Apulia (puglia) HIST.
Categoria:
Historia
II. HISTORIA. Región de Italia, centro de diversas y florecientes colonias griegas, A. no tuvo jamás unidad administrativa hasta que Roma creó una vasta red de caminos y la erigió en II regio de la división territorial augustea. La caída del Imperio y las guerras ostrogodas precipitaron a A. en la desolación, quedando a merced de la corrupción y arbitrariedad de los oficiales bizantinos. Con la invasión lombarda la situación se agravó. Después, arribaron de improviso los francos (802) y los sarracenos, los cuales, sin embargo, no llegaron a imponerse definitivamente al particularismo de los ciudadanos.Al principio del s. xu, las ciudades de A. se encaminaron hacia una autónoma organización civil y militar, en rebelión contra Bizancio. De tal situación se aprovecharon los normandos, que se presentaron en A. como liberadores del yugo bizantino. Después de la conquista de Sicilia (1128), Roger de Sicilia fue reconocido por el Papa como duque de A., y las ciudades libres debieron someterse a la centralización del Estado normando, siendo inútiles sus tentativas de rebelión. Bajo Guillermo II de Nápoles (1166-89) A. renació económicamente: se volvió a comerciar con los puertos de Oriente y a hacer intercambios con Venecia y Amalfi.’ Un periodo de señalado esplendor civil, artístico y económico fue para A. el del reinado de Federico II (1198-1250; v.): tranquilidad interna, férreo orden administrativo, expansión de las relaciones comerciales, florecimiento de las artes y de los centros universitarios. Fue sofocada, sin embargo, toda tentativa de autonomía ciudadana. Durante la crisis del paso del reinado de los suabos al de los angevinos (1266), las ciudades reanudaron sus veleidades autonomistas, reprimidas de inmediato por Carlos de Anjou, el cual, trasladando el centro político del reino a orillas del Tirreno, abandonó A. al monopolio comercial florentino y genovés, obteniendo incluso allí los venecianos grandes privilegios.A la muerte de Juana II de Nápoles (1435), A., dañada ya por la guerra entre Bracescos y Sforzas, sufrió las consecuencias de la lucha entre aragoneses y angevinos. Alfonso V de Aragón (v.) se sirvió de las ciudades de A. para combatir a los barones, los cuales, a su muerte, intentaron varias veces separarse del reino. A la llegada de Carlos VIII (1494), varias ciudades de A. cayeron en poder de los venecianos.Después de la paz de Blois (1504), su historia se identifica con la del reino de Nápoles (v.). Bajo el dominio español se agravó la presión fiscal; bloqueado el comercio, descuidados los puertos y caminos, A. se vio en seguida a merced de la avidez de unos cuantos desaforados especuladores, en continua alternativa de crisis de superproducción y de carestía. Un gran movimiento de renovación civil tuvo lugar en el s. xvIII; pero, durante la reacción, A. sé vio invadida (1799) por las bandas sanfedistas del card. Ruffo (v. CALABRIA II).El decenio francés marcó la abolición del feudalismo; pero, con la segunda restauración borbónica (1815), se agravó la crisis financiera y administrativa. La Carbonería (v. c~oxmuos) se difundió allí rápidamente y A. participó activamente en los movimientos de 1821. En 1848 estaba bastante extendida la "Joven Italia" de Mazzini y Musolino; pero la reacción ahogó el movimiento liberal y entonces se manifestó violentamente la discordia entre propietarios y campesinos.Después del plebiscito por la unidad (1860), A. formó parte del reino de Italia; sin embargo, al no repartirse las tierras de dominio público, reapareció el bandolerismo, mientras las masas agrarias y obreras se adherían a las organizaciones socialistas y anarquistas. A. vio, por tanto, florecer una fuerte corriente "radical obrera" y su historia hasta la I Guerra mundial fue esencialmente la del problema agrario. En 1865 fue abolido el régimen feudal en el Tavoliere y el pastoreo errante. Desde la misma fecha, sofocado el bandolerismo, se intensificó el movimiento colonizador, fueron transformados los cultivos y ensanchado el mercado, y creadas las necesarias infraestructuras (acueducto apullés, ferrocarriles, carreteras, instalaciones portuarias). V. t.: ITALIA IV, V; NÁPOLES, REINO DE.GIOVANNI STIFFONI.
BIBL.: Documenti e monografie per la storia di Terra di Bar¡, Bar¡ 1900 ss.; B. CRocE, Storia del Regno di Napoli, Bar¡ 1944; F. CARABELLEsE, La Puglia e il suo Comune nell’Alto Medioevo, Bar¡ 1905; íD, Il Comune pugliese durante la monarchia normanno-sveva, Bar¡ 1924; O. BALDAcci, Puglia, Turín 1962.
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