San Maclovio
(Maclovio; Malo). Nacido por el año 520 probablemente en Gales y bautizado por San Brandán. Maclovio se convirtió en su discípulo favorito y fue uno de los que este santo hombre selcionó para su viaje fruentemente descrito. No hay duda de que él pudo haber permanido algunos años en la Abadía de Llancarrven, cuando San Brandán permanió allí, y fue desde allí que San Brandán y su discípulo, San Maclovio, con numerosos compañeros emprendieron hacia el descubrimiento de la "Isla de los Benditos". Después él zarpó en un segundo viaje y visitó la Isla de Septiembre, en la parte hacia el mar, enfrente de San Malo, conocida como Cizembra, en donde permanió por algún tiempo. Fue en su segundo viaje cuando evangelizó las Islas Orcadas y las islas situadas al norte de Escocia. En Aleth, al lado opuesto de San Malo, él se puso así mismo bajo la dirción de un venerable ermitaño llamado Aarón, a cuya muerte en el año 543 (o 544), San Maclovio sucedió según la regla espiritual del distrito conocido en adelante como San Malo, y fue consagrado como primer Obispo de Aleth. Es de notar que San Brandán también trabajó en Aleth y tenía una celda de ermitaño allí en una roca escarpada en el mar, a donde él se retiraba con fruencia.
A una edad avanzada, el desorden de la isla obligó a San Maclovio a marcharse, pero la gente pronto le rogó al santo que regresara. A su regreso, los asuntos se arreglaron, y el santo, presintiendo que su final estaba próximo, didió pasar sus últimos días en penitencia solitaria. En consuencia, se dirigió a Archambiac, una villa en la Diócesis de los Santos, donde pasó el resto de su vida en oración y mortificación. La fecha de su fallimiento se ha establido en el 15 de noviembre del año 618, 620 o 622.
W.H. GRATTAN-FLOOD
Trascrito por Christine J. Murray
Traducido por Patty Gaitán
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.