Luteranismo
Es la creencia religiosa sostenida por las stas protestantes más antiguas y numerosas de Europa. Fue fundada por el reformador de Wittenberg, Martín Lutero. El término "luteranismo" fue acuñado por sus opositores durante la disputa de Leipzig en 1519, y después ribió prevalencia universal. Lutero prefería el nombre de "evangélica", y actualmente se conoce la sta como "Iglesia Evangélica Luterana". En Alemania, donde los reformadores y los luteranos se reunieron, desde 1817, se ha abandonado el título de "luterana", y se le nombra "Evangélica" o "Evangélica Unida".
I. ENSEÑANZAS CARACTERÍSTICAS.
Doctrinariamente hablando, el luteranismo oficial forma parte de lo que se conoce como protestantismo ortodoxo, ya que concuerda con las iglesias Católica y Griega al ronocer la autoridad de las Sagradas Escrituras y de los tres credos más antiguos (el de los Apóstoles, el de Nicea y el de Atanasio). Además de estas fórmulas de fe, los luteranos aceptan otros seis puntos concretos que los distinguen de las otras iglesias:
La Confesión de Augsburgo inalterada (1530)
La Apología de la Confesión de Augsburgo (1531)
El catismo Mayor de Lutero (1529)
El Catismo de Lutero para niños (1529)
Los Artículos de Smalkald (1537)
La Forma de Concordia (1577).
Esos nueve libros simbólicos (incluyendo los tres credos) constituyen el "Libro de Concordia", publicado primeramente en Dresden en 1580 por orden del Eltor Augusto de Sajonia (Cfr. FE, CONFESIONES PROTESTANTES DE). En esas confesiones se dlara que la única regla de fe son las Escrituras. No se define ahí el número de libros del canon, pero las biblias usadas comúnmente entre los luteranos son generalmente iguales a las utilizadas por otras denominaciones protestantes (Cfr. CANON DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS). Los símbolos y otros textos que no se hallan contenidos en la Escritura no tienen autoridad disiva, sino que simplemente muestran de qué modo se entendían y explicaban las Escrituras en diferentes épocas por parte de los teólogos más importantes (Forma de Concordia).
El postulado principal del credo luterano, llamado por Lutero "el artículo de la Iglesia que permane en pie y de la que cae", hace referencia al hombre pador. Se afirma que el pado original consiste en la depravación total y positiva de la naturaleza humana, que convierte todo acto de los no justificados, incluso los actos civilmente rtos, en algo paminoso y desagradable a Dios. La justificación, que no consiste en un cambio interno sino en una dlaración externa y legal por la que Dios atribuye a la creatura la justicia de Cristo, sólo se da por la fe que, a su vez, consiste en la confianza de que uno está ronciliado con Dios a través de Cristo. Las obras buenas son nesarias en cuanto son un acto de fe, y son premiadas, no por la justificación, (que ellas presuponen), sino por el cumplimiento de las promesas divinas (Apología de la Confesión de Augsburgo).
Otras doctrina típica de la Iglesia Luterana son:
· La "consubstanciación" (aunque los símbolos no utilizan esta expresión), o sea, la presencia real, corpórea, del Cuerpo y Sangre de Cristo en la celebración de la Cena del Señor, en, con y bajo las substancias de pan y vino, en una unión que no es hipostática, ni de mezcla, ni de inclusión local, sino enteramente trascendente y misteriosa.
· La omnipresencia del Cuerpo de Cristo, la cual tiene diferentes explicaciones en los diversos comentaristas de los Libros Simbólicos.
Dado que las fórmulas oficiales de fe no pretenden tener autoridad disiva en ellas mismas- y de hecho en algunos asptos muestran serias divergencias-, existe una gran diversidad de opinión entre los luteranos. Entre ellos se dan todos los matices posibles de creencia, desde el ortodoxo, que se atiene totalmente a las Confesiones, hasta el teólogo casi infiel, que niega la autoridad de la Sagrada Escritura.
II. HISTORIA
El luteranismo data del 31 de octubre de 1517, fecha en que Lutero fijó sus tesis a la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg. Aunque él no se separó de la Iglesia Católica hasta tres años después, ya entonces se había acercado significativamente a sus posiciones posteriores acerca del plan de salvación. Las nuevas enseñanzas, sin embargo, sufrieron grandes cambios después que Lutero retornó de Wartburgo (1521). Antes de su muerte (18 de febrero, 1546), sus enseñanzas ya habían sido propagadas en muchos territorios de Alemania, de Polonia, en las provincias bálticas, Hungría, Transilvania, Los Países Bajos, Dinamarca y Escandinavia. El luteranismo se expandió desde esos países europeos y llegó al Nuevo Mundo. En los Estados Unidos es una de las denominaciones protestantes más importantes.
(1) Los luteranos en Alemania.
(a) Primer período. De la aparición de las tesis de Lutero a la adopción de la Fórmula de Concordia (1517-1580).
Con el favor de los gobernantes civiles, el luteranismo se difundió rápidamente a través de la parte norte de Alemania. Luego de la Dieta de Speyer (1526) el Eltor de Sajonia, junto con otros príncipes, establió iglesias estatales luteranas. En 1526, en Torgau, estos príncipes establieron una alianza, ratificada luego en Smalkald, en 1531. La Liga Protestante aumentó día a día gracias al ingreso a ella de otras naciones, y en 1546 se inició una guerra religiosa, que culminó con la Paz de Augsburgo (1555). Este tratado garantizaba que los luteranos mantendrían control permanente sobre lo que ellos poseían en ese momento, pero todos los funcionarios de los territorios de la Iglesia Católica que de ahí en adelante se convirtieran al protestantismo deberían ser depuestos y reemplazados por católicos. Esta cláusula, que se conoció como el "Reservatum clesiasticum", no fue del gusto de los protestantes, y su constante violación fue una de las causas que condujo a la Guerra de Treinta Años (1618-1648). En la época de la Paz de Augsburgo los luteranos predominaban en el norte de Alemania, mientras que los seguidores de Zwinglio, o reformados, eran muy numerosos en el sur. Austria, Bavaria y los territorios súbditos de los señores espirituales eran católicos, si bien muchos de ellos se convirtieron posteriormente al protestantismo. Hubo varios intentos por lograr la reunificación. En 1534 el Papa Pablo III invitó a los protestantes a un concilio general. El Emperador Carlos V gestionó reuniones entre teólogos católicos y protestantes en 1541, 1546 y 1547. Su sucesor, Fernando I (1556-1564), y muchos otros individuos, tales como el luterano Federico Staphylus y el padre Consten, trabajaron también con el mismo propósito. Empero, todos esos esfuerzos resultaron infructuosos. Melanchton, Crusius y otros teólogos protestantes hicieron propuestas formales de unión con la Iglesia Griega (1559, 1574, 1578), pero no obtuvieron ningún resultado. Desde el inicio hubo gran hostilidad entre los luteranos y los reformados. La primera señal aparió durante la controversia sacramentaria entre Lutero y Zwinglio (1524). Los dos se reunieron en conferencia en Marburgo, 1529, pero no llegaron a ningún acuerdo. Las esperanzas de unión creadas por la fórmula de compromiso de 1536, conocida como la Concordia Wittenbergensis, resultó ser un fracaso. Lutero continuó confrontando a los seguidores de Zwinglio hasta su muerte. La batalla sacramentaria se reinició en 1549 cuando los zwinglianos aceptaron la postura de Calvino acerca de la presencia real. Los seguidores de Melanchton, que favorían la doctrina de Calvino (Filipistas, Criptocalvinistas), también fueron acremente denunciados por los luteranos ortodoxos. Durante esas controversias el estado lesiástico del Palatinado, donde predominaba el filipismo, se convirtió de la fe luterana a la reformada (1560). El luteranismo estuvo desde el inicio desgarrado por violentas y apasionadas disputas internas. Tales disputas fueron causadas por las cuestiones de pado y gracia, justificación por la fe, utilidad de las buenas obras, la Cena del Señor, y la persona y obra de Cristo. La controversia más amarga fue la de los criptocalvinistas. La Forma de Concordia, el último de los símbolos luteranos, fue redactada en 1577 para ayudar a la armonía. La mayoría de las iglesias estatales la aceptaron. El documento fue redactado con un espíritu conciliador, pero acabó dando la victoria a la facción ortodoxa.
(b) Segundo período: De la adopción de la Forma de Concordia al inicio del movimiento pietista (1580-1689).
Durante este período el luteranismo se vio envuelto en una serie de agrias disputas con sus vinos en Alemania. De estas discordias religiosas surgió el horror de la Guerra de Treinta Años, que llevó a muchos a desear que existiesen mejores relaciones entre as iglesias. En 1645 se llevó a cabo en Thorn un "coloquio caritativo" entre teólogos católicos, luteranos y calvinistas, pero no condujo a ninguna parte. La propuesta del profesor luterano George Calixtus en el sentido de que las diferentes confesiones se unieran en una sola iglesia tomando como base común el consenso de los primeros cinco siglos (sincretismo), levantó una ola de indignación y, a manera de protesta, las universidades sajonas aceptaron un credo (1655) que constituía la forma más radical de la ortodoxia luterana. Los teólogos luteranos de esta época imitaron el orden desarreglado de los "Loci Theologici" de Melanchton, pero en el fondo, con poquísimas excepciones, eran leales seguidores de la Forma de Concordia. Si bien los escritos de Lutero abundan en diatribas contra las ciencias espulativas, sus seguidores pronto cayeron en la cuenta de la nesidad de la Filosofía para resolver problemas controvertidos. Melanchton desarrolló un sistema basado en el aristotelismo y pronto el método escolástico, que Lutero cordialmente detestaba, empezó a ser usado por los teólogos evangélicos, aunque el neo-escolasticismo era muy diferente del original. Los dogmas luteranos se vieron plagados de sutilezas refinadas, y la mera logomaquia (debate verbal, en el que las palabras son utilizadas con sentidos distintos a los que les corresponden).llegó a ser considerada la función principal del teólogo. El resultado de ello fue una ortodoxia fanática, cuya única función era la de andar a la caza de herejías, y una controversia huera. Hubo nuevos intentos de unificar las iglesias evangélicas. Se realizaron algunas conferencias en 1586, 1631 y 1661. El profesor de Heidelberg, Pareus, en 1651 propuso un plan de unificación; el Sínodo Reformado de Charenton didió admitir a patrocinadores luteranos al bautismo (1631). De nuevo, sin embargo, la doctrina acerca de la Última Cena del Señor se convirtió en obstáculo, dado que los luteranos no aceptaban ninguna unión que no estuviera basada en un consenso dogmático perfto. Gracias a la Paz de Westfalia. (1648), se extendieron a los reformados las concesiones que se habían hecho a los luteranos en 1555.
(c) Tercer período: desde el inicio del movimiento pietista a la unión evangélica (1689-1817)
El pietismo, que constituyó una reacción contra el frío y terrible formalismo de la ortodoxia luterana, se originó con Philip Spener (1635-1705). En sus sermones y escritos él sostenía la tesis de la santidad personal, y en 1670, siendo dano de Frankfort-en-Main, comenzó a participar en pequeñas reuniones llamadas "collegia pietatis" (de donde nace el nombre de pietismo), en las que se explicaban algunos pasajes motivadores de la Sagrada Escritura y se entablaban conversaciones piadosas. Su seguidor, August Francke, fundó en 1684 la universidad de Halle, que se convirtió en el bastión del pietismo. Los luteranos intransigentes acusaron a los pietistas de herejía, acusación negada firmemente por los últimos, aunque de hecho la nueva escuela no sólo difería de las ortodoxas en la práctica, sino también en la doctrina. El primer entusiasmo de los pietistas pronto se transformó en fanatiquismo y perdieron popularidad. El pietismo sí ejerció una influencia benéfica, pero fue seguida por el movimiento racionalista, el cual era una reacción mucho más radical en contra de la ortodoxia, y que causó entre los luteranos, al igual que entre las demás confesiones protestantes, muchas apostasías de la fe cristiana. La filosofía de ese tiempo y la literatura nacional, cultivada entonces con entusiasmo, habían gradualmente debilitado la fe de todos los niveles sociales. Los dirigentes de la iglesia se acomodaron a las nuevas circunstancias y no pasó mucho tiempo antes de que las cátedras de teología y los púlpitos fueron ocupados por hombres que no solamente rhazaban la enseñanza dogmática de los Libros Simbólicos, sino que incluso rhazaban los elementos sobrenaturales de la religión. Una excepción en esa infidelidad criente fue la sta de los Herrnhuters, o Hermanos Unidos, fundada en 1722 por el Conde von Zinzedorf, seguidor de la escuela pietista (Cfr. HERMANOS BOHEMIOS). La crítica situación de sus iglesias ocasionó que muchos protestantes anhelaran la unión entre los luteranos y los reformados. La casa real de Prusia intentó lograr la unificación, pero sus planes se frustraron por la oposición de los teólogos. Por un tiempo se vislumbraron algunas señales de ronciliación de los luteranos de Hanover con la Iglesia Católica. El obispo católico Spinola y el representante luterano Molanus (1691), sostuvieron algunas negociaciones con ese fin. Bossuet y Leibniz le dieron seguimiento (1692-1701) a los puntos de la controversia, pero no se logró ningún acuerdo.
(d) Cuarto período: Desde la Unión Evangélica (1817) al día de hoy (principios del siglo XX)
Los eventos más sobresalientes de las iglesias luteranas del siglo XIX fueron la Unión Evangélica y el resurgimiento de la ortodoxia. Durante la celebración del tercer centenario de la Reforma, en 1817, se realizaron varios esfuerzos en Prusia para unificar a luteranos y reformados. Federico Guillermo III romendó el uso de una liturgia común en ambas iglesias, y de hecho la iniciativa fue paulatinamente bien acogida. Empero, hubo mucha oposición al libro del ritual, publicado por la autoridad real en 1822. Juan Scheibel, diácono en Breslau, se negó a aceptarlo y, suspendido de su cargo, fundó (1830) una sta separatista llamada "Viejos Luteranos". El gobierno rurrió a medidas opresoras contra los no conformistas, pero en 1845 el nuevo Rey, Federico Guillermo IV, los ronoció como una sta luterana independiente. Ya para 1860 los Viejos Luteranos habían mermado en número a causa del abandono del pastor Diedrich, el cual organizó el sínodo independiente Emmanuel. También hubo movimientos separatistas fuera de Silesia. Opositores crearon iglesias luteranas libres en Hesse, Hanover, Baden y Sajonia. Un movimiento sobrenaturalista, que defendía el carácter de inspiración divina de la Biblia, comenzó un movimiento de reacción en contra del principio de racionalismo en teología. El jubileo por el centenario de 1817 y los años subsuentes, que rordaban los primeros tiempos del luteranismo, trajeron consigo un resurgimiento del luteranismo estricto en sus enseñanzas. Desde entonces se ha venido dando una lucha amarga y persistente entre las tendencias racionalistas y evangélicas de la iglesia unida y de las libres.
(2) Los luteranos en Dinamarca y Escandinavia.
(a) Dinamarca
Gracias a la Unión de Calmar (1397), Suia, Noruega y Dinamarca formaron un reino bajo el Rey de Dinamarca. El déspota Cristian II (1513-1523) buscó introducir la Reforma, pero fue destronado por sus barones. Federico I de Schleswig-Holstein, su sucesor, profesó abiertamente el luteranismo en 1526. En la Dieta de Odense (1527) logró que le ronocieran una medida para garantizar igualdad de derechos a sus correligionarios, y dos años después proclamó el luteranismo como la única verdadera religión. Bajo el reinado de su sucesor, Cristian III (1533-1539), los obispos católicos fueron privados de sus sedes y la Iglesia Luterana de Dinamarca se organizó teniendo al rey como obispo supremo. La Dieta de Copenhague (1546) emitió leyes penales que privaban a los católicos de sus derechos civiles y prohibía a los sacerdotes permaner en Dinamarca, bajo pena de muerte. La oposición de Islandia a la nueva religión fue sofocada a la fuerza (1550). El racionalismo germano fue propagado en Dinamarca por Clausen. Entre sus opositores estaba Grundtvig, dirigente del movimiento Grundtvigiano (1824), que favoría la aceptación del Credo de los Apóstoles como única norma de fe. En 1849 se dretó la libertad de cultos.
(b) Noruega
Noruega, que se había unificado con Dinamarca, se convirtió al luteranismo en tiempos de los reyes Federico I y Cristian III. El racionalismo, que había sido importado desde Dinamarca, avanzó enormemente en Noruega. Hauge y algunos seguidores noruegos de Grundtvig se opusieron a él. Adolfo Lammers fundó una Iglesia Apostólica Libre alrededor del año 1850, pero luego se fusionó con la iglesia estatal. Noruega aprobó sus leyes de tolerancia en 1845, pero continuó excluyendo a los jesuitas.
(c) Suia
Suia fue liberada en 1521 del yugo danés por Gustavo Vasa, quien dos años después fue elegido rey. Desde el inicio de su gobierno se mostró favorable hacia los luteranos y con astucia y violencia pudo introducir la nueva religión a su reino. La Reforma fue formalmente establida en 1529 por la Asamblea de Orebro, y en 1544 la antigua fe fue dlarada ilegal. El reinado de Eric XIV (1560-1568) estuvo marcado por conflictos violentos entre luteranos y calvinistas. Estos últimos gozaban del favor del rey, y su derrota fue seguida por el derrocamiento de Eric. Su sucesor, Juan III (1568-1592), se reunió con Gregorio XIII en Suia, con la Iglesia Católica, pero como el Papa no podía conceder todas las exigencias del Rey, las negociaciones fracasaron. El siguiente rey, Sigismundo (1592-1604), era católico pero, viviendo él en Polonia, de donde era rey desde 1587, el gobierno suo era dirigido por su tío, el Duque Carlos de Sudermanland, luterano fervoroso, que utilizó la fuerza de la que gozaba para lograr que se le proclamara Rey Carlos IX en la Asamblea de Nordkoeping (1604). El sucesor de Carlos fue el famoso general y estadista Gustavo Adolfo (1611-1632). Los luteranos lo veneran como héroe religioso de su iglesia por su participación en la Guerra de Treinta Años, aunque hoy se sabe que tomó parte en el conflicto por razones políticas. Le sucedió su única hija, Cristina, quien se hizo católica y abdicó en 1654. Una ley de 1686 obligaba a todos los súbditos del reino a adherirse, bajo amenaza de duros castigos, a la iglesia estatal. Otra ley, de 1726, contraria a los grupos religiosos, fue aplicada severamente contra los pietistas suos (Läsare) desde 1803 hasta su derogación en 1853. La ley en contra de los disidentes religiosos no fue derogada de los libros hasta 1873. La Iglesia Sua es controlada totalmente por el Estado, y la estricta ortodoxia que éste puso en práctica impidió al principio que se infiltrase el racionalismo. Pero a partir de 1866 dentro de la iglesia estatal emergió un "partido progresista", cuya meta era abandonar todo símbolo religioso y hacer de la iglesia una entidad laica. Las dos universidades, de Upsala y Lund son ortodoxas. El Gran Ducado de Finlandia, antiguamente unido a Suia, pero desde 1809 convertido en provincia de Rusia (de la que se independizó en 1917, N.T.) considera el luteranismo como su religión nacional (en 1922 Finlandia dlara la libertad de cultos, N.T.).
(3) Luteranismo en otros países europeos
(a) Polonia
El luteranismo fue llevado a Polonia durante el reinado de Sigismundo I (1501-1548) por algunos jóvenes que habían estudiado en Wittenberg. El rey se opuso a las nuevas enseñanzas, pero la nobleza las apoyó dididamente. Desde Danzig se extendió a las ciudades de Thorn y Elbing y, durante el reinado de Sigismundo II (1548-1572), ganó continuamente terreno. En 1570, en la ciudad de Sandomir, se redactó un símbolo de unidad que fue firmado por los protestantes, y tres años después se firmó la paz religiosa con los católicos, en cuyo texto se día que todos los firmantes gozarían de igualdad de derechos civiles. Esa paz, sin embargo, no duró, y durante dos siglos se dio una batalla religiosa casi continua que finalmente llevó a la ruina al reino. Con la anuencia de Polonia, el luteranismo se establió en los territorios de la Orden Teutónica: Prusia Oriental (1525), Livonia (1539) y Courland (1561).
(b) Hungría, Transilvania y Silesia.
Fue durante el reinado del Rey Luis II de Hungría y Bohemia (1516-1526) que se comenzaron a propagar en esos países las enseñanzas de Lutero. El Rey se oponía fuertemente a toda clase de renovación religiosa, pero luego de su muerte las animosidades civiles propiciaron que la nueva doctrina avanzara. En Silesia el luteranismo fue protegido por los duques y, en 1524, el Consejo Municipal lo establió en Breslau, la capital. La libertad de cultos fue dretada en Transilvania en 1545, y en 1606 en Hungría. Pronto los luteranos empezaron a reñir con los calvinistas. El elemento germano entre los protestantes favoría la Confesión de Augsburg, y la fe reformada tenía más seguidores entre los húngaros y chos. Los luteranos de Silesia estaban divididos entre ellos mismos respto a la doctrina de la justificación y de la Eucaristía. Gaspar Schwenkfeld (+ 1561), uno de los primeros discípulos de Lutero, atacó la doctrina de su maestro a ese respto, y ya para 1528 el Schwenkfeldianismo contaba con muchos seguidores entre los luteranos. La memoria de Schwenkfeld aún es venerada en Silesia y algunas comunidades luteranas de Pensilvana. También en los estados hereditarios de Austria y Bohemia conquistó terreno el luteranismo durante los reinados de Fernando I (1556-1564) y de Maximiliano II (1564-1576). Los luteranos de Bohemia se rebelaron contra la autoridad imperial en 1618, pero fueron aplacados y la fe católica se conservó en los dominios de los Hapsburgo. (Cfr. MONARQUIA AUSTRO-HÚNGARA: HUNGRÍA)
(c) Holanda
Holanda fue una de las primeras naciones que ribió las doctrinas de Lutero. El Emperador Carlos V, ansioso por evitar los desórdenes que se suscitaron a causa de la reforma en Alemania, aplicó medidas muy severas contra quienes propagaran el luteranismo en los Países Bajos. Su hijo, Felipe II de España (1556-1598), fue aún más riguroso. Las medidas tomadas por él fueron despóticas e injustas, y la gente se rebeló (1568), por lo que España sufrió la pérdida de Holanda. Mientras tanto, las relaciones entre calvinistas y luteranos distaban mucho de ser cordiales. La facción reformada gradualmente ganó importancia y, cuando quedó establida la república, su supremacía política les permitió sujetar a los luteranos a muchas pesadas restricciones. Los luteranos holandeses fueron presa del racionalismo en el siglo XVIII. Gran número de iglesias y pastores se separaron del cuerpo principal para adherirse más estrhamente a las Confesiones de Augsburgo. La facción liberal tuvo un seminario teológico (fundado en 1816) en Ámsterdam, mientras que los ortodoxos daban educación teológica a base de cátedras en la universidad de dicha ciudad.
(4) Luteranos en Estados Unidos
(a) Período de Fundación (1624-1742)
Los luteranos se contaban entre los primeros colonos europeos de este continente. Sus primeros representantes llegaron de Holanda a la colonia holandesa de Nueva Holanda alrededor del 1624. Bajo el régimen del Gobernador Stuyvesant fueron obligados a seguir el rito reformado, aunque en Nueva Ámsterdam (Nueva York) se concedió la libertad de cultos cuando dicha ciudad fue capturada por los ingleses en 1664. El segundo grupo de luteranos arribó a América desde Suia en 1637. Dos años después tuvieron ya un ministro y organizaron la primera congregación luterana del Nuevo Mundo en el Fuerte Cristina (actualmente Wilmington, Delaware). Después de 1771, los suos de Delaware y Pensilvania se separaron de la iglesia madre de Suia. Como no tenían ministros de habla inglesa, eligieron a sus pastores de entre los miembros de la Iglesia Episcopaliana. Y en 1864 esas congregaciones dlararon su unificación con la fe episcopaliana. La primera colonia de luteranos alemanes provenía del Palatinado. Llegaron en 1693 y fundaron Germantown, ahora parte de Filadelfia. Durante el siglo XVIII numerosos luteranos emigraron de Alsacia, el Palatinado y Würtemburg, y se establieron a orillas del Río Hudson. En la costa del Atlántico, en Nueva Jersey, Virginia, las Carolinas, habitaban numerosos grupos de luteranos alemanes aislados. Una colonia de Luteranos de Salzburgo fundó la colonia de Ebenezer, Georgia, en 1734. En Pensilvania del Este se establieron cerca de 30,000 luteranos alemanes antes del siglo XVIII. Tres de sus congregaciones solicitaron ministros europeos; el Conde Zinzendorf se convirtió en el pastor de Filadelfia en 1741.
(b) Período de organización (1742-1787)
En 1742 el Reverendo Henry Muhlenberg, un hombre de Hanover considerado el patriarca del luteranismo en los Estados Unidos, llegó a Filadelfia y sucedió a Zinzendorf en el puesto de pastor. Durante los 45 años que ejerció su ministerio en los Estado Unidos, Muhlenberg presidió muchas congregaciones y erigió muchos templos. Fue él quien comenzó el trabajo organizativo entre los luteranos de Estados Unidos al convocar el Sínodo de Pensilvania en 1748. Igualmente, preparó la constitución congregacional de la iglesia de San Miguel, en Filadelfia, que se convirtió en el modelo para todas las constituciones semejantes a lo ancho del país. Su hijo, el Reverendo Frederick Muhlenberg, quien a la postre fue el Presidente de la Primera Cámara de Representantes, fue quien inició el Ministerium en Nueva York, el segundo sínodo en Estados Unidos (1773)
(c) Período de deterioro (1787-18179).
Mulhenberg y los demás pastores germanos de su tiempo se habían graduado en la Universidad de Halle. La generación siguiente también había estudiado en la misma institución. Pero el pietismo de los fundadores de Halle había cedido su lugar al criticismo destructivo de Semler. Las consuencia se hicieron pronto manifiestas en el indiferentismo de las iglesias americanas. El Ministerium de Pensilvania eliminó todos los exámenes confesionales en su constitución de 1792. El de Nueva York, dirigido por el Dr. Frederick Quitman, un racionalista radical, substituyó los antiguos catismos luteranos e himnarios con obras que eran más del gusto de la teología de moda. La agenda, o libro de ritos adoptado por los luteranos de Pensilvania en 1818, constituyó una separación del antiguo ritual y una expresión de los nuevos modelos doctrinales. La transición del uso del alemán al inglés causó divisiones en muchas comunidades, con la facción alemana en contra de la introducción del inglés en las ceremonias religiosas. Éstos llegaron a sentirse más afines a los reformados de habla germana que con los luteranos de habla inglesa, y algunos llegaron a proponer una unión evangélica semejante a la que se había propuesto en Prusia por entonces.
(d) Período de resurgimiento y expansión (1817-1860)
Para prevenir la desintegración que ya se amenazaba, se propuso un sínodo de unión de todos los luteranos americanos. En 1820 se organizó el Sínodo General, en Hagerstown, Pensilvania, pero sólo se presentaron unos pocos distritos. Muchos sosphaban de la nueva organización y en 1824 el mismo sínodo madre de Pensilvania se retiró del cuerpo general. Desde sus inicios hubo un grupo considerable dentro del Sínodo General que favoría un arreglo doctrinal con la iglesia reformada. Para fortaler a la facción conservadora, el Sínodo de Pensilvania regresó al Sínodo General en 1853. Éste, mientras tanto, había fundado un seminario teológico en Gettysburg, Pensilvania (1825), y sociedades para el trabajo misionero en Estados Unidos y en el extranjero. Varias organizaciones eclesiásticas fueron fundadas en el Oeste por los luteranos que habían emigrado de Sajonia, Prusia, Bavaria y los países escandinavos. El reverendo Carl Walter fundó el Sínodo de Missouri en 1847, y ese mismo año construyó un seminario en San Luis. Un grupo de Viejos Luteranos que se habían opuesto a la unión prusiana, emigraron de Sajonia en 1839 y dos años después crearon el Sínodo de Búfalo. Se esperaba inicialmente una unión entre este sínodo y el de Missouri, pero lo que pasó fue que sus fundadores se metieron en una serie de controversias doctrinales que duraron muchos años. Una facción del Sínodo de Missouri, insatisfha por lo que consideraba el congregacionalismo extremado de esa entidad y su negativa a abrirse a cuestionamientos teológicos, se separó y formó el Sínodo de Iowa, con un seminario teológico en Dubuque. Desde entonces ha habido conflictos entre esos dos sínodos. Unos predicadores itinerantes del Ministerium de Pensilvania fundaron en Ohio, en 1805, una conferencia que estaba vinculada con el sínodo madre. Esta conferencia fue reorganizada en 1818 y convertida en sínodo, el cual desde 1833 ha sido conocido como el Sínodo Conjunto de Ohio. Los primeros sínodos formados por emigrantes suos fueron:
El Sínodo Noruego de Hauge (1846)
El Sínodo Noruego (1863) y
El Sínodo Escandinavo de Augustana (1860).
Todos estaban localizados en el Oeste Medio.
(e) Período de reorganización (desde 1860)
En los inicios de la Guerra Civil el Sínodo General incluía a la tercera parte de los luteranos de Estados Unidos, y se abrigaba la esperanza de que pronto todas las organizaciones formarían un solo cuerpo. Pero esta exptativas estaban condenadas a fracasar. En 1863 el Sínodo General perdió cinco de los distritos sureños, que se separaron y formaron el "Sínodo General de los Estados Confederados". Tres años después sucedió una ruptura aún más grave. El tiempo no había aminorado los debates entre liberales y conservadores dentro de ese organismo. En 1864 el Ministerium de Pensilvania establió un nuevo seminario en Filadelfia, con lo que menguó grandemente el alumnado del seminario de Gettysburg, del Sínodo General. En la siguiente convención (1866) se dlaró que el Sínodo de Pensilvania ya no formaba parte del Sínodo General. Inmediatamente, el Ministerium de Pensilvania mandó invitaciones a todos los sínodos americanos y canadienses para que se unieran a él y formaran un nuevo cuerpo general. En respuesta a la invitación se reunió una convención en Reading, ese mismo año, y los tre sínodos se consolidaron en el "Concilio General". Al término de la Guerra Civil los luteranos del sur podrían haber regresado a la comunión con sus hermanos del norte, pero la controversia existente entre los sínodos norteños los hizo didir dentro de propia organización. En 1866 reorganizaron su cuerpo general, adoptando el nombre de "Sínodo Unido en el Sur", y fijando su postura doctrinal, que básicamente es la misma del Concilio General. Un cuarto cuerpo nació en 1872, la Conferencia Sinodal, que actualmente es la organización más sólida entre las iglesias luteranas en Estados Unidos. Su base se ubica en la Fórmula de Concordia de 1580, y comprende el Sínodo de Missouri y otros de la región occidental. Un debate acerca de la predestinación condujo a la salida del Sínodo de Ohio en 1881, y del Sínodo Noruego en 1884. Aún existen muchos sínodos independientes, no afiliados a ninguna organización general. Es por ello que los luteranos en Estados Unidos se encuentran divididos en varios organismos opuestos, todos dlarando ser el verdadero exponente del luteranismo. La membresía de las cuatro organizaciones principales está conformada casi exclusivamente por descendientes de alemanes. La principal causa de desunión es la disparidad de opiniones respto a la importancia o interpretación de la confesión oficial.
III. ORGANIZACIÓN Y CULTO
En los primeros tiempos de la Reforma la forma prevalente de gobierno era la llamada episcopal, que transfería la jurisdicción de los obispos a la autoridad civil. A ello seguía el sistema territorial, que ronocía al soberano como cabeza de la iglesia, en virtud de su oficio, tanto en lo administrativo como en lo doctrinal. El sistema colegial de Pfaff (1719) afirma la soberanía y la independencia de la congregación, la que, a su vez, puede delegarla al Estado. En las iglesias estatales luteranas el poder sular es de hecho la autoridad suprema. La determinación práctica de asuntos religiosos rae en la legi
Mabinogion
Una colción de historias Galas en prosa. La palabra se deriva de mab, "hijo", mabinog, "un estudiante en el caso de los poetas celtas ", mabinogi (pl. mabinogion), "un cuento perteniente al repertorio de los mabinog ". El Mabinogion apare en el "Red Book of Hergest", un largo manuscrito del siglo catorce que se conserva en el Colegio de Jesús, en Oxford. A las historias probablemente se les dio su forma presente hacia fines del siglo doce, pero las leyendas, por si mismas, son mucho más antiguas, algunas aun pertenientes al más distante pasado del paganismo celta y al período de la unidad Galo-Bretona. Sólo cuatro de las historias en la colción son apropiadamente llamadas Mabinogion, pero el nombre es comúnmente dado a las demás también. Las "Cuatro ramas de los Mabinogi" (i.e. los Mabinogion estrictamente llamados), consistentes de "Pwyll", "Branwen", "Manawyddan" y "Math", pertenen al más temprano ciclo Gálico y han preservado, aun cuando en una forma tardía y degradada, una gran cantidad de la mitología de los Celtas Británicos. En las "Cuatro Ramas" no se hace mención de Arturo. Además de estas cuatro historias, el Mabinogion incluye dos de la historia romántica Británica, dos más interesantes ("Sueño de Rhonabwy " y "Kulhwch y Olwen"), "Taliesin", y, finalmente, tres historias: "Owen y Lunet", "Gereint y Enid", "Peredur ab Evrawc", las que, aún cuando de claro origen Anglo-Normando y mostrando un marcado parentesco con ciertas historias medievales francesas, fueron indudablemente elaboradas sobre un fondo celta. Anteriormente se creía que el Mabinogion no era otra cosa que historias para niños, pero ahora se sabe que tenían un propósito más serio y que fueron escritos por algún hombre de letras profesional cuyo nombre no sabemos, quien las ensambló de material que ya existía. Son admirables ejemplos de narración de historias y son de gran interés para el estudiante de literatura romántica y mitología celta.
El texto galés ha sido impreso en una edición diplomática, "The Red Book of Hergest", por J. Rhys y J. Gwenogfryn Evans (Oxford, 1887), también en edición de tres volúmenes (con traducción al inglés) por Lady Charlotte Guest (Llandovery, 1849); la traducción aparió sola en una edición de 1879. La traducción de Lady Guest ha sido reeditada con valiosas notas por Alfred Nutt (London, 1902). Esta es la traducción más conveniente; la traducción más completa está en francés por J. Loth, "Cours de littérature celtique", vols. III and IV (Paris, 1889). El estudio "Popular Studies in Mythology, Romance and Folklore", por I.B. John no. 11, 1901, es una excelente introducción a la materia.
JOSEPH DUNN
Transcrito por Christine J. Murray
Traducido por Javier L. Ochoa M.
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