Auriñaciense HIST.
Categoria:
Historia
Se conoce con este nombre el primer periodo del Paleolítico superior (v.). El término fue introducido definitivamente por Cartailhac, basándose en la industria recogida, sin precisión exacta, en el yacimiento francés de Aurignac en 1870. Breuil (1905 a 1912), tras laboriosos estudios y comparaciones en distintos yacimientos franceses demostró que se trataba de una industria anterior al solutrense (v.), pudiendo definirse como un conjunto cultural presolutrense con un utillaje lítico muy especializado y una industria ósea que lo separa radicalmente del mundo musteriense (v.). Esta ruptura con el Paleolítico antiguo se atribuye a la aparición de una nueva raza de homo sapiens con unas ideas religiosas y artísticas desconocidas hasta este momento.Aurignac. Estación epónima de esta cultura, emplazada en los Pirineos franceses (Alto Garona). Se trata de una pequeña covacha excavada por Lartet en 1870. Su característica más destacada fue la aparición de objetos trabajados en hueso, marfil y asta de reno, asociada a una industria lítica que parecía especializada en el trabajo del hueso (hojas, raspadores, buriles...). En la plataforma de la entrada, junto con los restos de un hogar se recogieron huesos de mamíferos fríos: rinoceronte lanudo, oso de las cavernas, mamut, uro, ciervo y otras especies. Este conjunto, aunque no muy estudiado, fue básico para clasificar el a.Características de la industria auriñaciense. Desaparece el hacha de mano y surge una nueva técnica en el trabajo de la piedra: industria de hojas con numerosas variantes y retoques. Su filiación no es segura, aunque a partir del arhelense evolucionado y del levalloisiense final tenemos una industria leptolítica que parece estar muy próxima a estas formas a. Las hojas se desgajan de un núcleo más largo, por un golpe seco y hábil (percutor de piedra o de hueso), bien directamente o por la técnica del cincel, que consiste en interponer una punta de hueso entre el plano de percusión y el percutor. El retoque, más superado, da a los objetos la forma necesaria para su especialización. Todos los útiles, de menor tamaño que los anteriores, responden a un fin determinado. Las piezas más características son puntas con borde rebajado, lanceoladas o con muescas, hojas con truncadura oblicua (verdaderos cuchillos), raspadores carenados (en abanico, de frente tallado, etc.), buriles (entre ellos el de Noailles), laminillas con retoques abruptos, y otros instrumentos como perforadores, o de doble uso, combinando dos útiles en una sola pieza. En la industria ósea se emplea como materia prima el hueso, el marfil y las defensas de los animales, con preferencia del reno. El útil más característico es la punta de base hendida, aunque no faltan punzones, agujas e incluso los bastones de mando que siempre se atribuían al magdaleniense (v.).Complejo auriñacoperigordiense. H. Breuil diferenció tres facies en la evolución del a. y D. Peyrony hizo notar la dependencia entre el a. inferior y el superior de Breuil con la técnica del borde rebajado y el aislamiento del a. medio, llegando en 1933 a distinguir dos corrientes de civilización con técnicas diferentes que habrían evolucionado a la par: la perigordiense y la a., abarcando con la nueva nomenclatura el a. inferior y el superior y reservando el nombre de a. típico al a. medio de Breuil con técnica diferente que se prolongaría en un a. tardío distinto en su evolución al perigordiense. Breuil no admitió las teorías de Peyrony y continuó con su división tradicional. Ambas teorías tienen sus defensores y el término perigordiense ha traspasado las fronteras francesas. A. Cheynier (1960), ante la evidencia de muchos yacimientos, ha propuesto la sucesión chatelperroniense (perigordiense I y auriñaciense inferior), a. típico o clásico (a. medio) y gravetiense (perigordiense IV y V y a. superior).Perigordiense. Recibe su nombre de la región de Périgord (Dordoña) y se caracteriza por el predominio de industria lítica. El elemento esencial es la punta con borde rebajado emparentada en sus comienzos con el tipo del AbriAudi marcando la transición al musteriense, junto a las hojas de truncadura oblicua. La industria ósea que acompaña al material lítico es muy rudimentaria. Se divide de la siguiente forma: I, con puntas de Chátelperron (Allier), caracterizadas por el borde rebajado y el perfil arqueado; II y III, sincrónicos del a. típico: hojas con truncadura oblicua y puntas de Chátelperron evolucionadas; IV y V, puntas del tipo de La Gravette (Dordoña), resultado de la evolución de la anterior. Se trata de una punta cuidadosamente retocada por ambos lados, larga y afilada (gravetiense). Finalmente aparece el tipo de la Font Robert (Corréze) con pedicelo central, que anuncia la talla solutrense. En esta última fase hace su aparición el buril de Noailles (buril en ángulo con corte superior retocado).A. de Breuil: Inferior, con puntas de Chátelperron y puntas de hueso de base hendida y aplanada; medio, siguen las puntas de hueso con base losángica y hendida junto a tipos diversos de raspadores carenados; superior, puntas de hueso con base en bisel simple y puntas de La Gravette y la Font Robert. En general, la industria ósea es abundante.Restos humanos. Las tres razas que han vivido en Europa durante el Paleolítico superior hacen su aparición desde los comienzos del a.: raza de Grimaldi con áfinidades negroides que actualmente, siguiendo a Vallois, quedan casi descartadas, y se incluye dentro de los cromañones; la raza de CroMagnon (v.) y la raza de Chancelade (v. COMBECAPELA).Cronología. Según los análisis polínicos y del C14 efectuados en este nivel en ArcysurCure (Yonne), el a. abarca unos 15.000 años; sus comienzos corresponden, aproximadamente, al 35000 y sus finales se sitúan hace unos 20.000 años, es decir, se desarrollaría a partir del Würm.II, con un clima frío y seco.Habitat. Aunque no se abandone la vivienda al aire libre el hombre se refugia en los abrigos y en las cuevas, y también construye sus propias viviendas. En ArcysurCure se han localizado restos de chozas circulares con suelo empedrado y en Rusia meridional restos de chozas o cabañas muy alargadas, de planta paralelográmica con entrada lateral. Junto a ellas pozos cónicos para almacenar alimentos. Se han logrado identificar los hogares y los poyos cercanos al fuego; algunas viviendas tienen compartimientos con hogares propios. Se supone que las paredes serían de maderas y ramajes al igual que la techumbre.Vida material y espiritual. La vida, con la aparición de un utillaje más perfecto, sufrió una gran transformación. Son verdaderos maestros de la cinegética. Se supone que usaron el propulsor y el arco. Los adornos son abundantes: pendientes de hueso o marfil, cuentas calcáreas o de cuarzo, conchas perforadas de procedencia extraña al lugar del hallazgo, etc. Todo lo cual nos hace suponer la existencia de una economía menos sencilla que en periodos anteriores y una sociedad organizada y jerarquizada. Las ideas religiosas se complican, los enterramientos intencionados, junto con el ajuar del difunto, son numerosos. Se practicaban dentro de la misma vivienda, debajo del hogar. Los esqueletos de Grimaldi presentaban una posición violenta con las extremidades flexionadas, sujetas, originariamente, con fuertes ligaduras. Es frecuente el empleo del ocre y la costumbre de teñir los huesos en rojo. Y lo que es más sorprendente, el hombre a. cultiva el arte en todas sus manifestaciones: pintura, escultura, grabado. Son famosas las llamadas Venus, que nos hacen pensar en un posible culto a la fertilidad (v. VENUS PREHISTÓRICAS; RUPESTRE, ARTE).Extensión geográfica. Con el Paleolítico superior las culturas pierden su homogeneidad y sus manifestaciones son más locales, dando lugar a una serie de facies geográficas, a las que se les ha dado una terminología distinta a la empleada en Francia. El a. se extiende desde Europa occidental hasta el sur de Rusia, con un desarrollo muy particular. Actualmente son de extraordinario interés los yacimientos del Próximo Oriente, aunque Asia y África no están suficientemente estudiadas para tener una idea segura del desarrollo a. en estas regiones. Se cree que el origen de la cultura a. hay que buscarlo en el este de Europa o en el Asia Anterior, introducido en Europa por los hombres de CroMagnon que en Europa occidental convivirían con los neanderthales retrasados. La cuestión no está resuelta. Esta cultura debió de penetrar en España por ambos lados de los Pirineos, ocupando Cataluña, la región cantábrica hasta el NO y Portugal, llegando hasta la Meseta, desde donde pasarían al Levante español y a Andalucía donde se nos presenta un a. muy debilitado. En la región cantábrica son numerosos los yacimientos: Cueva del Castillo (v.), de Morín y de Hornos de la Peña entre otras; pero el mayor apogeo lo alcanza en la fase gravetiense: Bolinkoba (Vizcaya), Reclau Viver (Gerona), Parpalló (Valencia), Cueva de Ambrosio (Almería)... son buenas muestras de esta civilización en España.V. t.: PALEOLÍTICO.M. R. LUCAS PELLICER.
BIBL.: A. LEROIGOURGAN, Chátelperronien et Aurignacien dans le nordest de la France... Aurignac et l’Aurignacien, "Bulletin de la Soc. méridionale de spéléologie et de préhistoire", 59, 1963, 7584; H. BREUIL, La question aurignacienne. Étude critique de stratigraphie comparée, "Revue préhistorique", París 1907, 173219; D. PEYRONY, Les industries aurignaciennes dans le bassin de la Vézére, Aurignacien et Périgordien, "Bulletin de la Société Préhistorique Frangaise" 30, París 1933, 543559; F. BORDES, Nouvelles touilles á LaugerieHaute Est..., "L’Antropologie", 62, 1958, 401432 y 59, 1955, 138; F. JORDÁ CERDÁ, Gravetiense y Epigravetiense en la España Mediterránea, "Caesaraugusta", IV, Zaragoza 1954; M. ALMAGRO, Estado actual de la investigación perigordiense, Oviedo 1956.
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