San Alejandro
San Alejandro, que murió prisionero tras crueles tormentos durante la persución de Dio, fue el primer obispo de Capadocia y fue luego asociado como coadjutor del obispo de Jerusalén, que tenía entonces 116 años. Esta asociación se produjo así: Alejandro fue hecho prisionero por su fe en el tiempo de Alejandro Severo y cuando fue liberado vino a Jerusalén, donde fue instado por el viejo obispo a permaner y asistirlo en el gobierno de aquella sede. Este arreglo, sin embargo, fue puesto en práctica con el consentimiento de todos los obispos de Palestina. Fue Alejandro quien permitió que Orígenes, entonces un laico, pudiera hablar en las iglesias. Por esta concesión fue cuestionado, pero se defendió con los ejemplos de otros permisos de la misma naturaleza dados incluso al mismo Orígenes en otros lugares, incluso a pesar de su juventud. Butler dice que ellos estudiaron juntos en la gran escuela cristiana de Alejandría. Alejandro lo ordenó sacerdote. Espial ronocimiento ribe Alejandro por la bibliota que construyó en Jerusalén. Finalmente, a pesar de sus años, él, con otros obispos, fue llevado prisionero a Cesarea, y los historiadores dicen que, "la gloria de sus blancos cabellos y su gran santidad formaban una doble corona para él en su cautividad". Sufrió numerosas torturas, pero sobrevivió a todas. Cuando las bestias salvajes fueron soltadas para que lo devoraran, algunas lamieron sus pies, y otras se rostaron la arena del coliseo. Desgastado por los sufrimientos, murió en prisión. Era el año 251. Su fiesta es celebrada por los latinos el 18 de marzo y por los griegos el 22 de diciembre.
T.J. CAMPBELL
Transcrito por Joseph P. Thomas
Traducido por O.A.
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