Capitolio HIST.
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Historia
Del lat. Capitolium, nombre de una de las siete colinas de Roma y del templo edificado en ella dedicado a Júpiter. Por alusión a éste se emplea la palabra C. para designar un edificio elevado y majestuoso. La colina del C. está situada al N del Palatino limitando con el Campo de Marte, el Tíber, el monte Quirinal y el Foro. El C. es la colina que domina la ciudad y está formada por dos promontorios unidos por un pequeño valle o depresión llamado Inter duos lucos. Todo el monte estaba cercado por una muralla que seguía las irregularidades del terreno. En una de las cumbres estaba la ciudadela (arx) y en la otra el templo de Júpiter. Según la leyenda, el nombre de C. procede de que al hacer los cimientos se halló a gran profundidad una cabeza humana perfectamente conservada y con la inscripción Tolio en la frente. En el templo C. se adoraba un terminus (piedra límite, que indicaba la separación entre la propiedad privada y pública en la primitiva religión romana). Este culto sobrevivió en el templo de Júpiter Capitolium o Terminalis. No está claro cómo Termlnus llegó a estar tan estrechamente asociado a Júpiter. El templo más antiguo parece que fue dedicado a Júpiter Feretrius, cuyo numen residía en una encina sagrada, en la cumbre meridional del C.; con la influencia etrusca se asociaron Juno y Minerva a Júpiter, que siguió siendo la suprema deidad, con el título de Optimus Maximus. Según la tradición, el templo dedicado a la Tríada Capitolina fue construido por Tarquinio Prisco por un voto hecho en la guerra sabina, y se terminó el a. I de la República (509 a. C.).El templo medía 74 m. de largo por 51 de ancho, dimensiones que se conservaron en las sucesivas reedificaciones que se hicieron. Constaba de tres cellae paralelas, la central dedicada a Júpiter y las dos laterales a Juno y Minerva. La estatua de Júpiter era sedente, de barro cocido. En las fiestas la cara se pintaba de rojo. El templo etrusco sobrevivió hasta el incendio del 83 a. C., siendo reconstruido en mármol por Sila, con columnas traídas del templo de Zeus en Atenas. El 70 d. C. fue destruido de nuevo por el fuego, reconstruyéndolo Vespasiano. En el reinado de Tito sufrió un nuevo incendio, restaurándolo Domiciano con columnas de mármol pentélico y el techo con placas de bronce. Cuando el saqueo de Roma del 455 d. C. por los vándalos sufrió daños considerables, pero todavía en el s. XII quedaban restos importantes. El templo tenía unos subterráneos (favissae) donde se almacenaban periódicamente las ofrendas que no eran de metales preciosos, pues éstas de cuando en cuando se fundían. En la zona que rodeaba al templo (Área Capitolina) había estatuas, reliquias y monumentos. Más allá del mismo estaban la roca Tarpeya (saxum Tarpeium) por donde se precipitaba a los presos políticos. En la cumbre N, donde primeramente estuvo la ciudadela, se levantó el 344 a. C. el templo de Juno Moneta, asociado después a la fabricación de moneda. En la vertiente SE, frente al Foro, erigió el cónsul L. Lutacio Catulo el a. 78 a. C. el Tabularium, destinado a Archivo del Estado. Asimismo tuvieron su asiento en el área capitolina los templos de Vespasiano y de Saturno, éste donde tradicionalmente había existido un altar dedicado al dios, y desde muy antiguo guardaba el tesoro estatal (aerarium populi). La colina del C. y sus alrededores se convirtieron así en el centro del culto estatal. A comienzos de la Edad Media no había más que un edificio monumental en la colina del C., la iglesia de María en Araceli. Con el restablecimiento del Senado Romano en 1143 la colina se convirtió en centro administrativo de la ciudad. Hasta 1477 la plaza del C. sirvió de mercado principal, y poco antes de 1540 logró Miguel Ángel (v.) que se aprobara un plan para la reforma del C., que modificado por Della Porta (v.) se llevó a cabo a lo largo de un siglo, confiriéndole en líneas generales su aspecto actual.R. GARCÍA SERRANO.
BIBL.: RE, III, 2 1899, 1531-39; R. LAUCIA, Forma Urbis Romae, Roma 1893-1901; E. LUGLI, Roma Antica 11, Centro Monumentale, Roma 1946; S. B. PLATNER y ASBHY, A topographical Dictionary ol Ancient Rome, Oxford 1929; E. O. JAMES, El Templo, Madrid 1966, 253-260; H. SALMAY, Épocas y Obras artísticas, Madrid 1965; F. CASTAGNOLI y OTROS, Topogra/ia e urbanistica di Roma, Bolonia 1958; E. GTESTAD, Early Rome, III, Lund 1960, 168-216.
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