Siló
Lo interesante para el lector de la Biblia no es el lugar de Siló — hebreo: Silo; hoy Selun —, sino el recinto sagrado de ese asentamiento antiguo. Selun queda a 18 km al sur de Nablús y a 30 km al norte de Jerusalén.
Se menciona el santuario de Siló con el arca de la alianza en tiempos de Elí, cuando Samuel servía allí como un joven nazireo (1Sam 1-3). Los israelitas sacaron de allí el arca para que les acompañase en la guerra contra los filisteos; pero en dicha guerra el santuario fue destruido y el arca ya no regresó más allí (1Sa 4:1-11). Los daneses han excavado en Siló y han podido establecer su destrucción hacia el 1050 a.C., lo que corresponde a la época de la mentada guerra filistea.
La ciudad de Siló se asentaba sobre una colina, mientras que el santuario estaba a 500 m al sur de la ciudad, junto a una fuente, y según parece en una viña. Pero el santuario no era una tienda de la alianza, sino un templo. Por lo demás, las tradiciones no concuerdan al respecto. Narraciones posteriores también gustan de trasladar el arca de la alianza a Siló.
Según el libro de Josué (18ss), en Siló se hizo el último reparto de la tierra y se fijaron las ciudades de asilo y las levíticas; todo ello junto a la tienda de la alianza. Esa localización prueba poco acerca de la tienda de la alianza, pero sí certifica que Siló se contaba entre las primeras conquistas o logros de Israel en Canaán.
El recinto sagrado de Siló pudo perfectamente haber sido ya anteriormente un lugar sagrado de los cananeos. Los israelitas (¿de los alrededores?) peregrinaban una vez al año hasta Siló, según cuenta 1Sa 1:3 al narrar las peregrinaciones de los padres de Samuel. Probablemente esa fiesta de peregrinación coincidía con la festividad de Pascua, que tal vez en Siló acogió la tradición de peregrinaje de la fiesta cananea de la cosecha.
Hay dudas sobre si ha de considerarse a Siló como el santuario central. En ningún caso fue una especie de antecedente de Jerusalén, sino a lo más un santuario destacado por tener, o mientras tuvo, el arca con la Ley.
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