Cárcel
Categoria:
Cultura
Establecimiento penal donde se recluyen los condenados a sufrir penas de privación de libertad, para ser sometidos a un régimen especial de vida.Hasta la actualidad, al menos, ha sido el medio insustituible para separar de la sociedad a los individuos nocivos o peligrosos y ha constituido un medio adecuado para intentar la reforma de los delincuentes. Con el nombre de c. se entiende actualmente, no sólo la prisión propiamente dicha, sino diversos lugares de trabajo al aire libre, como colonias agrícolas y forestales, que permiten al penado una mayor libertad de movimientos. En Roma y en el antiguo Derecho, la c. no fue lugar de cumplimiento de penas, sino de retención del presunto delincuente, hasta que fuera juzgado y condenado a penas corporales o económicas. Posteriormente, por influjo de la Iglesia va a adquirir carácter de pena la privación de libertad, con el fin de que el delincuente medite en la soledad de la prisión sobre su conducta y se arrepienta, reformándose. A este fin, se le recluía en monasterios, adquiriendo así un sentido de penitencia.Desde el s. XVI funcionan en España asociaciones de patronato, con un marcado carácter religioso, para dedicarse a visitar las c. y cuidar luego de la reintegración de los reclusos a la sociedad. La disciplina en las c. y la vida del preso en ellas era inhumana, por cuya causa surgieron ideas reformadoras que van a adquirir vigor a lo largo de los s. XVII y XVIII, apareciendo establecimientos que alcanzan gran renombre. Uno de ellos fue el Hospicio de S. Miguel, fundado en Roma en 1704 por el papa Clemente XI, como casa de corrección de delincuentes jóvenes y asilo de huérfanos y ancianos inválidos, pero encaminado, por lo que a aquéllos se refiere, a su reforma moral, con un régimen verdaderamente penitenciario. En pleno s. XVlii, la campaña del filántropo John Howard, después de visitar las c. europeas, trató de lograr una mayor organización y humanización, en una serie de libros, en los que sienta las bases para una ejecución racional y humana de la pena de prisión. Es conquista reciente la humanización de las penas, por la supresión de la tortura, de aparatos como el potro, el gato de las nueve colas, etc., que daban excesiva severidad a la vida en la c., al igual que la poca higiene y alimentación del preso, quien, eso sí, tenía derecho a comprobar por sí mismo el peso de su exigua ración. La obra de John Howard dio paso a los sistemas penitenciarios más modernos, logrando en Inglaterra que se crearan sociedades benéficas particulares, como la Howard’s Association, que fue una sociedad de patronato de reclusos y libertos, instituida para la investigación de los mejores métodos de tratamiento penal y, además, de prevención del crimen.Los sistemas penitenciarios empleados en la actualidad son principalmente de origen americano. Por ej., el sistema filadélfico o celular absoluto de 1817, de aislamiento diurno y nocturno en células individuales, interrumpido por el paseo diario. De 1816 es el sistema de la prisión de Auburn, en que el aislamiento es únicamente nocturno, pero en cambio el silencio ha de imperar durante el día. El propio Howard lanzó el sistema llamado progresivo, en que se combinan los sistemas anteriormente descritos, según periodos de tiempo. Se pasa del sistema más rígido al menos rígido, conforme la buena conducta del reo y su laboriosidad, hasta llegar a obtener la libertad condicional. Los grandes experimentos penitenciarios han tenido lugar en los EE.UU.., donde desde hace pocos años se practica el honor system, para penados escogidos por su buen comportamiento, a los que se destina a trabajos exteriores, casi sin vigilancia. En algunas c. se da un periodo de semilibertad, que consiste en combinar la permanencia en la prisión, con la libertad condicional.La más atrevida innovación, practicada en pocas c., es el self government system, que permite a los reclusos participar en la administración y dirección del establecimiento penal.V. t.: CONDENA; CRIMINOLOGÍA; PENA.F. SILVA VERASTEGUI.
BIBL.: C. ARENAL, Obras Completas, Madrid 1946; E. CUELLO CALÓN, La Moderna Penología, Barcelona 1958; A. PERPIÑÁ RODRÍGUEZ, La población penal y los seguros sociales, "Rev. de la Escliéla de Estudios Penitenciarios" (1947).
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