Carlos II de Inglaterra
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Biografía GER
Monarca de la dinastía Estuardo (v.). Hijo de Carlos I de Inglaterra (v.), reina en esta país, en Escocia y en Irlanda desde 1660 a 1685, año de su muerte en Londres (6 enero, Palacio de Witehall), después de una confesión de fe católica. N. en esta misma ciudad (Palacio de S. James) el 29 mayo 1630. Hasta los 12 años es educado por el obispo de Chichester y el conde de Newcastle, que le otorgan una formación deficiente, con predominio de los ejercicios físicos. A esta formación contribuye también su naturaleza perezosa ante cualquier esfuerzo intelectual. En su escepticismo influyen las teorías de su preceptor, el filósofo Thomas Hobbes (v.). Después de haber tomado parte, a pesar de su escasa edad, en la guerra civil que divide a Gran Bretaña en los últimos años del reinado de su padre, huye del país en julio de 1646, reuniéndose en París con su madre. Ejecutado su padre y concluidas las negociaciones con los presbiterianos escoceses, vuelve C. a Escocia, en junio de 1650, y reconoce el Covenant (acuerdo) presbiteriano. El 1 en. 1651 es coronado rey de Escocia en Scone, pero la victoria de Oliver Cromwell (v.) sobre los escoceses, en Worcester (3 sept. 1651), le obliga a huir a Francia. Después de las gestiones de Cromwell para que C. fuera expulsado de Francia, pasa a España (abril de 1656) y obtiene autorización para establecerse en los Países Bajos españoles.Restauración monárquica. La confusión en Inglaterra a la muerte de O. Cromwell (1658) y la renuncia al protectorado de la República hecha por su hijo Ricardo (1659), favorecen las posibilidades de restauración monárquica defendidas por el ejército escocés, en contra del régimen republicano que pretendía el ejército inglés. Los escoceses consiguen reunir un Parlamento (abril 1660), que entabla negociaciones con C., residente entonces en Breda. Por la declaración publicada en esta ciudad, el futuro rey promete amnistía general, libertad de conciencia, pago de atrasos al ejército, etc. Aceptada su declaración por el Parlamento, es proclamado rey con el nombre de Carlos II (8 mayo 1660) y coronado el 23 abr. 1661. Por el Acta de Indemnidad (agosto de 1660), perdona toda traición y ofensa cometida desde 1637, exceptuando a 13 regicidas y al líder puritano Henry Vane, que son ejecutados.El 21 mayo 1662 contrae matrimonio con Catalina de Braganza, hija de Juan IV de Portugal. Este enlace, de carácter más político que afectivo, promueve la coalición angloportuguesa frente a las Provincias Unidas del Norte (Holanda). Sentimentalmente, el rey se siente más unido a sus amantes, las duquesas de Claveland y Portsmouth, entre otras, de las que tiene en total 14 hijos bastardos. De éstos, sólo el duque de Monmouth llega a desempeñar algún papel en la política como presunto heredero al trono, a falta de hijos legítimos de C.La monarquía restaurada con ayuda del general George Monck (1608-70) coincide con la de Carlos I en algunos aspectos externos, pero se encuentra más limitada por dificultades financieras, que llegan a C. a recabar la colaboración de Luis XIV de Francia (v.) (venta de Dunkerque en 1662). A pesar de las pretensiones absolutistas del monarca, empieza ya a esbozarse más claramente la monarquía constitucional de 1688, al restringir el Parlamento el uso de las prerrogativas reales. En política interior, C. intenta instaurar el absolutismo; en política exterior, continúa la expansión colonial y marítima (ocupación de Jamaica, creación de la Compañía Real de África, etc.). Toda la popularidad de que gozaba antes de ser rey la pierde a lo largo de su reinado. Su corte, fastuosa, refinada, elegante y corrompida, le enemista con el pueblo, que no participa de la reacción libertina al puritanismo cromwelliano. La dote de su esposa, una factoría en Ceilán y el puerto de Bombay, benefician el comercio británico con la India, que se realiza con el apoyo del sultán de Delhi. Con este comercio adquiere más auge el puerto de Londres. La alianza con Portugal es factor decisivo en la lucha colonial contra Holanda, cuya penetración se detiene en América. En 1664 la flota británica se apodera de Nueva Amsterdam (actual Nueva York), lo cual motiva un nuevo conflicto angloholandés, resuelto en el tratado de Breda (1667), que acerca a holandeses e ingleses contra las pretensiones de Luis XIV de ocupar los Países Bajos del Sur (actual Bélgica).Absolutismo y parlamentarismo. Llevado de sus ideas absolutistas, C. se propone que el gobierno de las colonias se centre en su persona, en lugar de hacerlo, como hasta entonces, en las grandes compañías comerciales. En virtud de esta política, las posesiones británicas en el Caribe pasan a depender directamente de la corona (1663). No obstante, en Carolina (USA) se permite el establecimiento de colonias de propietarios. Ideológicamente, el absolutismo de C. está influido por T. Hobbes, cuyo escepticismo materialista justifica el absolutismo del rey. Políticamente, C. busca el apoyo a su absolutismo mediante la alianza dinástica con Francia, casando a su hermana Enriqueta con el duque de Orleáns, hermano de Luis XIV. Esta alianza favorece a Francia, que en su lucha contra Holanda compra la neutralidad de Gran Bretaña entregando a C. dos millones de libras. A cambio, el monarca inglés se compromete, entre otras cosas, a convertirse al catolicismo. Por el tratado de Dover (22 mayo 1670), de carácter secreto, C. promete también a Luis XIV apoyar las pretensiones francesas al trono español.En oposición al absolutismo del monarca, que contaba con el apoyo católico en el interior y en el exterior, el Parlamento adopta una actitud rabiosamente anticatólica. Hasta 1680, en que C. disuelve el Parlamento y puede, al fin, reinar como señor absoluto, se da una tremenda disociación entre política real y parlamentaria. Esta condena la guerra contra la Holanda calvinista. Favorece, en cambio, la lucha contra la Francia católica y absolutista (1677), a la que pronto se da fin con la paz de Nimega (1678).El problema de la sucesión, a la que es candidato el duque de York, hermano de C. y rey luego con el nombre de Jacobo 11 (1685-88), divide al país _en dos bandos encabezados por los tories (v.) y whigs (v.). El nombre de tories se aplicaba entonces a los rebeldes católicos irlandeses; y el de whigs a los puritanos escoceses insurrectos. A los primeros pertenecían los antiguos cavaliers de la hidalguía anglicana, legitimistas, que constituían una mayoría en la Cámara de los Lores; a los segundos, encabezados por el conde de Shaftesbury, los burgueses puritanos independientes, que dominaban la Cámara de los Comunes y eran partidarios de la soberanía del Parlamento. Elemento común a ambos grupos era su anticatolicismo, exarcebado aún más a causa de la protección dispensada por C. a los católicos, y ante el temor de lo que entonces se denominaba conjura papista. Este temor aumentó por la Declaración de Indulgencia, de 15 mar. 1672, que suspendía las leyes penales contra los católicos y protestantes no conformistas. No obstante, el intento de insurrección católica revelado por el aventurero Titus Oates (1649-1705) en agosto de 1678, aparentemente confirmado por cartas de Edward Coleman y el asesinato de Edmund Berry Godfrey, obligaron al rey a consentir la ejecución de 35 catolicos. En 1680 se descubrió que el complot de los católicos era falso. Oficialmente, se había restablecido el anglicanismo episcopalista (v. ANCLICANismo 3), pero no la unidad religiosa pretendida por las leyes de Clarendon. La sublevación de puritanos en Escocia, contra la imposición de estas leyes, fue dominada en la batalla de Bothwell-Bridge (julio 1679). El Bill of Test (Ley de Pruebas) aprobado por el Parlamento, en 1678, exigía la confesión anglicana como prueba de fidelidad política, con lo que los católicos fieles a su fe quedaron excluidos del Gobierno e incluso se pretendió que lo fueran del trono. Aunque Shaftesbury quería que el duque de Monmouth, hijo bastardo de C., sucediera a su padre, éste consiguió una excepción a la exclusión de los católicos en su hermano Jacobo de York.Fases del reinado. El reinado de C. puede dividirse en las siguientes fases: ministerio Clarendon (1660-67), presidido por el primer conde de este nombre, Edward Hyde (1609-74), principal consejero de C. durante su exilio; ministerio Cabal (1667-73) que siguió la política profrancesa del anterior ministerio y que designaba a un grupo no oficial de consejeros reales, cuyas iniciales (Clifford, Arlington, Buckingham, Ashley-Cooper, Landerdale) formaban la palabra Cabal; el ministerio Danby (1674-79), presidido por el conde de este nombre, Thomas Osborne (1631-1712), primer duque de Leeds, que se opuso a la política de tolerancia con católicos y puritanos inconformistas, y apoyó a Holanda; y gobierno mediante un Consejo real bastante heterogéneo, desde la disolución del Parlamento en 1679 y luego en 1681.En resumen, el reinado de C. es una época de transición del absolutismo al constitucionalismo inglés, de formación de los dos grandes partidos históricos de conservadores y liberales, de afianzamiento de la Iglesia anglicana por su identificación política con el Parlamento, y de expansión marítima y colonial, que acaba con el predominio holandés en los mares.CARLOS R. EGUÍA.
BIBL.: G. N. CLARK, The Later Stuarts (1660-1714), er- Oxford History of England, Oxford 1934; D. OGG, England in the reign of Charles 11, Oxford 1934; K. FEILING, History of the Tory Party (1640-1714), Oxford 1924.
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