Cajamarca GEOG.
Categoria:
Geografía
Capital del departamento homónimo (35.418 Km2 y 1.045.569 hab. en 1981) de Perú (v.); a 2.750 m. de altitud, tiene 27.700 hab. en 1961; 80.000 en 1990. De clima moderado, es centro agrícola y ganadero. También tiene actividades industriales: textiles, metalúrgicas, etc. De la época incaica se conservan algunos restos: parte de un templo pirámide y una cámara de un edificio que hoy está en el Hospital de Belén.El florecimiento artístico de C. fue tardío. Hasta finales del s. XVII la ciudad no experimentó un resurgimiento capaz de manifestarse en sus monumentos. Situada al N del Perú, en la zona de los Andes, fue el escenario de las primeras luchas de la conquista. La fundación de Lima y la rehabilitación de Cuzco la dejaron desplazada del centro vital de la cultura del virreinato del Perú. En el s. xvil la explotación minera transformó radicalmente la ciudad, iniciándose entonces su florecimiento. A fines de esta centuria C. era una ciudad próspera. Su máximo apogeo artístico corresponde al s. xvlii y constituye un ejemplo de independencia respecto de las corrientes artísticas que informaron las principales creaciones de los grandes centros peruanos. En C. se realizó una arquitectura completamente diferente de la que hallamos en Lima o en el Cuzco. La mayoría de los monumentos que se levantan en la ciudad están construidos en piedra y en ellos las portadas, verdadera galería de retablos de piedra que se colocan en el exterior de los templos, juegan en las fachadas un papel decorativo de primer orden. Su decoración es profunda, completamente distinta de la plana y de sabor indígena de otras regiones artísticas del Perú.A finales del s. xvll se inicia la construcción de la catedral, ya que la antigua iglesia parroquial resultaba insuficiente para la importancia de la ciudad. La nueva se hace según plano de Juan de Céspedes Ledesma, con tres naves y "una espléndida portada, sin .duda, lo más interesante del edificio, con columnas salomónicas que tienen decorado su tercio inferior con ornamentación en zigzag. Es lógico que si las portadas fueron un elemento primordial inspirado en los retablos, éstos tendrían un gran desarrollo. El de la catedral es uno de los más claros ejemplos de la expresividad y vigor barrocos. En él, las columnas se han convertido prácticamente en volutas. Otros dos monumentos que se inician en 1699 completan el panorama artístico de C.: la iglesia de S. Antonio, según planos de M. Pérez PaloriAno, y la del Hospital, ambas con bellas portadasretablos.V. NIETO ALCAIDE.
BIBL.: D. ANGULO INIGuEz, Historia del Arte Hispanoamericano, III, Barcelona 1956; E. MARco DORTA, La arquitectura barroca en el Perú, Madrid 1957.
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