Brasil I GEOG.
Categoria:
Geografía
GEOGRAFIA.1. Introducción. 2. Medio físico: a. Relieve. b. Hidrografía. c. Clima. d. Vegetación. 3. Población. 4. División regional. 5. Evolución económica: a. Agricultura. b. Industria. c. Transportes. d. Comercio exterior.1. Introducción. República situada en América del Sur, compuesta por 22 Estados, un distrito federal y cuatro territorios federales. Ocupa la parte centrooriental del continente Sur y limita con todos los países en él situados, con excepción de Chile y Ecuador. Al N, con la Guayana francesa, Surinam (Guayana holandesa), la república de Guyana y Venezuela; al NO, con Colombia; al O, con Perú y Bolivia; al SO, con Paraguay y Argentina; y al S, con Uruguay. Al E, todo el litoral brasileño se baña en el océano Atlántico. Tiene B. una forma toscamente triangular, con el vértice vuelto hacia el S. Es un país predominantemente tropical. La línea del Ecuador atraviesa B. en su parte norte, junto a la ciudad de Macapá (capital del territorio de Amapá), al N de la embocadura del Amazonas. El trópico de Capricornio pasa junto a la ciudad de Sáo Paulo. La parte extratropical brasileña comprende sólo el sur del país, englobando los Estados de Rio Grande do Sul, Santa Catarina, la mayor parte del Paraná y los extremos meridionales de Sáo Paulo y Mato Grosso.
El nombre del país le viene de un arbusto, el palobrasil (Caesalpinia echinata), cuya madera fue muy utilizada en la obtención de tintes rojizos. La designación oficial es actualmente República Federativa del B. Con sus 8.506.671 Km2 de superficie se coloca en el quinto lugar entre los países más extensos del mundo, después de la URSS, China, Canadá y EE. UU., advirtiendo que estos últimos tienen un área discontinua, cosa que no sucede en B. El formato macizo del territorio brasileño está confirmado por las distancias casi iguales que separan sus extremos opuestos: aprox. 4.320 Km. Tanto en la dirección NS como EO. Los puntos extremos son: 5° 16’ 19" de lat. N en las cabeceras de los ríos Ailan y Caburai, junto al monte Roraima, 33045’O9’ de lat. S en la curva más meridional del arroyo Chui, y 340 45’54" y 73° 59’32" de long. O que corresponden a la punta Seixas del cabo Branco y a las cabeceras del río Javari respectivamente.2. Medio físico. a. Relieve. B. no es montañoso; por el contrario, es un país de planaltos (altiplanicies) de mediana altitud (400 a 600 m.) que ocupa los 5/8 de la superficie total; los 3/8 restantes son depresiones. Tres son las principales depresiones: la amazónica, la del litoral y la rioplatense. La amazónica es la mayor, aunque no llega a constituir una planicie, en el sentido estructural del término, pareciéndose más un planalto rebajado, con declives de altura reducida (entre 10 y 50 m. de desnivel). La depresión costera es una franja estrecha que acompaña a la costa desde el Piauí al Estado de Río de Janeiro, donde la interrumpen montañas que caen directamente sobre la costa. Reaparece al S del país en Santos, hasta el valle del Ribeira do Iguape (Sáo Paulo); en Paranaguá, en el valle del Tubaráo y en Santa Catarina. Sólo en sus prolongamientos septentrionales la gran planicie del río de la Plata alcanza al B. En Rio Grande do Sul constituye la región denominada Campanha Gaúcha, que se extiende hasta los valles de los ríos Ibicuí y Jacuí. En Mato Grosso, forma el llamado Pantanal, así denominado por ser inundado todos los años por las crecidas del río Paraguay y sus afluentes.Son dos los principales sistemas en que se divide el relieve brasileño, separados por la depresión amazónica: el sistema Parima o Guayano y el sistema Brasileño. Las montañas que forman el primero están constituidas, en su mayor parte, por rocas muy antiguas (gneis, granito), que se encuentran entre las primeras que consolidaron la corteza terrestre. Las principales elevaciones caen a lo largo de la frontera que separa al B., de un lado, y las Guayanas y Venezuela del otro. Las montañas que quedan al E son bajas: serras de Tumucumaque y Acaraí. La parte más elevada está situada al O: Serra do Pacaraima, con el monte Roraima (2.875 m.), y serras Parima, Urucuzeiro, Tapirapecó e Imeri. En esta última, se encuentran los puntos más elevados del relieve brasileño: los picos de la Neblina (3.014 m.) y el Treinta y uno de Marzo (2.992 m.). El sistema Brasileño ocupa la mayor parte del país y está limitado por las tres depresiones referidas. Su relieve está constituido sobre todo por planaltos y escarpaduras, porque sus llamadas serras, cuando son coronadas, presentan generalmente en su cima una superficie muy regular. En cuanto al aspecto y a la situación el sistema se divide en las siguientes partes principales: a) serras orientales o macizo Atlántico; b) serras chapadas nordestinas; c) planaltos elevados meridionales; y d) chapadas y planaltos del centro y del medionorte. Las serras orientales comprenden la Serra do Mar y la de la Mantiqueira, que son nombres locales. La Serra do Mar va del Estado de Río de Janeiro al de Rio Grande do Sul, acompañando de cerca al litoral. Ofrece una escarpadura abrupta hacia el lado del Atlántico y un declive suave hacia el interior. Las rocas que la constituyen son, también, antiguas: granito y gneis, principalmente. Además de la denominación general Serra do Mar, que toma en Santa Catarina, tiene otros nombres locales: Serra dos Orga5s y de la Estrela, en el Estado de Río de Janeiro; Bocaina y Cubatáo, en Sáo Paulo; Ibiteraquire o Verde, Negra y Graciosa, en el Paraná; Ervál y Tapes, en Rio Grande do Sul. Los declives imponentes de la Serra do Mar presentan numerosos puntos atrayentes para paseos y excursiones: el Dedo de Deus, en la Serra dos Orgaós; el Páo de Agúcar y el Corcovado, en la de Guanabara; y los picos del Marumbi y del Paraná, en el Estado de este nombre, son ejemplos de lugares preferidos por los alpinistas.La Serra da Mantiqueira va de Sáo Paulo hasta Bahía. Sus rocas son de formación más moderna que las de la Serra do Mar, y sus suelos, generalmente pobres para la agricultura, aunque en contrapartida algunos dieron origen a los yacimientos minerales más ricos del B.: hierro, manganeso, oro y diamantes son minerales explorados en esas rocas. En Sáo Paulo, esta Serra recibe los nombres locales de Paranapiacaba y Cantareira; en Minas Gerais, en los límites con Sáo Paulo y Río de Janeiro, se denomina Mantiqueira. En las fronteras de Minas se encuentran sus puntos más elevados: picos de Bandeira (2.890 m.) y Agulhas Negras de Itatiaia (2.787 m.). En la frontera occidental del Estado de Espírito Santo tiene la denominación local de Serra da Chibata o Caparaó. En la parte central de Minas Gerais, forma el Quadrilátero Ferrífero, con las serras de Ouro Branco, Curral, Moeda e Itabirito. Se prolonga hacia el norte de ese Estado, con el nombre de Serra do Espinhaco, y hacia Bahía antes de Chapada Diamantina, serras de Tombador y Jacobina, separando las aguas que vierten al San Francisco de las que corren directamente hacia el Atlántico.El relieve del NE está también formado por elevaciones de escasa altitud. Unas están constituidas por rocas cristalinas que, debido a su mayor resistencia relativa, sobresalen sobre la región circundante. De ese tipo son las serras de Uruburetama, Baturité y Meruoca, en el Estado de Ceará. Otras elevaciones son sedimentarias y tienen su parte superior achatada, por eso se denominan chapadas. Las más importantes son las del Araripe y la del Apodi. En la parte oriental, el terreno se eleva y forma el Planalto da Borborema, en Pernambuco, Alagoas, Paraíba y Rio Grande do Norte.Al S del B., más allá de la Serra do Mar, el relieve está formado principalmente por otros dos planaltos, que muestran una escarpadura abrupta hacia el este y resbalan muy suavemente hacia el oeste. El primero, de menor extensión, va del sur de Sáo Paulo al norte de Santa Catarina, con varios nombres locales en su declive: Serrinha, serras de Puruná, Itaiacoca, etc. Está constituido principalmente por depósitos fluviales y de antiguos glaciares que existieron en esa región en otras eras geológicas. El otro planalto, mucho mayor, va en la dirección NS, desde el sur de Goiás hasta el norte de Rio Grande do Sul, donde se curva hacia el oeste y baja gradualmente hasta el valle del río Uruguay. Está constituido, principalmente, por rocas eruptivas antiguas que, de Goiás al norte del Paraná, dieron origen al suelo ideal para el cultivo del café. El declive oriental de este planalto se denomina Serra Geral y recibe nombres locales como Serra do Botucatú, en Sáo Paulo; Serra da Esperanca, en el Paraná, y Aparados, en Rio Grande do Sul.Los principales tributarios de la margen izquierda del río Paraná penetran en ese planalto, formando gargantas profundas y espectaculares y sobre ella se encuentran majestuosas cataratas: Dourada, Canal de Saó Simáo, Urubupungá, Iguacú, etc. Las cordilleras del Planalto Central brasileño se distribuyen en la forma de una gigantesca Y, cuyos brazos convergen en Mato Grosso. Son llamadas también serras y reciben, en el ramo noroeste, los nombres de Serra dos Perecis y de Sáo Jerónimo; en la base de la Y, que va hacia el sur, están Amambaí, Casguacú y Maracajú; y en el ramo nordeste, la Serra dos Caiapós, Dourada y Chapada dos Veadeiros. Este ramo nordeste de las chapadas centrales se une a las de Estados de Maranháo y de Piauí, por medio del Espigáo Mestre, que divide las aguas del Tocantins de las del San Francisco. Las elevaciones de estos dos Estados son semejantes a las del B. central. Se disponen en un arco continuo con las denominaciones de serras de Ibiapaba, Gurgueia, Dois Irmaós, Piauí, Mangabeiras y Tabatinga, en cuyo interior se encuentran, en el de Maranháo, las de Tiracambu, Cinta, Negra, Itapecurú y Desordem. Las únicas elevaciones unidas al relieve andino en territorio brasileño, ya muy rebajadas, forman la Serra do Divisor o Contamana, en la frontera con el Perú. (V. t. AMÉRICA I y II).b. Hidrografía. 1. Ríos. Los cursos de agua importantes del B. son ríos de planalto o de planicie. Los principales ríos de planalto son el Amazonas y el Paraguay. Como vías navegables, ambos son excelentes: aquél da acceso a navíos de gran calado hasta Iquitos (Perú) y el Paraguay permite la entrada de vapores fluviales hasta Cuiabá. Por otro lado, como los dos ríos recorren regiones aún poco habitadas, se mantiene su valor como vías suplementarias a los otros medios de transporte, particularmente a la escasa red viaria. El Amazonas (v.) es el río más caudaloso del planeta; su cuenca hidrográfica es la mayor del mundo, de la cual más de la mitad se encuentra en territorio brasileño.La cuenca del río de la Plata está constituida por los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay. El río Paraguay nace en la sierra de Araporé, en el Planalto Central, y corre en la dirección general NS. Rápidamente alcanza altitudes inferiores a los 200 m. y entra en el Pantanal, antiguamente conocido como lago de los Xaraiés. Sus principales afluentes en el B. son, por su margen izquierda, el San Lorenzo, Taquarí, Miranda y Apa; y por la derecha, el Jaurú. El Paraná es un río de planalto, formado por los ríos Paranaíba y Grande. Ambos nacen en Minas Gerais; aquél en la Serra da Mata da Gorda y éste en la de Mantiqueira. Sus afluentes de la margen izquierda (Tiete, Paranapanema, Iguacú) son mucho mayores que los de la derecha (Verde, Pardo, Ivinheima). El río Uruguay es un río de planalto que forma un arco alrededor del Rio Grande do Sul y sirve de frontera entre Uruguay y Argentina. Está formado por los ríos Pelotas y Canoas, que nacen en Serra Geral. Tiene crecidas en primavera. Sus principales afluentes son: Peixe y Xapecó, en su margen derecha; Ibicuí y Quaraí, en la izquierda. Los tres se unen en el estuario del río de la Plata (v. PLATAPARANÁ, Río DE LA), a cuyas márgenes se encuentran las ciudades de Buenos Aires y Montevideo.Cuenca del San Francisco. El San Francisco es el mayor río enteramente brasileño. Su curso sigue primeramente la dirección SN; después, OE. Es llamado también rio da unidade nacional, porque une las dos áreas más populosas y de poblamiento más antiguo: el conjunto Río de JaneiroSáo PauloMinas y la costa del nordeste. Es un río de planalto que forma diversas cascadas y saltos de agua (Paulo Alfonso, Itaparica y Pirapora). La cascada de Paulo Alfonso es aprovechada por una gran fábrica hidroeléctrica que abastece de energía a casi todo el nordeste brasileño. Sus principales tributarios por la margen derecha son: Pará, Paraopeba, Velhas, Verde Grande y Salitre; por la margen izquierda, Indaiá, Abaeté, Paracatú, Pardo, Carinhanha, Corrente y Grande. Todos los demás afluentes en territorio bahiano y pernambucano son ríos periódicos.Ríos del nordeste. Los principales son el Mearim y el Itapicuru, en el Estado de Maranháo; el Parnaíba, entre los Estados de Maranháo y Piauí. Todos ellos con crecidas en otoño. Los restantes ríos quedan, en la estación seca, reducidos a unas pozas de agua o se secan enteramente. De éstos, los más importantes son: el Jaguaribe, en el Estado de Ceará; el Apodio Mossoró y el Piranhas o Agu, en el de Rio Grande do Norte; el Paraíba do Norte, en Paraíba; y el Capibaribe, en Pernambuco. Ríos del este. Los más importantes de la vertiente oriental son: el Irapiranga o VazaBarris, que baña a Bahía y Sergipe; el Paraguagú y el Contas, en Bahía; el Pardo, el Jequitinhonha y el Mucurí, que atraviesan Minas Gerais y Bahía; el Doce, en Minas Gerais y Espírito Santo; y el Paraíba do Sul, en Sáo Paulo y Río de Janeiro. Los ríos del sur son, en su mayoría, de curso menos extenso, debido a la proximidad de la Serra do Mar, junto a la costa atlántica. Merece destacarse solamente Ribeira do Iguape, que baña Paraná y Sáo Paulo; el Itajaí, en Santa Catarina; y el Guaíba, en Rio Grande do Sul, que es un estuario formado por los ríos Jacuí, Taquarí, Caí, Sinos y Gravatai.Los ríos del planalto brasileño no desempeñan el mismo papel que los de llanura, como vías de transporte. En algunos, la navegación del curso medio está separada de la del curso inferior por cascadas y rápidos, como en el San Francisco y el Paraná. En su mayoría, el servicio de navegación está en completa decadencia, como ocurre en el Parnaíba, el TocantinsAraguaia y el Guaporé. En contrapartida, los ríos de esa zona pueden aprovecharse como productores de energía. Gracias a ellos, B. es uno de los países más ricos en potencial hidráulico: 54.060 Mw. La cuenca amazónica cuenta con un potencial de 5.519,4 Mw, proveniente de los tributarios del gran río, que descienden de los planaltos brasileño y guayanés. El nordeste, por el hecho de tener ríos periódicos y de desnivel reducido, es una región pobre en energía hidráulica (1.108,4 Mw). lista fue aprovechada de dos ríos: el San Francisco (central de Paulo Alfonso, con 1.530 Mw) y el Parnnaíba (central de Boa Esperanga, con 600 Mw).La cuenca del San Francisco tiene, pues, abundante potencial (4.042,9 Mw). Además de Paulo Alfonso, gran cantidad de energía, que se canaliza hacia el sudeste, proviene del pantano Trés Marias (516,8 Mw.). Los ríos de la vertiente del este y sudeste ofrecen también grandes posibilidades de aprovechamiento energético, con 5.580,6 y 2.715,8 Mw. respectivamente. De los componentes de la cuenca del Plata, la del Paraná sobresale por poseer un potencial superior a la mitad del de todo el país: 33.368,3 Mw. En ella están construidos, o en vías de conclusión, grandes pantanos, como los de Furnas, Juquiá e Ilha Solteira. Las numerosas posibilidades de transvase y comunicación de cuencas, a través de los declives de la Serra do Mar, como se ha realizado en Cubatáo (Sáo Paulo) y Ribeiráo das Lajes (Río de Janeiro), dilatarán en gran medida el potencial hidroeléctrico del país.2. Lagos. Considerando el tamaño del territorio brasileño se comprende la poca importancia de sus lagos. En cuanto a su origen, los principales se dividen en dos grupos: a) lagos de pantano, formados por reentrantes del litoral, cerrados por cordones de arena, llamados restingas. Se forman, por tanto, solamente a lo largo del litoral atlántico. Pueden tener o no sangraduras. De este tipo son las lagunas Mandaú o del Norte, Manguaba o del Sur y Jequiá, en Alagoas; Monsarás y Dourada, en Espírito Santo; Feia, Araruama, Saquarema y Maricá, en Río de Janeiro; Rodrigo de Freitas y Jacarépaguá o Camorim, en Guanabara y Patos, Mirim y Mangueira en Rio Grande do Sul. b) Lagos fluviales o de inundación. Se forman en las llanuras a causa de la inundación de los ríos durante los periodos de crecida, época en que quedan separados del curso que los formó. Son, por tanto, los ríos que atraviesan las grandes llanuras los más adecuados a la formación de esos lagos. El Amazonas y el Paraguay forman los lagos más importantes de este tipo. En el primero se encuentran, entre otros, los de Amapá, Piorini, Saracá, Tadaj6s y Manacapuru, en el Estado de Amazonas; y los de Itandeus, Grande de Maicuru y Arari, en Pará. Formadas por el río Paraguay son importantes, en Mato Grosso, las lagunas de Uberaba, Guaíba, Mandioré y Cáceres.c. Clima. Cinco tipos fundamentales de clima se consideran en B. El clima ecuatorial, caracterizado por temperaturas altas y uniformes (sobre los 240) y una elevada pluviosidad (más de 1.500 mm. anuales). Afortunadamente, la referida uniformidad está mejor expresada por las temperaturas medias mensuales, pues la variación diurna es generalmente mucho mayor. Las lluvias se distribuyen durante un largo periodo del año. El corto estiaje desaparece en el Alto río Negro, en el noroeste del país. Toscamente, se puede delimitar la región de clima ecuatorial por los bordes meridionales y orientales de la selva amazónica. El clima tropical se configura también por una pequeña variación anual de la temperatura (inferior a 5°), pero su característica principal es la división en una estación seca y otra lluviosa bien marcada. Las precipitaciones se aproximan a los 1.500 mm. por año. En el interior del país, más del 80% del total se concentran en el semestre de verano (de noviembre a abril). En el litoral oriental del Nordeste prevalecen las lluvias de otoñoinvierno. Al NE de esas regiones se da un ejemplo de clima semiárido, en una zona que va desde un corto espacio del litoral septentrional hasta el valle medio del San Francisco. Se registran ahí las más altas temperaturas medias del B. (hasta 28°). Al contrario de la región amazónica, la estación seca es muy larga en el Nordeste: de siete a nueve meses. La época de lluvias, localmente llamada "invierno", falta a menudo, dejando un periodo continuado de "estiaje", que a veces llega e incluso sobrepasa un año. Tienen lugar entonces las sequías, de profundas consecuencias económicas y sociales para la región.Por el lado sur del área de clima tropical, no sólo la latitud es mayor, sino que las planicies son más elevadas. Se da allí el clima tropical de altitud, que prevalece en la región sudeste y se prolonga por el norte del Paraná y sur del Mato Grosso. Debido a las causas apuntadas, las temperaturas medias anuales descienden ya a menos de 18°, aunque la amplitud térmica continúe alrededor de los 5°. Pueden ocurrir, no obstante, heladas, esporádicamente, durante los inviernos más rigurosos. El rasgo esencial de los climas tropicales continúa manifestándose: las lluvias se concentran en el semestre de verano y sobrevienen, a veces, con acompañamiento de truenos y descargas eléctricas. En el sur del país domina el clima subtropical, con temperaturas siempre inferiores a los 18°, en la media, y existencia normal de heladas durante el invierno. En ciertas partes de la meseta meridional tienen lugar, en esa estación, nevadas. Las lluvias están regularmente distribuidas, sin un estiaje definido durante el año.d. Vegetación. La vegetación natural comprende tres dominios distintos: la selva, las formaciones de transición y los campos o regiones abiertas. También tres son las grandes regiones boscosas: la selva amazónica, la vertiente oriental y el bosque de araucarias. El bosque amazónico corresponde al mayor territorio de la geografía brasileña: la gran selva ecuatorial de América del Sur, a la que Humboldt denominó de hyloea, ocupa la mayor parte de los Estados de Amazonas, Pará y Acre y de los territorios de Rondónia, Roraima y Amapá, así como de una fracción menor de los Estados de Mato Grosso, Maranháo y Goiás. Es una de las más grandiosas regiones forestales del mundo, así como el bosque más intrincado. Sus árboles más altos alcanzan hasta los 4050 m. Otros, más bajos, entre los 520 m., hasta que se llega al sotobosque, donde plantas adaptadas a la oscuridad cubren el suelo, alfombrado en su superficie por un tapiz de hojas y troncos muertos. Uniendo los diferentes pisos de vegetación se extienden las lianas, que hacen al bosque aún más cerrado. La hyloea amazónica se subdivide en varios tipos: el bosque de igapó, inundado la mayor parte del año, muy rico en palmeras; el bosque de várzea, también de hojas perennes, donde crecen la seringueira (árbol del caucho) y la sumaúma; el caaeté o bosque de tierra firme, donde nunca llegan las inundaciones, cuyos árboles típicos son el castaño de Pará y el caucho. Este último es, en gran parte, caduco, es decir, que una fracción apreciable de sus árboles pierde las hojas en el auge de la estación seca. Una gran variedad de peces vive asociada al medio del gran río. En las várzeas, playas, lagunas e igapós viven yacarés (cocodrilos), tortugas (aunque en vías de extinción a causa de la caza incontrolada), aves zancudas, y en los bosques, monos de cola prensora y una gran cantidad de pájaros.El bosque de la vertiente atlántica se extiende a lo largo de la costa oriental, desde Rio Grande do Norte hasta Rio Grande do Sul, en una franja de unos 200 a 300 Km. de ancho, alcanzando en el valle del río Doce su mayor anchura. Proyectados sobre un terreno inclinado, los árboles no precisan crecer tanto para recibir la luz solar, por eso este bosque es más bajo que el hyloea. Los más altos alcanzan una media de 20 a 30 m. También es un bosque menos cerrado. Entre sus especies más características destacan muchas maderas para la construcción y ebanistería: cedro, jacarandá, peroba, canela, así como el palobrasil. En Santa Catarina, gracias a la unidad del clima, el bosque atlántico es especialmente rico en epifitas, con una riqueza extraordinaria de orquídeas.El bosque de araucarias o pinares, como son llamados, es el único de tipo no tropical. Ocupa el planalto meridional, desde el sur de Sáo Paulo hasta el norte de Rio Grande do Sul, y es una floresta mixta de coníferas y árboles latifoliados. Los más altos de estos últimos sólo alcanzan una media de 12 a 15 m. Por su elegancia y su porte, destaca el pino del Paraná (Araucaria angustifolia), de tronco recto, de 20 a 30 m. de altura, y copa ancha y oscura. Económicamente es éste el principal bosque brasileño. Sus árboles típicos son el pino; la inbuia, muy utilizada en la industria del mueble; y la hierba mate, árbol de 10 a 12 m., de cuyas hojas se hace una especie de té muy generalizado en los países de la cuenca del río de la Plata.La zona de los cocoteros, que ocupa gran parte de Maranháo y Piauí, es una formación de transición. Según indica su nombre, predomina la vegetación arbórea en un conjunto homogéneo de palmeras. Las más típicas de éstas son la babacu, de la que se extrae un aceite comestible; la buritu y la carnaúba, de cuyas hojas se obtiene una cera para usos industriales. La caatinga es la vegetación típica de las regiones semiáridas, que recubre el interior de los Estados de Piauí, Ceará, Rio Grande do Norte, Parafba, Pernambuco, Alagoas, Sergipe y Bahía hasta el norte de Minas Gerais. Dentro de esta denominación de caatinga, cabe una gran variedad de formaciones vegetales, desde el bosque caducifolio (que pierde las hojas durante la estación seca) con cactáceas, hasta las estepas de arbustos espinosos. Entre las plantas provistas de hojas, las más típicas son: jurema, peral y juazeiro; entre los cactus, el xiquexique, el mandacuru (corona de fraile) y el facheiro. En los espacios de vegetación más abierta de la floresta interior, sertúo, semiárida, son comunes animales como la serpiente cascabel, el papagayo y el periquito.Los campos cerrados, o simplemente cerrados, ocupan la mayor parte del Planalto Central, en Mato Grosso y Goiás, así como el oeste de Minas Gerais y el sur de Maranháo. Consisten en árboles aislados o en grupos, alcanzando, como máximo, de 10 a 12 m., repartidos en un suelo cubierto de gramíneas bajas, de altura en general de 1 m., que se secan durante el invierno. Los árboles tienen casi siempre troncos y vástagos retorcidos, cáscara espesa, hojas duras, gruesas, aterciopeladas o brillantes. Las raíces son profundas, alcanzando en ciertos árboles hasta los 15 y 20 m., para llegar al lecho acuoso subterráneo.Entre los árboles más comunes se cuentan el palo tierra, el palosanto, la lixeira y la f aveira. En medio de los cerrados se encuentran con frecuencia el cupim, el tatu y animales corredores, como venados, la ema y seriema. Los llamados campos limpos se dividen en dos categorías: las sabanas tropicales, con capim alto, de 1 m. o más, con o sin árboles aislados en medio, que se encuentran en las várzeas del bajo Amazonas y en el Pantanal; y las estepas húmedas, forradas por un manto continuo de gramíneas bajas, que forman la Campanha Gaucha poblada de emas y corujas; los campos de Vacaria, de Mato Grosso y Campos Gerais, del Paraná y de Bahía.3. Población. Ha experimentado la siguiente evolución: AñosHabitantes1872 ... ... ... ... ... ...9.930.478 1890 ... ... ... ... ... ... 14.333.915 1900 ... ... ... ... ... ... 17.438.434 1920 ... ... ... ... ... ... 30.635.605 1940 ... ... ... ... ... ... 41.236.315 1950 ... ... ... ... ... ... 51.944.397 1960 ... ... ... ... ... ... 70.967.185
La población aumenta, por tanto, rápidamente (la cifra estimada para 1970 es de 95.305.000 hab.). B. se coloca, en consecuencia, en el octavo lugar entre los países más poblados del mundo y en el segundo del continente americano, después de EE. UU. La mortalidad disminuye (16%, aunque la infantil es muy elevada: 43°bo). En 1960, los habitantes con edad inferior a 15 años suponían el 42,7% de la población total, y los de edad inferior a 20 años el 52%; en cambio, el grupo económicamente más interesante (2060 años) sólo el 43%. Existe, pues, exceso de jóvenes y escasez de adultos. Los focos de atracción de la población brasileña radican en las regiones tropicales y subtropicales puestas en explotación (Sáo Paulo, norte de Paraná); hoy se dirige la emigración interna más bien a Mato Grosso, Golás y Brasilia. Los de repulsión más notables son el Nordeste (en primer lugar el Estado de Bahía) y el Sudeste, con Minas Gerais, en primer término, seguido del Estado de Río de Janeiro.
Entre 1950 y 1960, mientras la población rural aumentaba en un 16%, la de las ciudades lo hacía en un 7095. En el interior las ciudades son escasas y suelen ser mercados de carácter local o centros de tipo administrativo: Corumbá, Cuiabá 92.000 hab. en 1969, Goiánia con 384.000, Manaus con 266.000, y la capital, Brasilia (v.), cuya población se estima para 1970 en 440.000 habitantes. En 1940, existían 10 ciudades con más de 100.000 hab.; en 1950, 14; en 1960, 31; y en 1969, 39. Los núcleos de población más notables por su concentración demográfica son: Sáo Paulo (v.), 6.339.000 hab.; Río de Janeiro (v.) con 4.394.000; Belo Horizonte (v.), 1.333.000; Recife (v.) 1.195.000 y Porto Alegre (v.) con 1.026.000 hab. (estas cifras corresponden a la estimación para 1970).Desde el punto de vista cultural, B. es el mayor país de lengua portuguesa, el más vasto y poblado de Iberoamérica y la mayor comunidad católica del mundo: más del 90°,ó de los brasileños profesan la religión católica, apostólica y romana, destacando que la Iglesia se encuentra desvinculada del Estado (v. iv).
Existe en el B. un predominio de la raza blanca (6095) descendientes de portugueses, y en menor escala, de otros pueblos mediterráneos: españoles e italianos, sobre todo. En el sur del país y en los Estados de Sáo Paulo y Espírito Santo, además de los descendientes de colonos italianos y españoles, son numerosos los de origen alemán y eslavo (polacos, rusos y ucranianos). Los mulatos suponen un 30% de la población del país y los negros un 8%. Los amerindios sólo son un 2%. En Sáo Paulo existen algunos elementos étnicos de origen japonés y siriolibanés.Los contingentes negros fueron numerosos en varias regiones brasileñas, prósperas hasta mediados del s. xix: zona de la Mata, del Nordeste (parte oriental de Pernambuco, Alagoas, Sergipe, Paraíba, Rio Grande do Norte), así como el Recóncavo da Bahía (región alrededor de la bahía de Todos os Santos), cultivadoras todas de la caña de azúcar; valle del Paraíba do Sul (Río de Janeiro), donde el negro trabajó en los campos de café y azúcar; en el centro de Minas Gerais, donde extrajo oro y diamantes; en el valle del Itapicuru y la cuenca baja del Marañón, donde cultivó el algodón y la caña de azúcar.Los africanos llegados como esclavos formaron un contingente estimado entre los cuatro y los seis millones de personas. Se dividían en dos grupos lingüísticos principales: los sudaneses, provenientes de la parte norte del golfo de Guinea; y los bantúes (v. BANTÚIDAS), oriundos principalmente de Angola y Mozambique. Los primeros afincan en Bahía. Altos, de piel generalmente oscura, poseían una cultura más elevada. Los bantúes, más numerosos en las otras regiones, eran de estatura mediana, piel más clara, formas más redondeadas y más dóciles para el trabajo servil. En las regiones mencionadas, así como en otras hacia donde la población de las primeras se expandió, el mestizaje es intenso, existiendo mulatos de muy diferentes matices. La población indígena, en otro tiempo bastante numerosa, está, hoy en día, reducida a menos de 100.000 personas y habita sobre todo áreas lejanas del norte y del oeste del país. Se dividían en varios grupos lingüísticos, de los cuales los más importantes son: los tupís, gés o tapuias, aruaques o nuaruaques y caraíbas o caribes. El poblamiento blanco fue apartando gradualmente a los indios hacia el interior lejano. En algunas zonas, como en el Nordeste semiárido (Sertáo), Amazonia y Centrooeste, el mestizaje entre blancos e indios ha sido muy intenso. Son los mamelucos. El cruce de negros e indios fue muy reducido.4. División regional. Según la división oficialmente adoptada por el Inst. Brasileño de Geografía y Estadística las grandes regiones brasileñas comprenden las unidades políticoadministrativas (Estados) siguientes: Norte o Amazonia, con 3.518.000 hab. (estimados para 1970), que comprende los Estados de Acre (capital Rio Branco, con 76.000 hab.), Amazonas (Manaus, 266.000 hab.), Pará (Belém, 598.000 hab.), y los Territorios Federales de Rondónia (Parto Velho, 88.000), Roraima (Boa Vista, 39.000) y Amapá (Macapá, 76.000). La región Nordeste, con 27.304.000 hab. (1970), está dividida en los Estados de Maranháo (Sáo Luis, 232.000), Piauí (Teresma, 200.000), Ceará (Fortaleza, 901.000), Rió Grande do Norte (Natal, 252.000), Paraíba (Joáo Pessoa, 196.000), Pernambuco (Recife, 1.147.000), Alagoas (Maceió, 229.000), Sergipe (Aracajú, 162.000) y Bahía (Salvador, 933.000), junto con el Territorio de Fernando de Noronha (Remédios, 1.800). El Sudeste, con 41.473.000 hab. .(1970), consta de los Estados siguientes: Minas Gerais (Belo Horizonte, 1.247.000), Espíritó Santo (Vitória, 133.000), Río de Janeiro (Niterói, 312.000), Guanabara (Río de Janeiro, 4.261.000), Sáo Paulo (Sáo Paulo, 6.003.000). Y, por último, la región CentroOeste (4.968.000 hab., 1970): Paraná (Curitiba, 660.000), Santa Catarina (Florianópolis, 137.000), Rio Grande do Sul (Pórto Alegre, 979.000), Goiás (Goiánia, 384.000), Mato Grasso (Cuiabá, 92.000) y Distrito Federal (5.814 Kmz y 410.000 hab.). Las cifras de habitantes de las capitales corresponden a 1969. (V. t.: cada uno de los Estados del B.).La región Sudeste encabeza y dirige realmente el país. En ella están situadas las dos metrópolis nacionales (Sáo Paulo y Río de Janeiro); es la región más poblada, la de mayor producción agrícola e industrial y la que posee mayor red de transportes. La región Sur se caracteriza por la colonización europea, en pequeñas propiedades y por la producción de alimentos. El Nordeste es pobre, relativamente bien poblado y se caracteriza por la emigración hacia otras partes del país. Ha sido objeto de varios planes de desarrollo dirigidos por el Estado. La Amazonia, marginada, representa aún el futuro del B., aunque está siendo unida a las otras regiones brasileñas por medio de grandes ejes viarios.5. Evolución económica. Puede caracterizarse, a grandes rasgos, como la de un país en donde predominó siempre la gran propiedad y el cultivo de productos comerciales para los grandes mercados extranjeros. Durante los primeros 50 años de la historia del país (150050) predominó la simple cogida del palobrasil, en el bosque atlántico del Nordeste y de Río de Janeiro. A esta fase le sucedió el ciclo de la caña de, azúcar, que hizo del B. una colonia rica y ambiciosa, manteniéndose en el primer lugar de la producción mundial casi durante un siglo. Se desarrolló el cultivo del azúcar especialmente en la parte oriental del Nordeste, en el Recóncavo (alrededor de la bahía de Todos os Santos) de Bahía, y depresión de Campos, en el actual Estado de Río de Janeiro. A fines del s. xvii comenzó el ciclo de la mineralización, que se mantuvo todo el siglo siguiente y provocó una gran afluencia de población hacia Minas Gerais. A mediados del s. xix comenzó el ciclo del café, que se prolonga hasta nuestros días. Partiendo de la entonces provincia de Río de Janeiro, el café se extendió paulatinamente en dos direcciones: hacia el oeste de Sáo Paulo y el norte de Paraná, donde se desarrollan en la actualidad los principales cultivos, y hacia el sudeste de Minas Gerais (zona da Mata) y Espírito Santo. Simultáneamente con el éxito cafetero, tuvo lugar el efímero ciclo del caucho silvestre de Amazonia, más o menos entre 1890 y 1910. Después de esta fecha fue sustituido en los mercados mundiales por el caucho cultivado del sudeste de Asia.a. Agricultura. Desempeña en la economía brasileña un papel destacado. B. es el primero de los países productores de café, banana y mandioca; el segundo, de naranja; el tercero, de cacao y azúcar. De las regiones agrícolas brasileñas, el Sudeste es la más importante. Es la más diversificada y tiene la ventaja de estar situada junto a los principales mercados y puertos de exportación. He aquí los productos más significativos: el café (producción brasileña: 2.512.044 t.) en Paraná (1.138.573 toneladas) y Sáo Paulo (772.000 t.) representa el 76% de la producción del país. Es generalmente cultivado sin sombras, en propiedades grandes y medianas. Las principales áreas productoras son: el norte de Paraná, vecino a las tierras sujetas a las heladas anuales, y el planalto paulista, en particular la región servida por el ferrocarril noroeste del B. (de Bauru a Corumbá).La caña de azúcar (76.494.847 t.) tiene en Sáo Paulo (27.608.763 t.) y Minas Gerais (9.020.356 t.), respectivamente, el primer y el tercer Estados productores. La principal área azucarera queda alrededor del Piracicaba y se prolonga como una franja hacia el norte, por MojiGuagu, Araraquara, Santa Rosa de Viterbo e Igarapava hasta las márgenes del río Grande. En Minas Gerais se destaca, por la producción azucarera, la llamada zona da Mata, al SE de dicho Estado. También la planicie Goitacá, alrededor de la ciudad de Campos, en Río de Janeiro, tiene un significativo puesto en la producción azucarera. Esa agroindustria está organizada en grandes unidades de terreno, plantaciones, cuyo abastecimiento en materias primas es complementado por las cañas vendidas por los proveedores.Algodón. Sáo Paulo y Paraná son los dos mayores productores de algodón del B., con 543.738 y 369.753 t. respectivamente, con 1.852.320 t. en la media de 196668. En Sáo Paulo, la mayor parte de la producción viene del Sudoeste (zonas Alta Sorocabana y Alta Paulista), siendo la ciudad Presidente Prudente el principal centro de comercialización. Allí las unidades productoras son generalmente propiedades medias, que aplican abono quí? mico en el cultivo del algodón y practican una rotación de cultivos, aprovechando el efecto residual del abonado. Semejante sistema agrícola y régimen de propiedad prevalece en el norte del Paraná, principal región productora de ese Estado. En las grandes propiedades paulistas y paranaenses es común el empleo de un sistema rotativo de cultivo de algodón y pastos, en tierras propias o arrendadas. Este sistema también se adopta, con aplicación de abono químico en los cultivos de la patata inglesa del planalto paulista (Sáo Paulo: 418.000 t.). Le siguen en importancia, en producción de patatas, el Paraná (352.613 t.), pero la principal zona productora de este Estado son las colonias de Araucária y Contendas, de pequeños propietarios de origen polaco, al sur de Curitiba. Ambos Estados contribuyen con el 52% de las patatas producidas en el B. (1.467.256 t.). La misma rotación de cultivos con abono químico se emplea para el cacahuete de Alta Paulista y Alta Sorocabana, principales zonas productoras de Sáo Paulo, Estado que cosecha el 83% del cacahuete de todo el B. (799.849 t.). Minas Gerais tiene la primacía en la producción de ajo (10.470 t.), gracias, sobre todo, a las huertas situadas al N de Belo Horizonte, en Pedro Leopoldo y alrededores. Sólo ese Estado cosecha el 30% de la producción brasileña (34.253 t.).El Sudeste comparte con la región Sur, más específicamente con el Estado de Rio Grande do Sul, la producción de alimentos de amplio consumo en el país, como el maíz, la habichuela y la naranja. Los dos primeros se cultivan con variadas técnicas. En cuanto al maíz Sáo Paulo contribuye con 2.275.561 t., Paraná con 2.254.346 t. (sobre todo en el norte del Estado), Rio Grande do Sul con 2.194.450, y Minas Gerais con 2.087.763. Esos cuatro Estados aportan el 71% de la producción brasileña (12.336.531 t.). El maíz se utiliza en las regiones de gran producción no sólo para la alimentación humana, sino especialmente para la composición de piensos. La cría de cerdos está especialmente vinculada a la producción de maíz. Tanto es así que, de los 63.708.000 cabezas que componen la cabaña porcina brasileña, los Estados que tienen mayor número son: Minas Gerais con 10.045.000, Paraná con 8.113.000, y Rio Grande do Sul con 7.279.000.La habichuela proviene, sobre todo, del Paraná con 547.633 t.; de Minas Gerais, particularmente del Triángulo Mineiro con 273.534 t.; y de Rio Grande do Sul con 224.684 t. Representan los tres Estados el 44% de la producción nacional de habichuelas o alubias (2.371.785 toneladas).Los mayores productores de naranja, cuya producción total asciende a 12.625.524.000 frutos, son: Sáo Paulo con 5.325.693.000, Minas Gerais con 1.566.417.000, Río de Janeiro con 987.020.000 y Rio Grande do Sul con 967.440.000. Sáo Paulo tiene sus mejores naranjales en Limeira y Bebedouro; Río de Janeiro, en Maricá. El Sudeste produce para’los mercados regionales y exporta crecidos excedentes a Europa. Rio Grande do Sul concentra su producción de cítricos en Montenegro y exporta sobre todo a los mercados del río de la Plata.También en la cría de bovinos se completan las regiones Sudeste y Sur, aunque la ganadería sea aún significativa en todos los Estados extraamazónicos. De las 90.713.000 cabezas de ganado grueso, Minas Gerais cuenta con 19.749.000, seguido por Rio Grande do Sul con 11.794.000 y Sáo Paulo con 11.301.000. En Minas Gerais hay dos zonas pastoriles bien diferenciadas: la del Triángulo Mineiro, para ganado cárnico; y la del Sur (Planalto da Mantiqueira) y la Mata, para la producción de leche líquida y manteca. En Sáo Paulo son igualmente fáciles de discernir las dos regiones: cárnico en el extremo oeste y noroeste y el ganado lechero en Campinas, Rio Claro y San Carlos. Además de la producción de leche pasteurizada, Sáo Paulo destaca por la producción de leche en polvo (el primer lugar del país). El ganado destinado al consumo cárnico criado en el Sudeste, así como en el Centrooeste y Nordeste es casi todo de raza cebú. Mientras que el ganado de Rio Grande es sobre todo de razas inglesas, especiales para carne.La Campanha, situada en la mitad meridional del Estado, es su zona pastoril por excelencia. La mayor parte de la carne allí producida se exporta a Europa.La región Sur, de modo especial Rio Grande, representa el granero del B., en virtud de su elevada producción de alimentos, así como de bebidas. Detenta la supremacía absoluta en la producción de trigo, con 537.743 t., equivalentes al 77% del total nacional; de soja, con 488.839 t., o sea, el 67%; y de cebolla con 123.288 t., es decir, el 46%. El trigo es un cultivo mecanizado y abonado, que se concentra en el Planalto medio de Rio Grande (municipios de Passo Fundo, Erechim). Se lleva a cabo una rotación de cultivos: trigo (en invierno) y soja (en verano). Esta leguminosa tiene, no obstante, su principal área productora en Santa Rosa, en el noroeste del mismo Estado. La principal zona vitivinícola del país está en el planalto, al Ni de Rio Grande do Sul, en los municipios de Caxias do Sul, Guribaldi y Bento Gongalves. Las cebollas se cultivan sobre todo en el litoral lagunar, cerca del puerto de Rio Grande, en huertas abonadas, pertenecientes a pequeños propietarios de origen azoriano. Existe además una especialización pastoril en el mismo Estado, con la cría de ovinos (12.477.000 cabezas por un total nacional igual a 23.273.000 cabezas). Esta actividad se localiza en la frontera oeste, centralizada en el municipio de Alegrete, y se destina, en especial, a la producción de lana. Dos productos se obtienen en abundancia en el Sur y en el Nordeste, pero con objetivos diferentes: el tabaco y la mandioca. La producción brasileña de tabaco es de 243.000 t., de las cuales 102.968 provienen de Rio Grande do Sul, 46.362 de Santa Catarina y 32.631 de Bahía. En los tres Estados, el tabaco es un cultivo intensivo (empleando estiércol y abono químico) de pequeños propietarios. Pero mientras la producción gaucha y catarinense se destina a la industria de cigarrillos, la de Bahía se emplea en la fabricación de cigarros puros. El cultivo del tabaco en Rio Grande se concentra en el área de Santa Cruz do Sul (en la Depressáo Transversal); en Santa Catarina, en el valle del Itajaí, en Blumenau. En Bahía, cuatro municipios occidentales del Rec6ncavo reúnen la gran mayoría de la producción: Maragogipe, Cachoeira, Muritiba y Cruz das Almas.De mandioca se producen 27.060.488 t. Bahía es el principal productor con 3.411.475 t., Rio Grande do Su¡ es el segundo con 3.326.201. Los municipios bahíanos que más producen están situados en la base de la Chapada Diamantina (Rui Barbosa, Andaraí, Seabra y Mundo Novo). La raíz se utiliza en la fabricación de harina. Rio Grande do Sul produce mandioca en los municipios de la Depressáo Transversal, con suelos arenosos. Las raíces se aprovechan para hacer almidón, que se exporta en gran parte.El Nordeste tiene cultivos tradicionales, aún hoy importantes, mientras otros son recientes, aunque adaptados a sus particulares condiciones ecológicas. En la caña de azúcar, p. ej., Pernambuco encabezó la producción desde el s. xvi hasta 1951. Hoy es el segundo productor nacional con 10.681.367 t. El algodón’ era otro cultivo tradicional de la región Nordeste. Se sigue cultivando tanto el algodón perenne, nativo (en el sertúo semiárido), como el algodón anual, introducido en las áreas de clima húmedo y semihúmedo (Zona da Mata y Agreste). Ceará era el mayor productor del país hasta 1932. Hoy produce 293.928 t. y ocupa un tercer lugar. Sus áreas algodoneras son el sur del Estado y el valle del Jaguaribe. Los cultivos se llevan a cabo generalmente en régimen de media acción, quedando los labradores obligados a dejar entrar el ganado del propietario de la tierra en el algodonal, después de la terminación de la cosecha. Dada la diversidad de sus regiones naturales, Bahía mantiene su superioridad en algunas producciones, como en la de cacao, correspondiente al 95% de la producción nacional, que es de 171.464 t., y la de mamoa (habas del ricino), equivalente al 41% de las 351.606 t. recogidas en B., y que es cultivada sobre todo en la región productora de la mandioca. El cacao, originario de América Central, aunque se encuentra silvestre en Amazonia, encontró en el litoral bahiano condiciones semejantes a las de su habitat natural. La mayor parte de la producción se obtiene en grandes propiedades.La ecología favorable a las frutas tropicales, a las fibras y a las oleaginosas se manifiesta en la economía nordestina. En la base oriental del Planalto da Borborema, el Estado de Paraiba produce 1/4 de la zafra brasileña de abacaxis, que es de 215.671.000 frutos, cultivados principalmente en plantaciones. Una larga franja de cocoterales se extiende por casi toda la costa del Nordeste. Son cocoteros plantados en propiedades grandes y medias, cuya producción, en Bahía y Alagoas conjuntamente, equivale al 44% de la cosecha brasileña de cocos (735.365 frutos). El agave, originario de México, utilizado en la producción de fibra dura y celulosa, alcanza en Paraiba, Bahía y Rio Grande do Norte (Zona do Agreste) el 94% de la producción nacional (311.576 t.). La banana tenía, en tiempos, un lugar destacado en Sáo Paulo, que era el primer productor en grandes propiedades situadas en el litoral, desde Itanhaém hacia el S y en el bajo valle de la Ribeira do Iguape. En años recientes, su producción ha sido superada por Ceará, en las faldas de las serras occidentales principalmente (en especial Uruburetama). Los dos Estados cosechan el 31% de las bananas del país (393.501.000 racimos), cuyos excedentes en cantidad apreciable se exportan hacia el río de la Plata. Los cultivos de huerta de tomate de Sáo Paulo y Río de Janeiro encuentran paralelo en grandes tomátales del Agreste pernambucano (región de Pesqueira). Allí se cultivan plantaciones, con labranza conservacionista, los mayores tomatales del mundo. Allí mismo se industrializan las cosechas. B. produce 732.942 toneladas de tomates, de las cuales Sáo Paulo, Río de Janeiro y Pernambuco obtienen el 85%.Adaptados a las condiciones de semiaridez, el ganado caprino y asnal pasta suelto en las caatingas. Sólo en Bahía se crían, de esta forma, cerca del 23% de los 14.719.000 cabras existentes en el país. En ese mismo Estado, junto con Ceará y Piauí, vive el 54% del rebaño de 3.030.000 asnos. Fuera del Extremo Oriente, B. es el mayor productor mundial y consumidor de arroz. La cosecha media del último trienio fue de 6.415.397 t. Es prácticamente un cultivo ubicuo en el país, trabajado según una gran diversidad de técnicas. En orden de importancia decreciente, los mayores Estados produdtores de arroz son Rio Grande do Sul, Goiás, Minas Gerais, Sáo Paulo y Maranháo, que obtienen conjuntamente el 75% de la cosecha brasileña. Rio Grande tiene su principal área arrocera, con arroz de inundación, en la Depressáo Transversal y en la margen interior de las lagunas. Son propiedades grandes y medias, con cultivos razonablemente mecanizados, que producen un arroz de tipo comercial medio. En Goiás (sur), en el Triángulo Mineiro y en el oeste de Sáo Paulo, las haciendas de cría de ganado tienen labores de arroz de tierra seca, altamente mecanizadas, con un sistema rotativo de cultivos y pastos. Es un arroz de tipo comercial superior. En el sudeste de Minas, este y sur de Sáo Paulo (valles del Paraíba y Ribeira del Iguape) existen cultivos de arroz inundado, que producen tipos comerciales medios. Los valles del Mearim y Pindaré son las áreas arroceras por excelencia de Maranháo. Sus pobladores, recién llegados de los Estados de Ceará y Piauí, cultivan la tierra como aparceros o posseixos, ocupantes sin título legal. Forman el frente pionero más activo del B. en el día de hoy, con producción de arroz por el sistema de rozas (roturas). Aunque el arroz maranhense es de ínfima calidad, ha conquistado el mercado nacional gracias al bajo costo de la producción. En la Amazonia, además de los cultivos de fibras duras (yuta, en el medio Amazonas; malva, al este de Belém) y de la pimenta do reino (en la colonia japonesa de ToméAgu, al sur de Belém), así como de la ganadería extensiva en el medio Amazonas, Marajó, Paragominas, Ámapá y Roraima, las actividades rurales se limitan a la recolección de productos silvestres: caucho, gomas no elásticas, maderas y aceites vegetales. Es, por tanto, una región subpoblada. (Todos los datos de producción indicados en este apartado representan la media del trienio 196668. Fuente: Anuario Estatístico do Brasil, 1969).b. Industria. Para comprender el actual panorama del desarrollo industrial brasileño es necesario hacer, previamente, un rápido bosquejo histórico. Durante el periodo colonial, la creación de industrias en B. fue sistemáticamente combatida, a fin de no provocar la competencia a los productos manufacturados exportados por la metrópoli portuguesa. La primera tentativa industrial se realizó a partir de 1850, con la inversión de capitales liberados por la abolición del tráfico de esclavos. Hubo un énfasis en la instalación de fábricas de tejidos de algodón, que procuraron su localización junto a las fuentes de materia prima, como Sáo Luis, Caxias (Maranháo), Fortaleza, Sobral (Ceará), Penedo (Alagoas) o en lugares de fácil acceso a los principales mercados (Río de Janeiro), como Juiz de Fora (Minas Gerais). Una pequeña industria siderúrgica, con base de carbón vegetal, se instaló en el planalto minero (en Santa Bárbara, Baráo de Cocaís, etc.). Se destaca como figura de empresario, en aquella época, Irineu Evangelista de Souza, vizconde de Mauá.El segundo periodo comienza con la I Guerra mundial y se extiende por todo el tiempo de entreguerras. Río de Janeiro, hasta entonces ciudad indiscutida como primer centro industrial del país, pierde esa posición aventajada, primacía que pasa a Sáo Paulo. No es que Río de Janeiro se hubiese estancado; prueba de lo contrario es que importantes industrias textiles como la Bangu, alimenticias (Fábrica Aimoré, p. ej.), y pequeños astilleros (Henrique Lago) se iniciaron en ese tiempo; la causa fue que Sáo Paulo creció a un ritmo mucho más acelerado: tejidos, industrias gráficas, productos alimenticios y las importantes Industrias Reunidas Francisco Matarazzo. La personalidad de este capitán de industrias resume bien la contribución del inmigrante europeo. La tercera fase se inaugura con la II Guerra mundial y llega a nuestros días. Se configura un gran mercado interno, en el sudeste del país; se desarrollan la producción nacional de petróleo y su refinación; se organiza la petroquímica; la energía, antes monopolio de una compañía extranjera, recibe un mayor impulso por una empresa nacional de capital mixto (Eletrobrás). En contrapartida, capitales extranjeros son introducidos masivamente en B., especialmente norteamericano que se interesa, preferentemente, por determinados sectores: alimentos y bebidas, químicafarmacéutica, e invade los textiles y las maderas; pero, en la industria automovilística preponderan capitales alemanes (Volkswagen, MercedesBenz), mientras la construcción naval tiene capital holandés (Verolme) y japonés (Ishikawajima). La euforia de la década 195060, debida a la expansión y diversificación industrial, es contrabalanzada por la competencia promovida al capital genuinamente nacional, por la exportación de capitales y por el dumping en sectores controlados por extranjeros. Por otro lado, el Gobierno federal, a través de compañías de capitales mixtos, participa en el desarrollo de varias industrias: en 1942 fue creada la Companhia Siderúrgica Nacional, cuya fábrica de Volta Redonda (en Río de Janeiro) produce cerca del 30% de todo el hierro y acero del país. Paralelamente, la iniciativa privada organizó un complejo siderúrgico en el valle del río Doce, en Minas Gerais, aprovechando el flete de retorno de los trenes que descienden cargados de mineral de hierro, de Itabira, para su exportación por Vitória. Son los centros de industria pesada de Ipatinga, Coronel Fabriciano y Monlevade.En el Sudeste brasileño se localizan los dos centros poliindustriales de ámbito nacional: Sáo Paulo y Río de Janeiro. Ambos agrupan barrios y núcleos satélites industrializados. En Sáo Paulo es famoso el ABC: Santo Andr6, Sáo Bernardo do Campo y Sáo Caetano do Sul. Y hoy se prolonga la metrópoli industrial paulista hasta Piracicaba y Campinas hacia el Norte; hasta Santos, por el sur; a Sorocaba, por él oeste y hasta Moji das Cruzes por el este. El Gran Río de Janeiro aglutina Niterói, Sáo Gonzalo, Itaborí, Nova Iguagú, Duque de Caxias, Majé y Petrópolis. Centros menores, aunque de industrias diversificadas, son Belo Horizonte y Campinas. La región Sudeste goza de preferencia en la implantación industrial, a causa del gran mercado consumidor, aunque también por un activo comercio, por la excelente catlegoría de los servicios, buenos puertos, transportes eficaces y mano de obra abundante y cualificada.La región Sur del B. tuvo un desarrollo paralelo al del Sudeste, pero no ha conseguido un desarrollo tan espectacular. Contó, sobre todo, con capitales locales, de colonos enriquecidos, que, la mayor parte de las veces, comenzaron con establecimientos artesanales. El mayor complejo industrial es Porto Alegre, que engloba Canoas, Sáo Leopoldo y Novo Hamburgo. Sus principales industrias son: tejidos, confecciones, artículos de cuero, bebidas y metalurgia. Caxias do Sul es un pequeño centro productor de vinos, metalurgia ligera y tejidos; Santa Cruz do Sul, de cigarros; Pelotas y Rio Grande, de saladeros. Blumenau y Joinvile son dos núcleos de industrias variadas en la zona de colonización alemana de Santa Catarina. Rio do Testo, mucho menor, tiene cerámica fina y fábricas de productos lácteos y frigoríficos. Rio Negrinho está especializada en la industria del mueble.La SUDENE (Superintendencia do Desenvolvimiento do Nordeste) ha tenido, y tiene, una acción benéfica en el Nordeste brasileño, desarrollando y diversificando el viejo parque industrial de la región, antes limitada a las_ industrias textiles y de alimentos, además de la agroindustria del azúcar. Gracias a su orientación, financiamientos e incentivos fiscales, ha podido organizar barrios industriales junto a Recife, Fortaleza, Salvador, Jóao Pessoa y Campina Grande. La SUDAM, órgano semejante para la planificación de la Amazonia, creó, junto a Manaus, Santarém y especialmente Belém, industrias textiles (sacos, tela de yute y malva), aceites comestibles, serrerías, tintes, bebidas, helados, etc.c. Transportes. La producción agropastoril brasileña destinada al mercado sufre restricciones de carácter permanente, debido a la insuficiencia de la red de transportes y de almacenajes. No es raro que parte de las cosechas mayores se pierda por esas causas, aun en áreas generalmente consideradas como bien servidas por tales elementos. En esas circunstancias, la especulación provoca, de cuando en cuando, violentas bajas en los precios, desestimulando a los productores. Los fletes, elevados por lo general, tornan esta hipótesis bastante frecuente, sobre todo en regiones muy alejadas de los principales mercados. Para combatir esta situación se ha creado recientemente la Companhia Brasileira de Armazéns (CIBRAZEM), con autarquía gubernamental.Debido a la antigua condición de colonia tropical, exportadora de productos primarios para países de la zona templada, la red viaria brasileña iba del interior a la costa, pero no constituía un conjunto articulado. A partir de la década de 1850, se acometió intensamente la construcción de ferrocarriles y carreteras. Con el fin de poder contar con empresas privadas en la organización de la red nacional de ferrocarriles (en su mayor parte de capital inglés), el Gobierno brasileño les concedió crecidas subvenciones para la construcción de las lineas. Pero como las compañías eran varias y el montante de las donaciones era proporcional a la extensión de las líneas instaladas, el resultado de tal política fue una diversidad de modelos y malas especificaciones, con tramos leves, curvas de pequeño radio, rampas de hasta 3% y trazados innecesariamente largos en regiones planas, etc. A partir de la II Guerra mundial, el Gobierno fue rescindiendo casi la totalidad de las líneas férreas del país, adquiriendo así un parque ferroviario, deficitario y anticuado. La Red Ferroviaria Federal, así constituida, procura remediar las deficiencias, renovando las líneas inútiles, uniendo carreteras aisladas, sustituyendo las viejas locomotoras de leña y carbón por otras de motor Diesel o eléctricas, etc. Como excepción a esta panorámica, existen dos líneas de altos rendimientos, especializadas en el transporte de mineral, en buenas condiciones: la E. F. Amapá, que transporta el manganeso de ese territorio; y la E. F. Vitória a Minas, con mineral de hierro. La red ferroviaria tiene en la actualidad poco más de 32.000 Km. de longitud.Sólo durante el decenio de 1920 comenzó el Estado a construir verdaderas carreteras asfaltadas; primero en el Nordeste semiárido, para combatir las sequías. En 1928, se inauguró la carretera que unía Río de Janeiro a Petrópolis. Como en casi todos los países del mundo, la carretera brasileña tiene, hoy día, ventajas en la competencia con los ferrocarriles. Cuenta B. con más dé 900.000 Km. de carreteras, de los cuales sólo 42.378 están asfaltados. El reciente desarrollo vial tuvo: como principales factores, en primer lugar, la creación dei Fundo Rodoviário Nacional, en 1946, que estableció un impuesto sobre los combustibles líquidos, destinado a la construcción de carreteras. En segundo lugar, la. fundación de Petrobrás, monopolio estatal del petróleo en 1954, que extrae y refina los combustibles y fabrica todo el asfalto necesario para dichas carreteras. Y en tercer lugar, la implantación de la industria automovilística a partir de 1957. El Sudeste es, de las regiones brasileñas, la que posee la mayor y mejor red viaria y ferroviaria. La ciudad de Sáo Paulo, principal centro económico del B., es también el centro de los nudos y uniones viarias. De allí parten carreteras asfaltadas que llevan no sólo hasta las márgenes de los ríos Paraná y Grande (límites del Estado), sino hasta el extremo sur del país, al Nordeste y a Brasilia. El plan de traslado de la capitalidad de la República, de Río de Janeiro a Brasilia, estuvo vinculado al de la construcción de carreteras, enlazando esta ciudad con todas las regiones brasileñas. Sólo las que la unen al SE y al S se encuentran ya asfaltadas. La simple apertura de los trayectos BelémBrasilia y BrasiliaAcre elevó las disponibilidades de las áreas por ellos servidas. Juntó a esos grandes ejes viarios se están acrecentando los de Pórto VelhoManaus, ManausBoa Vista, CuiabáSantarém y la Transamazónica, que completarán la red esencial en la integración total de la Amazonia en la comunidad brasileña.La navegación marítima es escasa a pesar de las favorables condiciones naturales: buenos fondeaderos, ausencia de neblinas. La flota mercante nacional es anticuada y pertenece, en su mayor parte, a una compañía deficitaria, la Loide Brasileira. El reciente desarrollo de astilleros navales, activado por el Gobierno, así como la modernización de los principales puertos, tienden a mejorar la situación. Dos empresas de capital mixto mantienen flotas especializadas de gran eficacia: la Fronape, de petroleros, pertenecientes a la Petrobrás; y la Docenave, de la Companhia Vale do Rio Doce, equipada para el transporte de mineral de hierro.La aviación comercial se inició en 1928. Hasta la II Guerra mundial, gran número de empresas extranjeras y nacionales funcionaban en el país, recibiendo, como hasta hoy, subvenciones gubernamentales para mantener líneas que uniesen centros alejados, poco poblados y habitados por gentes de escaso y bajo poder adquisitivo. Después de la II Guerra mundial hasta nuestros días el Gobierno favorece la concentración de las líneas aéreas nacionales en tres grandes empresas: VARIG, Cruzeiro do Sul y VASP.d. Comercio exterior. B. mantiene un activo comercio exterior, a través de numerosos puertos bien equipados: Río de Janeiro, Santos, Recife, etc. Algunos de ellos tienen una cierta especialización: Paranaguá, para el café; Salvador, para el cacao; Vitória (Tubaráo), para el mineral de hierro; Santana (en Amapá), para el manganeso. Varios se están reequipando, como Belém. Otros tienen ya todas las instalaciones portuarias montadas, como el de Ilhcús (Bahía) y el de Itaqui (Sáo Luis). El intercambio internacional del B. aún conserva las características de un país subdesarrollado: vende productos primarios y compra, sobre todo, manufacturados, trigo, petróleo, papel y fertilizantes. Las exportaciones brasileñas pueden resumirse en las medias del valor, en dólares, durante el trienio 196668: café, 767.924.000; algodón, 117.455.000; mineral de hierro, 102.477.000; azúcar, 90.443.000; cacao, 76.073.000; mineral de manganeso, 21.626.000. El total medio de las exportaciones brasileñas, durante el mismo periodo, asciende a 1.758.941.000 $; el valor del conjunto de esos seis alimentos y minerales equivale al 67%. En lo que se refiere a las importaciones, los valores de los cinco principales apartados son: maquinaria, 505.246.000 $; petróleo bruto, 178.821.000; trigo, 177.757.000; abonos químicos, 35.649.000; y papel, 27.981.000. Lstos suponen el 51% del total medio de las importaciones, que ascendieron a 1.798.501.000 $.ORLANDO VALVERDE.
BIBL.: L. M. C. BERNARDES, Clima do Brasil, "Bol. Geográfico", 125, 198200; CONSELHD NACIONAL DE GEOGRAFIA, Carta do Brasil ao Milionésimo, XII, Río de Janeiro 1960; ID, Atlas Nacional do Brasil, Río de Janeiro 1966; GRUPO DE GEOGRAFIA DAS INDÚSTRIAS, Estudos para a Geografia das rndústrias do Brasil Sudeste, "Rev. Brasileira de Geografia", 2 (1963) 155371; F. M. S. GUIMARÁEs, Relévo do Brasil, "Bol. Geográfico", 4, 6372; INST. ?BRASILEIRO DF, ESTATISTICA, Anuario Estatístico do Brasil, 1969, Río de Janeiro 1969; O. VALVERDE, Geografia Agrária do Brasil, I, Río de Janeiro 1957; P. MONBEIG, Le Brésil, 3 ed. París 1968; f6, Pionniers et planteurs de Sáo Paulo, París 1952; P. DEFFONTAINES, El Brasil. La tierra y el hombre, Barcelona 1960; M. LE LANNOU, Le Brésil, París 1961; ID, Tipos e aspectos do Brasil, Río de Janeiro 1956; E. A. UBERT DE LA RUE, Brásil aride, París 1957; Atlas do Brasil, Río de Janeiro 1959.
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