Mamré
El nombre del topónimo tal vez se deba al propietario de la colina: Mamré, el amorreo; así al menos lo transmite Gen 14:13.24. Una o varias encinas35 fueron allí el signo externo de un lugar sagrado. El sitio pudo haber sido ya un santuario cananeo. La Biblia presenta a Abraham alzando un altar junto al terebinto de Mamré, estableciéndose allí y adueñándose del lugar como un santuario para los israelitas. Lo que no quiere decir que Abraham no plantase allí su tienda.
Que Jacob (según la narración bíblica) se estableciese así mismo en Mamré podría deberse a los relatos intencionadamente fusionados de los profetas-sacerdotes (¿sikemitas?), interesados en crear una tradición unitaria para todas las tribus de la liga. Con ello el santuario de las tribus abrahámicas se convirtió también en santuario de las tribus jacobitas, aunque para ello también Jacob tuviera que tomar posesión del lugar.
El santuario de Mamré se afianzó en la historia; en ese santuario natural se piensa cuando se habla de Hebrón en las historias de David: cuando David se hizo nombrar rey y cuando su hijo Absalón pretendió la realeza alzándose contra su padre. Fue precisamente el antiguo santuario de Abraham y del patriarca Judá, cuya tradición era tan fuerte, el que en ocasiones se impuso a la nueva capital de Jerusalén, elegida por David.
A unos 5 km al norte de Hebrón, en ramet el-Halil, se excavó el año 1928 un recinto sagrado, que en general se ha identificado con el antiguo santuario de Mamré. Las ruinas muestran obra de fábrica herodiana y constantiniana, por lo que cabe suponer que Herodes el Grande convirtió el lugar tradicional del patriarca israelita Abraham en un monumento rememorativo, como lo había hecho también en Hebrón. Ese monumento lo habría renovado el emperador Constantino.
El recinto excavado tiene una fuente, que constituye un argumento de singular valor para la localización del santuario. Y allí debieron de surgir después la encina o el pequeño bosque de encinas. Pero difícilmente cabe suponer que el espacio marcado con losas señale el punto en que se alzaba el terebinto de Abraham; más bien debió de ser Herodes el que plantase de nuevo el árbol conmemorativo. La cerámica encontrada sólo confirma los asentamientos en torno al 2500 y al 1200 a.C., y no específicamente para la época de Abraham (hacia el 1750 a.C.); pero esa ausencia no dice nada en contra de los datos bíblicos; a lo más no los confirma.
Ramet el-Halil queda al este del wadi el-Halil, mientras que los cruzados señalaron como encina de Abraham la que se encuentra a más de 2 km al noroeste de Hebrón y al oeste del wadi. Allí se levanta un monasterio ruso, en que tal versión viene repitiéndose hasta hoy.
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