Salmos
El Salterio, o Libro de los Salmos, es el primer libro de las "escrituras" (Kethubhim o Hagiographa), es dir la tercera sción de la Biblia Hebrea de hoy día. En esta sción de la Biblia Hebrea, el orden canónico de los libros ha variado substancialmente, mientras que en la primera y segunda sción, en la Ley en los Profetas, los libros han tratado de mantener siempre el mismo orden.
La lista Talmúdica (Baba Bathra 14b) concede la predencia de Ruth a los Salmos. San Jerónimo dirigió las "Escrituras" con Salmos, en su "Epístola ad Paulinum" (PLXXII, 547), con Job en su "Prólogo Galeatus" (P.L., XXVIII, 555). Muchos masoréticos, espialmente españoles, comienzan las "Escrituras" con Paralipomena o Crónicas. Germán Masoretic MSS ha liderado el ordenamiento del libro en el Kethubhim de la Biblia Hebrea moderna.
El Septuagésima pone los Salmos de primero en los Libros Sapienciales. Estos últimos libros en "Cod. Alexandrinus" pertenen a la tercera sción y siguen a los Profetas. La Clementine Vulgate tiene Salmos y los Libros Sapienciales en la segunda sción, después de Job.
Este artículo tratará el nombre de los Salmos, su contenido, autores, su canonicidad, texto, versiones, forma poética, belleza poética, valor teológico y uso litúrgico.
I. Nombre
II. Contenido
A. Número
B. División
C. Títulos
III. Los autores de los Salmos
A. Tradición
B. A.T.
C. N.T.
IV. Canonicidad
A. Visión Crítica
B. Visión Católica
V. Texto
VI. Versiones
A. Griega
B. Latina
VII. Forma poética
A. Paralelismo
B. Metro
C. Otras
VIII. Belleza poética
IX. Valor teológico
X. Uso litúrgico
I. NOMBRE
El Libro de Salmos tiene varios nombres en los textos Hebreo, de Septuagésima y de Vulgata.
A. El nombre hebreo es "alabanzas" (de "alabar") o "libro de alabanzas". Este último nombre lo conocía Hipólito, quien escribió "Habraioi periegrapsanten biblon Sephra theleim" (ed. Lagarde, 188). Hay algunas dudas respto a la autenticidad de este fragmento. Sin embargo, no hay duda en la transcripción Spahrthelleim por Origen (P.G., XII, 1084); y "sephar tallim, quod interpretatur volumen hymnorum" por San Jerónimo (P.L., XXVIII, 1124). El nombre "alabanzas" no indica el contenido de todos los Salmos. Solamente el Salmo 144 (143) es titulado "alabanza" ( ). El sinónimo hallel, en el ritual judío, fue dado a cuatro grupos de cantantes de alabanzas, Salmos 104-107; 135-136;146-150 (Vulg., 103-106; 110-115; 136-138; 145-150). No solo estas canciones de alabanza, sino la colción de salmos constituyen un manual para el servicio del templo -un servicio principalmente de alabanza, por lo tanto el nombre "Alabanzas" fue dado al manual por sí mismo.
B. El Septuagésima MSS. Del Libro de Salmos leído también psalmoi, salmos o psalterion, salterio. La palabra salmos es una traducción de , que ocurre en los títulos de cincuenta y siete salmos. Salmos, en griego clásico significa el tañido de las cuerdas de un instrumento musical, su equivalente en Hebreo significa un poema de "arreglo" y forma mesurada. Las dos palabras nos muestran que un salmo era un poema que era cantado con acompañamiento de instrumentos de cuerda. El texto del Nuevo Testamento utiliza los nombres salmos (Lc. 24, 44) salmos de la Biblia (Lc. 20, 42; Hhos 1, 20) y David (Hebreos 4, 7).
C. La Vulgata siguió el texto griego y traduce psalmi, liber psalmorum. La Biblia Siria de modo semejante nombra la colción Mazmore.
II. CONTENIDO
El libro de Salmos contiene 150 salmos, dividios en 5 libros; junto con cuatro doxologías y los títulos de la mayoría de los salmos.
A. Número
Las Bíblias Hebreas impresas listan 150 salmos. Un poco menos son dados por algunos Massoretic MSS. El antiguo Septuagésima MSS, (Codd, Sinaiticus, Vaticanus, y Alexandrinus) señala 151, pero expresa que el estado del último salmo no es canónico. "Este salmo fue escrito por David por su propia mano y está fuera de número", exothen tou arthmou. La Vulgata sigue la numeración de los Septuagésima pero omite el Salmo 151. Las diferencias en la numeración del texto Hebreo y Vulgata pueden observarse en el siguiente esquema:
Hebreo
Septuagésima y Vulgata
1-8
1-8
9
9-10
10-112
11-113
113
114-115
114-115
116
116-145
117-146
146-147
147
148-150
148-150
En el curso de este artículo, seguiremos la numeración hebrea y en paréntesis la de Septuagésima y Vulgata. Cada numeración tiene su defto; ninguna es preferible a la otra. La diferencia entre el texto Massorah y Septuagésima es significativa, debido a la negligencia gradual de la forma poética original de los Salmos, esta negligencia fue ocasionada por los usos litúrgicos y descuido al realizar copias.
Todos admiten que los Salmos 9 y 10 eran originalmente un solo poema acróstico, han sido erróneamente separados por Basora, corrtamente unidos por los Septuagésima y Vulgata. Por otra parte el Salmo 144 (143) se compone de dos canciones -versos 1-11 y 12-15. Los Salmos 52 y 53 (51 y 52) son mostrados por la identidad del tema (anhela la casa de Yahvéh), la estructura métrica y el estribillo (cf. Heb. Salmo 42, v.6-12; 43, v.5) son tres estrofas de una y el mismo poema. El texto hebreo es corrto en contar como uno el Salmo 16 (14 + 15) y el Salmo 142 (141 + 143). Posteriormente el uso litúrgico pare haber dividido éstos y no otros salmos.
Zenner (¨Die Chorgesange im Buche der Psalmen", II Freiburg im Br., 1896) ingeniosamente combina lo que él juzga eran las odas corales originales: Salmos 1, 2, 3, 4, 6 + 13, 9 + 10, 19, 20, 21, 46 + 47, 69 + 70, 114 + 115, 148, 149, 150. Una oda coral parería haber sido la forma original del Salmo 14 + 70. Las dos estrofas y "episodio" son los Salmos 14, son las dos antiestrofas del Salmo 70 (cf. Zenner-Wiesmann, "Die Psalmen nach dem Urtext", Munster, 1906, 305). Es significativo que, el rompimiento de la oda original, cada porción se arrastró dos ves en el Salterio: Salmo 14 (13) = 53 (52), Salmo 80 = 40, v.14-18. Otros salmos duplicados son el Salmo 108, v.2-6 (107) = Salmo 57, v.8-12 (56); Salmo 108, v.7-14 (107) = Salmo 60, v.7-14 (59); Salmo 71, 1-3 (70) = Salmo 31, 2-4 (30). Esta pérdida de la forma original de algunos de los salmos es permitida por la Comisión Bíblica ( Mayo 1, 1910) debido a las aplicaciones litúrgicas, negligencia de copistas, u otras causas.
B. División
El Salterio esta dividido en cinco libros. Cada libro, salvo el último, termina con una doxología. Estas formas litúrgicas se diferencian levemente. Todos concuerdan que las doxologías al final de los primeros tres libros no tienen relación con los cantos originales a los cuales han sido añadidos. Algunos consideran que la cuarta doxología fue siempre una parte del Salmo 106 (105) (cf. Kirkpatrick, "Salmos", 4 y 5, p.6363). Preferimos, con Zener-Wiesmann (op.cit., 76) clasificarlo como doxología pura y simple. El libro quinto no tiene ninguna nesidad de añadirle una doxología. En el Salmo 150 la composición responde al propósito de una magnífica doxología digna para cerrar el Salterio. Los cinco libros del salterio se componen como sigue:
* Libro I: Salmos 1- 41 (1-40); doxología, Salmo 41, v.14
* Libro II: Salmos 42-72 (41-71); doxología, Salmo 72, v.18-20
* Libro III: Salmos 73-89 (72-88); doxología, Salmo 89, v.53.
* Libro IV: Salmos 90-106 (89-105); doxología, Salmo 106, v.48.
* Libro V: Salmos 107-150 (106-150); sin doxología.
En el texto Masorético, la doxología es seguida inmediatamente por un adjetivo ordinal que indica el número del siguiente libro. Esto no ocurre en el Septuagésima y la Vulgata. Esta división del Salterio en cinco partes pertene a la tradición judía. El Midrash en el Salmo 1. Nos dice que David dio a los judíos cinco libros de salmos que corresponden a los cinco libros de la ley dada a ellos por Moisés. Esta tradición fue aceptada por los primeros padres.
Hipólito, en los vagos fragmentos referidos, llama al Salterio y sus cinco libros un segundo Pentateuco (ed. Lagarde, 193). San Jerónimo defiende la división en su "Prologus Galeatus" (P.L., XXVIII, 553) y en el cxl del Ep. (P.L., XXII, 11, 68). Escribiendo a Marcela (P.L., XXIII, 431), él dice: "In quinque siquidem volumina psalterium apud Hebraeos divisum est". Él, sin embargo, contradice esta dlaración en su carta a Sophronius (P.L., XXVIII, 1123): "Nos Hebraeorum auctoritatem sute et maxime apostolorum, qui sempter in Novo Testamento psalmorum librum nominant, unum volumen asserimus".
C. Títulos
En el Salterio hebreo, todos los salmos, con excepción de treinta y cuatro, tienen títulos simples o poco complejos. El Septuagésima y la Vulgata proveen títulos a la mayoría de los treinta y cuatro salmos que caren de títulos hebreos. Estos últimos, llamado los "salmos huérfanos" por la tradición Judía, se distribuyen así en los cinco libros del Salterio:
* El libro I tiene 4 -- Salmos 1, 3, 10, 33 [1, 3, 9(b), 32]. De estos, el Salmo 10 está dividido en Salmo 9; Salmo 33 tiene un título en el Septuagésima y Vulgata.
* El libro II tiene 2 -- Salmos 43; 71 (42, 70). De estos, el Salmo 43 está dividido en el Salmo 42.
* El libro III no tiene.
* El libro IV tiene 10 -- Salmos 91, 93-97, 99, 104-106 (90, 92-96, 98, 103-105). De estos, todos tienen títulos en el Septuagésima y Vulgata.
* El libro V tiene 18 -- Salmos 107, 111-119, 135-137, 146-150 (106, 110-118, 134-136, 145-150). De estos, el Salmo 112 tiene un título en la Vulgata, el Salmo 137 en el Septuagésima y Vulgata; el cuasi-título hallelu yah prede nueve (111-113, 135, 146-150); el equivalente Griego Allelouia prede otros siete (107, 114, 116-119, 136). Únicamente el Salmo 115 [113 (b)] no tiene título ni en Hebreo ni en Septuagésima.
(1) Significado de los Títulos
Estos títulos nos dicen más de cinco cosas sobre los salmos: (a) el autor, o, quizás, la colción; (b) la ocasión histórica de la canción; (c) sus características poéticas; (d) su ajuste musical; y (e) su uso litúrgico.
(a) Títulos indicando el autor
El libro I tiene cuatro salmos anónimos fuera del cuarenta y uno (Salmos 1, 2, 10, 33). Los otros treinta y siete son adjudicados a David. El Salmo 10 es parte del 9; el Salmo 33 es Davídico en el Septuagésima; y los Salmos 1 y 2 son prólogos de toda la colción-- El libro II tiene tres salmos anónimos fuera del treinta y uno (Salmos 43, 66, 71). De éstos, en ocho Salmos, 42-49 (41-48), están "los hijos de Coré"; (libne qorah); el Salmo 1 es "de Asaf"; los Salmos 51-72 "del Dirtor" (lamenaççeah) y el Salmo 72"de Salomón". El Salmo 43 (42) es parte del 42 (41); los Salmos 66 y 67 (65 y 66) son Davídicos en el Septuagésima y la Vulgata. - El libro III tiene un Salmo Davídico, 86 (85); once "de Asaf", 73-83 (72-82); cuatro "de los hijos del Coré", 84, 85, 87, 88 (83, 84, 86, 87); y uno "de Etán", 89 (88). El Salmo 88 se asigna además a Hernán el indígena. El libro IV tiene dos salmos Davídicos, 101 y 103 (100 y 102), y uno "de Moisés". Por otra parte, el Septuagésima asigna a David otros ocho, Salmos 91, 93-97, 99, 104 (90, 92-96, 98, 103). El resto son anónimos. El libro V tiene veintisiete salmos anónimos fuera de cuarenta y cuatro. Los Salmos 108-110, 122, 124, 131, 133, 138-145 (107-109, 121, 123, 130, 132, 137-145) son Davídicos. El Salmo 127 es "de Salomón". El Septuagésima y Vulgata asignan el Salmo 137 (136) a David, los Salmos 146-148 (145-148) a Ageo y Zacarías.
Además de estos títulos-nombres de autores y colciones que están claras, hay algunos nombres que son dudosos. - Lamenaççeah ( ; Septuagésima, eis to telos; Vulg., in finem; Douai, "al extremo"; Aquila, to nikopoio, "para el vencedor"; San Jerónimo, victori; Symmachus, epinikios, "una canción de victoria"; Theodotion, eis to nikos, "para la victoria", o "del dirtor"). Las raíces significan, en el libro I, 15, 22, "ser líder" por sobre las bases en términos del canto en el servicio litúrgico (cf. Diccionario Hebreo de Oxford, 664). El título "del dirtor" es probablemente análogo al "de David", "de Asaf", etc., e indica un "Dirtor de Colción" de salmos. Esta colción parería haber contenido 55 de nuestros salmos canónicos, de los cuales 39 son Davídicos, 9 Koraítas, 5 Asáficos, y 2 anónimos.
Al-Yeduthun, en los Salmos 62 y 77 (61 y 76), donde la preposición pudo conducir a interpretar Yedutún como un instrumento musical o de melodía afinada. En el título del Salmo 39 (38), "del dirtor, de Yedutún, una canción de David", Yedutún pare ser el dirtor (Mena1c1ceah). Que David tenía tal dirtor está claro en el libro I, 16, 41.
(b) Títulos que indican la ocasión histórica de los salmos
Tre salmos de David tienen títulos paridos. Los Salmos 7, 18, 35, 52, 54, 56, 57, 59, 142 (7, 17, 33, 51, 53, 55, 56, 58, 141) refieren la época de la persución de David por Saúl; el Salmo 60 (59) y a las victorias en Mesopotamia y Siria; el Salmo 51(l) a su pado; los Salmos 3 y 63 (62) a su fuga de Absalom.
(c) Títulos que indican las características poéticas del salmo
Mizmor ( ; Septuagésima, salmos; Vulg., psalmus; un salmo), palabra técnica no usada fuera de los títulos del Salterio; el significado se refiere a un conjunto de canciones para ser cantadas con instrumentos de cuerda. Hay 57 salmos, la mayoría de ellos Davídicos, con el título Mizmor.
Shir ( ; Septuagésima, oda; Vulg., Canticum; una canción), un término genérico utilizado 30 ves en los títulos (12 ves junto con Mizmor), y a menudo en el texto de los Salmos y de otros libros. En los Salmos (42,v.9; 69,v.31; 28,v.7) los cantos son generalmente sagrados; aunque es una lírica seglar (Génesis, 31, 27; Isaías, 30, 29), un poema de amor (I Cantares 1,1), o una balada (Isaías, 24, 9; lesiastés 7, 5).
Maskil ( ; Septuagésima, sínodo, o eis synesin; Vulg. intelltus o ad intelltum), una forma oculta encontrada en los títulos de 13 salmos (32, 42, 44, 45, 52, 55, 74, 78, 88, 89, 144). (a) El Génesis y otros explican "un poema didáctico", de Hiph´il de (cf. Salmo 32, v.8; I Pr. 28, 19); pero solamente los Salmos 32 y 78 son Maskilim didácticos. (b) Ewald, Riehm y otros sugieren "una canción artística hábil", de otras aplicaciones similares del verbo (cf. párrafo II, 30, 22; Salmo 47, v.7); cosas que según Kirkpatrick harán "un salmo ingenioso". Es difícil ver que Maskil es más artístico o más ingenioso que el Mizmor. (c) Delitzch y otros interpretan "un poema contemplativo"; Briggs, "una meditación". Esta interpretación está autorizada por el uso similar del verbo (cf. Isaías 41, 20; Job 34, 27), y es el único que satisface todo el Maskilim.
Tephillah ( ; Septuagésima, proseuche; Vulg., oratio; un rezo), el título de cinco salmos, 17, 86, 90, 102, 142 (16, 85, 89, 101, 141). La misma palabra ocurre en la conclusión para el Libro II (cf. Salmo 72, v.20), "los rezos de David, hijo de Jesé, han terminado". Aquí el Septuagésima hymnoi (Vulg., laudes) señala unos puntos para una mejor lectura, , "alabanza".
Tehillah ( ; Septuagésima, ainesis; Vulg., laudatio; "una canción de alabanza"), es el único título del Salmo 145 (144).
Mikhtam ( ; Septuagésima, stelographia o eis stelographian; Vulg., tituli inscriptio o in tituli inscriptionem), un término oscuro en el título de seis Salmos, 16, 56-60 (15, 55-59), siempre "de David". Briggs ("Salmos", 1, 60; New York, 1906) con el de Rabbis se deriva este título de , "oro". El Mikhtamim son canciones de oro, "artísticas en forma y en contenido".
Shiggayon ( ; Septuagésima simplemente psalmos; Vulg., psalmus; Aquila, agnonma; Symmachus y Theodotion, hyper agnoias; San Jerónimo, ignoratio o pro ignoratione), ocurre solamente en el título Salmo 7. La raíz de la palabra significa "vagar", "vacilar", por lo tanto, según Ewald, Delitzch, y otros, el título significa una oda ditirámbica con vacilaciones y ritmo vago.
(d) Los títulos que indican el ajuste musical de un salmo (un sistema espialmente oscuro).
Ocho títulos pueden indicar la melodía del salmo citando las palabras de una conocida canción.
Nehiloth ( ; Septuagésima y Theodotion, hyper tes kleronomouses; Aquila, apo klerodosion; Symmachus, hyper klerouchion; San. Jerónimo, super haereditatibus; Vulg., pro ea guae haereditatem consequitur), ocurre únicamente en el Salmo 5 que las versiones antiguas derivan el título de , "para heredar"; Baethgen ("Die Psalmen", 3ro ed., 1904, p. 35) piensa Nehiloth era la primera palabra de una canción antigua; la mayoría de los críticos traducen "con los instrumentos de viento" erróneamente asumen que Nehiloth significa flautas ( , cf. Isaías 30,29).
Al-tashheth-tashheth ( ; Septuagésima, Aquila, Symmachus, peri aphtharsias , excepto el Salmo 75 , Symmachus, peri aphtharsias; San. Jerónimo, ut non disperdas (humilem et simplicem de David); Vulg., ne disperdas o no corrumpas), en los Salmos 57-59 , 75 (56-58, 74), significa "no destruyan", puede ser el principio de una canción de la vendimia narrada en Isaías, 65,8. Symmachus otorga, en título al Salmo 57, peri tou me diaphtheires; y en este sentido sugiere que ese originalmente procede
Al-Muth-Labben-Muth-Labben ( ; Septuagésima, hyper tou yiou; Vulg. pro occultis filii, "referente a los pados secretos del hijo"; Aquila, hyper akmes tou hiou, "de la juventud del hijo"; Theodotion, hyper akmes tou hyiou, "referente a la madurez del hijo") en el Salmo 9, probablemente significa "afinando un final inmaculado".
Al-ayyeleth hasshahar ( ; Septuagésima, hyper tes antilepseos tes heothines, Vulg., pro susceptione matutina, "para la mañana que ofre"; Aquila, hyper tes elaphow tes orthines; Symmachus, hyper tes boetheias tes orthines, "la ayuda de la mañana"; San Jerónimo, pro cervo matutino), en el Salmo 22 (21), probablemente significa "afinando el alba", el amaner.
Al Shoshannim en los Salmos 45 y 69 (44 y 68), Shushan-eduth en el Salmo 60 (59), Shoshannim-eduth en el Salmo 80 (79) paren referirse al comienzo de la misma canción, los "lirios" o los "lirios del testimonio". La preposición es al o el. El Septuagésimo traduce las consonantes hyper ton Alloiothsomenon; Vulg., pro iis qui commutabuntur, "para aquellos que serán cambiados". Al Yonath elem rehoquim, en el Salmo 56 (55) significa "colocando a la paloma distante en el firmamento". O, según las voces de Massorah, "la paloma silenciosa que se encuentra lejos". El Septuagésimo le rinde hyper tou apo ton hagion memakrymmenou; Vulg., pro populo qui a sanctis longe factus est, "para la gente que está lejos del santuario". Baethgen (op. Cit., p. 41) explica que el Septuagésimo entiende Israel como la paloma; lee elim para el elem, e interpreta la palabra que significa dioses o santuario.
’Al Mahalath (Salmo 53) Mahalath leannoth (Salmo 88) es
Transcrito por el Septuagésimo Maeleth; por Vulg., pro Maeleth. Aquila rinde epi choreia, "para la danza"; la misma idea es sugerida por Symmachus, Theodotion, Quinta, y San Jerónimo. La palabra ’Al es la prueba que las siguientes palabras indican una canción conocida de la melodía de la cual el Salmo 53 y el 88 (52 y 87) fueron cantados.
’Al-Haggittith, en títulos de los Salmos 8, 81 y 84 (8, 80 y 83). El Septuagésimo y el Symmachus, hyper ton lenon; Vulg., y San Jerónimo, pro torcularibus, "para las prensas o el beneficio de las uvas", (beneficio aquí en el sentido de procesamiento, nota del traductor). Ellos leyeron gittoth, plural de gath. El título puede significar que estos salmos debían ser cantados como una antigua melodía. El título Masorético puede significar un instrumento de Gittite (Targ., "el arpa traída por David de Gath"), o una melodía de Gittite. Aquila y Theodotion siguen la lectura de Masorah y, en el Salmo 8, traducen el título hyper tes; esta misma lectura sin sentido es dada por Bellarmine ("Explanatio in Psalmos" París, 1889), I43).
Un título que probablemente significa la clase de instrumento musical que se utiliza en el acompañamiento es Neginoth ( ; Septuagésimo, en psalmois, en el Salmo 4, en hymnois, de otra parte; Vulg., Symmachus, dia psalterion; San. Jerónimo, en psalmis). Esto se evidencia en los Salmos 4, 6, 54, 67, 76 (4, 6, 53, 66, 75). La raíz de la palabra significa "tocar los instrumentos de cuerda" (1Reyes 16, 16-18 y 23). El título significa probablemente que estos salmos debían ser acompañados exclusivamente con instrumentos de cuerda. El Salmo 61 (60) tiene Al Neginath en su título, y debía ser cantado probablemente con un sólo instrumento de cuerda.
Dos títulos paren referirse a la historia. Al-Alamoth (Salmo 46), para ser cantado con una voz del soprano o del falsetto. El Septuagésimo rinde hyper ton kryphion; Vulg., pro occultis, "para ocultarlo"; Symmachus, hyper ton aionion, "para el eterno"; Aquila, epi neanioteton; San Jerónimo, pro juventutibus, "para la juventud".
Al-Hassheminith (Salmos 6 y 12), "fijó el octavo"; Septuagésimo, hiper tes ogdoes; Vulg., pro octava. Se ha conjeturado que "octavo" en este caso, significa una octava más bajo, el registro más bajo o bajo, en contraste con el registro del alto o del soprano. En I Pr. 15, 20-21, Algunos levitas asignan "con los psalteries fijos a ’ Alamoth ’" (el registro superior), otros "con las arpas fijas a Sheminith" (el registro más bajo).
(e) Títulos que indican el uso litúrgico de un salmo
Hamma’aloth, en el título de los Salmos 120- 134 (119-133); Septuagésimo, ode ton anabathmon; San Jerónimo, canticum graduum, "la canción de los pasos". La palabra se utiliza en Éx. 20, 26 para denotar los pasos seguidos por las mujeres a la corte de los hombres del templo. Había quince de tales pasos. Algunos comentaristas y padres judíos de la iglesia han dicho que, en cada uno de los quince pasos, uno de estos quince salmos fue cantado gradualmente. Tal teoría no cabe dentro del contenido de estos salmos.
Otra teoría, propuesta por Gesenius, Delitzsch, y otros, se refiere a "los pasos" como la escalera-el paralelismo de los salmos graduales. Esto escalera-como paralelismo no se encuentra en todos los salmos graduales; ni es distintivo de cualesquiera de ellos. Esta tercera teoría, es la más probable. Aquila y Symmachus leyeron eis tas anabaseis, "para ir hacia arriba"; Theodotion tiene asma al nanabaseon. Éstos son un Salterio peregrino, una colción de canciones-peregrinas de ésas "que van hasta Jerusalén para los festivales" (1 Reyes 1, 3). Isaías nos dice que los peregrinos fueron a cantar (Is. 30, 29).
Los salmos en cuestion serían satisfactorios para los peregrinos-cantantes. La frase " ir a" Jerusalén (anabainein) pare referirse espialmente al ascender del peregrino (Marcos 10, 33; Lucas 2, 42, etc.). Esta teoría ahora es muy aceptada. Una explicación menos probable es que los salmos graduales fueron cantados por ésos "que iban camino hacia" el exilio Babilónico (I Esd. 7, 9).
Otros títulos litúrgicos son: "para agrader-ofrenda", en el Salmo 100 (99); "Para hacer remembranzas", en los Salmos 38 y 70 (37 y 69); "para enseñar", en el Salmo 40 (39); "para el último día o el banquete del Tabernáculo", en el Septuagésimo del Salmo 29 (28), exodiou skenes; Vulg., en consummatione tabernaculi. El salmo 30 (29) titulado "Canción Dedicada al Hogar". El salmo se pudo haber utilizado en el banquete ofrido al Templo, el Encaenia (Juan 10, 22). Este banquete fue instituido por Judas Macabeo (1 Mac. 4, 59) para conmemorar la rededicación del templo después de la profanación de Antiochus.
Su título nos demuestra que el Salmo 92 (91) debía ser cantado en el Sabbath o sábado. El Septuagésimo titula el Salmo 24 (23), tes mias sabbaton "para el primer día de la semana"; el Salmo 48 (47), deutera sabbatou "para el segundo día de la semana"; el Salmo 94 (93), tetradi sabbaton, "para el cuarto día de la semana"; el Salmo 93 (92), eis ten hemeran "para el día antes del Sabbath". El antiguo título latín del Salmo 81 (lxxx),quinta sabbati, "el quinto día de la semana". El Mishna (Tamid, VII, 13) asigna los mismos salmos para el servicio diario del templo y nos dice que el Salmo 87 (86) fue para el sacrificio matutino del tercer día (cf. James Wm. Thirtle, "Los Títulos de los Salmos, su naturaleza y su significado, New York, 1905).
(2) El Valor de los Títulos
Muchos de los críticos han calificado estos títulos como apócrifos y los han rhazado como no pertenientes a las Santas Escrituras; tales críticos son Wette, Cheyne, Olshausen, y Vogel. Críticos eruditos protestantes más rientes, tales como Briggs, Baethgen, Kirkpatrick y Fullerton han seguido las líneas de Ewald, Delitzsch, Gesenius y Koster, y han hecho mucho de los títulos para aprender más y más sobre los autores, las colciones, las ocasiones, los ajustes musicales y los propósitos litúrgicos de los salmos.
Mientras que los eruditos católicos no insisten que el autor de los salmos indica esto en los títulos, siempre se han considerado los títulos como parte integral de la escritura santa. Santo Tomás (en el Salmo 6) asigna los títulos a Esdras: "Sciendum est quod tituli ab Esdra facti sunt partim sundum ea quae tune agebantur, et partim sundum ea quae contigerunt." No se dispone actualmente de una dlaración completo o comprehensiva de la situación. La mayoría de los eruditos modernos dan a los títulos una historia más variada. Casi todos, sin embargo, como canónicos, consideran unánimemente estas dirciones como ocasionalmente oscuras.
Los católicos unánimemente dan seguimiento a la tradición judía. La tradición de Pre-Masorético preservó títulos como Scripture, pero perdió mucho del significado litúrgico y musical, debido probablemente a cambios en el canto litúrgico de los salmos. La tradición de Masorético ha guardado cuidadosamente todos los títulos que ribió. De allí que los títulos sean parte de las Sagradas Escrituras, preservando sus consonantes, vocales-puntos, y acentos con el mismo cuidado que se da al resto del Canon Judío. Los padres dan a los títulos el respeto y la autoridad que dan al resto de las Sagradas Escrituras.
Ciertamente, la oscuridad de los títulos conduce a menudo a que los padres den interpretaciones místicas y muy imaginativas. San Juan Crisóstomo ("De Compunctione ", II, 4; P.G., XLVII, 415) interpreta hyper tes ogdoes, "para el octavo día", "el día de descanso", "el día de la eternidad". San Ambrosio (en Lucam, V, 6) considera en este título el mismo número místico que él observa en las ocho beldades de San Mateo, en el octavo día como cumplimiento de nuestra esperanza, y en ocho como suma de todas las virtudes: "pro octava enim multi inscribuntur psalmi".
En materia de las interpretaciones místicas de los títulos, San Agustín está generalmente adelantado de los usos literales y prácticos de San Ambrosio y Juan Crisóstomo. Con todo, al tratar el valor y sentido genuino de los títulos, no hay un padre mas didido y mordaz que el gran obispo de Hippo. Para él los títulos están inspirados en las Sagradas Escrituras. Comentando respto al título del Salmo 51, "de David, cuando el profeta Nathan vino a él, cuándo él había entrado a Bethsabee", San Augustín (P.L., XXXVI, 586) dice que es inspirado al igual que la historia de la caída de David, dicho en el Libro Segundo de los Reyes (XI, 1-6); "Utraque Scriptura canonica est, utrique sine ulla dubitatione a Christianis fides adhibenda est".
Rientemente, algunos eruditos católicos están del lado de San Agustín en esta materia son: Cornely, "introducción espial en los libros V. T.", II, 85; Zschokke, "Hist. Sacr. V. T. ", 206; Thalhofer, "der Psalmen de Erklärung", 7mo ed., 1904, 8; Patrizi, "Cento Salmi", Roma, 1875, 32; Danko, "Historia V. T.", 276; Hoberg, "Die Psalmen der Vulgata", 1892, p. XII. Solamente muy pocos eruditos católicos han negado que los títulos son parte integral de la Escritura Santa. Gigot, en "introducciones espiales al viejo testamento" (New York , 1906), II, 75, cita esta negación con la aprobación de Lesêtre, "Le Livre des Psaumes" (París, 1883), p. 1. Barry, en la "Tradición de las Sagradas Escrituras" (Nueva York, 1906), 102, dice: "es pausible mantener que las inscripciones a las cuales el Massorah, LXX, y la Vulgata dan un testimonio que no puede ser rhazado".
Sin embargo, desde otra persptiva y bajo todas las circunstancias, como parte de las Sagradas Escrituras tiende a observarse un "Dreto Tridentino". Debido al peligro que, sin razón grave, estas partes consagradas de la Biblia se pueden clasificar adicionalmente como canónicas, la Comisión bíblica tiene puesta (el 1 de mayo de 1910) espial atención en el valor de los títulos.
Del acuerdo hemos observado entre los títulos de Massorah y los del Septuagésimo, de la Vulgata, del Aquila, del Symmachus, del Theodotion, de San Jerónimo, etc., que la Comisión ha didido que los títulos son más antiguos que el Septuagésimo y han venido hacia nosotros, si no por los autores de los salmos, por lo menos por la tradición judía antigua, y que, en este sentido, no pueden estar en duda, a menos que haya una razón seria contra su autenticidad.
De hecho, los mismos desacuerdos que hemos venido observado nos dan la misma conclusión. Para la época en que el Septuagésimo fue escrito, los títulos deben haber sido excesivamente viejos; y la tradición de su vocalización ya es muy oscura.
III. LOS AUTORES DE LOS SALMOS
A. Testigos de la Tradición
(1) La tradición judía es incierta en cuanto a los autores de los salmos. Baba Bathra (14 f) menciona diez; Pesachim (10) atribuye todos los salmos a David.
(2) La tradición cristiana es igualmente incierta. San Ambrosio, "En los Salmo 43 y 47" (P.L., XIV 923), ronoce en David al único autor. San Agustín, en "De Civitate Dei", XVII, 14 (P.L., XLI, 547), piensa que todos los salmos son Davídicos y que los nombres de Aggeus y Zacarias fueron suscritos por el poeta en un sentido profético. San Philastrius, Haer. 130 (P.L., XII, 1259), marca una opinión contraria como herética. Por otra parte, la pluralidad de escritor fue defendida por Orígenes, "en el Salmo" (P.G., XII, 1066); St. Hilary, "En El Salmo Procem. 2) (P.L., IX, 233); Eusebius, "En El Salmo Procem. En los Salmos 41, 72" (P.G., XXIII, 74, 368); y muchos otros. St. Jerome, "Anuncio Cyprianum, Epist. 140, 4 (P.L., XXII, 1169), dice que "yerran quiénes juzgan que todos los salmos son de David y no el trabajo de aquellos cuyos nombres fueron escritos con anterioridad".
(3) Este desacuerdo, en relación con la autoría de los salmos, va desde los padres a los teólogos. La autoría Davídica es defendida por Santo Tomas, el judío convertido Arzobispo Paul de Burgos, Bellarmine, Salmeron, S, Mariana; la autoria de múltiples escritores es defendida por Nicholas de Lyra, Cajetan, Sixtus Senensis, Bonfrere, y Menochio.
(4) la iglesia no ha tomado ninguna disión en esta materia. El Concilio de Trento (Sess. IV, el 8 de abril de 1546), en sus dretos sobre las sagradas escrituras, incluye "Psalterium Davidicum, 150 Psalmorum" entre los libros canónicos. Esta frase no define la profesión de escritor de David más que el número 150, sino señala solamente el libro, que se define para ser canónico (cf. Pallavicino, los "di Trento de Istoria del Concilio", l. VI, 1591. Nápoles, 1853, I, 376). En el vota preliminar, quince padres votaron por el nombre "Salmos de David"; seis por "Psalterium Davidicum"; nueve por "Libri Psalmorum"; dos por "Libri 150 Psalmorum"; y diesiséis para el nombre adoptado, "Psalterium Davidicum 150 Psalmorum"; y dos no tenían ninguna preocupación de que estos nombres fueran elegidos (cf. Theiner, "acta Authentica Councilii Tridentini", I, 72 sq.). Del total de la votación queda claro que el consejo no tenía ninguna intención de definir la autoría Davídica.
(5) El
Salmos de Salomón
Diiocho salmos apócrifos, existentes en griego, probablemente traducidos del hebreo o de un original arameo, que comúnmente se asignan al siglo I a.C. Contienen poca originalidad y son, en su mayoría, "centos" extraídos de los Salmos de David. En ellos la esperanza mesiánica no es brillante, una penumbra envuelve esa esperanza---la niebla causada por el sitio de Pompeyo a Jerusalén (vea apócrifo, I (3).
Odas de Salomón
Obra apócrifa que contiene cuarenta y dos poemas líricos, descubierta y publicada en 1909 por J. Randel Harris.
Historia
Se conocía de estas odas apócrifas por varias referencias. La Sinopsis Pseudo-Atanasiana Sanctæ Scripturæ (siglo VI) enumera la "Antilegomena" y añade syn ekeinois de kai tauta herimentai . . . . . psalmoi kai ode Solomontos. La "Esticometría" de San Nicéforo, patriarca de Constantinopla (comenzando en el siglo IX), del mismo modo incluye entre los "Antilegomena", "los Salmos y Odas de Salomón que contienen 2100 ’stichoi’". Puede ser que estas odas sean el nuevo libro de salmos escrito por Marción y que fue excluido del Canon Muratorio (fines del siglo II). El "psalmoi idiotikoi", prohibido como no canónico por el Concilio de Laodicea (cerca de 360 d.C.), si se toma como "salmos de experiencia personal", podrían fácilmente ser las "Odas de Salomón". Lactancio (Dv. Inst., IV, III) escribió: "Solomon ita dicit: Infirmatus est uterus Virginus et accepit foetum et gravata est, et facta est in multa miseratione mater virgo". En los manuscritos de Lactancio se añade la glosa in Ode undevigesimo, o in Psalmo undevigesimo. Oda XIX, verso 6, de la traducción siríaca (descubierta por Harris) lee: "el Espíritu abrió el vientre de la virgen, y ella concibió y dio a luz, y la virgen se convirtió en Madre con muchas virtudes". Claramente Lactancio está citando una traducción latina de las Odas de Salomón, hecha a comienzos del siglo IV d.C. La "Pistis Sophia" sahídica, una obra gnóstica de los coptos de la última parte del siglo III, usa las "Odas de Salomón" como escritura canónica. Harris (p. 81) piensa que halló rastros de las Odas en San Ireneo y Clemente de Alejandría. Estos importantes escritos apócrifos habían estado perdidos durante siglos hasta que J. Ronald Harris los descubrió y publicó (1909), después que habían estado almacenados en sus anaqueles por dos años en un montón de manuscritos siríacos que había comprado en la vindad del Tigris. El manuscrito siríaco de las odas es de un papel de probablemente tres o cuatrocientos años de antigüedad, que contenía los "Salmos de Salomón", las odas (incompletas al principio y al final), escritas toscamente, marcadas aquí y allá al modo nestoriano, y a ves con vocales jacobitas.
Texto Original
(a) El lenguaje de las odas puede haber sido hebreo o arameo. Nuestra versión siríaca es probablemente de un texto griego, el cual a su vez era una traducción del texto hebreo o arameo original. Garantizan esta opinión el agrupamiento continuo de las odas con los "Salmos de Salomón", las constantes referencias en ellas a Salomón como autor, y el espíritu semita que permea por igual a ambos grupos de líricas.
(b) La fecha de composición pare haber sido no más tarde del siglo II, ni más temprano que el mismo siglo. El "terminus ad quem" se estable por el hecho que hay alguna duda en cuanto a la canonicidad de las odas. Tal duda es apenas inteligible, espialmente en autor de "Pistis Sophia" del siglo III, a menos que las odas fuesen compuestas antes de mediados del siglo II. El "terminus ad quem" se estable por el contenido de la Oda XIX. La falta de dolor en el nacimiento de la Virgen (verso 7), aunque es un corolario lógico al dogma del carácter sobrenatural del nacimiento divino de Jesús, es una idea de la cual no se halla rastros, incluso tan tarde como los escritos joánicos. Mientras que la ausencia de una partera en el nacimiento de la Virgen (verso 8) es un detalle que claramente compara estas odas con los Evangelios apócrifos de la Infancia y nos prohíbe asignar la Oda XIX a un período anterior al principio del siglo II,
(c) Harris y Hausleiter (Theol. Litbl., XXXI, no. 12) consideran que el autor fue un gentil de la comunidad judeo-cristiana de Palestina. Harnack piensa que el Grundschrift es judío y todos los sentimientos cristianos son una obra sobreañadida de un interpolador cristiano. Cheyne (Hibbert Journal, oct. 1910) concuerda con Harnack.
Importancia
El de Mr. Harris es uno de los más importantes hallazgos jamás hhos de la literatura bíblica apócrifa existente. Harnack ha exagerado demasiado dicha importancia. Con su usual agudo sentido de las fuentes, el profesor Berlin olfatea aquí una fuente única de tradición joánica; en las "Odas de Salomón", nos dice él, tenemos el mismo "cantera de donde se han sacado los bloques joánicos" (p. 111). Ya hemos dado dos ideas de la Oda XIX que dididamente son post-joánicas; todavía se pueden dar otras. Son impactantes los puntos comunes a ambas Odas y al Cuarto Evangelio---por ejemplo la filiación adoptiva fundada en el amor de Jesús---"porque lo amo, al Hijo, seré un hijo" (Oda III,9). Las Odas IV y V tienen mucho pensamiento cristiano. Una hipótesis, hasta aquí no sugerida, aunque mucho más probable que el salvaje sueño de la cantera de Harnack, es que las Odas son un nuevo vínculo, por mucho tiempo perdido, de la tradición joánica; que extraen su sentimiento cristiano del Evangelio según San Juan. La opinión tradicional respto a la autoridad apostólica del Evangelio se fortale con un nuevo testigo---un genio judeo-cristiano que quizás trabajó sobre algún pre-existente e inferior metal judío. Quienquiera haya sido el autor, probablemente trató de combinar las ideas de los Libros Sapienciales con el Cuarto Evangelio.
Bibliografía: HARRIS, Las Odas y Salmos de Salomón publicadas por primera vez a partir de la versión siríaca (Cambridge, 1909); Ein Jüdisch-christliches Psalmbuch aus dem ersten Jahrhundert, tr. Del Sirio por Fleming, editado y publicado por Harnack en Texte und Untersuchungen, XXXV (Leipzig, 1910), 4.
Fuente: Drum, Walter. "Psalms of Solomon." The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912. 4 Sept. 2009 <http://www.newadvent.org/cathen/14137a.htm>.
Traducido por Luz María Hernández Medina
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