Bach, Familia HIST.
Categoria:
Historia
Es verdad cercana al tópico señalar cómo los hijos de B. han seguido un estilo radicalmente diferente al padre. Para evitar la conversión de la verdad en tópico son necesarias algunas precisiones. En primer lugar, la escuela de B. la constituyen sus hijos en el sentido de que el oficio lo han adquirido en el hogar. Ahora bien: lógicamente, los hijos de B., al querer estar al día, se orientan hacia la influencia del italianismo (les tenía que parecer criterio de viejo el que su padre no abordara esa forma musical) y la inseparable de las nuevas corrientes sinfónicas. El italianismo, paralelamente a un indudable progreso en el trabajo sinfónico sobre la forma sonata, ayuda a la posterior evolución de ésta hacia el clasicismo vienés. Escritores de la época señalan el contraste entre la línea contrapuntística y la clara línea melódica venida de Italia: de aquí el que B. fuera visto a la vez por hombre tan sensible, compositor incluso, como Federico II, el Grande, con inmensa admiración de su técnica pero como "hombre de otros tiempos". Sin embargo, la corrección del tópico obliga a señalar que, al menos, uno de sus hijos célebres, el primogénito, Guillerino B. (Weimar 1710Berlín 1784), extravagante en su vida, mantuvo en Dresde, ciudad italianizante, las líneas maestras del estilo del padre. No se olvide tampoco la presencia contemporánea de la escuela de Mannheim.Carlos Felipe Manuel B. (Weimar 1714Hamburgo 1788) hijo del primer matrimonio, alternó el estudio de la música con el de la jurisprudencia en Leipzig. Juan Sebastián B., en su vejez, fue recibido y agasajado en el Potsdam de Federico el Grande porque Carlos Felipe Manuel era conocido en Berlín como cimbalista y maestro de la corte. Ahora bien: para Carlos Felipe Manuel B., como para tantos músicos alemanes, la estancia en Hamburgo, ciudad libre, es fundamental. D’Indy, que exageró hasta el ridículo la importancia de un músico de ji3spiración subalterna" como F. W. Rust, contribuyó, sin embargo, á despertar el gusto y el interés por la música de Carlos Felipe Manuel. Maneja con originalidad y fácil técnica la forma sonata. En ella se ven ya las líneas de lo que luego se encarnará en el clasicismo vienés. Su escritura no es complicada ni derivada del estilo paterno. El italianismo se manifiesta en su melodía bien desarrollada, clara y sencilla: lo más interesante en ella es ver cómo a pesar de la influencia, hay una cierta emancipación de lo operístico para encontrar un clima instrumental. Los conciertos de Carlos Felipe Manuel, sin desgajarse del patrón italiano, apuntan muchas veces hacia un estilo más enraizado con esencias germánicas: varios de ellos permanecen en el repertorio de las orquestas sinfónicas. Se señala también justamente cómo su estilo de cimbalista indica ya el paso del clave al pianoforte: para evitar el tópico debe recordarse que Juan Sebastián B. vigilaba atentísimamente el progreso en la construcción de los instrumentos de tecla. Por tanto, sin exagerar a la romántica las características de precursor en Carlos Felipe Manuel, es indudable que su música se sitúa bien como avance y como puente.Juan Cristián B. (Leipzig 1735Londres 1782) maduró en Italia junto al famoso P. Martini. Señalamos, una vez más, el carácter viajero, cosmopolita de la época de la Ilustración, pues este hijo de B., estimadísimo en Italia, pasa a Londres y es maestro de música de la reina Carlota desde 1763.. El acusado italianismo de sus óperas se transparenta también en sus obras instrumentales, concebidas al amparo de una fácil inspiración.. Se señala, aveces con extrañeza, el interés del Mozart muy joven por las obras del último hijo de B.: debe señalarse cómo a través de la fluidez italianizante podía verse allí como herencia el paso dejado por la grandeza de la música de Hñndel.Puede decirse que el panorama de la familia B. es panorama de toda una época, con nombres familiares como el de Benda, con el de tímidos precursores como Hiller, con el interés creciente por la forma popular de la canción apta para su lied. El apogeo de la ópera bufa está señalando hacia una época mucho más burguesa. Es una época que hoy, a través de la renovación del repertorio y, sobre todo, a través del disco, se conoce mucho mejor: en este aspecto, el redescubrimiento de la obra numerosísima, impresionante en su variedad cosmopolita de Telemann (v.) (señalada ya por Romain Rolland) hace de esa época algo más que presente, época puesta un poco á la sombra por los genios de Mozart y de Haydn.V. t.: BACH, JOHANN SEBASTIAN.FEDERICO SOPEÑA.
BIBL.: CARL DE Nys, Mozart et les fils de leanSebastian Bach, París 1958; V. GAIRINGER, Bach et sa famille, sept générations de génies créateurs, París 1955; art. sobre cada uno de los hijos en Die Musik in Geschichte und Gegenwart, 1949.
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