Blake, William
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Biografía GER
Poeta y grabador inglés. N. el 28 nov. 1757 en Londres, donde m. el 12 ag. 1827. Fue el segundo hijo de un comerciante londinense y en la capital británica transcurrió toda su vida, excepto dos o tres años que vivió retirado en el campo. Enamorado de su ciudad natal y del Támesis, fue feliz en las épocas que pasó en Soho y en las calles que median entre el Strand y el río, hasta el punto de que "Golgonooza", el "spiritual London", es tema y escenario de sus visiones proféticas sobre el destino de "la gigante Albión", la raza inglesa. Por otra parte, el campo inglés le proporcionó los elementos de fondo del mundo pastoral descrito en Songs of Innocence (Cantos de inocencia) y en The Book of Thel (El libro de Thel). Sus grabados en madera destinados a ilustrar las Bucólicas de Virgilio, traducidas por Thornton, se inspiran en el mismo paisaje.B. fue siempre un visionario exaltado. Cuando tenía cuatro años "vio a Dios apoyando su frente contra los cristales de la ventana" y a los siete hablaba de un árbol lleno de ángeles que había en Peckham Rye. En su propio jardín "veía" hadas, e incluso describió bellamente el entierro de una de ellas. Su padre, enormemente comprensivo, le permitió abandonar los estudios para dedicarse a contemplar los grabados de los grandes maestros italianos y a pasear por el campo. Trabajó como aprendiz de grabador con Basire. En sus frecuentes visitas a la abadía de Westminster hizo numerosos dibujos de los monumentos y de las tumbas reales, góticas, lo que influyó en su estilo poderosamente.
En 1782 se enamoró de Catherine Boucher, hija de un hortelano, a la que enseñó a leer y escribir después de casados, y que fue esposa ejemplar, aunque no le diera hijos. La muerte de Robert, su hermano y discípulo, inspiró a B., junto a fantásticas visiones (estuvo convencido, durante el resto de su vida, de que el espíritu de Robert le visitaba frecuentemente), bellísimas ilustraciones de sus poemas.
Sus volúmenes líricos, lo más conocido y admirado de su poesía, fueron compuestos en los últimos años de su adolescencia y en los primeros de su matrimonio: Poetical Sketches (Bocetos poéticos), 1783; Songs of Innocence (Cantos de inocencia), 1789, y Songs of Experience (Cantos de experiencia) 1794. Los Poetical Sketches son de un estilo juvenil y usa en ellos un lenguaje poético con reminiscencias isabelinas y de la lírica de principios del s. XVII. Los Songs of Innocence no tienen mucha relación con la poesía inglesa antigua. El mundo de la naturaleza y el humano es el del amor, la belleza y la inocencia, gozado por un poeta que, milagrosamente, conserva una inspirada e intachable visión. En los Songs of Experience muestra cómo la pureza espontánea y la alegría se ven ensombrecidas por la experiencia de la perversión, el sufrimiento y exceso de autoridad. En estas dos obras se mezclan la inocencia de los verdes campos y la experiencia de la Revolución industrial, un cielo idílico y el infierno de las oscuras y satánicas fábricas.
Entre 1789 y 1794 escribió e ilustró el Book of Thel y el Marriage of Heaven and Hell (El Matrimonio del Cielo con el Infierno), el primero de sus libros proféticos, de sabor panteísta y sensualista. Así el infierno es para él únicamente el girar de la rueda de la vida. Por fin, la indestructible pureza del espíritu humano vuelve a su inocencia original. La Biblia y los credos sagrados -añade- han dividido al hombre en alma y cuerpo y han asociado al cuerpo con la energía y la perversión, y al alma con la razón y la bondad, a la vez que han asegurado eternos tormentos para el que haya seguido a la energía, lo contrario de la verdad. El cuerpo no es distinto del alma: el cuerpo "es una parte del alma que se percibe a través de los sentidos corporales". B. se oponía a todos aquellos que querían confinar las energías cósmicas y humanas a un orden mecánico.
En 1793 se trasladó a Lambeth; debió de pasar allí unos años de felicidad completa, porque frecuentemente habla en sus Prophetic Books (Libros Proféticos), del "lovely Lambeth" (el encantador Lambeth). En dicho lugar también escribió e ilustró las Visions of the Daughters of Albion (Visiones de las Hijas de Albión), complicada alegoría del amor sensual y espiritual, seguida de América, una clara defensa de la libertad y la revolución, cuyo tema se lo había sugerido la guerra de Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica. En estos dos libros, aparecen algunos de los personajes mitológicos de B.: Red Orc (El Rojo Orc), El Espíritu de las pasiones encadenadas; Vala, la cruel diosa de la naturaleza; Urthona, o Los, el espíritu de la profecía o la historia; y Enion, la madre tierra. En los libros que siguieron: Ahania, Urizen, The Four Zoas (Las Cuatro Zoas), Milton y Jerusalem presenta hasta una docena de divinidades mayores y varios hijos e hijas de ellas. Sus rasgos están retratados fielmente en las ilustraciones que hacía; p. ej., Urizen, el anciano y barbudo dios del conocimiento racional, retratado con sus libros voluminosos, encuadernados en latón, con una pluma de hierro en la mano. Todos estos personajes mitológicos provienen de la fértil imaginación de B., a veces como deformación de la tradición cristiana. B. se sumió progresivamente en su mundo mitológico, creado por él mismo, y en las visiones que describe en los Prophetic Books. Lo mismo como poeta que como artista se movió en un mundo completamente simbólico, mundo que había de permanecer incomprensible para la mayoría de las personas, por lo menos durante el resto del s. XIX. Motivos suficientes para que B. no fuese muy apreciado durante su vida. Por esta razón, 36 años después de su muerte, cuando Alexander Gilchrist publicó su Life of William Blake, quiso justificar el hecho de escribir sobre una persona desconocida citando las opiniones de dos artistas de renombre, Fuseli y Flaxman, que decían: "Llegará un día en que los dibujos de Blake serán más buscados y costosos... que ahora lo son los de Miguel Angel". B. no iba a ver nunca publicadas sus Prophecies (Profecías), lo que le producía un gran dolor, ya que se referían directamente a Inglaterra y a su bienestar espiritual. Durante más de un siglo nadie las entendió, y, sin embargo, actualmente son motivo de constantes trabajos críticos y literarios.B. no fue sólo poeta y pintor, sino que también tuvo algo de músico. En el salón literario que dirigía la esposa del Rev. Mathews cantaba sus propias canciones; pero su música se ha perdido sin dejar rastro alguno. En este periodo escribió su sátira A Voyage to the Moon (Un Viaje a la Luna).
Durante los años que trabajó en The Prophetic Books, B. era tan pobre que descuidaba incluso ganar lo necesario para vivir. En 1790, B. se sentía republicano y ardiente revolucionario, pero después de las matanzas de septiembre en Francia, este "sarampión" revolucionario se desvaneció, ejemplo semejante al de Wordsworth. Hacia 1800 su íntimo amigo Flaxman (1755-1826) le presentó a Hayley, biógrafo de Cowper y un poeta menor. Hayley persuadió a B. para que se trasladase a Felpham (Sussex). Allí grabó un retrato de Cowper e hizo las ilustraciones para los poemas de Hayley. Los tres años que pasó en Felpham fueron los únicos en que estuvo alejado de Londres y fue allí donde escribió los dos grandes poemas visionarios: Milton y Jerusalem. Hayley abusó de B. de formas muy distintas y le hizo trabajar muchísimo. En 1804 volvió a Londres. Allí se dedicó a publicar sus Prophetic Books, ilustrándolos con escritura y dibujos hechos a mano. Los tuvo que publicar así no por su gusto, sino por necesidad, ya que ningún editor los hubiese aceptado.
En 1808 decidió hacer una última tentativa de atraer al público mediante una exposición de sus pinturas, incluyendo los Canterbury Pilgrims (Peregrinos a Canterbury), en la tienda de su hermano. Él mismo preparó su Descriptive Catalogue (Catálogo Descriptivo), la mejor y más extensa pieza de la prosa de B., llena de profunda y exacta crítica, conocimiento visionario y elegancia. Pero la exposición resultó un fracaso económico. No llegó a tener ningún discípulo, ni como pintor ni como poeta, hasta los últimos años de su vida, cuando llegó a ser el maestro de un grupo de jóvenes pintores y tuvo por amigos a Linnell, George Richmond, Calvert, Tatham, Samuel Palmer y Varley. John Linnell, le encargó el mejor y más completo trabajo de su vida: las ilustraciones de Job, seguido de las de Dante, cuyo trabajo se encontraba haciendo cuando le sobrevino la muerte.
B., llevado de su visionarismo panteísta, veía el cielo y la tierra, la vida eterna y la presente, en una unidad conjunta. Poseía una confianza ingenua e infantil en la belleza de las mansiones celestiales que aguardan tras la muerte. No quería vivir en ningún sitio, excepto en el cielo, este cielo que se imaginaba como un lugar en el que sólo existían deseos, que se realizaban siempre; la única ley que había era el perdón. Sus ideas sobre los instintos y el dominio, el arte y la ciencia, están expuestas en los extensos Prophetic Books en forma de una oculta y complicada mitología. "El arte es el Arbol de la Vida; La Ciencia el Arbol de la Muerte"; solía decir que los instintos provienen de Dios, en oposición a las leyes racionales, a las que se oponía, considerándolas destructoras de la persona. Su sensualismo es desbordante. Sólo consideraba hombre perfecto al poeta, y para él cada hombre era un poeta o podría haberlo sido, si su energía y poder creador no hubiesen sido disminuidos y apagados por la ciencia y los convencionalismos de la civilización. Consideraba necesario que el hombre rompiese las esposas que él mismo se había impuesto y abordase todas sus posibilidades.
B., que no iba a ninguna iglesia, y a quien no gustaba una religión organizada, era sin duda alguna un temperamento místico, aunque desviado. Lo mismo sus grabados que su poesía pertenecen al mundo imaginativo, y su imaginación, junto con los símbolos y mitología de su poesía, eran básicamente religiosos. Creía que la imaginación era la presencia divina en el hombre. Creyó en una indestructible pureza del espíritu humano, y aunque ésta no era siempre evidente, estaba convencido que su original inocencia volvería, lo mismo que creía en la idea del perdón de los pecados y en la redención. Mantenía el punto de vista de la conciliación del mal y el bien; de la inocencia y la experiencia, entendidos al modo de un panteístico volver a la unidad originaria. Como él mismo decía: Everything that lives is holy (todo lo que vive es sagrado).
J. CRESSEY WHITE.
BIBL. : The Complete Writings of William Blake, Londres 1966 ; Blake lIIustrations to the Bible, Londres 1957; W. Blake, Selected Poems, Londres 1957; H. M. MARGOLIOUTH, Blake, Oxford 1951; G. F. W. DIGBY, Symbol and lmage in William Blake, Oxford 1957; A. BLUNT, The Art of William Blake, Oxford 1960; K. RAINE, Blake and Tradition, Cambridge 1967.Guarda este contenido en tu perfil
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