Borbonesado GEOG.
Categoria:
Geografía
Región del nordeste de Francia, correspondiente al actual departamento del Allier, cuya unidad histórica no se realiza hasta el s. xiii respondiendo a un conglomerado artificial feudal y no a unidades anteriores galas o romanas. Los primitivos habitantes de la región fueron las poblaciones célticas: arvernos, bituriges y eduos; una vez romanizadas por las conquistas de César, el territorio se dividió entre la provincia romana de Aquitania (territorios de arvernos y bituriges) y la Lionnesa (territorio de los eduos). El cristianismo se introdujo en el s. In, cofrespondiendo las primeras parroquias a las antiguas villas galoromanas, Neris y Ebreuil. En el s. Iv, y después de una inicial invasión burgundia, el territorio pasó a poder visigodo y, después.de la batalla de Vouillé (entre éstos y los francos), quedó en poder de los últimos y, por tanto, luego de los carolingios.En el curso del s. x aparece él inicial señorío de Borbón, aprovechando la descomposición feudal del Imperio de Carlomagno y debido a un familiar de Guillermo el Piadoso, duque de Aquitania, llamado Aimard. A lo largo del s. xI, los señores del B. y los reyes de Francia mantuvieron una estrecha relación y tanto éste como el siglo anterior presenciaron la aparición de los primeros monasterios: el de Chantelle, la abadía de SaintLeger de Ebreuil y el de la Chapelle. En el s. XII, la casa de Borbón se unió por matrimonio a la de Dampierre (1196), creando así una "dinastía" mixta con intereses en la Auvernia: Pero la grandeza no llegó hasta el s. xiv en el que Carlos IV hizo de la baronía de B. un ducado (1327) cuyos primeros duques fueron Luis I y Pedro I.El esplendor territorial y político del ducado corresponde, en el s. xv, a Luis II, que extendió sus fronteras incluso en villas del Imperio Alemán y de Saboya, convirtiéndose en un verdadero estado feudal, vasallo, eso sí, del rey de Francia. Los azares de la guerra de los Cien Años (v.), con la prisión de Juan I (hijo de Luis II), dejaron al B. en la órbita borgoñona, aunque la política prudente de la condesa María de B. no sólo lo conservó intacto, sino que consiguió (1422) una importante anexión: la Auvernia (v.), que ya era ducado y que había constituido la ambición política de toda la historia del B. A mediados de este s. xv, surgió el primer problema entre la monarquía francesa y los duques del B., al intentar aquélla oponerse a la contratación de ejércitos por parte de los duques. La oposición, en este sentido,. del rey Carlos VII suscitó una verdadera "revolución de príncipes>!, dirigida por Carlos I, duque del B. y que se conoce con el nombre de "la Praguerie". Pero la situación no era oportuna porque la corona era ya muy fuerte y, por tanto, el rey venció fácilmente (paz de Cusset, 1440). Esta intervención había sido un síntoma del centralismo real al mismo tiempo que de la falta de sentimiento nacionalista en los nobles vasallos del duque del B. Luis llegó incluso a estrechar más la política de anexión; pero su sucesor Carlos VIII (v.), preocupado por su política italiana, dio un respiro a la autonomía del B. para atraerse al duque Juan II, al que nombró condestable.En 1400 se había firmado un tratado por el que el B. retornaría a la corona francesa en ausencia de heredero. Tal circunstancia se produce en 1503, a la muerte de Pedro II; pero el ducado pudo mantenerse en manos de su viuda por una oportuna renuncia de sus derechos por parte de la corona. En este periodo, el B. alcanzó una magnífica floración cultural, gracias al mecenazgo de los duques, en la que sobresalen los escultores Jacques Maurel, Michel Colomb y lean de Rouen; los músicos lean Ockeghem (v.), lean Coussin y lean de Maubus; el arquitecto Mousnier, y el propio Frangois Villon, que dedicó baladas al duque Juan II. En resumen, la corte ducal dé Moulins se asemejaba a sus contemporáneas italianas. Acomienzos del s. xvi todo este esplendor cultural y la autonomía política van a desaparecer por el enfrentamiento del condestable de B. Carlos 111 y Francisco I. Esta situación, aún hoy confusa, se produjo en parte por la difícil personalidad del duque y, principalmente, por la espina que suponía para la monarquía centralizada de Francia el B. como último estado principesco después de la desaparición de Borgoña (v.) y Bretaña (v.). En 1531, muerto el condestable, Francisco I se anexionaba todos sus territorios y, aunque posteriormente algunos de ellos volvieron a sus sucesores, el principado del B. no pudo continuar su política de autonomía, fruto de ambiciones políticas no apoyadas en una base territorial ni militar. V. t.: FRANCIA IV y V.
C. ALVAREZ SANTALÓ.
BIBL.: P. DupIEux y M. MOREAU, Histoire du Bourbonnais, Moulins 1945; A. LEGuAI, Histoire du Bourbonnais, París 1960; 1. VIPLE, Histoire du Bourbonnais, Moulins 1923; M. FAZY, Les origines du Bourbonnais, Moulins 1924.
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