Luis Gonzaga, San
Nació en el castillo de Castiglione, el 9 de mazo de 1568, y murió el 21 de junio de 1591. A la edad de ocho años fue enviado a la corte de Francisco de Medici, en Florencia, donde permanió dos años, marchando posteriormente a Mantua. En Brescia, cuando tenía doce años, pasó a estar bajo la dirción espiritual de San Carlos Borromeo, de quien ribió la Primera Comunión. En 1581 viajó con su padre a España, y tanto él como su hermano fueron hhos pajes de Santiago, el hijo de Felipe II. Estando en España didió ingresar a la Compañía de Jesús, tras haber pensado unirse a los Carmelitas descalzos. Regresó a Italia en 1584 luego de la muerte de la Infanta, y tras diversas dificultades para obtener el consentimiento de su padre, renunció a su herencia en favor de su hermano, el 2 de noviembre de 1585. El proceso había nesitado el consentimiento del emperador, puesto que Castiglione era parte de los dominios del imperio. Se presentó al Padre Claudio Acquaviva, entonces General de la sociedad, el 25 de noviembre de 1585. Antes de concluir su noviciado, superó brillantemente un acto público en filosofía, habiendo hecho sus estudios matemáticos y filosóficos antes de su ingreso. De hecho, ya se había hecho distinguir en el curso de una prueba pública realizada en la Universidad de Alcalá en España, no sólo en Filosofía, sino también en Teología. Realizó sus votos el 25 de noviembre de 1587. Inmediatamente después, inició sus estudios teológicos. Entre sus profesores estaban los padres Vásquez y Azor. En 1591, cursando su cuarto año de teología, sobrevino la hambruna y la peste en Italia. Aunque de salud delicada, se entregó al cuidado de los enfermos, pero el 3 de marzo cayó enfermo, y murió el 21 de junio de 1591. Fue beatificado por Gregorio XV en 1621, y canonizado por Benedicto XIII en 1726. Sus restos se encuentran en la iglesia de San Ignacio, en Roma, en una hermosa urna de lapislázuli, adornada en plata. El altar tiene al centro un relieve hecho de mármol representado al santo, realizado por Le Gros.
J. F. X. O’CONOR
Traducido por Vicente Rivas
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