Bulgaria (bi'ilgarija) LIT.
Categoria:
Literatura
LENGUA Y LITERATURA. 1. Lengua. El búlgaro pertenece al grupo meridional de las lenguas eslavas. En general, se distinguen tres periodos en su historia:. el periodo del viejo búlgaro (s. ixxi), el del medio (s. xIIxiv) y el moderno. Los dialectos se dividen en dos grupos principales: orientales y occidentales. Sobre la base de los orientales se ha edificado el búlgaro literario moderno. El búlgaro modérno es una lengua de tipo analítico. Este rasgo fundamental lo distingue a la vez del viejo y de las otras lenguas, eslavas modernas (ruso, checo, polaco, serviocroata, etc.), que son lenguas de tipo sintético, de flexión nominal muy rica. Otro rasgo característico es que posee un artículo definido que no existía en el viejo y que no ha producido de forma clara ninguna de las otras lenguas eslavas. Este artículo definido se pospone, es decir, se coloca después del sustantivo al que determil~a (treva, hierba; trevata, la hierba).Como todas las lenguas eslavas, tiene tres géneros (masculino, femenino y neutro), y, como la mayoría de ellas, ha eliminado el número dual, que era muy activo en el viejo. Una particularidad interesante del sustantivo es que la mayoría de los masculinos poseen dos formas de plural, una de las cuales se emplea solamente después de los adjetivos numerales (deset stola, diez sillas; pero stolove, sillas). En cuanto al adjetivo calificativo, el búlgaro moderno se caracteriza por su comparativo analítico (visok, alto; povisok, más alto), frente a otras lenguas eslavas que han permanecido fieles al antiguo ’comparativo sintético. Como el verbo eslavo en general, el búlgaro está dominado por la noción de aspecto (perfectivo e imperfectivo); sin emba4o, rasgos más específicos del búlgaro son: la conservación de dos tiempos simples del pasado (el imperfecto y el aoristo), la acusada decadencia del infinitivo y la constitución de un sistema bastante complicado de tiempo para expresar hechos de los que no ha sido testigo el que habla. Otra innovación del búlgaro es la creación de un futuro compuesto, con clara tendencia en la lengua contemporánea a distinguir un futuro afirmativo, compuesto con ayuda del verbo querer, y un futuro negativo, compuesto con haber. En el aspecto fonético el búlgaro moderno se caracteriza por la tendencia al endurecimiento de las antiguas consonantes suaves, que el ruso ha conservado mejor, y por la simplificación del sistema vocálico del viejo búlgaro. Las vocales, que eran 11 en el viejo (nueve vocales orales y dos nasales) se reducen en el moderno a seis, todas orales: a, e, i, o, u y una vocal transcrita, á, que representa un fonema aproximado a la u del inglés en but. El búlgaro moderno ignora las diferencias entre vocales largas y breves, así como las de entonación que existían en eslavo común y que subsisten en algunas lenguas eslavas modernas. El acento tónico, como en ruso, es libre y móvil.El vocabulario, cuyo fondo es eslavo, tiene bastante composición, con numerosos elementos tomados del griego y el turco, y con posterioridad, de las lenguas de Europa occidental, principalmente del francés. El búlgaro, influido en los últimos tiempos por el ruso, a su vez ha influido profundamente en esta lengua, por el prestigio que ha gozado durante siglos entre los eslavos ortodoxos el viejo búlgaro, que, como el latín, ha sobrevivido como lengua religiosa y es la base del eslavón ruso, la única lengua literaria de Rusia hasta el s. XVIII. Para escribir su lengua, los búlgaros se sirven del alfabeto llamado cirílico (v.), aunque la ciencia contemporánea se inclina decididamente a pensar que S. Cirilo, apóstol de los eslavos (ca. 827869), es el inventor no del alfabeto que lleva su nombre, sino de un alfabeto eslavo más antiguo, el glagolítico (v.). V. t.: ESLAVOS III.2. Literatura. La literatura búlgara es la primera literatura nacional de expresión eslava. Su historia puede dividirse en tres periodos. El primero, que utiliza la lengua eslavona, se extiende desde sus orígenes, algo posteriores a la conversión de los búlgaros al cristianismo (ca. 865) hasta la segunda mitad del s. XVIII y corresponde históricamente al primer reino búlgaro (681972), a la dominación bizantina (9721185), al segundo reino búlgaro (11851396) y a los primeros siglos de la dominación turca sobre B., que duró de 1396 a 1878. Durante estos largos siglos, la literatura es esencialmente religiosa y didáctica y permanece en manos del clero. El segundo periodo es el del Renacimiento búlgaro, que se sitúa entre 1762 y 1878, periodo breve, pero de una importancia decisiva, en el que la literatura deviene un arma al servicio de la causa de la liberación nacional, y se hace poco a poco más laica. El tercer periodo se extiende desde 1878, fecha de la liberación de B., hasta nuestros días (v. III y Iv).Primer periodo. La literatura búlgara prolonga directamente la obra de Cirilo y Metodio (v.) y sus discípulos, quienes, expulsados de Moravia a la muerte de Metodio (885) fueron acogidos en B. por el príncipe Boris (852889). El más célebre de ellos es Clemente, a quien Boris envió al oeste de su Estado, a la región de Ohrid, donde realizó su obra de escritor y apóstol. La literatura del primer reino búlgaro alcanzó su apogeo bajo el reinado de Simeón (893927), quien hizo de su capital, Preslav, al este de B., un importante centro cultural. Los escritores más representativos de la época de Simeón son Constantino de Preslav y Juan el Exarca, quienes dieron flexibilidad a la antigua lengua búlgara traduciendo o adaptando obras de la literatura cristiana de los griegos; y el fraile Chrabr, autor de un tratado sobre las letras que es una apología de la naciente literatura eslava. Posteriormente, pero en una fecha que no puede precisarse, la coalición de la Iglesia y el Estado contra la herejía dualista de los bogomilas (v.), surgida bajo el reinado del zar Pedro (927969), suscitó la aparición de un violento panfleto del sacerdote Cosmas. El periodo de dominación bizantina trajo consigo un estancamiento de las letras.El segundo reino búlgaro creó condiciones que favorecieron la expansión literaria en torno de la nueva capital, Tárnovo, la cual, con el impulso del patriarca Eutimio (ca. 137593), se convirtió en el centro cultural no sólo de B., sino de todo el mundo eslavo unido a la Iglesia de Oriente. La fecunda obra del patriarca Eutimio sobrevivió a la caída del segundo reino búlgaro, gracias a algunos de sus discípulos, que se expatriaron y difundieron el prestigio de las letras búlgaras entre los servios, rusos y rumanos, en tanto que la dominación turca apagaba por siglos enteros los hogares culturales en la B. esclavizada, aunque sin aniquilar entre los búlgaros la conciencia nacional. Así lo prueban varias de las obras, raras por otra parte, y sin gran valor literario, que pueden espigarse a través de los primeros siglos de la dominación otomana.Segundo periodo. Fue el fraile búlgaro Paisi quien en 1762 inició el Renacimiento búlgaro con su Historia de los eslavos búlgaros, en la que exhortaba a sus compatriotas, esclavos de los turcos y amenazados de desnacionalización por los griegos, a que conocieran mejor las riquezas de su pasado, a resistir a las tentativas de asimilación y a tener fe en un futuro mejor. Su obra de restauración nacional fue proseguida por el obispo Sofroni de Vraca (ca. 17391815), principalmente conocido en nuestros días por su conmovedora autobiografía.La literatura se hace laica con Petár Beron (ca. 17951871), autor del Abecedario del Pez (1824), que sirvió de base para la enseñanza, a partir de 1835, en las escuelas búlgaras renovadas. A mediados del s. xix nacía en tierra extranjera la prensa de lengua búlgara bajo el impulso de Constantino Fotinov e Iván Bogorov. Es ésta también la época en que las luchas contra el Patriarcado griego engendraron el panfleto Bulgaria, madre nuestra, que el fraile Neófito Bozveli escribió en 1846 en su celda de la prisión, y en que la poesía búlgara producía sus primeras obras valiosas con Dobri Cintulov (182386), autor de poesías patrióticas; y Petko Slaveikov (182795), asimismo ardiente patriota que introdujo en el Parnaso búlgaro la mayoría de los géneros. De un espíritu más netamente revolucionario, y con vistas a la liberación de B. por las armas, se inspiraron en Georgi Rakovski (182167), escritor mediocre, pero que, no obstante, ejerció una gran influencia sobre sus contemporáneos, Liuben Karavelov (ca. 183579), que con sus novelas es uno de los creadores de la prosa búlgara moderna, y Jristo Botev (184876), que en versos que siguen siendo famosos expresa su ideal revolucionario, patriótico y humanitario. Poeta y voivoda, muerto a .los 27 años combatiendo contra los turcos, en vísperas de la liberación de su patria, Botev es, además de uno de los más grandes poetas búlgaros, el autor que ha gozado de mayor popularidad en B. bajo todos los regímenes.Tercer periodo. Los escritores del Renacimiento habían creado una literatura de combate que perdía su razón de ser con la liberación (1878). Los primeros escritores del país libre tuvieron que templar de nuevo su lira y dar la primacía a preocupaciones puramente estéticas. Mas dado que habían vivido años de lucha y estaban nutridos de idealismo revolucionario, estos escritores siguieron siendo patriotas acérrimos y conservaron la nostalgia de un pasado idealizado por ellos. Al mismo tiempo, con frecuencia se sintieron decepcionados por la nueva realidad.Iván Vazov y sus contemporáneos. Iván Vazov (18501921) es quien encabeza esta primera generación de escritores. Poeta, novelista, dramaturgo, abrió nuevas vías en todos los terrenos y puede cbnsiderarse la figura más representativa de las letras búlgaras modernas. Su obra poética, compuesta de una veintena de libros de poemas, refleja, a través de una gran variedad de temas y formas, un alma que vibra al contacto de las alegrías y amarguras vividas por su país. Merece mención especial un ciclo de poemas de gran inspiración, Epopeya de los olvidados, donde dejó grabadas las imágenes de quienes suscitaron el impulso hacia la libertad o sacrificaron su vida por la patria. Yo he sentido el perfume de las lilas es un libro de bellísimos versos de inspiración íntima. Pero la obra maestra que habría bastado por sí sola para inmortalizar su nombre es la novela Bajo el yugo (1890), grandiosa pintura en la que, con la fuerza sugestiva de lo vivido, el autor refleja, dentro del pintoresco marco de la vida cotidiana de una pequeña ciudad, el estado de los espíritus en vísperas de la heroica tentativa de liberación de 1876, el entusiasmo que invade a todo un pueblo, la fiebre de los preparativos, la decepción después de la derrota. Con su teatro, casi exclusivamente de temas históricos, Vazov ha hecho escuela. Otros notables escritores, contemporáneos de Vazov, enriquecen las letras. Citemos entre ellos a Zahari Stoianov (185089), autor de Memorias sobre las insurrecciones búlgaras; Konstantin Veliékov (18551907), delicado poeta y crítico de talento; Stoian Mihailovski (18561927), el primero de los poetas satíricos. Mihalaki Georgiev (18541916), Todor Vlaikov (18651943) y Canko Cerkovski (18691926) pertenecen asimismo a esa pléyade de escritores y pioneros de la cultura.En torno a la revista "El Pensamiento". Hacia finales de siglo se deja sentir un soplo renovador y la literatura recibe un nuevo impulso dado por unos cuantos escritores jóvenes agrupados en torno a la rev. "El Pensamiento". Reaccionando contra sus predecesores, en nombre de un ideal estético más elevado, estos escritores quieren sacar a la literatura de su marco estrictamente nacional e imprimirle, por la perfección de la forma y una mayor profundidad psicológica, un valor más absoluto. Gracias al talento y a la personalidad de sus colaboradores, cuyo núcleo está formado por el Dr. Krástev, P. Slaveikov, P. Yavorov y P. Todorov, "El Pensamiento" va unido a uno de los periodos más felices en la historia de las letras búlgaras.Penéo Slaveikov (18661912), principal animador de la revista, crítico y poeta, ha marcado su época con fuerte huella. La poesía a la que aspira es densa de pensamiento y hace del alma humana su principal centro de interés. En Cantos épicos, La isla de los Bienaventurados y Sueño de felicidad reúne poemas donde exalta la potencia del espíritu, transposiciones artísticas de temas folklóricos y poemas íntimos. Es Peio Yavorov (18781914), a quien suele llamarse "el mago del verso búlgaro", quien parece haber realizado el ideal poético de Slaveikov. Sus poemas Poesías, Insomnios y Persiguiendo la sombra de las nubes son la expresión de su alma atormentada, la confesión de su yo sensible. Con rara belleza plástica y una musicalidad hasta entonces desconocida, el poeta desahoga su corazón, dejando oír sus gritos de dolor. Al margen de esta nota de, desesperado lirismo, se sitúan unas bellas poesías de su juventud en las que manifiesta su simpatía por los desheredados de la fortuna. Yavorov renovó el teatro, sustituyendo las tradicionales piezas históricas por el drama psicológico. Petko Todorov (18791916), que también legó valiosas piezas teatrales, dejó unido su nombre a una obra original, Idilios, relatos escritos en una prosa de cadencia sutil y refinada, cuyos temas están a menudo inspirados en las creaciones del genio popular. En "El Pensamiento" inicia Aleko Konstantinov (186397) la publicación de Baj Ganiu, uno de los libros más populares de B. en el que a través de la imagen de un provinciano enriquecido, de toscos modales y caricaturesca campechanía, ridiculiza los defectos de algunos de sus compatriotas de la joven burguesía. "El Pensamiento" da asimismo a conocer el talento de un poeta de grandes dotes, Kiril Hristov (18751944).Principios del s. XX. La I Guerra mundial termina, para B., en un clima de malestar y desaliento. Alrededor de dicha época, la literatura ve desaparecer a sus más ilustres representantes. En 1912, muere P. Slaveikov en Italia, donde voluntariamente se había exiliado. P. Yavorov se suicida en 1914, como consecuencia de un doloroso drama familiar, y dos años después muere P. Teodorov. El propio Vazov fallece asimismo víctima de un ataque cardiaco a poco de terminar la guerra. Un nuevo equipo de escritores los relevó. Entre estos últimos, destacan los nombres de Elin Pelin y Y. Yovkov, pintores ambos de la vida pueblerina.Elin Pelin (18771949) ha plasmado en sus cuentos y novelas retratos de campesinos de la B. occidental, de donde 61 era oriundo, evocando la vida de estas gentes, hecha de duro trabajo y privaciones pero aceptada por ellos con resignación y una punta de humor; ha captado el cariño que sienten por sus fieles compañeros, los animales, y su áspera pasión por la tierra. Pero es Yordan Yovkov (18801937), artista superiormente dotado y maestro indiscutible de la prosa, quien domina en este periodo. En sus cuentos y novelas se atiene más al hombre en sí que a los detalles exteriores de su vida, y en el hombre se centra en lo que hay en 61 de mejor y más noble. Una encantadora poesía se desprende de la existencia cotidiana de sus personajes, a quienes suele situar en los pueblos de la Dbbrudja. Un rasgo característico de este escritor es el culto que dedica a la belleza femenina y la magia que esta belleza ejerce tanto sobre sus humildes labriegos como sobre los bravíos haiduks que pueblan obras como La última alegría, Leyendas de la Stara Planina, Veladas en la posada de Antinovo.
Entre los escritores de costumbres campesinas debemos mencionar también a K. Petkanov (18911952), A. Karalilev (190272) y G. Karaslavov (190480). Casi todos los escritores de este período se sintieron atraídos por la historia, y algunos se dedicaron a ella exclusivamente, como N. Rainov (18891954) y S. Zagorcinov (18891969). Ocupa un lugar aparte la obra de un escritor cómico, Cudomir (18901967), quien ha creado toda una galería de tipos pintorescos, tomados directamente de la vida de su provincia natal. En el teatro, hemos de destacar, aparte de los éxitos de Y. Yovkov y R. Stoianov (18831951), la calurosa acogida dispensada a las comedias de S. Kostov (18791939), especialmente Golemanov y La mina de oro.En el terreno de la poesía, asistimos a la vez a un tardío pero brillante florecimiento de una corriente simbolista y al nacimiento de una poesía de tendencias sociales, favorecida por la revolución rusa y las condiciones de la posguerra. Débese a los poetas simbolistas un gran enriquecimiento musical y una aportación de imágenes nuevas y originales. De ellos cabe citar a Todor Traianov (18821945), Nikolai Liliev (18851960), Dimbo Debelianov (18871916) y Jristo Yasenov (18891925). Jristo Smirnenski (18981923) aparece como el primer poeta proletario de valía, pero es indiscutiblemente Nikolas Vapcarov (190942) el más inspirado de los poetas de izquierdas. Al margen de estas dos corrientes se halla la obra de una mujer, Elisaveta Bagriana (1893), cuyo poderoso talento se ha impuesto en la poesía.Literatura socialista. Después de la II Guerra mundial se implanta en B. el régimen de democracia popular. La literatura se convierte en un arma al servicio del Estado, que se identifica con el Partido Comunista, y los escritores tienen que doblegarse a las exigencias del realismo socialista. Luego, una mayor flexibilidad ha permitido abrigar ciertas esperanzas. Un novelista, Dimit*ar Talev (18991966), cuya obra, a favor de un retroceso al pasado, se encuentra fuera de la doctrina oficial, es la revelación de este período.NADIA CHRISI’OPHOROV, ROGER BERNARD.
BIBL.: P. CHRISTOPHOROV, Ivan Vazov: La formation d’un écrivain bulgare (18501921), París 1938; L. BEAUMEUX, Grammalre de la langue bulgare, 1952; V. PiNTo, Bulgarian Prose and Verse, Londres 1957; C. A. MAN. NING, R. SAML SToctct, History of Modern Bulgarian Literature, Nueva York 1960; P. SEGHERS (ed.), La poés1e bulgare, París 1968; J. FEUILLET (dir.), Études bulgares, "Rev. des Etudes Slaves" 60/2, París 1988.
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