Bello, Andrés
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Biografía GER
Vida. Polígrafo venezolano. N. en Caracas el 29 sept. 1781. M. en Santiago de Chile el 16 oct. 1865. Su robusta y serena personalidad ha forjado en gran parte el pensamiento hispanoamericano del s. XIX con ideas que aún se mantienen vivas e influyentes en los pueblos de habla española de América del Sur. Poeta, gramático, crítico literario, jurista, filósofo, político, etc., es, por muchas razones, un humanista en el moderno sentido de la palabra, de formación clásica, con amplias repercusiones entre sus coetáneos y en los actuales sectores más conservadores de Iberoamérica. En su primera formación confluyen las ideas de los clásicos griegos y latinos y los autores españoles del Siglo de Oro, que estudia bajo la dirección de Rafael Escalona y fray Cristóbal de Quesada; y las de los enciclopedistas franceses, que le llegan a través del afrancesado caraqueño Luis Ustáriz.Siendo aún joven, entra en contacto con Alexander von Humboldt, durante la estancia de éste en Caracas, desde 1789 a 1800. En este último año, se gradúa de bachiller en Artes por la Univ. de Caracas. Abandona los estudios de Medicina, Filosofía y Derecho en la Universidad para dedicarse a la enseñanza privada, actividad que alterna con su trabajo de secretario segundo en la Capitanía General de Venezuela y redactor, desde 1808, en La Gaceta de Caracas, comenzando entonces a escribir bajo la influencia de la corriente neoclásica. Al mismo tiempo, participa en las reuniones que los aristócratas criollos organizan bajo la dirección de Simón Bolívar, discípulo de B. tan sólo dos años más joven que él. Es la época de la independencia de las Américas. B. se ve envuelto en el proceso histórico y político con una participación intelectualmente muy activa en los primeros años. El 18 jun. 1810 se embarca hacia Inglaterra como secretario de la embajada formada por Simón Bolívar y el comisario Luis López Méndez, enviados por la Junta Suprema de Caracas para gestionar el regreso a Venezuela de Francisco Miranda y conseguir el apoyo inglés a la causa de la independencia. B. permanece en Londres desde 1810 a 1829. Allí se casa con María Ana Boyland, en 1814, y, muerta ésta, con Isabel Antonia Dunnk, en 1824. Hasta 1822, se dedica a la enseñanza privada del latín y del castellano. A partir de entonces, acepta el cargo de secretario interino de la Legación chilena y luego el mismo puesto en la Legación colombiana.
Obra poética. La formación literaria de B. se completa durante su estancia en Londres, en contacto más directo con la literatura romántica inglesa. Experimenta la influencia de lord Byron y lee a los románticos franceses, especialmente a su contemporáneo Víctor Hugo, a quien recrea en la composición poética La oración por todos (adaptación de Priere pour tous), escrita en octavas y octavillas. También se acusa la influencia de Víctor Hugo en el poema Fantasmas, que junto al anteriormente citado y Los duendes, La tristeza de Olimpo y Moisés salvado de las aguas, constituyen los poemas de B. considerados de imitación o traducidos. Ha traducido, además, en verso, Orlando enamorado.
En 1823 comienza un estudio filológico sobre el Poema del Cid, que no llega a terminar, pero que indudablemente es ya una obra de erudición. En el mismo año edita la rev. Biblioteca americana (1823) y, en 1826-27, El repertorio americano. En esta última revista publica Alocución a la poesía y Silva a la agricultura de la zona tórrida, su obra poética más importante, con la que puede decirse que se inicia el romanticismo americano. La silva neoclásica Alocución a la poesía, que es una invocación a la poesía y un manifiesto de independencia literaria, encabeza la Col. América poética, editada en 1846-47 por el poeta argentino Juan María Gutiérrez (1809-78). Silva a la agricultura..., también incluida en esta colección, está escrita para formar parte del poema inacabado América. Es un canto a la paz, al estilo virgiliano y horaciano, bien conocidos por B., traductor desde sus años mozos de Virgilio y Horacio. Se ha señalado la influencia de fray Luis de León en este poema. Es posible. Pero más cierto es que la Silva ha inspirado gran parte de la poesía americana en lengua española. En esta obra, se refleja el B. que concibe la vida con sentido religioso, en equilibrio de paz y serenidad, sobre el fondo de un paisaje netamente de América del Sur.
Al estilo romántico, escribe la leyenda El proscrito. A José Joaquín de Olmedo dedica Carta escrita desde Londres a París por un americano a otro. Al campo es una especie de égloga bastante original. Entre sus primeras obras poéticas, merece citarse el soneto A la victoria de Bailén (1809), y los poemas A la vacuna, A un samán, etc.
Obra en prosa. Cuando en 1829 regresa a América, B. es ya un pesimista político que lamenta la división de sus compatriotas y el fracaso de la independencia como solución a los problemas americanos. Se dedica entonces, como siempre, a enseñar y se convierte en el maestro de Hispanoamérica, en el forjador intelectual de la nación chilena. B. no vuelve a Venezuela. Acepta la invitación del Gobierno chileno para ocupar la secretaría del Ministerio de Relaciones Exteriores y dirigir El Araucano. La circunstancia de la estabilidad política de Chile, garantizada por el triunfo de la aristocracia criolla, atraen más al equilibrado B. que una Venezuela dirigida por las rivalidades de sus caudillos. En Chile realiza B. su obra en prosa más importante, de gramático y jurista, al tiempo que desempeña una interesante actividad docente y diplomática. Llega a ser rector de la Univ. Nac. de Chile y, en 1851, miembro honorario de la RAE de la Lengua.
Los sectores más liberales de Hispanoamérica han criticado negativamente la colaboración de B. con la oligarquía conservadora de Chile, tachándole de reaccionario. Políticamente, B. participa de las ideas monárquicas de los primeros años de la independencia, y en su temática moralizadora que ensalza el trabajo en paz se refleja el espíritu de la Ilustración. Literariamente, es un neoclásico en la forma y un romántico en el fondo (cfr. E. Crema, Andrés Bello a través del romanticismo, Caracas 1956). Basa su estética en formulaciones románticas. En Filosofía del entendimiento (obra póstuma incluida en Obras completas, I, ed. M. L. Amunátegui, Santiago de Chile 1881-93; y en Obras completas, III, est. prel. J. D. García Bacca, Caracas 1951-55), concibe la Filosofía como "el conocimiento del espíritu humano" según la escuela escocesa, con influencias del empirismo. Siguiendo el método psicológico-gnoseológico, estudia la percepción y la lógica; y reduce las facultades del alma a entendimiento y voluntad. Por su formación escotista, separa razón y fe. En la evolución de sus ideas puede señalarse un acercamiento al idealismo de Berkeley y al espiritualismo de su contemporáneo Victor Cousin.
Por su Gramática (Santiago de Chile 1847), B. está considerado como uno de los mejores gramáticos en Lengua española. Para él no existe la declinación de las palabras, explica el género por sus concordancias con el adjetivo, sustituye la voz pasiva por construcciones pasivas, y amplía, en fin, los conceptos gramaticales existentes hasta entonces, introduciendo una serie de novedades que le colocan a la cabeza de los gramáticos modernos. Con una idea funcional, considera el pronombre como elemento que expresa la persona gramatical y funciona como sustantivo o adjetivo, pero que no está en lugar del nombre; la proposición es la enunciación de un pensamiento completo, y no de un juicio, estructurada en sujeto y atributo (predicado). En 1835 publica Principios de ortografía y métrica de la lengua castellana; en 1841, Análisis ideológico de los tiempos de la conjugación castellana. La ortografía para B. es un análisis de la prosodia de la lengua castellana considerada en sus fundamentos. Los principios de métrica, aceptados por la RAE de la Lengua (27 jun. 1852), responden a un criterio funcional de la sonoridad, en el que se prescinde de la cantidad silábica. Con su esfuerzo por conservar la pureza del lenguaje, ha contribuido notablemente a un mejor empleo de éste en forma hablada y escrita. Es de destacar, en este aspecto, su proyecto de reforma ortográfica en la que tiene más en cuenta la pronunciación que el origen de las palabras (cfr. A. Rosenblat, El pensamiento gramatical de Bello, Caracas 1965). En 1855 se aprueba su Código civil para la república de Chile ( 1852), aceptado también en Colombia y Ecuador. Anteriormente había publicado Principios de derecho de gentes (1832) y otras obras jurídicas.
CARLOS R. EGUÍA.
BIBL.: Además de las obras citadas en el texto. Obras completas, ed. I. GAOS, México 1948; M. FEREA ROMEO, Don Andrés Bello: Bibliografía de trabajos sobre su vida y obra, Caracas 1956; N. FINILLA. La polémica del romanticismo en 1842, Buenos Aires 1943; G. ARCINIEGAS, El pensamiento vivo de Andrés Bello. Buenos Aires 1946; F. LIRA URQUIETA, Andrés Bello, México 1947; F. GRASES, Doce estudios sobre Bello, Buenos Aires 1950; ÍD, En torno a la obra de Bello, Caracas 1953; M. MORÍNIGO, América en las "Silvas" de Andrés Bello, "Rey. Nac. de Cultura" 153, Caracas 1962. 113-125; R. DONOSO, En el centenario de la muerte de Andrés Bello, "Cuadernos Americanos" 144 (1966) 166-185; C. A. CAPARROSO, Aproximación a Bello, Bogotá 1966; E. GONZÁLEZ y OTROS. Andrés Bello, Santiago de Chile 1966; H. TAPIA ARQUEROS, Don Andrés Bello y el Código civil de Chile, Madrid 1966; A. MILLARES CARLO, Bibliografía de Andrés Bello, Madrid 1978.Guarda este contenido en tu perfil
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