Carlos I de Anjou
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Biografía GER
Décimo hijo de Luis VIII, rey de Francia y de Blanca de Castilla. N. en marzo de 1226. En 1246, por concesión de su hermano Luis IX, recibió en señorío los condados de Anjou y del Maine. Este mismo año se casó con Beatriz de Provenza, condesa de Provenza y de Forcalquier, heredera del conde Ramón Berenguer V de Provenza, y recibió como dote de’ su mujer los citados condados. En 1248, siguió a S. Luis (V. LUIS IX DE FRANCIA, SAN) a la séptima cruzada y combatió heroicamente en Egipto ante los muros de Damieta. Hecho prisionero en Mansura con su hermano, fue liberado mediante fuerte rescate. Vuelto a Francia comenzó su verdadera carrera política. En 1253 apoyó a los flamencos contra Guillermo, conde de Holanda. Cuatro años más tarde (1257), consiguió que Ramón de Baux le cediese el título de rey de Arlés, e hizo reconocer su soberanía sobre diversas ciudades del Piamonte meridional. En 1263 conquistó el condado de Ventimiglia, que le permitió estrechar la amistad con los Saboya y Della Torre de Milán para asegurarse las comunicaciones del norte de Italia. Cuando en 1263, el papa Urbano IV llamó en su auxilio a la Casa de Francia, cediendo a C. el reino de Sicilia en calidad de feudo pontificio, la cuestión mediterránea e italiana se agravó. El Papa consideró que el angevino era la única baza para la reconquista de Sicilia, en poder de los Hohenstaufen (v. FEDERICO II); pero ello implicó el desplazamiento de la pugna güelfo-gibelina hacia Occidente y brindó la gran oportunidad a la Corona de Aragón (V. PEDRO III DE ARAGÓN; VÍSPERAS SICILIANAS).Coronado C. rey de Sicilia en S. Pedro de Roma (6 en. 1266), y gracias a las grandes sumas prestadas por banqueros toscanos, vio inmediatamente la posibilidad de acaudillar a los güelfos en Italia y ensayar una política hegemónica en la Península. El 26 feb. 1266 venció y mató a Manfredo en Benevento, entró en Nápoles y después de la victoria de Tagliacozzo (1268) se apoderó de Conrado V (Conradino), último descendiente de los Hohenstaufen, haciéndolo ejecutar y convirtiéndose así en único señor del reino de Sicilia.En esta época es nombrado por Inocencio V, vicario en Toscana y gobernador de Bolonia, aunque poco después el nuevo pontífice, Nicolás 111, le revocará estos títulos, asestando un duro golpe a la penetración de los Anjou en el norte de Italia. Sus planes se extienden ahora hacia Oriente, como heredero de los proyectos de los reyes sicilianos. En presencia del papa Clemente IV, concluyó el tratado de Viterbo (1267) con el débil emperador Balduino II (v. LATINO, IMPERIO), por el que extendía su soberanía sobre Acaya. Miguel VIII Paleólogo, replicó negociando con Gregorio X la unión de las Iglesias, en el conc. de Lyon (v.), 1274, y pactando con los genoveses. C. inició el ataque apoderándose de Corfú, pero su hermano S. Luis le invitó a participar en la octava cruzada. C. sólo desembarcará en Túnez y al enterarse de la muerte de su hermano, reemprenderá sus preparativos contra Miguel VIII, al que hará excomulgar por el papa francés, Martín IV, que había sido elegido por presión suya. En esta nueva campaña contra Bizancio, se apoderó de Durazzo y Valona y tomó el título de rey de Albania (1272).En el momento máximo de su expansión, estallan en Sicilia las Vísperas Sicilianas (v.) (1282). Pedro III de Aragón (v.), yerno de Manfredo, es coronado en Palermo, quedando dividido el reino siciliano entre las dos dinastías: Nápoles para los angevinos y Sicilia para los aragoneses. C. debe utilizar contra Aragón las fuerzas reunidas para la expedición de Oriente; obtiene la alianza de su sobrino, Felipe III, rey de Francia, y del Papa, que excomulga a Pedro III. Pero el rey de Francia no puede apoderarse de Aragón, y en 1284 Roger de Lauria inflinge una nueva derrota naval a C., apoderándose de su primogénito, Carlos el Cojo, príncipe de Salerno. En esta delicada situación y preparando una nueva campaña contra los aragoneses, C. de A., m. en Foggia el 7 en. 1285.C. de A. practicó una política de expansión debido a su inmensa ambición personal, que soñaba un Estado del Ródano al Egeo; esto le creará numerosos descontentos en sus dominios, a causa del mal gobierno interior y a la fuerte presión tributaria para sufragar sus empresas. Política la suya que favoreció a los aragoneses. C. estuvo siempre unido a los intereses de la Iglesia, que lo utilizó como pieza indispensable para dar efectividad a sus ideales teocráticos, aunque pontífices como Gregorio X y sobre todo Nicolás 111 se preocuparon de cortar el poder al angevino, llevando una política de mayor independencia de las varias potencias cristianas.V. t.: NÁPOLES, REINO DE; SICILIA II.SALVADOR CLARAMUNT.
BIBL.: C. MINIERI-Rlccio,, Genealogia di Carlo I d’Angió, Nápoles 1857; R. MUNTANER, Crónica, Barcelona 1856; E. JORDÁN, Les origines de la domination angevine en Italie, París 1909; E. G. LÉONARD, Les Angevins de Naples, París 1954; HAGEMANN y ZAZO, La battaglia di Benevento, Benevento 1967.
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