Agnosia MEDICINA
Categoria:
Medicina
Término que se emplea para designar las alteraciones psicosensoriales que entrañan la incapacidad de reconocer los objetos por sus cualidades sensoriales, a pesar de que no existe alteración alguna en las funciones elementales de los sentidos, pero sí en las zonas corticales de proyección (zonas parasensoriales); estas zonas cerebrales actúan en la diferenciación de las sensaciones elementales, pero con perturbación del proceso perceptivo.En los cuadros de a. es preciso distinguir dos órdenes de hechos; en algunos casos existe pérdida de las diferenciaciones de intensidad y extensión de las sensaciones, mientras que la sensación elemental está perfectamente conservada. Se trata entonces de a. perceptiva propiamente dicha. En otros casos hay integridad y extensión, pero el sujeto ha perdido la posibilidad de reconocimiento del objeto. Aunque sea capaz de precisar todos los caracteres del mismo, es incapaz de indicar inmediatamente su naturaleza. Ha perdido la "pregnancia simbólica" que caracteriza a la percepción normal, y no puede llegar al conocimiento del objeto más que por un método discursivo, fundado en la interpretación de los signos. Se trata de una asimbolia. Los centros que corresponden a las a. propiamente dichas, estrechamente ligados a las áreas de proyección, son unilaterales; los que corresponden a las asimbolias son bilaterales, pero el hemisferio dominante ejerce una función esencial.Tanto las a. como las afasias (v.) y apraxias (incapacidad de realizar determinados actos a pesar del estado normal de los músculos que deben realizarlos), pertenecen de la misma forma al campo de la Neurología y al de la Psicopatología. Suelen aparecer en enfermedades cerebrales orgánicas focales y también en las difusas. Dentro del grupo de las a. se encuentran formas muy variadas, según sean las lesiones en las distintas funciones sensoriales.Agnosia visual. Se localiza generalmente en un aspecto de la percepción visual, estando los déficit asociados según modalidades que varían de unos a otros. Se pueden distinguir la a. de los objetos, de formas, de colores y la del espacio. En la a. de los objetos y las formas, el enfermo es incapaz de nombrar correctamente el objeto o la forma que se le presente. Entre la a. de las formas hay que considerar también la a. para la escritura manuscrita o impresa (alexia). En la a. de los colores, el color es bien reconocido cuando está aislado, pero el enfermo aprecia mal los matices. En la a. espacial, que se presenta en diversas formas, la pérdida de la percepción de la organización espacial puede contribuir al mal reconocimiento de los objetos.Las lesiones responsables de las a. visuales casi siempre son bilaterales, y afectan las áreas occipitales 18 y 19, contiguas al área 17, donde se proyectan las áreas visuales.Agnosia táctil. El paciente capta bien las sensaciones elementales relativas al tacto (contacto, presión, temperatura, etc.), pero no las elabora o configura hasta llegar a formar un concepto de lo percibido. El sujeto con a. táctil no acierta á reconocer lo que se traza en su piel cuando en ella dibujamos letras, cifras, o figuras geométricas más o menos sencillas. En este tipo de a. la lesión radica principalmente en el tercio medio de la circunvolución parietal ascendente y zonas vecinas de las parietales horizontales.Agnosia auditiva. Conocida generalmente con el nombre de sordera psíquica, aparece en su forma completa como una incapacidad de identificar los ruidos. Las sorderas auditivas especializadas para la música son mucho más excepcionales. En la sordera verbal, es decir, en las a. para el lenguaje hablado, el enfermo oye lo que se habla, pero no comprende lo que se le dice. Al igual que la ceguera verbal, la sordera verbal generalmente va imbricada con la afasia (v.). La a. auditiva está ligada a una lesión del área acústica secundaria, situada delante del área de proyección auditiva (campos 41 y 42 de Brodmann).El diagnóstico de a. en muchas ocasiones resulta difícil de establecer. En general, para la exploración sensitiva y sensorial del agnóstico no sirven las pruebas corrientes.L. IGLESIAS RODRÍGUEZ.
BIBL.: B. ALPERS, Neurología clínica, México 1952; CuxscawA;NKRAMER, Tratado de las enfermedades del sistema nervioso, Barcelona 1932; K. GOLDSTEIN, Trastornos del lenguaje, Barcelona 1950; A. PEDRO Pom, Patología y Clínica Afédicas, IV, Barcelona 1952.
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