All Hallows College
Una institución dedicada a la preparación de presbíteros para las misiones en países de habla Inglesa. El año 1840 un joven sacerdote, el Reverendo John Hand, que vivía con una comunidad Vicenciana en Dublín sin estar obligado por sus normas, comenzó a tomar un gran interés por la evangelización de los campesinos de las tierras anglo-hablantes; y ronociendo las granjas de la Católica Irlanda como excelentes semilleros de hombres apostólicos ?como, en un sentido muy verdadero, petits séminaires (pequeños seminarios, n.d.t.)- se didió a consagrar su vida a la fundación de un colegio destinado exclusivamente a la educación y equipamiento de misioneros. Semejante proyto en las manos de alguien tan joven, desconocido y sin dinero, paría una quimera; pero el Padre Hand puso su confianza en el Cielo y en la tradicional generosidad de la raza Irlandesa. Su primera etapa fue ir a Roma. Allí ribió del Papa Gregorio XVI un Rescripto (Respuesta a una petición, generalmente escrita en el mismo documento, n.d.t.) expresando la ?más completa aprobación de un compromiso tan santo?. A su vuelta, ayudado por O’Connell, obtuvo de la Corporación de Dublín el usufructo de una mansión majestuosa al norte de la ciudad, y con ella veintiséis acres de tierra (un acre = 0,405 htáreas; n.d.t.) que en los días anteriores a la Reforma habían pertenido al Priorato de Todos los Santos. El primer día de Noviembre de 1842, con el consejo y el aliento del venerable Arzobispo Murray, abrió formalmente el colegio y le confirió su propio y actual nombre. Durante cuatro años fue el Presidente, dirigiendo los estudios, establiendo las finanzas, y organizando el equipo profesional. Entonces, exhausto por las preocupaciones y tareas, espialmente por el pesado trabajo de roger fondos de casa en casa en la ciudad, y de parroquia en parroquia en el campo, murió en la primavera de 1846, dejando a otros el legado de una generosa cosha. Un elevado ideal Céltico había atraído y estimulado al Padre Hand. El deseo del Colegio de Todos los Santos de ?ser Apostólico y dejar de existir en el momento en que deje de ser Apostólico?. Él quería que los profesores trabajaran sin estipendio, y que los estudiantes fuesen no sólo enseñados y ribidos como internos sino que ribiesen todo lo nesario, como universitarios, de forma gratuita.
A lo largo de su historia los profesores del colegio han sido hombres distinguidos y de capacidad, y hombres cuyas vidas, según el deseo del Padre Hand, estuviesen modeladas por la enseñanza y el ejemplo de M. Olier y San Vicente de Paúl. Entre aquellos que gratuitamente prestaron servicio a Todos los Santos meren espial mención, los siguientes: Dr. Bartholomew Woodlock, Dr. Daniel Moriarty, Dr. Michael Flannery, Dr. Eugene O’Connell, Dr. George Conroy, Dr. James McDevitt, y Dr. Patrick Delany (Hobart), todos los cuales fueron elevados al rango de obispo en el curso de los años. A éstos, podrían añadirse Dr. Thomas Bennet, Provincial de los Carmelitas; Dr. Sylvester Barry, ahora Vicario-General de Sandhurst; Monseñor James O’Brien, Rtor del Colegio de San Juan en la Universidad de Sydney; Dr. John McDevitt, autor de la ?Vida del Padre Hand?; Padre Thomas Potter, y el señor Henry Bedford, los dos últimos distinguidos conversos y hombres eminentes en literatura. Desde el principio, el propósito de los dirtores de Todos los Santos ha sido formar misioneros de tipo práctico, hombres que quisieran lanzarse con compasión y celo en la emergente civilización del Nuevo Mundo. Para la promoción de este objetivo los estudios, disciplina, y espíritu general del colegio han sido desarrollados según unas ciertas y definidas líneas. En la carrera académica de siete años, tres están dedicados a ciencias físicas, filosofía, lenguas, y literatura Inglesa; los restantes cuatro años a Sagrada Escritura, historia, liturgia, derecho canónico, elocuencia sagrada, y la ciencia de la teología. A lo largo de todo el período hay clases de locución y de música moderna y Gregoriana. Los exámenes, escritos y orales, se llevan a cabo dos ves por año, complementados por revisiones mensuales. Oración, sacramentos, conferencias, retiros y consejos de amistad son los medios utilizados para la formación del carácter. Los estudiantes son animados a adoptar y fortaler el espíritu espontáneo de piedad, el cual es patrimonio de muchísimos niños Irlandeses. También son animados a cultivar la salud y la masculinidad por medio de rreos y ejercicios al aire libre como fútbol, hurling (Según el diccionario Oxford: juego tradicional irlandés similar al hockey; n.d.t.), hockey, balonmano, tenis, cricket, competiciones atléticas y largos paseos.
En 1892, siguiendo los deseos del Episcopado Irlandés, los Padres Vicencianos tomaron la dirción del colegio, ribiendo al mismo tiempo la cooperación de varios profesores anteriores. Dos de estos ?Dr. William Fortune, Presidente durante un cuarto de siglo, y Dr. Timothy O’Mahoney, Dano en un período casi igual?ocuparon las cátedras de moral y teología dogmática. El total cuerpo de enseñantes se formaba con catorce profesores, de ellos algunos Vicencianos, algunos presbíteros sulares, y algunos laicos. Entre veinte y treinta estudiantes son ordenados presbíteros cada año en la fiesta de San Juan Bautista, y enviados a varias partes del mundo anglo-hablante. Por ejemplo, el verano de 1905 tre fueron ordenados para la misión Australiana, uno para Nueva Zelanda, dos para Sudáfrica, siete para diferentes diócesis de los Estados Unidos, tres para Canadá, y uno para Inglaterra. Las diócesis de destino de los misioneros varían cada década con las nesidades y avances de la Iglesia; pero, este hecho aparte, un simple ruento muestra que, durante una existencia de algo más de sesenta años, Todos los Santos ha enviado alrededor de mil quinientos presbíteros a ejercer de pastor para los Irlandeses ?de la dispersión? en diferentes partes del Nuevo Mundo. Es digno de anotarse que esta provisión de misioneros se ha mantenido durante un tiempo en el que la misma Irlanda tenía pocas oportunidades educacionales, y mientras que su población, bajo la fatiga del hambre y el exilio forzado, estaba reduciéndose de ocho millones a la mitad de ese número. Al tiempo presente, alrededor de quinientos presbíteros educados en Todos los Santos, incluidos dos arzobispos y doce obispos, están esparcidos por Gran Bretaña, las Colonias Británicas, los Estados Unidos y la República Argentina.
Bibliografía
Ver All Hallows en All Hallows Annual (Dublin, 1902); McDevitt, Life of Father Hand (Dublin, 1885).
Escrito por Thomas O’Donnell.
Trascrito por Ann M. Bourgeois.
Traducido de inglés a español por Andrés Peral Martín (2007).
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