Braque, Georges
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Biografía GER
Pintor francés; n. en Argenteuil-sur-Seine el 13 mayo 1882, m. en París el 31 ag. 1963. Realmente, casi se podría decir que su patria chica fue El Havre, ciudad a la que se trasladó su familia cuando sólo contaba ocho años de edad. Fue esa misma familia la que, casi sin desearlo, le introduce en la pintura, ya que tanto su abuelo como su padre mantuvieron un taller de pintura industrial. Luego de sus estudios en el Liceo, pasa a la Escuela de Bellas Artes, hasta que en 1899 la abandona para entrar como aprendiz en casa del pintor decorador Roney. En 1900 se traslada a París y asiste por las noches a la escuela de dibujo de Batignolles. En 1901 comienza su año de servicio militar, sirviendo en el regimiento 129° de Infantería. Al año siguiente ya reside en Montmartre y frecuenta los museos del Louvre y de Luxemburgo, pasando en 1903 por el taller Bonnat de la Éscuela de Bellas Artes. Hasta entonces, su obra es de carácter vago y no definidamente impresionista, pero en 1906 se une al movimiento fauve, al que pertenecerá hasta 1907, y hay que declarar que sus cuadros de esta etapa son mucho más sosegados y plácidos de color, menos estridentes, que los de la mayoría de sus nuevos cofrades. En 1908, seducido tanto por el cubismo picassiano como por el recuerdo de Cézanne, se convierte lealmente a la nueva tendencia, y realiza su primera exposición monográfica en la galería Kahnweiler.Dentro de suss cubistas, L ’Estaque, cerca de Marsella, ha representado tanto para B. como Horta de San Juan para Picasso, al que conoce desde 1907 por mediación de Apollinaire. Comienza entonces una larga etapa de intimidad entre ambos artistas, al principio netamente dispares aun proponiéndose idénticos fines, porque el cubismo de B. es, en cierto modo, más rico en formas curvilíneas, más romántico que el de Pablo. Pero esta distinción sólo es alegable respecto al periodo analítico de ambos. Cuando los dos desembocan en el cubismo sintético, se produce una curiosa identificación de soluciones pictóricas, nada extraña, dado que B. y Picasso están casi constantemente en relación y cada uno sigue de cerca los ensayos y realizaciones del otro. Llega, en fin, un momento en que, de no firmar las obras, los dos dudarían - y ello procede de una declaración de Picasso- a quién pertenece la autoría de tal o cual cuadro, ya que, a menudo, los esquemas y técnicas son de absoluta identidad.
Se rompe esta identificación cuando, al estallar la I Guerra mundial, B. es llamado a filas. Marcha al frente, combate, y, el 11 mayo 1915 es gravemente herido, teniendo que serle practicada la trepanación. Consiguientemente, es licenciado en 1916, y continuará haciendo un cubismo sintético sui generis, cada día más humanizado y con mayor inclusión de figurativismo reconocible. Y ya, en lo sucesivo, la obra pictórica de B. se ha de caracterizar por una ilimitada libertad de dicción, en alguna parte cubista, en tal otra mágica, en la de más allá riquísima en un grafismo personal de indecibles encanto y delicadeza. Sobre todo, personal; porque este maestro de la total gracia solía concertar unos acordes de silueta y de color, de arabesco y de misterio, de sugerencia y de sueño, bien capaces de competir con las obras de los mismos periodos de entreguerras y posteriores a la de 1939-45- de Picasso y de Matisse. Y, constantemente, el equilibrio. Su parva y sustantiva declaración ("Amo la emoción que corrige la regla; amo la regla que corrige la emoción") ha sido invocada muchas veces en el intento de enjuiciar su obra, de las más bellas que haya dado el s. XX. En apoyo del aserto, no es necesario insistir sobre la aquiescencia universal otorgada a su labor, aunque sí convenga recordar sus exposiciones retrospectivas de Bruselas ( 1936), Chicago, Washington y San Francisco (1939-40), Cleveland y San Francisco (1948-49), Berna y Zurich (1953) y Basilea y París ( 1960), o el Premio Carnegie, de Pittsburgo ( 1937). Y, además, su labor no se ha circunscrito al cuadro de caballete, debiendo añadirse las ilustraciones de muchos deliciosos libros, la decoración del techo de la sala Enrique II en el Louvre (1952-53) y las vidrieras proyectadas para la iglesia de Varengeville. Y, en fin, donosas esculturas, trasunto en volumen de su pintura personalísima.
J. A. GAYA NUÑO.
BIBL. : I. PAULHAN, Braque le Patron, Ginebra 1946; J. RICHARDSON, Georges Braque, Milán 1960; CH. ZERVOS, Georges Braque, nouvelles sculptures et plaques gravées, París 1960; J. LEYMARIE, Braque, Ginebra 1961.Guarda este contenido en tu perfil
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