Maury Jean-Siffrein
Cardenal y estadista nacido en Valréas, cerca de Avignon, el 26 de junio de 1746; murió el 10 de mayo de 1817. Hizo sus primeros estudios en su pueblo nativo de Avignon, y a la edad de diinueve años había completado sus cursos de teología. Luego fue a París y entro en el Colegio de Francia.
Fue ordenado en 1769. Atrajo la atención de un sobrino de Fénelon por una eulogía que hizo del gran arzobispo, y fue nombrado Vicario-General de la Diócesis de Lombez en Gascony. En 1772 fue selcionado ante la Academia a fin de predicar el panegírico de San Luis en el Louvre.
Su éxito fue tal, que la audiencia le interrumpió con fuertes aplausos. Como rompensa ribió el beneficio y nombramiento de predicador real. En el Sínodo General de 1776, sin temores expuso las fallas de la corte de obispos y en 1784, predicando en San Vicente de Paul, denunció la ingratitud de Francia hacia sus más valiosos hijos. Estos dos sermones se han preservado, y permanieron como algo que aftaría al propio Maury; estarían relacionados con su reputación. No obstante, obtuvo un puesto en la Academia (1784).
En 1789 fue elto por el clero de Péronne para ser representante ante los Estados Generales, y pronto llegó a ser líder ronocido de la Corte y el partido de la Iglesia. Poco se sabe de Abbé Maury en relación con sus más infundiosos adversarios en la tribuna, y a quienes siempre derrotó en las votaciones, en la conquista de los debates.
En septiembre de 1791 la Asamblea fue disuelta y Maury fue de Francia a Coblenz, el lugar central de los emigrantes. Aquí fue ribido por los hermanos del rey con atenciones extraordinarias. Pío VI le invitó a residir en Roma y le nombró Arzobispo de Nicea (abril de 1792).
No pasó mucho tiempo sin que llegara a representar a la Santa Sede en la Dieta de Frankfort, donde Francis II fue elto emperador. Los personajes reales de esa comunidad le mostraron siempre trato espial y honores. A su regreso, fue nombrado Cardenal y Arzobispo de Montefiascone. Cuando los ejércitos republicanos llegaron a Italia en 1798, Maury fue a Venia y tomó parte en la representación de Luis XVIII, en el cónclave en el cual Pío VII fue elto (1800).
Hizo todo lo que pudo a fin de evitar que se escribiera el borrador del Concordato, pero esto al final no fue obstáculo para que retornara a París. Así como había dedicado todas sus energías a la causa real, ahora se dedicó a Napoleón. En el espinoso asunto del divorcio, tomó partido junto al emperador, y fue él quien sugirió los medios de dispensa con la institución pontífice y los obispos.
Aceptó de Napoleón la Sede de París, aunque el permanería como arzobispo elto. A la caída del imperio, en abril de 1814, le fue ordenado irse de Francia, y fue suspendido por el papa. Durante cien días estuvo confinado en el Castillo de San Ángel. Por medio de Consalvi fue que se obtuvo su liberación, y su ronciliación con Pío VII.
Le fue restaurada su posición como cardenal y fue nombrado miembro de la Congregación de Obispos y Regulares. Maury no vivió mucho como para disfrutar de su restauración con el favor del pontífice. Los sufrimientos de la prisión habían destruido mucho de su constitución física y habían agravado las enfermedades que sufrió durante largo tiempo. A principios de mayo de 1817, su fortaleza se había deteriorado, a tal punto que le fueron administrados los Últimos Sacramentos. Durante la noche del 10 de mayo, sus asistentes le encontraron muerto con un rosario aún en su regazo.
Luis XVIII obstinadamente se había opuesto a cualquier ronciliación, y prohibió que su cuerpo fuera enterrado en su iglesia titular, Trinita dei Monti. Por orden del papa, sus restos permanen ante el gran altar de Chiesa Nuova, al lado de Baronius y Tarugi. Cuando Pío VII supo de su muerte, comentó: "Cometió muchas faltas, pero ¿quién no las ha cometido? Yo mismo he cometido faltas graves".
Oeuvres Chosies (Paris, 1827); POUJOULAT, Le Cardinal Maury: sa Vie et ses Oeuvres (Paris, 1855); RICARD, L’Abbe Maury, 1746-1791 (Paris, 1887); IDEM, Correspondance Diplomatique et Memoires inedits du Cardinal Maury, 1792-1817 (Lille, 1891); BONET-MAURY, Le Cardinal Maury d’apres sa Correspondance et ses Memoires inedits (Paris, 1892); SAINTE-BEUVE, Causeries du Lundi IV (Paris, 1853); SCANNELL in Irish cl. Rord (1892).
T.B. SCANNELL
Transcrito al español por Joseph P. Thomas
Traducido al español por Giovanni E. Reyes
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