Agricultura II. Economía. ECON.
Categoria:
Economía
La a. es el sector de la economía denominado primario por cuanto fue la actividad sistemática desarrollada inicialmente por el ser humano para hacer frente a sus necesidades con recursos limitados. Su posición primigenia en el curso histórico de los tiempos está perfectamente justificada dentro del cuadro típico de motivaciones humanas, ya que el hombre, después de la obtención del abrigo natural que le preservase del frío y de la práctica de la caza (v.) y la pesca (v.) para alimentarse rudimentariamente, tuvo que volcar su atención sobre los recursos que le ofrecía la tierra para conseguir un sustento duradero que cubriese sus necesidades más inmediatas. Sólo cuando éstas se vieron satisfechas de una forma más o menos racionalizada, el ser humano, en el transcurso de las diferentes etapas de su largo proceso de civilización, concretó su esfuerzo en la organización compleja de la industria (v.) y los servicios (v.), los otros dos grandes sectores de la economía.1. Características económicas. La a., como parte integrante del quehacer de las diferentes colectividades, posee unas características económicas bien definidas: 1) La explotación de la tierra presenta, como ninguna otra, un elevado grado de limitaciones extrínsecas, dado por las condiciones climáticas, la naturaleza del suelo, los factores pluviométricos, etc., que, sin duda, ocupan una parte notablemente importante en las específicas trayectorias de su desarrollo. 2) A pesar de todo ello, las constantes conquistas del hombre en el terreno técnico, en el organizativo y en el del profundo conocimiento de la naturaleza, sus causas y sus efectos, han conseguido reducir los márgenes limitativos de la a. y aumentar las posibilidades de abastecimiento de la colectividad, cuando no modificar las circunstancias inherentes que rodeaban negativamente al sector primario de la economía. El progreso continuo en este terreno ha tomado la siguiente dirección a partir de la II Guerra mundial, expresada en números índices de producción agrícola:económicas un enorme potencial humano constitutivo de las fuerzas laborales de la industria y el comercio. Este proceso ha caracterizado el trasfondo de gran parte de la Edad Moderna y Contemporánea, cuando como consecuencia de los mejores rendimientos físicos de los cultivos y el nacimiento de las ciudades y urbes industriales, la presión demográfica campesina desbordaba las condiciones óptimas del medio ambiente agrícola. 4) Sin embargo, la mejor disposición relativa de la industria a incrementos espectaculares de productividad, los procesos industriales de fabricación, oferta y demanda más flexibles, el mayor atractivo social de la vida urbana, las más elevadas concentraciones financieras y de poder político que se producen en torno a factorías y fábricas y otras múltiples causas, motivan que la a. como actividad económica específica se encuentre en la mayor parte de los países del mundo en una situación relativa de inferioridad respecto a otros sectores. Así para ciertos países y en números índices:
3) La a., que en las primeras edades de la civilización humana contuvo prácticamente toda la población activa existente, ha ido trasvasando a las restantes actividades
2. Agricultura y trabajo. La intervención de la población agrícola en los procesos económicos globales es muy diversa y pone de manifiesto los diferentes estados de desarrollo por los que atraviesan las colectividades nacionales o el grado de especialización sectorial de cada país. Habiéndose elegido estratégicamente los máximos y mínimos de población relativa agrícola en cada continente, el panorama mundial reciente a este respecto es como sigue, en millones de personas:
Como puede observarse, existe una correlación cierta, dentro de cada grupo, entre los menores porcentajes de población agrícola relativa y los niveles altos de desarrollo. El grado de trasvase de los núcleos campesinos a otros sectores productivos nacionales, distintos a la a., puede observarse en la última evolución en el tiempo de tales porcentajes para España e Iberoamérica:
La estructura económica, como se ve, está todavía fundamentalmente constituida por el sector agrícola en Honduras, Bolivia, Guatemala, Nicaragua, El Salvador, República Dominicana y Ecuador, en lo que se refiere a Iberoamérica. Por grandes grupas, África (75°,b), Asia (65%) y América Central (52%) tienen una intervención principalísima de la a. en sus actividades económicas totales.
3. Agricultura e industria. Los esfuerzos que la mayor parte de los países del mundo hacen para desarrollar las actividades del sector secundario de la economía (industrias en general), desembocan en numerosos programas de transformación fabril de las materias primas agrícolas, sustituyendo sus exportaciones tradicionales de productos estrictamente naturales por elaboraciones industriales de los mismos, con diversos grados de tecnificación. Ello procura a los países esencialmente agrícolas una mayor dotación de valor añadido, y, por tanto, una superior aportación de los factores trabajo y capital al producto nacional (v.) bruto, una utilización más completa de los recursos naturales y una base más amplia de creación de economías externas, además de elevar sus ingresos en divisas. Es aleccionador a este respecto la variación del valor de las exportaciones de los países no desarrollados de determinados productos agrícolas en la década 195363, en valores índices, tomando como 100 el correspondiente a 1953:Sin embargo, la rápida evolución del sector industrial en las diversas economías a un ritmo mucho más elevado que el de la a., contribuye a ampliar las diferencias de desarrollo entre los sectores económicos. Así, p. ej., y en general, las industrias que utilizan materias primas agrícolas contribuyen de forma decreciente a la formación del valor total agregado en la industria manufacturera mundial:
El cuadro indica que, a pesar de los mayores ingresos por ventas de semillas para aceite en estado natural y trozos de madera y fibras duras, han existido espectaculares aumentos de exportaciones de productos elaborados de cacao, manufacturas de algodón, yute, sisal, abacá, etc., de caucho y de maderas transformadas en forma de paneles y pasta de papel. Todo ello da muestras del propósito cada vez más acendrado de las distintas políticas económicas por conectar su propia a. con los crecientes procesos de industrialización.
Por otra parte, la a. utiliza elementos industriales en diferente proporción de acuerdo con el desarrollo concreto de cada país, cumpliéndose que, en general, esa conexión es mayor en las naciones de más elevado nivel de proceso. Tal se demuestra por las cifras que siguen, para determinados países a principios de la década actual:4. Agricultura y tierra. El grado de aprovechamiento integral de das tierras en las diferentes latitudes es muy diverso como consecuencia de las variadas condiciones geográficas (orografía, régimen fluvial, etc.), del distinto grado de fertilidad natural del suelo, del enfoque múltiple de las correspondientes políticas económicas, de la mayor o menor importancia que la estructura económica y social de cada país otorga a las actividades agrarias, y de otros factores de difícil sintetización. Para los grandes grupos geográficos, la utilización relativa de las tierras es como sigue, en millones de Ha.:
Muchos países se encuentran en zonas de escasa pluviosidad o de condiciones atmosféricas desfavorables, lo cual influye de manera decisiva en las posibilidades agrícolas nacionales. Con el propósito de superar estos graves inconvenientes de carácter natural, el esfuerzo humano ha utilizado y utiliza las modernas técnicas de irrigación. Las tierras de regadíos ocupan en España más de 2 millones de Ha.; en Bulgaria existe un millón de Ha. irrigadas y en Grecia más de medio millón. En URSS las notables ventajas de estos sistemas alcanzan a 10 millones de Ha., y más de 11 en Estados Unidos. Asia es un continente donde los regadíos ocupan una superficie muy notable. En India 26 millones; en Irak 4; en Japón 3; 2 en Thailandia, y más de 1 millón en Corea, Turquía y Filipinas. A principios de la década 60, China contaba con 74 millones de Ha. irrigadas, Pakistán 10, Indonesia 5 é Irán 4. Igualmente importantes son las obras de
Además de las tierras estrictamente de cultivo, el sector primario de la economía también explota las riquezas forestales y las que proceden de los pastizales, de acuerdo con el cuadro que sigue, en porcentajes de la superficie:
regadío en la RAU (cerca de 3 millones de Ha.) y Australia (1 millón). En Iberoamérica, son destacadas las inversiones realizadas con este fin en México, Argentina, Chile y Perú.5. Agricultura y política agraria. Los procesos planificadores con los que los Gobiernos de los distintos países intentan propulsar sus respectivas economías, contienen, en parte más o menos importante, medidas de fomento e inversión de la a. teniendo en cuenta el carácter estratégico que ésta puede tener en el desarrollo de las posibilidades económicas de cada país.He aquí algunas de estas políticas:La evolución crecientemente favorable del sector industrial en todos los países en general e incluso el distinto signo que las a. nacionales daban a su porvenir, abonó el terreno de los procesos de asociación con el propósito de estimular o defender al sector primario de la economía bien específicamente o bien dentro de programas de acción económica colectiva de naturaleza integral. En mayo de 1927 la Sociedad de Naciones acoge a las políticas de propulsión de la a. en los organismos económicos de carácter mundial. En la reunión de Quebec de 1945 la FAO (Food and Agriculture Organization) considera las cuestiones agrarias como el objetivo de su futura actividad. Semejantes propósitos formaban parte del cuadro de actuaciones de la FIPA (Federation Intemational des Producteurs Agricoles), bajo cuyos auspicios franceses y alemanes firmaron, el 7 jun. 1950, en Saltjobaden (Estocolmo), una declaración en la que se preconizaba la creación de un mercado común agrícola entre ambas naciones. Casi al mismo tiempo, el Consejo de Europa, recogiendo ciertas proposiciones de la OECE (hoy OCDE, Organización Europea para la Cooperación y Desarrollo Económico), recomendó la preparación de una conferencia para tratar el asunto de la instauración de unas organizaciones europeas especializadas en la a.
Con el informe favorable de numerosos países, del 25 al 28 mar. 1952 se reunieron, con el interés de discutir las posibilidades de una formalización mercadológica de los productos agrícolas europeos, los representantes de los miembros integrantes de la OECE excepto Islandia más España. El 14 en. 1955 se creó el Comité Interministerial de la Agricultura y la Alimentación en la escalada general por un esfuerzo cooperativo en este campo. Todos estos intentos desembocaron en la conocida formación de la CEE (Comunidad Económica Europea), que mediante los art. 38 a 47 del tít. II del Tratado de Roma, definía una política agrícola común. Con finesmenos ambiciosos apareció también en Europa la EFTA (Asociación Europea de Libre Comercio). Por otra parte, la extraordinaria importancia que la actividad agraria tiene en los países iberoamericanos, en sus dos vertientes de consumo interno y conformación de la balanza de pagos (v.), ha impelido la proliferación de organismos e instituciones de variada índole, conectadas de alguna forma con la problemática de la a. En este orden de ideas, en España existe el Instituto de Estudios Políticos para América Latina (IEPAL); en Estados Unidos, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID), la Organización de Estados Americanos (OEA); en Brasil, el Comité Interamericano de Desarrollo Agrícola (CIDA); en Colombia, el Centro Interamericano de Reforma Agraria (LIRA), el Instituto Latino Americano de Mercados Agrícolas (ILMA); en Costa Rica, el Instituto Latino Americano de Ciencias Agrícolas (ILCA); en Chile, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL); en Perú, el Centro de Capacitación de Reforma Agraria. Todos ellos, entre otros, además del tratamiento concreto que la a. puede tener en mecanismos iberoamericanos de integración y cooperación como la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) y el Mercado Común Centroamericano (MOCA).
6. Agricultura y comercio internacional. La intervención de la a. en el comercio internacional (v. COMERCIO II) ha sido progresiva, en una visión global de las transacciones agrarias, desde el final de la II Guerra mundial hasta nuestros días, a excepción de un ligero decremento que se observó en 1958 y 1959. En este sentido, las políticas de comercio exterior de las principales potencias, en una proyección liberal o proteccionista, influyen notoriamente sobre la evolución general del comercio de los productos agropecuarios. Las conquistas liberalizadoras llevadas a cabo por diferentes organismos (OCDE, FMI, etc.), en todos los terrenos, han beneficiado indudablemente la extensión de las operaciones internacionales y, en el caso concreto de la a., han facilitado, en mayor o menor grado, las ventas de productos naturales de los países insuficientemente desarrollados, que son aquellos cuyas economías dependen más agudamente de la evolución del comercio internacional agrario. En números índices, la dirección que ha tomado en los últimos años el valor de las exportaciones mundiales agropecuarias ha sido ésta:A. MAURIN FLORES
BIBL.: B. OURY, L’agriculture au seuil du Marché Commun, París 1959; D. G. BARTER, Agricultural planníng course, Roma 1964; P. FROMONT, Economía agrícola, Madrid 1961; J. M. MÉNDEZ, Agricultura y desarrollo económico, Madrid 1963; U. N. EcoNOMIC COMMISSION FOR AFRIcA, Report of the ECA mission on economic cooperation in Central Africa, Addis Abeba 1966; UNITED NATIONS, ECAFE, Economic surcey of Asia and the Far East, Bangkok 1965; F. HERRERA, El desarrollo de América latina y su financiamiento, Madrid 1967; J. F. KARcz, Sotiet and east european agriculture, Los ángeles 1967.Revistas: "Land Economcs", Wisconsin; "México Agrícola", México; "A.I.A.", Montevideo; "Rev. de Investigaciones AgrícolaSD, Buenos Aires; "Bol. de Agricultura", Belo Horizonte; aRev. Nacional de Agricultura", Bogotá; "Agricultura y Ganadería", Santiago de Chile; "Rev. de Estudios Agrosociales", Madrid; OCDE, "Documentation dans 1’agriculture et 1’alimentation", París; FAO, "Ceres", Roma; JUNTA NACIONAL DE PLANEAMIENTO, "Planeamiento", La Paz; aRev. de Agricultura", San José de Costa Rica; CCAM, aRev. de Comercio de Centros Agrícolas de Manabí", Ecuador; MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERÍA, "Agricultura en El Salvador", San Salvador; "Almanaque agropecuario del Perú", Lima; "Rev. de Agricultura de Puerto Rico", San Juan de Puerto Rico.
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