Camello BIOL.
Categoria:
Biología
Con las llamas andinas, representa actualmente, a los tilópodos, familia camélidos (v. ARTIODÁCTILOS). Las llamas (Lama), debido a su origen neártico y relativamente antiguo, habrían pasado a América del Sur, adaptándose a la vida en las estepas de las altiplanicies andinas, para las que sus patas estaban bien adaptadas; más tarde, el hundimiento del istmo de Panamá favoreció su supervivencia, pues gracias a ello, no se incorporaron a la región neotropical los bóvidos y antilocápridos, que, en cambio (bisontes), compitieron con éxito con los tilópodos neárticos y seguramente favorecieron la extinción de éstos. Las llamas presentan dos especies salvajes; el guanaco y la vicuña; esta última especie llegó a domesticarse, al parecer por los antiguos peruanos; el Inca exigía la caza periódica, de la primera, como tributo. La alpaca, también doméstica, presenta largos pelos como los del c.; lana útil, para confeccionar vestidos termoaislantes y al mismo tiempo ligeros; se ha dicho que, sería un híbrido del guanaco (especie no domesticada) y la vicuña, pero no participan de tal opinión, los zoólogos de aquel continente (Cabrera y Yepes).Una rama de tilópodos (el género Camelus vivió en Alaska), emigró durante el pleistoceno, a la región paleártica, conservándose dos especies: Camelus dromedarius o dromedario, con una sola giba, constituida solamente por un gran acúmulo de grasa subcutánea y C. bactrianus o c. de dos gibas. El género parece muy adaptado a las estepas asiáticas. El dromedario se introdujo en el Sahara en época histórica o protohistórica. Ambas especies han sido domesticadas; solamente de la segunda, se conservarían poblaciones enteramente salvajes (con sospechas de que sean cimarronas), en el desierto de Gobi y en algunos otros puntos de Asia Central.Características anatómicas. Los miembros reposan en el suelo, no precisamente por las pezuñas, sino sobre las dos últimas falanges de los dedos tercero y cuarto; bajo ellas, se extiende un cojinete espeso y amplio, fibroso y elástico (estado digitígrado), que da al c. el característico balanceo de su trote. Exteriormente, una capa córnea y resistente, pero que conserva cierto grado de blandura, sirve de suela. Tal formación capacita a los c. con una amplia base, para una adecuada distribución de su peso, menor hundimiento en terreno blando (convergencia con el reno; v.) y mayor seguridad en el duro: adaptación de ambos tipos de animal a los desiertos, por condiciones extremas de temperatura y sequía. La fórmula dentaria (v. MAMÍFEROS), es todavía poco evolucionada dentro de la organización artiodáctila: I 1/2, C 1/1, Pm 3/2, M 3/3. Los incisivos inferiores, utilizados para pastar, están inclinados hacia delante, opuestos a las encías premaxilares especializadas; los jóvenes poseen todavía tres incisivos superiores; los adultos, sin embargo, uno y un canino. Los molares son típicamente selenodontos (crestas semiluna res). El cráneo, de acuerdo con los caracteres anatómicos típicos de la nutrición herbívora, presenta apófisis posorbitaria cerrada. El estómago, no tan complejo como el de los rumiantes, no tiene libro (v. ARTIODÁCTILOS); presenta otras adaptaciones a la vida en lugares desérticos, como bolsas de agua en el fondo de la panza; dichas bolsas están tapizadas por un epitelio escamoso y estratificado y cierran con esfínteres. Las gibas de grasa representan una abundante reserva. El dia’ragma de los c. presenta una formación ósea. Los hematíes son ovales y planos (de ocho 1L por cuatro) y muy numerosos (preadaptación de sus congéneres, las llamas, a la altitud con 14.000.000 por mm3), su número es relativamente mayor en el bactriano (19 millones por mm3.). Cuando los c. se acuestan en el suelo, se apoyan sobre el puño, el codo y la rodilla, donde existen callos, apreciables ya en el mismo feto.Cielo y características biológicas. El c. de una giba (de hecho equivale a la posterior del bactriano, pues la crucial también existe, pero poco aparente), si no realiza esfuerzo, puede permanecer una semana entera sin beber. Su concentración salina puede ascender hasta el 30%, en caso de gran sed. Capaz de transportar una carga de 200 Kg., caminando de 25 a 35 Km. por día; se ha legislado en Egipto moderno, que la carga no debe rebasar los 250 Kg. Xerófilo, el c. rehúsa entrar en el agua cuando se le obliga a hacerlo para atravesar un río y no nada, si no se le sostiene por la cabeza y la cola. Puede cerrar los orificios nasales mediante repliegues, con objeto de que no le moleste la arena arrastrada por el viento. Si bien la temperatura del aire le es indiferente, la humedad resulta nociva. Irritado, puede disparar el contenido de la panza sobre su provocador de forma semejante a las llamas. El labio superior es hendido, sus dos mitades constituyen pinzas, cuando pasta. Tanto la boca como la lengua son poco sensibles a las espinas (los más crueles representantes de la pobre flora desértica). Polioéstricas, las hembras presentan un ciclo de diez a 20 días; durando el calor, de tres a cuatro. La lactación no detiene el ciclo oéstrico ni el celo. Las glándulas occipitales olorosas están bien desarrolladas en ambos sexos, pero no entran en actividad, nada más que en el macho durante la primavera, época normal de cubrición; durante la misma la hembra se acuesta sobre el vientre, actitud sin precedentes en otros ungulados, pero sí en la gata. El periodo de gestación dura 12 meses y medio (algo más largo que en las llamas). La placenta es difusa, suelen tener una cría por parto, si bien presentan dos mamas funcionales; la ubre dividida en dos vejigas, izquierda y derecha. La cría mide 1 m. al dorso en el nacimiento; la lactancia podría durar un año, pero suelé destetarse a los cuatro meses. Longevidad media 20 años, rara vez 30 ó 35.Camelus bactrianus. El c. de dos gibas, presenta extremidades más cortas que el dromedario, si bien el cuerpo es más largo. Es muy lanoso. Las razas domésticas son algo más oscuras que las salvajes, conservadas en el desierto de Gobi. Doméstico desde Pekín a Crimea; reemplazado por el yak en la altitud tibetana; es tan indispensable a los mogoles, como el reno a los lapones, el yak a los tibetanos o el dromedario a los árabes.Se considera apto para el trabajo a los cuatro años; puede soportar alrededor de 250 Kg. de carga y 35 Km. por día; con carga mitad, pero al trote, puede hacer doble camino. En general, como la especie anterior, se utiliza como bestia de carga; los quirguises, para tracción. Puede hibridarse con la anterior especie, donde ambas coexisten; én Rusia asiática, tales híbridos constituyen del 20 al 25% del número total de c. Resisten mejor las bajas temperaturas bajo cero, que las altas del verano.Proceso de domesticación y explotación. El dromedario sólo vive en estado domesticado; se emplea como bestia de carga y montura en la India, países vecinos al Caspio, Arabia, Asia Menor y norte de África; desde principios del s. xvii, aclimatado a Toscana (Italia). Importado a EE. UU., devino cimarrón en Tejas, Arizona y Nuevo México; está bien aclimatado en Australia occidental; reside en Canarias y ha vivido, cimarrón, en el Coto de Doñana durante unos años.Las razas de c. son muy numerosas y pueden repartirse en dos grupos: de acarreo (carga), laboreo y tiro y, las propiamente veloces y cómodas, de montura; todo ello se traduce en robustez y temperamento tranquilo, para las primeras y esbeltez, talla e inquietud, en las segundas, de manera semejante a los caballos; en dicho último aspecto, se preferían las hembras. El aprovechamiento del c. por el hombre es total: pelo (lana), cuero, carne, leche, excrementos para el fuego y pasivamente para abono, trabajo y transporte.La domesticación del dromedario parece haberse iniciado en Arabia dentro del cuarto milenio a. C. Existen restos en el yacimiento pleistocénico de las dunas de Risap, en Israel. También fue hallado con onagro, gacela, carnero, etc., en los yacimientos neolíticos del Yarmuk en el mismo país. La noticia más antigua de su domesticación se halla en la historia de Rebeca (cap. 24 y 25 del Génesis, quizá 18001700 a. C.). La del c. bactriano es más antigua, al parecer comenzó en Persia y Turquestán, alrededor del a. 3000 a. C. V. t.: RUMIANTES; ARTIODÁCTILOS.E. BALCELLS ROCAMORA.
BIBL.: A. CABRERA Y I. YEPEs, Historia Natural Ediar. Mamíferos s. ’americanos, Buenos Aires 1940; P. P. GRASSÉ, Traité de Zoologie, 17, París 1955; G. SCORTECCi, Los animales. Cómo son. Dónde viven. Cómo viven, 1, Barcelona 1960; F. E. ZEUNER, A history of domesticated animals, Londres 1963.
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