Capone, Alfonso
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Biografía GER
Al Capone,Nació el 17 de enero de 1899 en Nápoles, Italia.Con tan solo cinco años de edad emigró con su familia a Nueva Cork, donde se dieron las circunstancias que el llevaron a ser el ?gangster? más conocido. En su infancia se topó con la miseria de los suburbios , donde rige la ley del más fuerte y hay que aprender a dominar o someterse sin replicar, recibió la herida que le dejó marcado el rostro para ser conocido años más tarde como "Scarface" o "Cara Cortada".Hacia la década de los veintes, la ciudad de Chicago era asolada por una serie de mafias que luchaban por el poder del hampa entre sí.
La muerte de Jim Colosimo seguida de la de Johnny Torrio, le llevaron a ser el jefe supremo.Con tan solo 26 años, ya era un hombre desalmado, gordo, bromista y dicharachero que tenía todo cuando erróneamente pudo desear en sus años de miseria: mujeres, joyas y mucho dinero.
Se casó con Mae, sin embargo, curiosamente nunca se vieron juntos en público. Al Capone prefería la vida galante y los negocios turbios como el contrabando de licor.Al Capone ha llegado a tener cientos de pistoleros a su servicio y 18 guardaespaldas que velaban por su seguridad y sus posesiones.
En los hoteles Hawthorne y Lexington tenía sus oficinas y ahí guardaba su dinero para no dar a la policía pistas sobre el monto de su riqueza.En 1929 se dejó aprender bajo el cargo de posesión de armas y estuvo en prisión por espacio de doce meses... Todo porque temía la venganza de otro mafioso, Dug Moran.
Pero su suerte cambió cuando, sin que él fuera consciente, un investigador se infiltró entre sus hombres como espía, y fue capaz de encontrar pruebas para acusarle por ingresos ilegales y defraudación fiscal. Pese a su poder, Capone nunca percibió la intromisión de dicho espía. Tampoco pudo saber que era a causa de sus delaciones que, una vez iniciado el proceso en su contra, fracasaron sus intentos para asesinar al jefe del fisco y sobornar a los jurados. Ya sin salida, no tuvo más remedio que confesar el delito de defraudación al fisco por más de 300 millones de dólares, y fue sentenciado a purgar una pena de once años en prisión.Primero fue internado en la penitenciaría de Atlanta. Sin embargo, la corrupción penitenciaria permitió que desde ahí siguiera manejando sus negocios turbios. Eso sí, se comportaba como el más dócil de los presos y se dedicaba a la fabricación de calzado.Mas tarde fue trasladado a la prisión de Alcatraz, en San Francisco. Ahí, donde no hubo privilegios ni oportunidad de hacer componendas, el preso número 85 debió seguir al pie de la letra la disciplina penitenciaria. A su situación desfavorable, se sumó el agravamiento de la sífilis que padecía desde años atrás y que nunca se había tratado por temor a las inyecciones.
Los últimos años de su reclusión los transcurrió en la enfermería de la prisión. Para cuando salió libre en 1939, el mal había afectado sus facultades mentales, no podía caminar, hablaba incongruencias y no podía controlar el escurrimiento de saliva por su boca. Su estado era deplorable; sólo su esposa Mae estuvo a su lado, lo llevó a su mansión de Baltimore.
En 1942, la administración de penicilina logró sanar físicamente a Al Capone, quien había sido uno de los hombres más temidos en Estados Unidos, pero su estado mental no tenía cura.Murió el 25 de enero de 1947.CRISTINA SORIA
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