Medalla de San Benito
La medalla, originalmente una cruz, está dedicada a la devoción, en honor de San Benito.

La medalla así descrita, es la conocida medalla del jubileo que se emitió primeramente en 1880, para conmemorar el dimocuarto centenario del nacimiento de San Benito. El Superior Abad de Monte Cassino tuvo el derecho exclusivo para su lanzamiento. La medalla usual de San Benito difiere, normalmente, de la predente, por la omisión de las palabras "Ejus in obitu etc.", y en algunos detalles menores. ( Para las indulgencias contadas con ella ver a Beringer, "Die Ablässe", Paderborn, 1906, pág. 404-6.) El usuario habitual de la medalla del jubileo, podía ganar todas las indulgencias contadas con ella y, además: (1) todas las que podrían ser ganadas visitando la basílica, cripta, y torre de San Benito en Monte Cassino (Pio IX, 31 diciembre, 1877); (2) una indulgencia plenaria en la fiesta de Todas las Almas (desde, aproximadamente, las dos de la tarde del 1 noviembre hasta el ocaso del 2 noviembre), tantas ves como (toties quoties), después de la confesión y sagrada comunión, él visite cualquier iglesia u oratorio público y ore allí, según la intención del Papa, previendo la imposibilidad de visitar una iglesia u oratorio público de los Benedictinos, por enfermedad, clausura monacal o por una distancia, al menos, de 1000 pasos. (Dr. 27 febrero, 1907, en Acta S. Sedis, LX, 246.) Cualquier sacerdote puede ribir las facultades para bendir estas medallas.
Cuándo se originó la Medalla de San Benito, es dudoso. Durante un juicio por brujería en Natternberg, cerca de la Abadía de Metten en Bavaria, en el año 1647, las mujeres acusadas testificaron que ellas no tenían poder sobre Metten, porque estaba bajo la protción de la cruz. En la indagación, varias cruces pintadas, rodeadas por las letras que se encuentran ahora en las medallas Benedictinas, fueron halladas en las paredes de la abadía, pero su significado había sido olvidado. Finalmente, en un manuscrito antiguo, escrito en 1415, se encontró una imágen que representa a San Benito con una vara terminando en cruz, en una mano y un pergamino, en la otra. En la vara y el pergamino estan escritas las palabras completas y las misteriosas letras, eran sus iniciales. Medallas que llevaban la imagen de San Benito, una cruz, y estas letras empezaron a lanzarse, entonces, en Alemania y pronto a través de toda Europa.
Fueron aprobadas, primeramente, por Benedicto XIV en sus cartas apostólicas del 23 diciembre de 1741, y 12 marzo de 1742.
GUERANGER, Essai sur l’origine, la signification et les privileges de la medaille ou croix de S. Benoit (Poitiers, 1862; 11th ed., Paris, 1890); CORBIERRE, Numismatique Benedictine (Rome, 1901); KNIEL, Die St. Benediktsmedaille, ihre Geschichte, Bedeutung, Ablasse u. wunderbare Wirkungen (Ravensburg, 1905).
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