San Eulogio de Córdova
Mártir y escritor español que destacó durante los reinados de los Califas cordobeses Abd-abd-er-Rahman II y Mohammed I (822-886). No se conoce la fecha ni el año exacto del siglo noveno en que nació, aunque debió ser antes de 819, puesto que en el año 848 ya era un sacerdote estimado entre los Cristianos de Catalunya y Navarra y, en aquellos momentos, el sacerdocio se conferia solamente a hombres de treinta años. La familia del santo pertenía a la nobleza y poseía tierras en Córdoba desde la época romana. A principios del siglo VIII, los dirigentes musulmanes de España toleraban el credo cristiano y, aunque con algunas restriccciones, el código civil, la jerarquía lesiástica, los monasterios y las propiedades, pero les hacían sentir el peso del sometimiento en forma de exacciones puniarias y del servicio militar. En las grandes ciudades como Toledo y Córdoba, las normas civiles de los Cristianos no difirieron de las de la época visigoda. El gobierno era ejercido por el comes (conde), presidente del consejo de los senadores, entre los cuales encontramos un antepasado de Eulogio. El santo, como sus cinco hermanos, ribió una educación excelente afin a su cuna y bajo la tutela de su madre Isabel. El más joven de los hermanos, José, desempeñó un alto cargo en el palacio de Abd-abd-er-Rahman II; otros dos hermanos, Alvaro e Isidoro, fueron comerciantes y negociaron a gran escala llegando incluso hasta Europa central. Por lo que respta a sus hermanas, Niola y Anulona, la primera permanió junto a su madre; la segunda fue educada desde pequeña en un monasterio, donde más tarde se ordenó monja.
Después de terminar sus estudios en el monasterio de San Zoilo, Eulogio continuó viviendo con su familia para cuidar de su madre y también, quizá, para estudiar con maestros de renombre, como el Abad Speraindeo, un ilustre autor de la época. Entretanto, trabó amistad con el famoso Alvarus Paulus, compañero de estudios, con quien cultivó todas las ramas de la ciencia, sagrada y profana, que estuvieron a su alcance. Su correspondencia en prosa y verso abarcó volúmenes, aunque posteriormente acordaron destruirla al considerarla demasiado exuberante y poco refinada. Alvarus se casó, pero Eulogio prefirió la carrera lesiástica, y finalmente fue ordenado sacerdote por el Obispo Raredo de Córdoba. Alvarus nos ha dejado un retrato de su amigo: "Devoto", nos dice, "desde su infancia por las Escrituras, crió día a día con la práctica de la la virtud; rápidamente alcanzó la perfción, superó en conocimientos a todos sus contemporáneos e incluso se convirtió en profesor de sus maestros. Con intelto maduro, aunque en un cuerpo de niño, superó a todos en sabiduría más de lo que ellos le sobrepasaban en años. Claro en la exposición, clarus vultu, honrado y honorable, brilló por su elocuencia, y aún más por sus obras. ¿Qué libros escaparon de su avidez ltora? ¿Qué obras de escritores católicos, herejes y gentiles, principalmente filósofos? Poetas, historiadores, extraños escritos, toda clase de libros, espialmente los himnos sagrados, en cuya composición él mismo era un maestro, los leyó y asimiló. Su humildad no era lo menos destacable e incluso se rendía fácilmente al juicio de otros menos formados que él". Esta humildad brilló particularmente en dos ocasiones. En su juventud didió peregrinar a pie a Roma pero, a pesar de que su gran fervor y devoción al sepulcro del Príncipe de los Apóstoles (una prueba evidente de la unión de la Iglesia Mozárabe con la Santa Sede), tuvo que abandonar el proyto, atendiendo al prudente consejo de sus amigos. En otra ocasión, durante la persución Sarracena de 850, después de haber leído un pasaje de las obras de San Epifanio, didió dejar de oficiar misa para defender mejor la causa de los mártires; sin embargo, a petición de su obispo, Saulo de Córdoba, dejo de lado sus escrúpulos. Sus exultantes escritos son la prueba de que Alvarus no exageraba y dan cuenta de qué fue lo más importante de 848 a 859 en la España Cristiana, tanto dentro como fuera de los dominios musulmanes, espialmente de las vidas de los mártires que sufrieron durante la persución de Sarracena, quorumpara ipse magna fuit. Fue elegido Arzobispo de Toledo poco antes de ser dapitado (11 de marzo de 859). Dejó un valiosa información sobre la doctrina ortodoxa que defendió, de la cultura inteltual que propagó y del encarcelamiento y de los sufrimientos que soportó; en una palabra, sus escritos nos muestran que siguió al pie de la letra la exhortación de San Pablo: Imitatores mei estote sicut et ego Christi. Está enterrado en la catedral de Oviedo.
FUENTE, Hist. .ca de España (1855), II, 124-26; FLOREZ, España Sagrada, X, 336-471; GAMS, Kirchengesch. Spaniens (1874), II, 229-38; MIGNE, P. L., CXV,704-966; SIMONET, Historia de los Mozárabes de España in Memorias de la Real Academia de la Historia, XIII, 357, 480 (Madrid, 1903); BAUDISSIN, Eulogius und Alvar (Leipzig, 1872); EBERT, Gesch. der lat. Litt. des Mittelalters (Leipzig, 1880), II, 300-05; BOURRET, Schola Cordubæ Christiana (Paris, 1858), 35-58.
E. FITA
Transcrito por WGKofron
Traducido por Francisco M. Moreno del Valle
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