LIDIA
Lidia, la tierra de los lidios, estaba ubicada en el Asia Menor suroccidental. Las colonias griegas del Asia Menor colindaban con Lidia hacia el oeste y los frigios disputaban el límite oriental. La capital y ciudad principal de Lidia fue *Sardis, en el valle del Hermus.
La influencia *hetea se extendió hasta Lidia; pero el imperio lidio en sí mismo surgió hasta el primer milenio a. de J.C. Después de describir su pasado legendario, Herodoto (1, 6–86), menciona la figura histórica de Giges ( ca. 685–652 a. de J.C. ) quien mantuvo contactos con Delfos en Grecia y con el rey asirio Asurbanipal, cuyos anales hablan de “Guggu de Luddu”, es decir Giges de Lidia. Giges murió en el campo de batalla, defendiendo su país contra las incursiones de los cimerianos, nómadas indo-europeos que invadieron el Asia Menor bajo la presión de los escitas. Los medos bajo Ciaxeres también buscaron controlar el Asia Menor hasta que se aceptó el río Halys como el límite entre Lidia y el imperio medo. Una hija del rey lidio Alyattes se casó con Astyages, hijo de Ciaxeres el Medo.
El rey de Lidia mejor conocido fue Creso (560–546 a. de J.C. ) quien envió regalos espectaculares a Delfos y helenizó su reinado. El nombre de Creso se conserva en el templo a Artemisa el cual él subsidió en *Efeso. La independencia política llegó a su fin para Lidia cuando Ciro de Persia capturó Sardis (546 a. de J.C. ). Lidia llegó a ser una satrapía persa hasta 334 a. de J.C. , cuando después de la batalla de Granicus, Lidia cayó ante Alejandro el Grande. Después de una accidentada historia llegó a ser parte de la provincia romana de Asia. Tres de las siete iglesias del Apocalipsis (Tiatira, Sardis y Filadelfia) estaban situadas en el territorio de Lidia.
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