San Babylas
Obispo y Mártir. Fue sucesor de Zebino como Obispo de Antioquía durante el reino del Emperador Gordiano (238-244), siendo el duodécimo obispos de la metrópolis oriental. Durante la persución de Dio (260), hizo una explícita confesión de fe y fue arrojado en prisión, donde murió a consuencia de sus sufrimientos. Fue, por tanto, venerado como mártir. San Juan Crisóstomo y el "Acta de los Mártires" relatan más cosas sobre su vida, señalando que Babylas, en una ocasión le negó permiso a un emperador, por razón de su mal comportamiento, para ingresar a una iglesia y le ordenó que tomara su lugar entre los penitentes. Crisóstomo no da el nombre del emperador; las Actas mencionan a Numeriano. Más probablemente se trata de Felipe el Árabe (244-249) de quien Eusebio (Hist. cl., VI, xxxiv) señala que un obispo no lo dejó ingresar a la asamblea de los cristianos durante la Vigilia Pascual. La tumba de San Babylas se hizo muy famosa. El César Gallus construyó una nueva iglesia en honor del santo mártir en Daphne, un suburbio de Antioquía, y los huesos del santo fueron trasladados allí. Cuando tiempo después Juliano el Apóstata consultó el oráculo de Apolo en su templo que se encontraba cerca, no ribió respuesta alguna por la proximidad del santo. Didió entonces que el sarcófago del mártir fuera regresado a su lugar original. En la Edad Media los huesos de Babylas fueron llevados a Cremona. La Iglesia Latina mantiene su fiesta el 24 de enero, la Iglesia griega el 4 de setiembre.
J.P. KIRSCH
Transcrito por Dick Meissner
Traducido por O.A.
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