compagina lo específico y lo anecdótico con lo permanente y lo intemporal. Poseedor de un hondo conocimiento del alma humana, fundamentalmente de esas existencias concretas y diferenciadas, determinadas en sus reacciones por un medio muy propio y concreto, pero idénticas a sí mismas y a las constantes universales de la humana razón y de la voluntad. Ligia Cruz (1920) se convierte al final de su historia, en la doncella que triunfa de toda frustración, porque ante el sentido de justicia del lector imperceptiblemente se imponen esos valores eternos que han protegido a la protagonista contra la destrucción irreparable de su ser moral, y aunque muera tuberculosa, después de un inútil amor que no se ha podido realizar ni en sus más inmediatos propósitos, el lector la habrá de ver y recordar plenamente reivindicada en su humildad y en la serenidad de su toma de conciencia. Nieves, esa gran bondad que anima un cuerpo inadvertido, enriquecerá siempre el alma del lector de Frutos de mi Tierra (1896), la novela inaugural de C. Y así, de modo semejante, sucederá con los protagonistas de La Marquesa de Yolombó (1946), Luterito, después titulada El Padre Casa/ús (1899), A la diestra de Dios Padre (1897), Simón el Mago (1896), Salve Regina (1903), Grandeza (1910), Blanca...T. C. ha hecho algo más profundo que describir unos paisajes admirables, que rescatar unas costumbres y unos modismos: ha suscitado a la existencia intemporal de la literatura los caracteres de las gentes colombianas, en su ser más desnudo y más bello; su ser perenne, con esos rasgos de bondad que nos causan amor, y esos otros de miseria que nos producen compasión, y en todo caso, ha hecho posible al lector el conocimiento más certero que pueda lograrse del hombre colombiano.D. MEJÍA VELILLA.
BIBL.: T. CARRASQUILLA, Obras completas, Medellín 1958; F. DE ONIS, Prólogo para la Obra Completa de Carrasquilla, Madrid 1952; J. ARANGo FERRER, Historia Extensa de Colombia, XII, Bogotá 1966; J. CEJADOR y FRAUCA, Historia de la Lengua y Literatura Castellana XI, Madrid 1919; A. GóMEz RESTREPO, Historia de la Literatura Colombiana IV, Bogotá 1950.
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