Agua III. Aguas Medicinales. Pueden Considerarse Como Tales aquellas Cuyo Componente en Sales, la Te
Categoria:
Medicina
Por lo que a su temperatura se refiere, y como describe Pinilla, se llaman acratotermas a las a. m. cuya temperatura es superior a 20° C, con una cantidad de minerales y de C02 inferior a 1 g. por 1.000 cc., y acratopegas a las que su temperatura es inferior a dicha cifra, junto a las restantes condiciones. Para su clasificación es necesario tener en cuenta el resultado del análisis químico y clínico a que habrán de someterse. Las a. m. son menos resistentes que las normales a la acción de los agentes físicos (temperatura, luz, presión, aire, cte.).Clasificación. Se han hecho clasificaciones ateniéndose a múltiples factores y componentes, y así pueden clasificarse según la materia orgánica presente en ellas, según su isotonía con respecto al suero fisiológico, según la presencia y características de sus iones, ácidos o gases. Para el estudio de las a. m. es necesario conocer su historia, en la que se detallen cuantos datos sea posible respecto a su topografía, geología, pluviometría, etc., y su análisis químico completo, en el que tras una toma de muestras lo más ideal posible, se investiguen las características del manantial, su posible radiactividad, sus iones, sus gases, su resistencia a la corriente eléctrica, su punto de congelación, ebullición, densidad, componentes minerales, residuo sólido, sus ácidos, sales, gérmenes y bacterias contenidos en ellas. De los componentes químicos y gaseosos dependerá el efecto fisioterápico de las a. m.Las a. m. se clasifican en:1. Aguas bicarbonatadas. Aquellas en las que el anión C03H representa la mineralización, asociada o no a otros cationes. Se pueden utilizar en clínica en forma de baños o por ingesta.
a) Aguas carbónicas o aciduladas simples. Contienen abundante ácido carbónico y su temperatura no pasa de 22° C. Tienen sabor ácido agradable, e influencia estimulante gastrointestinal con marcada acción diurética y ligeramente excitadora del sistema nervioso central, provocando un aumento en la alcalinidad de la sangre. A grandes dosis pueden provocar hipertensión. Uno de los más importantes manantiales es el de Schwalbach. A la temperatura de 28300 C los baños de estas aguas producen una primera impresión de baño frío, seguido de otra como de estímulo caliente con sus efectos tonificantes del sistema nervioso central, e hiperémicos sobre la piel y ligero descenso de la tensión arterial. La atonía gástrica, hipoclorhidria, ciertas neurosis, diabetes y algunas enfermedades cardiovasculares están entre las indicaciones clínicas más importantes. Los baños isotérmicos son beneficiosos, a 35° C, en la hipertrofia cardiaca e hipertensión. En España son importantes los manantiales de Hervideros de Fuensanta (Ciudad Real), Marmolejo y Puertollano,b) Aguas bicarbonatado cálcicas acídulas. Son manantiales importantes los de Sangemini (Italia), Soportilla (Álava), Porvenir de Miranda (Burgos), etc., y se caracterizan por contener sustancias fijas superiores al 1 g°/00, que es en lo que se diferencian de las anteriores. Es el bicarbonato de Ca su principal sustancia activa. Son las principales aguas de mesa y se toleran a grandes dosis. Con ellas se aumenta la secreción gástrica, tienen poder astringente, diurético y acidificante de la orina; también resultan sedantes del sistema nervioso y favorecen la coagulabilidad de la sangre. Sus indicaciones terapéuticas están en la hipoclorhidria, ,litiasis, diátesis hemorrágicas, etcétera.
Aguas bicarbonatado sódicas o alcalinas. En ellas el bicarbonato sódico alcanza una concentración de hasta un 89 g.°/O,. También contienen ácido carbónico y suelen ser termales. En España son famosas las de Marmolejo y Mondariz, así como las de Sordara (Cerdeña), Monteverdi (Grossetto), etc. A dosis altas y repetidas se puede provocar alcalosis, mientras que a pequeñas dosis las aguas alcalinas (Vichy, Vals, etc.) influyen favorablemente sobre la nutrición, estando indicadas en la hiperclorhidria, ciertas hepatopatías, litiasis, ciertas enfermedades infecciosas, diabetes, etc., debiéndose tomar preferentemente alejadas de las comidas.e) Aguas bicarbonatado sódicas y bicarbonatado cálcicas (alcalinotérreas). Parecidas a las anteriores pero aceptadas más universalmente. Son famosas las de Mondariz, Vichy, Marmolejo, Cabreiroá, San Pellegrino, etc.d) Aguas bicarbonatado sulfatado sódicas, cálcicas omagnésicas (alcalinas mixtas). Su principal acción es laxante y colagoga, es decir, favorecedora de la eliminación biliar. Cestona, Carabaña, Loeches, Chianciano, etc., son manantiales importantes.
2. Aguas cloruradas simples y mixtas. Ricas en cloruro sódico, asociado o no a otras sales. Pueden ser cloruradosódicas simples (La Garriga, Montecatini), clorurado, sulfatado o bicarbonatado alcalinotérreas (San Vicente de Chátillon), clorurado bicarbonatadocálcicas, magnésicas y salsoyódicas fuertes, aguas marinas, pudiéndose utilizar por ingestión o en forma de baños, con multitud de indicaciones en dermopatías, gastropatías, artropatías, etc.3. Aguas sul f úreas. Contienen ácido sulfhídrico, sulfuros e hiposulfitos. Ciertas dermopatías, inflamaciones de mucosas, reumatismos, afecciones genitourinarias, etc., se benefician con ellas.4. Aguas sulfatadas, sulfatado sódico magnésicas muy purgantes.5. Aguas ferruginosas acídulas y arsenicales ferruginosas. Por su contenido en hierro y arsénico son útiles en anemias, astenias, etc.6. Aguas oligometálicas. Por su escaso contenido en minerales su principal acción es la diurética (Caldas de Oviedo, La Garrigá, etc.).Balnearios recomendables según las distintas afecciones: respiratorias (Liérganes, Archena, Montemayor, Alhama de Aragón); digestivas (festona, Lanjarón); articulares (Montemayor, Caldas de Cuntis y Besaya); vesiculares (festona, Guitiriz); urinarias (Verín, Mondariz, Cabreiroá); genital femeninas (Archena, Molinell); psíquicas (La Toja, Ledesma); cardiovasculares (Ledesma, Fuencaliente); insuficiencia adrenal (La Toja, Fontibre); obesidad (festona, Karlsbad).J. VICENTE MARTÍN.
BIBL.: P. MARFORI, Crenoterapia. Terapéutica Física, I, Barcelona 1928, 467524; G. ISSOFLIO, frenología, Barcelona 1928, 409465; PINALI, Terapéutica crenoinhalatoria, Barcelona 1928, 525534; B. L. VELÁZQUEZ, Formulario, 10 ed. Madrid 1955; J. DE SAN ROMÁN, Hidrología Médica, Barcelona 1945.
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