Augsburgo, Paz de HIST.
Categoria:
Historia
Firmada en 1555, entre el emperador Carlos V (v.) y los príncipes y ciudades alemanas, pone fin a la guerra religiosa provocada por la doctrina de Lutero (v.). El luteranismo es reconocido legalmente, con lo que se reconoce de forma oficial la ruptura de la unidad religiosa de Occidente.Carlos V ha comprendido que Europa no es una entidad con unidad religiosa y social. Ha comprobado que es imposible extirpar la herejía luterana, pues para los alemanes ésta es una forma de independizarse del mundo latino. Es ésta una nueva religión que encuadra perfectamente con su. carácter particularista y en la cual ellos quieren encontrar la expresión de su auténtica manera de ser. La revolución alemana más que religiosa ha sido nacionalista. Antes de abdicar, Carlos V quiere poner fin a esa guerra que duraba ya más de 30 años, aunque sabe que sólo lo logrará consagrando el triunfo de las ciudades y príncipes rebeldes. Según la promesa hecha a los protestantes en el tratado de Passau (1552), de reunir la Dieta para tratar de solucionar el problema, la convoca en la ciudad de Augsburgo (febrero de 1555). Reunida ésta, Carlos entrega la presidencia a su hermano Fernando (V. FERNANDO 1 DE ALEMANIA). Los protestantes, tras las victorias conseguidas en el campo de batalla, se presentan dispuestos a exigir.Después de largas deliberaciones se concierta el texto de la paz de A., de un profuso abarrocamiento conceptual. En él se reconocerá el triunfo del luteranismo y la autonomía feudal de los príncipes alemanes. Las concesiones hechas. a los protestantes fueron las que a continuación se exponen:De tipo político. Se reconoce la situación de los evangelistas en el Imperio, que quedan con los mismos derechos que los católicos. A su veis, los protestantes tendrán el mismo número de representantes en la Cámara Imperial que los católicos. Todos los habitantes del Imperio tendrán libertad para vivir dentro de una religión u otra, dentro de la antigua fe o de la confesión augsburguesa, sin distinción de derechos políticos.
De tipo territorial. Se reconoce a los nobles la propiedad sobre los bienes y las tierras de que la Iglesia fue privada antes del tratado de Passau. El texto aclara que tales bienes no les pertenecen en derecho, pero la Iglesia los cede upara mejor conservación de una paz eterna". Se ve aquí cómo el deseo de la paz se impone sobre todo lo demás. En, lo sucesivo, cualquier miembro que abjurase del catolicismo perdería el derecho a los bienes o propiedades que tuviera de la Iglesia. Es la cláusula del reservatum eccleslasticum, en torno a la cual se originó una discusión que pudo hacer fracasar las negociaciones, lo que nos demuestra cuánto hubo de intereses y ambiciones materiales en toda la lucha religiosa.De tipo religioso. En este orden se conceden dos derechos: A) el ius reformandi, o derecho del príncipe a abrazar una u otra religión; y B) el principio cuius regio, elus religio, según el cuál los súbditos han de aceptar la religión de su señor, teniendo que emigrar caso de no hacerlo. No se podía forzar la voluntad de los súbditos para elegir religión, pero en la práctica esto no se respetó.La segunda de las clásulas es paradójica, pues a pesar de haberse hecho la revolución para defender la libertad del pueblo alemán frente a la imposición de una religión por el Emperador, se obliga ahora a los súbditos a abrazar la religión de sus señores. Los príncipes han triunfado en toda la línea y se han hecho dueños absolutos del poder, al reunir en sus manos las potestades eclesiástica y temporal. Desde ahora, el pueblo alemán se articulará en un sistema político que obliga religiosamente a aceptar la omnipotencia del príncipe en todos los terrenos. En las ciudades en las cuales se había introducido el protestantismo, se equipararon las dos religiones en todos los órdenes. En una última cláusula se pide que no vuelva a utilizarse la religión con fines temporales. Es ésta la única petición del Emperador derrotado: "La religión será considerada exclusivamente como medio y camino pacífico y caritativo para conseguir unas santas armonía y comprensión cristianas".A partir de ahora, Alemania al margen de la evolución política del resto de Europa, se gobernará por innumerables príncipes feudales, fragmentada su unidad que sólo recobrará siglos después. Había conseguido lo que quería: encontrar una manera de ser propia. Y Carlos, el defensor de un Imperio de misión universal, de una Europa unida bajo una unidad de la Iglesia, ha fracasado. La abdicación en Fernando I señala ya la ruptura del Imperio y la separación definitiva de Alemania de toda causa o misión occidental. La autoridad del Emperador se verá disminuida ante el crecimiento del poder de los príncipes. Alemania entrará en una época amarga: 350 soberanías salen reconocidas de Augsburgo. Pero lapaz, que cierra la primera etapa del movimiento religioso alemán, iniciado en 1521 en la Dieta de Worms, lleva en sí ya un principio de discordia por no haber contado con la existencia de las minorías. La envidia de los calvinistas (v. CALVINO Y CALVINISMO) pronto se hará sentir.
El 25 de septiembre de 1555 fue una mala fecha para la Iglesia. A ella se remonta a veces el origen de la libertad religiosa, que no fue tal, y para Occidente es el momento oficialmente conmemorativo de la muerte de una idea europea, compartida antes por muchas naciones, y de una sola religión universal uniéndolas a todas.V. t.: REFORMA; CONTRARREFORMA; PROTESTANTISMO.MA DEL MAR GARCÍA DEL OLMO.
BIBL.: J. LoRTz, Historia de las Reformas, 2 vol., Madrid 19631964; K. BRANDI, Gegenreformation und Religionskriege, Leipzig 1930; J. JANSEN, Allemagne et la Réforme, París 18871914; G. RITTER, Deutsche Geschichte in Zeitalter der Gegenreformation, Stuttgart 1908; W. HASENcLEVER, Die Politik der Schmakaldener, Berlín 1901.
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