Afganistán (doulat I Pádsháhi Ye Afgánistán) I. Geografía. GEOG.
Categoria:
Geografía
Estado del suroeste asiático situado entre los 29 y 38° N, y los 6175° E, que limita con Rusia, China, Pakistán e Irán, y tiene una extensión de 649.969 kilómetros cuadrados.Es un país que se caracteriza por la gran variedad y contrastes de sus tierras, hombres y modos de vida. Variedad en primer lugar en sus paisajes, que abarcan desde las altas cadenas montañosas bien regadas, con nieves perpetuas y áreas forestales, hasta los piedemontes y llanuras de clima y vegetación esteparia o plenamente desértica, sin olvidar los fértiles y abrigados valles fluviales. Variedad también en la población, cuya cifra total de 15.910.000 hab. (1966) agrupa pueblos de origen y características muy diversas (pathanos, tayiks, hazaras, kaffires, uzbekos, árabes, hindúes), y en su distribución, que presenta áreas muy pobladas (valles fluviales y núcleos urbanos con densidades hasta de 100 hab/Kmz) frente a auténticos desiertos demográficos con menos de 7 hab/Km2. Y, finalmente, variedad y contrastes en lo referente a los modos de vida. De la situación tradicional apoyada en una agricultura extensiva reducida a los oasis (cereal, arroz, frutales y leguminosas), y en una ganadería ovina nómada como únicas bases de su economía, el país ha pasado a la planificación agrícola centrada en el desarrollo intenso de los riegos y en la modernización de la explotación ganadera en granjas experimentales (alimentación, razas, productos derivados).Junto al artesanado tradicional crece la industria moderna (azucarera, metalúrgica, textil, alimenticia, de cementos), a la vez que se ponen en explotación nuevos recursos económicos (minería, energía hidroeléctrica), o bien se vigorizan otros ya existentes (comercio exportador de productos agrícolas y pieles de karakul). Sin embargo, este proceso de desarrollo económico no se apoya en fuerzas interiores del país, ya que carece de riquezas nacionales preexistentes y de técnicos propios; esta circunstancia hace de A. un país que depende en gran manera de otros más desarrollados, especialmente en dos aspectos: el técnico (hombres y sistemas económicos), y el financiero (préstamos e inversiones extranjeras). Ejemplos representativos de estas influencias exteriores son, por una parte, el choque de intereses entre las grandes potencias, actualmente encarnado en una fuerte tensión USAURSS, y por otra, la ayuda recibida por parte de organismos internacionales (FAO, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial) a través de la ONU a la que A. pertenece desde 1946.1. Medio físico. Entre los grandes conjuntos geomorfológicos del continente asiático, A. se halla englobado en el que comprende las cordilleras y mesetas del Asia central y occidental. Unas y otras se suceden alternativamente de S a N, a partir de una línea sinuosa imaginaria cuyo trazado bordearía el golfo Pérsico y la vertiente meridional de la cordillera del Himalaya; A. se encuentra en el sector occidental de este conjunto, que se desarrolla al O de la meseta de Pamir y abarca hasta Asia Menor.Desde el punto de vista del relieve, A. forma parte de las tierras altas de la meseta irania, que enlazan las cadenas caucásicas y armenias con el arco montañoso del Himalaya, y está constituido por tres unidades geomorfológicas: 1) Un núcleo montañoso ocupa el centro y este del país alineando las cadenas de Paropamiso, BandiTurkestán, JoiBabar e Hindu Kush (v.), y enlaza con el Pamir, a través del corredor Wajan en la extremidad NE del país. Es una zona de intenso plegamiento surgida en la Era Terciaria, al ser comprimidos los grandes espesores de sedimentos depositados en el geosinclinal de Thethys; el abrupto relieve, resultado del modelado climático y la actividad sísmica, se traduce en recortadas agujas, laderas profundamente abarrancadas y un conjunto de típicas formas de relieve esculpidas por la acción glaciar cuaternaria. 2) Este núcleo de altas cumbres, cuya altitud oscila entre 3.200 y 7.800 m., está bordeado por una extensa zona de colinas, piedemontes y llanuras que se extienden a modo de orla hasta las fronteras de A. con excepción del sector nordeste. Estas tierras, de altitud inferior a 3.000 m., forman alineaciones montañosas de poca elevación pero de morfología muy compleja caracterizadas por un relieve de plegamiento, esculpido en un roquedo mesozoico (arcillas, margas, gravas), muy deformado y disecado; ocupando las zonas marginales, se extienden llanuras desérticas formadas por materiales cuaternarios todavía no consolidados, en las que domina un paisaje de dunas y marismas pantanosas (desiertos de Registán, Sistán y DashtiMargo al S, y de Bactria al N). 3) La tercera unidad geomorfológica está constituida por los valles fluviales, de poca amplitud en su curso alto, pero que con sus suelos fértiles de tipo aluvial son las zonas más ricas y pobladas del país. Desde las altas cimas del Hindu Kush descienden muy encajados hacia las llanuras del N (red hidrográfica del Amu Darya) y del S (valles del Helmand y Argandab); a partir de su curso medio tienen un lecho más amplio, excavado a raíz de las crecidas estacionales, mientras que sus vertientes son escarpadas y muy abarrancadas por arroyos secos casi todo el año.En cuanto al clima no existen condiciones uniformes. Se da una gran variedad de tipos climáticos, desde el subártico y alpino, en las altas cumbres del nordeste, hasta el puramente desértico en las cuencas del sur. La zona centrooriental posee un clima de alta montaña de inviernos muy prolongados; las precipitaciones, que se ven ampliamente favorecidas por la altura y son las más elevadas de todo el país, oscilan entre 1.200 y 2.000 mm. anuales, además, a partir de los 3.000 m. de altitud, la nieve permanece en el suelo durante 10 meses al año, siendo estas altas cumbres un castillo de aguas que origina y alimenta toda la red hidrográfica. Las tierras de altitud media tienen un verano más prolongado y reciben anualmente de 300 a 1.000 mm. de lluvia, con máximos invernales (de octubre a abril). Algunos de sus valles más abrigados poseen condiciones climáticas subtropicales de montaña, con veranos cálidos (Kabul, a 1.800 m. de altura, tiene temperaturas medias de 00 en enero y 25° en julio). Al N del Hindu Kush, el valle del Amu Darya tiene un clima de tipo continental, fuertemente influido por el anticiclón asiático durante sus inviernos, que son muy fríos, con vientos helados de componente N, mientras que en verano se alcanzan temperaturas de hasta 40°; las precipitaciones son estivales, alcanzando de 200 a 600 mm. al año. El resto del país, es decir, las vertientes occidental y meridional del Hindu Kush además de las llanuras periféricas, es un desierto cálido cuyo clima pertenece al tipo iranio (medias en julio de 30 y 31° en Herat y Kandahar, respectivamente); la fuerte aridez general (humedad relativa del 68% en enero y de 40 a 25% en julio) resulta de la intensa evaporación y de las escasas precipitaciones invernales que no sobrepasan los 200 mm. anuales (200 mm. en Herat y 192 mm. en Kandahar), aunque a veces se registran influencias del monzón estival y en Kandahar se han conocido en julio hasta tres semanas de lluvia. Sobre estos desiertos soplan, de junio a septiembre, vientos del N y NO de tipo fohen, cálidos y desecantes, conocidos en el valle del Helmand y cuenca de Seistán con el nombre de "vientos de los 120 días".La red hidrográfica, originada en su totalidad en el Hindu Kush, está integrada por dos tipos de ríos: los que desembocan, aunque sea indirectamente, en un mar o lago, y los que tienen un carácter endorreico desaguando en pantanos y marismas (v. Ríos). Al primer grupo pertenece el Amu Darya u Oxus (llamado también AbiPanjeh en su curso alto), que nacido en los glaciares de Pamir a 4.300 m. de altura, corre hacia el O formando a lo largo de 1.126 Km. la frontera septentrional de A.; recibe a sus afluentes Koksa y Kunduz, y después se interna en territorio soviético hasta desaguar en el mar de Aral. Más hacia el S, y en dirección contraria, discurre el río Kabul, que desde su nacimiento en el Paso Unai hasta su incorporación al Indo, más allá de la frontera con Pakistán, fertiliza un amplio valle en el que se encuentra la capital del país e importantes áreas agrícolas (Sarikar, Jalalabad, Logar), engrosando su caudal por los afluentes Logar, Panyshir, Surjab y Kunar.En llanuras pantanosas, en territorio ruso, desembocan el río Murgab, que corre hacia el O, el norte de los montes Paropamiso, y el Hari Rud, que con esta misma dirección discurre entre la cadena anterior y la de lo¡Baba, inflexionándose más tarde hacia el N aguas abajo de la ciudad de Herat para perderse por fin en el oasis de Tejend. Desagüe endorreico tienen también, aunque esta vez en la frontera con Irán, los principales ríos nacidos en la vertiente meridional del Hindu Kush. El Helmand, con más de 1.000 Km. de recorrido NESO hasta los pantanos de HamuniPuzak en la cuenca de Seistán, es el mayor río existente entre el Tigris y el Indo; su abundante caudal, engrosado con las aportaciones de sus afluentes Tarnak y Argandab, ha permitido la construcción de presas y embalses para la producción de energía hidroeléctrica y la puesta en marcha de un vasto plan de riegos (presas de Kayakai y Diversion).También existen algunos lagos de importancia. En el extremo más septentrional del corredor Wajan, nombre con que se designa el sector del Hindu Kush que enlaza con los montes Karakorum y Kuenlun, se halla el lago Victoria, a 4.195 m. de altitud; en la zona montañosa central, entre las ciudades de Kabul y QalatiGilzai, se encuentran los de DashtiNawar y AbiIstada, salados y amargos. Más importante es el conjunto de marismas situadas en el SO, entre las que destaca el lago Hamun, con una profundidad de 90 cm. a 1,25 m.; es una zona de cañaverales con juncos de hasta 3,5 m. de altura y abundante fauna de peces y patos. Los caracteres climáticos anteriormente expuestos, en especial los pluviométricos, incluyen al país en la llamada "diagonal árida", que dibuja en Asia una franja de desiertos extendida desde el mar Rojo hasta Pekín.La vegetación está casi totalmente ausente de las montañas de altitud media, apareciendo espgrádicamente en forma de manchones esteparios compuestos de matorral muy poco desarrollado. Las llanuras son verdaderos desiertos en los que crecen únicamente espinos xerófilos, mientras que las zonas pantanosas están cubiertas de juncos y tamarindos enanos. La cobertera vegetal se enriquece notablemente en las alturas superiores a los 1.000 m., favorecida por las lluvias orográficas, escalonándose en pisos diversos hasta los 3.500 m., a partir de los cuales da paso a la roca desnuda y nieves perpetuas. El mejor ejemplo de esta vegetación de alta montaña es la vertiente septentrional del Hindu Kush, en la que se suceden: un piso basal entre 800 y 1.200 m. integrado por olivo silvestre, fresno, aliso, roble enano, pistache, alerce, avellano y abeto noruego; un segundo piso de nogal, almendro silvestre y mirto entre 1.200 y 2.000 m., y un tercero de robles, pinos, abetos, tejos y cedros, que se extiende hasta los 3.5004.000 m. Durante el periodo de fusión de las nieves es frecuente también el crecimiento de un manto herbáceo compuesto esencialmente de gramíneas alpinas. Un segundo enclave de vegetación relativamente abundante son los valles fluviales, verdaderos oasis en un medio desértico, donde se desarrollan bosquecillos de robles, moreras y álamos temblones así como también las características palmeras e higueras silvestres.2. Población y actividades económicas. La población de A. presenta unas características que permiten incluir al país en el grupo de naciones asiáticas cuya demografía evoluciona muy lentamente desde los estadios tradicionales, como consecuencia del retraso en el desarrollo económico y cultural, así como del arcaísmo que preside los modos de vida. El primer rasgo que refleja esta situación es el claro predominio de la población rural sobre la urbana. Efectivamente, las actividades que componen el sector primario, ganadería y agricultura, agrupan los más importantes contingentes de trabajadores, que llegan a representar del 50 al 75% de la población activa total, mientras que sólo el 10 y 1530% de ésta pertenecen respectivamente al sector secundario (industria), y terciario (Banca, transportes, comercio, servicios). Teniendo en cuenta los factores de evolución demográfica, A. es un país cuya tasa de natalidad es tradicionalmente elevada, con índices siempre superiores al 30%; aunque como compensación también la mortalidad es alta (índices comprendidos entre el 15 y 20%), especialmente la infantil, la población afgana evoluciona en el sentido de un crecimiento cuyo valor es aproximadamente del 20 al 25%. Todos estos rasgos demográficos generales son comunes, con algunas variaciones nacionales, al gran bloque de países subdesarrollados que ocupa prácticamente la mayoría de las zonas SO, S, SE y centro del continente asiático.La población actual de A., cuyas razas pertenecen al tipo europeoide y sus lenguas al tronco indoeuropeo, se compone de dos grupos ,principales, los afganos o pathanos y los tajiks, que representan respectivamente el 58,6 y 28,7% de la población total, mientras que el 12,7% restante está integrado por uzbekos, hazaras, kaffires y otras minorías (nómadas, hindúes y judíos). Este conjunto étnico tan diverso presenta, sin embargo, cierta unidad basada; por una parte, en la existencia de dos lenguas oficiales, el persa y el pashtu (más hablada esta última); y, por otra, en el predominio de la religión musulmana (sectas sunní y si’í) practicada por el 90% de la población (v. ISLAMISMO I).Otro carácter común a los distintos pueblos es su bajo nivel cultural, representado por un 94% de analfabetos, situación que el Gobierno trata de remediar mediante el establecimiento de escuelas secundarias (existían 2.086 en 1966), e institutos tecnológicos, favoreciendo el desarrollo de la Univ. de Kabul, creada en 1932, y fundando la de Jalalabad (1963). A los esfuerzos estatales para la extensión cultural, entre los que cabe destacar la formación de estudiantes en universidades extranjeras y la adjudicación del 8% del presupuesto nacional al Ministerio de Educación, se une la ayuda exterior dirigida a la colaboración en las escuelas técnicas; éste es el origen de los contratos establecidos con las universidades americanas de Columbia, Wyoming e Illinois que envían profesores especializados, y de la presencia temporal en el país de técnicos japoneses, alemanes, suecos y rusos.En cuanto a la distribución espacial, la población está estrechamente ligada a dos factores principales: la presencia del agua y la localización de las áreas de clima menos rudo, estimulando ambos la concentración demográfica. La densidad media nacional, que es de 24,7 hab/Kmz, sólo resulta expresiva de un área determinada del país, la de los piedemontes y colinas esteparias cuya población, que vive de una agricultura cercalista y ganadería ovina, alcanza densidades entre 35 y 15 hab/Kmz (23,9 en la provincia de Baljan, 15,7 en la de Herat). Junto a ésta existen otras dos zonas, de caracteres demográficos totalmente opuestos entre sí y en las que la densidad media queda invalidada por completo. La primera de ellas está representada por las amplias llanuras desérticas del nordeste y sur del país, provincias muy extensas pero sin recursos vitales, a excepción de una mísera ganadería nómada, en las que la densidad demográfica no llega a 10 hab/Km.: 7,3 y 7,5 en las provincias de Badajshan y Gor, 5,1 en las de Farah y Helmand, y 2,5 en Chakhansur, la más baja del país coincidiendo con los desiertos de Sistán y DashtiMargo. En este grupo se incluyen también las áreas montañosas más elevadas, en las que el límite habitable se establece hacia los 2.500 m. de altitud, en que desaparecen ya la vida humana y los cultivos. La segunda zona, caracterizada por un poblamiento concentrado, comprende los valles fluviales de tierras fértiles, intensamente regados y cultivados, en los que además se localizan las principales ciudades del país con todo su aparato industrial y de servicios; las densidades oscilan entre 70 y 100 habitantes/Kmz en las provincias que tienen por capital las ciudades de Sarobi, Sarikar y Baglan, alcanzando valores máximos en el valle del río Kabul (105,3 en Jalalabad y 389,5 en el área de Kabul, la capital del país).Las concentraciones demográficas en torno a las ciudades más importantes (Kabul, Jalalabad y Gazni al E; Faizabad, Kunduz y MazariSharif al N; Herat al O; Farah y Kandahar al S) se explican por ser éstas los núcleos vitales (económicos, religiosos y de comunicaciones) que atraen a la población. Mientras que la emigración al exterior es escasa y consiste esencialmente en los desplazamientos estacionales de pastores nómadas del sur que van a Pakistán durante el verano, la migracióf interna cobra importancia creciente; una abundante población rural afluye a las ciudades, definitivamente en unos casos y de modo temporal en otros, empleándose como aprendices, criados, porteadores, en servicios de limpieza, etc. Este fenómeno crea un grave problema al desarrollo económico equilibrado del país, puesto que, por una parte, dificulta la puesta en marcha de nuevas explotaciones agrícolas al no haber mano de obra suficiente, y, por otra, hace excesivo el número de trabajadores en las ciudades, con las trabas consiguientes de contratos eventuales, salarios variables incontrolados, falta de asociaciones obreras y seguros sociales, etc. Sin embargo, el desarrollo económico da lugar a una fuerte demanda de nuevos empleados tanto rurales como urbanos, que según las estadísticas de 1965 suponen el 28,3% de la población total, debido al perfeccionamiento de los sectores económicos tradicionales y la puesta en marcha de otros nuevos.La actividad agrícola concentra el sector más amplio de la población activa (66%), y se desarrolla sobre el 13,7% del territorio nacional; con un régimen de tipo arrendatario en general, se explota un total de 9.015.000 hectáreas, de las cuales el 58,9% son de regadío. Otra actividad rural de gran relieve es la ganadería, con 19 millones de cabezas, de las cuales 5.600.000 son corderos de karakul, cuyas pieles. son una de las bases sólidas de la economía del país. Junto a este sector primario, que proporciona aproximadamente el 75% de la renta nacional, se alinean otras dos actividades que agrupan contingentes humanos cada vez más importantes. El comercio ha superado la fase tradicional del tráfico interior realizado por caravanas nómadas, y se ha organizado, bien mediante compañías de transporte y almacenaje llamadas shinkats, de tipo privado pero controladas por el Gobierno (créditos, inspectores, precios), bien en forma de monopolios estatales que afectan al petróleo, azúcar, tabaco y automóviles. El comercio actual de A. en su doble vertiente de exportación (frutas, algodón, lana y pieles) e importación (petróleo, maquinaria, fibras artificiales y vehículos) relaciona estrechamente a este país con Rusia, Estados Unidos, India, Pakistán, Japón, Polonia, Alemania Occidental, Checoslovaquia y Reino Unido.Una segunda actividad en desarrollo, la industria, ejerce poderosa atracción sobre la mano de obra rural y urbana, masculina y femenina, y está creando importantes núcleos de trabajadores que contrastan vivamente con el reducido marco del artesanado tradicional. Un último sector de la población, muy reducido todavía, puesto que comienza a perfilarse tan sólo a partir de 1950, se ocupa en los dos campos más modernos del desarrollo económico del país: de un lado, la explotación minera, basada esencialmente en los yacimientos del Hindu Kush (carbón, hierro, plomo, oro, cinc, berilio y lapislázuli), y, de otro, la producción de energía eléctrica, que en 1964 alcanzaba los 204 millones de Kw/h (350 en 1966), de los cuales 166 (el 81%) eran de procedencia hidráulica, dado que la topografía montañosa del país favorece en gran manera la construcción de presas y embalses.Se trata, en definitiva, de un típico país que ha iniciado su evolución moderna tratando de explotar al máximo todos sus recursos naturales y de incorporarse a campos de actividad nuevos que, como la industria y el comercio a gran escala, eran realmente precarios. Existe un problema fundamental, digno de ser realzado por constituir un poderoso obstáculo en la realización de los programas de desarrollo nacional, y que consiste en el aislamiento del país con respecto al mar. Para solucionar esta dificultad en su comercio con el exterior, A. había establecido acuerdos diversos con el vecino Pakistán, logrando la utilización del puerto de Karachi. Sin embargo, este país realizó posteriormente varios bloqueos de esta ruta comercial (1950, 1953, 1955 y 1961) y por ello A. gestionó a partir de 1962 un convenio con Irán para acceder a los puertos de Bandare°Abbás en el golfo Pérsico y Sabanar en el de Omán.3. División regional. La red nacional de carreteras que abarca 6.700 Km. es el más importante medio de comunicación entre las diversas regiones de A.; su trazado (Kabul, MazariSharif, Herat, Farah, Kandahar, Kabul) dibuja un recorrido de circunvalación en torno al núcleo central formado por las altas cordilleras del Hindu Kush, y atraviesa alternativamente los vallesoasis, focos de poderosa demografía y desarrollo económico, y las áreas intermedias esteparias o desérticas, menos favorecidas.En el centro del país, el Hazarayat es una región aislada con unos caracteres físicos de alta montaña que consiste en 1) un relieve abrupto modelado en terrenos que siempre sobrepasan los 2.000 m. de altitud; 2) condiciones climáticas dominadas por la presencia de las nieves entre noviembre y abril, y 3) una escasa cobertura vegetal compuesta de cardos silvestres, ruipónticos o ruibarbos, plantas almohadilladas y una hierba basta que crece al fundirse las nieves. La población está compuesta por dos grupos étnicos: hazaras y pathanos. Los primeros son mogoles sedentarios, actualmente en número de 444.000, que viven en grupos de dos o tres docenas de casas de barro y piedra, cerca de algún manantial; su economía se basa en el trigo, cebada, judías, algunos árboles (nogales, almendros, manzanos) en los valles más abrigados, y una ganadería de ovejas y cabras, base de la producción local de mantequillas y tejidos. Los pathanos o kusis son pastores nómadas que en invierno llevan sus rebaños de corderos karakul hasta las tierras bajas del Indo en Pakistán.
En esta región central, en pleno macizo del Hindu Kush, está situada una de las comarcas más atrayentes de A.: el valle de Bamián. En la actualidad sorprende por su carácter de típico oasis fértil, poblado y cultivado, que contrasta vivamente con el agreste paisaje y el vacío humano que lo rodean; es mayor su importancia como vestigio histórico y figura entre los principales centros religiosos del Asia occidental, ya que fue uno de los lugares sagrados del budismo cuyos monumentos aún se conservan (más de un centenar de cuevas monásticas y dos gigantescas estatuas de Buda talladas en la roca).La zona norte, comprendida entre el conjunto de cadenas montañosas y la frontera con Rusia, está integrada por dos regiones. La de Badajshan, apoyada en la vertiente septentrional del Hindu Kush, une a su clima de violentos contrastes la reducida extensión de los suelos aprovechables, condicionando ambos factores el escaso desarrollo de la agricultura que se basa en la cebada, arroz, manzanos y plantaciones de opio. La población, integrada por tayiks y con su principal centro urbano en Faizabad (60.000 hab.), cuenta con dos apreciables recursos económicos: de un lado, los yacimientos de carbón en Karkar e Ishpushta, de cromo en el valle del Logar, de oro en Kunar y en el curso superior del Amu Darya, y de berilio, cobre, plomo y cinc; de otro, la superficie forestal que cubre 1.500.000 Ha.Más hacia el O se extiende la región de Bactria (v.), que es en su mayor parte un desierto, aunque con caracteres menos acentuados que los territorios soviéticos vecinos. Las llanuras regadas son excelentes productoras de cereales, melones, uvas, remolacha de la que se extraen 6.050 t. de azúcar al año en una refinería instalada en Baglan y, especialmente, de algodón, cuyo cultivo ocupaba 150.000 Ha. en 1965, y de morera, cultivo mejorado con semillas importadas de Japón, del cual se plantaron en 196061 más de un millón de árboles en el área de Janabad. Entre uno y otro oasis el terreno estepario se dedica a la cría de ganado de karakul para la exportación de pieles, a la vez que se intensifican los sondeos petrolíferos desde 1950 en la zona de Shibarghan (al oeste de MazariSharif) con ayuda de técnicos suecos y capital soviético. Por su parte, la industria local, tanto la derivada de la agricultura y ganadería (textil, azucarera, curtidos), como la de cementos, cristal y ladrillos, se concentra en torno a las ciudades, a cuyo frente está MazariSharif, la capital, con 41.000 hab. en 1966, y siguen en importancia PoliJumri, Baglan, Kunduz y Maimana.Una de las actividades que puede ser básica para el desarrollo de esta región es la futura industria química local que, alimentada por los yacimientos de talco, azufre, fosfatos y potasa, podía centrar sus objetivos en la producción de fertilizantes, cuya demanda es cada vez mayor por parte de las plantaciones de algodón extendidas por el norte del país. De esta forma la producción algodonera, que actualmente es de 22.000 t. anuales, se elevaría considerablemente (se estima que hasta en un 18%) con una doble ventaja económica: por una parte, el total abastecimiento de las industrias textiles locales (Baglan y PoliJumri), cuyo consumo anual es de 13.000 t. aproximadamente, y, por otra, la posibilidad de atender los contratos de exportación hacia Checoslovaquia, Polonia, China, etc. La zona septentrional de A. está más ligada a la URSS que al resto del país, del que se halla aislada por la propia configuración del relieve. Esta relación internacional se refleja en el intenso tráfico entre las ciudades afganas y la rusa Tiermieds, a través del río Amu Darya (puerto de KizilQala) y en los proyectos conjuntos para la construcción de embalses (una presa cerca de Jelir) y gasoductos (existe ya uno de 120 Km. entre MazariSharif y la frontera soviética).Al otro lado de la barrera montañosa, el A. meridional es un área desértica muy extensa, dividida en dos regiones por una franja de oasis a lo largo de los ríos Helmand y Argandab. Seistán y Registán son los nombres con que se conoce respectivamente a las regiones occidental y oriental del gran desierto del sur; son zonas de naturaleza inhóspita por su clima de rudos contrastes entre temperaturas de 56° en verano y 14° en invierno, por sus suelos excesivamente salinos y alcalinos en los que crece con dificultad el arroz y algunas hierbas que alimentan ganado ovino, y, finalmente, por el riesgo de inundaciones estacionales que reduce los núcleos habitados a las colinas existentes entre los pantanos o hamuns; la única ciudad importante es Farah (27.000 hab.).La cuenca del Helmand tiene su principal riqueza en el caudal permanente de este río y de su afluente el Argandab, en los que se han construido las presas y embalses de Kayakai, Diversion y Argandab, no tanto para la producción hidroeléctrica como para la irrigación. Este gran proyecto de riegos, comenzado en 1930 y en manos de técnicos japoneses desde 1937, fue confiado a partir de 1946 a la empresa americana MorrisonKnudsen e incluso recibió ayuda financiera del ExportImport Bank de Washington. La planificación se ha nacionalizado y puesto en manos de la Helmand Valley Autority, que hasta 1960 había realizado una inversión de 97 millones de dólares. En toda el área regada, que ha pasado de 80.000 Ha. en 1936, a 121.500 en 1950, a 202.500 en 1960 y superará las 400.000 Ha., la agricultura produce en abundancia cereales, forrajes, algodón, tabaco, caña de azúcar, hortalizas y frutales; por otra parte, en las zonas periféricas a los regadíos existe una abundante ganadería ovina de las razas Gilzai y Columbia, muy bien adaptadas a los suelos menos favorecidos.Centro vital de toda la región del Helmand es Kandahar, convertida en la segunda ciudad del país por su población de 121.000 hab.; por ser un gran centro industrial que agrupa fábricas de curtidos, tejidos de lana y conservas de frutas, así como talleres de fundición, serrería y montaje de vehículos; y, por último, por ser centro de comercio y comunicaciones a través de su aeropuerto y del tráfico con Pákistán, canalizado concretamente hacia la ciudad de Quetta con la que está unida por el paso Bolan.Este carácter de oasis humanos, agrícolas e industriales, individualiza otras dos regiones que penetran lateralmente en el corazón montañoso del país. Al O, el valle del Heri Rud, es productor de trigo, arroz y algodón, explotando además una importante sericultura y algunos yacimientos de cromo y petróleo; su capital Herat (68.000 habitantes) comercia intensamente con Irán a través del ferrocarril que va hasta Mashhad, y con Rusia, de donde importa gasolina para abastecer el sur del país. Esta ciudad es sede de dos importantes actividades, ambas en fase experimental. Una de ellas es el esfuerzo que se realiza en el terreno de la medicina veterinaria, ensayando e implantando diversas mejoras cuyo objetivo primordial es prevenir las enfermedades que afectan al ganado, en especial al vacuno; clínicas animales, entre las que se cuentan la de Herat (hay otras en MazariSharif y Kandahar), combaten el ántrax, las enfermedades de la piel y patas, vigilan la alimentación, etc. Aunque de raíz más tradicional, la cría de gusanos de seda es la segunda actividad en renovación, especialmente desde la creación de un criadero estatal entre 1954 y 1959.En el sector oriental, el valle del Kabul es la región más rica y poblada; sus suelos aluviales, el clima subtropical y un vasto programa de riegos apoyado en la construcción de las presas de Sarobi, Naglu y Darunta, permiten el desarrollo de numerosos cultivos, especialmente intensos en el oasis de Jalalabad (cereales, arroz, algodón, caña, frutales y palmeras) y dan lugar a la existencia de cuencas fértiles, de 250 a 300 Kmz cada una, en torno a las ciudades más importantes: Sarikar con 90.000 hab., Jalalabad con 47.000, Gardez con 37.000 y Kabul (v.).4. División administrativa. A. se divide en 29 provincias, que a continuación enumeramos, con sus correspondientes capitales: Kabul (Kabul, 441.000 hab.); Logar (Baraki Rajan, 47.000); Nangarar (Jalalabad, 47.000); Konar (Chaga Sarai, 27.000); Lagman (Lagman); Kapisa (Sarobi); Parwan (Charikar, 90.000); Badajan ’(Faizabad, 60.000); Tajar (Talugan, 64.000); Kunduz (Kunduz, 76.000); Baglan (Baglan, 96.000); Samangan (Samangan); Balj (MazariSharif, 41.000); Yozyan (Shebergan, 52.000); Fayab (Maimana, 53.000); Badgis (QalaiNaw, 73.000); Herat (Herat, 68.000); Gor (Sajaran, 58.000); Bamiyan (Bamiyan, 46.000); Wardak (Maidan, 52.000); Paktia (Gardez, 37.000); Gazni (Gazni, 41.000); Uruzgan (Uruzgan, 45.000); Farah (Farah, 27.000); Sakjansur (Kang); Helmand (Bust, 17.000); Kandahar (Kandahar, 121.000); Zabul (Qalat, 47.000); KatawazOrgun (Katawaz) (Agostini 1969).V. t.: HINDÚ KUSH; KABUL.M. I. ALVAREZ PANTOJA.
BIBL.: P. GOURou, L’Asie, 2 ed. París 1953; L. DUDLEY STAMP, Asia. Una geografía regional y económica, Barcelona 1952; G. B. CRESSEY, Crossroads. Land and Life in Southwest Asia, Chicago 1960; D. N. WILBER, Afghanistan, New Haven 1962.
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