Cafarnaúm GEOG.
Categoria:
Geografía
Ciudad de Galilea (v.), junto al lago de Tiberíades, patria de adopción de Jesús y escenario de gran parte de su vida pública, a la que se llama "su ciudad" en Mt 9,1. El nombre griego procede del hebreo Kéfar Nahúm, que significa aldea de Nahum o, con menos probabilidad, aldea del consuelo. Ateniéndose a la primera acepción, algunos judíos han supuesto en ella la tumba del profeta Nahúm (v.), y otros la de un maestro de los primeros siglos de la Era cristiana llamado Tanhúm o Tanhúma.Historia. El A. T. no menciona esta ciudad, habitada desde la época helenística. En cambio, el N. T. suministra abundantes datos de la vida de Jesús en ella. Después de haber intentado vanamente evangelizar a sus conciudadanos de Nazaret, Jesús establece su domicilio en C. (Mt 4,1316; Le 4,1631). Allí se unen a 61 varios de sus discípulos: Pedro y Andrés, que tenían en ella su domicilio de pescadores (Mt 4,1820; Me 1,1618); Santiago y Juan, los hijos del Zebedeo (Mt 4,2122; Me 1,1920); y, más tarde, MateoLeví, que trabajaba en su despacho de aduanas (Mt 9,9; Me 2,1314; Le 5,2728). Allí predicó Jesús buena parte de su doctrina, principalmente en la sinagoga que el centurión, pagano, pero pleno de simpatías por el pueblo judío, había edificado (Le 7,25). Varios sermones importantes fueron escuchados en esta ciudad: el eucarístico, en la sinagoga (lo 6,2460); sobre el ayuno, en casa de Mateo (Mt 9,1017); sobre el formalismo de los fariseos (Mt 15,120); acerca de la humildad y otras materias (Me 9,3350). Es también el marco donde tienen lugar muchos de sus milagros: curación de un poseso (Me 1,2326), de la suegra de Pedro (Mt 8,1415; Me 1,2931; Le 4,3839), de muchos endemoniados y enfermos (Mt 8,16; Me 1,3234; Le 4,4041), del paralítico introducido a su presencia por el techo de una casa (Mt 9,28; Me 2,112; Le 5,1726), del siervo del centurión (Mt 8,513; Le 7,210), de un leproso (Me 1,4045), del hombre que tenía la mano paralizada (Me 3,15), de la hemorroísa (Me 5,2534); en C. resucitó a la hija de Jairo (Mt 9,1826; Me 5,2243; Le 8,4056) y en sus aguas calmó la tempestad (Mt 8,2427; Me 4,3740).En un principio, la predicación y los milagros de jesús provocan el entusiasmo de los habitantes de C. (Me 1,2128; Le 4,3137). Más tarde se producen diversos conflictos, como el que tiene por motivo la absolución de los pecados (Mt 9,28; Me 2,212; Le 5,1726), o el que tiene lugar a causa de la observancia del sábado (Mt 12,113; Me 2,233,5; Le 6,110), que suscitan la animosidad de los fariseos contra él. Esta animosidad llega a ser tanta que, en unión de los herodianos, traman acabar con 61 (Me 3,6). La ingratitud de esta ciudad en la que había obrado tantos prodigios provoca la maldición de Jesús al abandonarla: "Y tú, Cafarnaúm, ¿por ventura serás exaltada hasta el cielo? Hasta el infierno descenderás. Que si en Sodoma se hubieran hecho los prodigios obrados en ti, subsistiría aún hasta el día de hoy. Pues bien, os digo que con la tierra de Sodoma se usará menos rigor el día del juicio que contigo" (Mt 11,2324; Le 10,15).A juzgar por la mención que hace Flavio Josefo de C., en Vita, 72, cuando relata que fue herido cerca de allí y evacuado a esta ciudad, no parece que haya sido importante en el s. i. Por la tradición judía, recogida en el Midras Qohelet (1,8; 7,26) se deduce que era por entonces centro de una comunidad cristiana de cierta importancia. Más tarde, terminada la guerra ocasionada por la sublevación de Bar Kókéba’ (o Barcoquebas, v. MESIANISMo 2), los cristianos son excluidos de C., que pasa a ser ciudad exclusivamente judía. En el periodo siguiente parece que mantuvo buenas relaciones con los romanos, lo que le proporcionó hacia el s. III cierto esplendor, que se traduce en la erección de una magnífica sinagoga, cuyas ruinas se han conservado y que posiblemente ocupaba el mismo lugar en que estuvo aquella en la que tantas veces se escuchó la voz de Jesús. Por el s. iv los cristianos reaparecen allí y edifican una iglesia que, al decir de la peregrina Eteria (v.), que la visitó al final de ese siglo, estaba situada en lo que había sido casa de Pedro. Hacia el s. vi o vii la ciudad fue destruida y ha quedado en ruinas hasta nuestros días.Localización. Según Le 4,31, era una ciudad de Galilea. Mt 4,13 la sitúa en la ribera del mar, esto es, del lago de Tiberíades, en los confines de Zabulón y Neftalí. Mayor precisión da la noticia de que había en ella un despacho de aduanas (Mt 9,9; MC 2,14; Le 5,27), lo que implica que era ciudad fronteriza. En las orillas del Jordán, muy próximo a C., se hallaban los límites que separaban los Estados de Herodes Antipas y los de su hermano Filipo. Se hallaba, además, en la famosa Via Maris.Durante mucho tiempo se ha discutido su localización, inclinándose unos por alMinya, mientras otros preferían Tall Hüm. Hoy es este último punto el comúnmente aceptado. Las ruinas excavadas de una sinagoga inclinan la balanza a su favor. C. Kopp (v. bibl.) ha hecho un examen exhaustivo de los textos literarios: Flavio Josefo, tradición judía y los escritos de los peregrinos cristianos, entre los que destacamos el relato de Eteria, cuya descripción de la sinagoga coincide con la reconstrucción que hoy se hace de las ruinas halladas en Tall Hñm, y a la vista de todo ello, en unión de los resultados de la arqueología (nada importante ha aparecido en al Minya), se pronuncia totalmente en favor de Tall Hñm. Hasta el mismo nombre parece una deformación árabe de TanhúmTenhúm, que es como llamaron los judíos a C. a partir de la Edad Media.Hoy día, la visita a Tall Hñm es de sumo interés. Las ruinas tienen 1 Km. de longitud y más de 300 m. de anchura. Los franciscanos que tienen allí un convento, compraron el lugar en 1894 y, entre otras excavaciones, se hizo la de la sinagoga que reconstruyeron en parte. En ella se aprecian magníficas columnas y numerosos símbolos judíos esculpidos en lo que serían las puertas, como el candelabro de siete brazos y la estrella de David. Es también digno de verse un mosaico octogonal, que se señala a los visitantes como los restos de la casa de Pedro y que más bien son restos de uria iglesia cristiana que allí se levantaría. Además del convento franciscano, a la entrada de las ruinas y muy cercano al mar, hay una iglesia griega ortodoxa con cúpulas.J. L. LACAVE RIARO.
BIBL.: C. Kopp, Die Heiligen Stütten der Evangelien, Ratisbona 1959, 215230; fD, Christian Sites around the Sea of Galilee. 1. Capernaum, "Dominican Studies" II (1949) 213235; A. DIEz MACHO, Cafarnaúm, en Enc. Bibl. II,2534; F. M. ABEL, Capharnaüm, en DB (Suppl.) I,10451064, M. AviYONA, S. YEIVIN, Qadmoniyyot arsenu, Tel Aviv 1955, 222 ss.; R. LECONTE, Capharnaüm, "Bible et Terre Sainte" (1969) 616.
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