LEZCANO, Isidoro (1935-2006)
Fundador de la Congregación de Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, que atiende a enfermos incurables y discapacitados, tanto físicos como psíquicos. El Hno. Isidoro Lezcano Guerra nace el año 1935 en Tenoya, cerca de Las Palmas de Gran Canaria. Allí cursa sus primeros estudios y ayuda en las faenas del campo a sus padres, humildes labradores. Unas misiones despiertan en él entusiasmo, y con la ayuda de una bienhechora ingresa en el Seminario, pero no tiene vocación sacerdotal, y lo deja. A los diecisiete años trabaja de enfermero en un Hospital psiquiátrico. Ve cómo sufren los hombres y siente la llamada de Dios. Pero carece de medios para empezar. Entonces conoce a Félix Alonso, tetraplégico, que quiere ayudar con sus medios a aquellos que carecen de todo. Después de la primera visita, el Hno. Isidoro experimenta tanta alegría, que abandona su trabajo como enfermero y con la ayuda de Félix se dedica a atender a los pobres. Hace el servicio militar en Tetuán (Marruecos) y, en sus ratos libres, visita las cabilas (pequeños poblados árabes), que lo ponen en contacto con seres marginados y de una pobreza extrema; todos acuden a él para ser curados en sus enfermedades, asesorarse en trámites administrativos, recabar su ayuda material, y hasta para curar a sus vacas, corderos, etc. Y allí acaba encontrando su verdadera vocación. Terminada la mili, sintiendo que su vida está al lado de los marginados, no abandona la zona, y realiza unas oposiciones que le ponen en el Servicio Meteorológico de Ceuta. Y empieza los primeros pasos de su obra. Tiene algún dinero de su sueldo como funcionario y alquila un chalet donde acoge a paralíticos, alcohólicos, personas abandonadas, enfermos mentales, etc. También se va formando un pequeño grupo que quieren seguirle. Pero, tras años de trabajo, se ve desposeído de todo. La comunidad también le abandona y tan sólo dos compañeros de primera hora permanecen fieles a él y deciden continuar la obra. Abre dos casas en Tánger. Vuelve a Ceuta y alquila una casa en el barrio más pobre y de población musulmana: El Príncipe. Y aquella semilla que un día sembrara dio su fruto: los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, hoy extendidos por España, Marruecos y América Latina, donde mantienen vivo el carisma de su Fundador: «La plena dedicación a los Cristos rotos por el dolor y la marginación, siendo en medio de ellos testimonios vivos del Amor de Dios». La congregación fue erigida como Instituto Religioso de derecho diocesano en 1989 por Mons. Carlos Amigo, arzobispo de Sevilla, quien en 1975, siendo arzobispo de Tánger, la aprobó como Pía Unión. Los Hermanos, que viven en "casas familiares", hacen un cuarto voto: la dedicación a los enfermos incurables y a los más pobres y necesitados. El Hno. Isidoro, fundador y superior general vitalicio, murió el 20 de febrero de 2006 en Las Palmas de Gran Canaria.- Más información: http:
www.franciscanosdecruzblanca.com/.
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